Capítulo Veinticuatro

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     ¿Qué se creía Logan? ¿Qué podía ir donde su ex novia y ni siquiera presentármela? ¿Acaso le avergonzaba ser yo quien le seguía a la de las largas piernas? ¿Por qué ni siquiera se ha dado el tiempo de venir a verme o de estar junto a mí? Él sabía lo mal que me siento en lugares llenos de personas de este tipo y aún así se va a hablar con quien ahora me entero es su ex novia.

       —Hey, Delilah, ¿estás bien? —fue la voz de Andrew que me despertó de mis pensamientos.

       —Sí, descuida —murmuré y tomé aire. —¿Dónde está el baño? ­—pregunté mordiéndome el labio inferior.

       Estúpido nudo en la garganta.

       —Adentro. Yo te llevo, no me entenderías si te doy las indicaciones desde acá —dijo de manera divertida.

       Caminé junto a él, cruzándonos entre las miles de personas a nuestro alrededor. Me detuve para tomar otra copa, sin siquiera preguntar de qué era, solo lo bebí rápidamente, sintiendo como de a poco mi garganta se quemaba. Andrew entró primero a la casa y me indicó la puerta del baño, yo le dediqué una de mis más falsas sonrisas y me adentré.

       No sabía si me sentía así por todo lo que había bebido o por todo lo que me había enterado. Bah, claramente una mezcla de ambas cosas. La peor mezcla sin duda alguna.

       Nudo en la garganta nuevamente.

       ¿Por qué me sentía tan estúpida? ¿Por qué tenía tantas ganas de llorar? Estaba en un lugar desconocido, lleno de personas desconocidas y de las que jamás me habían agradado. Se suponía tendría una hermosa noche de año nuevo pero al parecer algo impedía que yo llegara a ser cien por ciento feliz.

       Sentí como de a poco mis mejillas se humedecían, estúpidas lágrimas, creí que ya no iban a salir con tanta frecuencia, creí que no iba a volver a sentirme de esta forma, pero me había equivocado.

       Nuevamente me sentía como el bicho raro, un bicho tan raro que ni siquiera era digno de ser presentado.

       No sé cuánto tiempo estuve tirada en el frío piso del baño escuchando como personas tocaban una y otra vez la puerta, a la que yo solo respondía un débil “Ocupado”. Era una casa grande, claramente tenía más de un baño.

       —¿Delilah? —era la voz de Logan esta vez. Al escuchar su voz la rabia que por minutos se había ido, había vuelto.

       —¿Qué? —dije de una forma tan seca que hasta a mí me sorprendió.

       —Te he estado buscando, ¿qué haces acá?

       —¿Me has estado buscando? —pregunté y dejé salir una fuerte carcajada. —Déjame, estoy en el baño.

       —Delilah, ábreme ahora —exigió.

       —No, ve a divertirte —dije después de dar un largo respiro. —Por favor, ve y diviértete, hazme ese gran favor —el sarcasmo en mi voz podía notarse a kilómetros.

       —Por favor Delilah, no me hagas un show.

       —¿Por qué? ¿Te puedo avergonzar? —esta vez era rabia la que se escuchaba en mi voz.

       Se escuchó un golpe en la puerta y pude sentir como deslizaba su espalda por esta.

       —Ábreme, por favor —pidió.

       Realmente estaba haciendo un show, no quería dejarlo mal, después de todo era su familia y si alguien debía hablar éramos nosotros dos. Me rendí y le quité la llave a la puerta, escuchando como del otro lado Logan se paraba rápidamente y abría para entrar.

       —Por dios… ­—murmuró al verme. —Delilah, ¿estás bien?

       No sabía cómo me veía, pero por su expresión sabía que había pasado de verme como una “señorita” a un completo “monstruo”.

       —¿Te avergüenzo? —dejé salir en un suspiro con mi mirada perdida en las baldosas del baño.

       —¿Qué? —Logan se agachó, quedando a mí altura y tomó mi mentón, haciendo de esa forma que estuviese obligada a mirarlo. Tenía el ceño fruncido y sus labios formaban una línea recta. —No entiendo, ¿de qué hablas?

       —Ni siquiera me quisiste presentar a tu ex novia —murmuré y pude volver a sentir como el nudo en mi garganta se agrandaba. Pronto iba a explotar. —Te avergüenzo…

       —No, Delilah, no me avergüenzas —dijo enseguida. —Quería presentarte a Stacy, más que a Stacy quería que conocieras a la madre de mi papá, pero enseguida mi abuela empezó a hablarme de la experiencia de Stacy y nos llevó lejos para que habláramos —Logan dejó salir un suspiro y yo mordí mi labio inferior, intentando que de esa forma ahogara mi llanto. —De verdad jamás quise alejarme.

       —Ella es hermosa —una lágrima recorrió mi mejilla derecha y mis ojos volvieron a encontrarse con las baldosas.

       —Tú eres más hermosa que ella —respondió él, quitando con su pulgar la rebelde lágrima que se había escapado.

       —No me mientas de esa forma Logan. Su cuerpo, su cabello, su rostro, sus largas piernas, ¿cómo es que después de ella estés con alguien como yo?

       —Delilah en verdad nunca te has mirado al espejo —negó suavemente, su ceño se mantenía fruncido y sus ojos no dejaban de mirarme. ­—Me gustaría que te dieras cuenta lo hermosa que eres. Me gustaría que supieras lo orgulloso que estoy de que seas tú quien está a mi lado ahora.

       —¿Lo dices en serio? —encontré sus hermosos ojos azules perdidos en los míos.

       —No te mentiría —tomó mi rostro entre sus manos y suavemente acarició mis mejillas, recorriendo sus pulgares por estas.

       No quise decir nada, simplemente abrazarlo, rodearlo con mis brazos y no despegarme de él. Quedarme ahí y dejar que las lágrimas salieran, necesitaban salir o en algún momento explotaría de una horrible forma. Amaba a este hombre, lo amaba tanto que me dolía pensar en que en algún momento podría perderlo.

       Y fue cuando me di cuenta que había sido la primera vez en mi vida en la que había sentido celos. Ese sentimiento tan desconocido para mí ahora se había metido en mi vida.

       —Diez, nueve, ocho… —murmuró en mi oído, mirando el reloj en su mano izquierda. —… Tres, dos, uno —y me besó, juntando de manera suave y tierna sus labios con los míos, dejando que todo lo que sentíamos en esos momentos se hiciera presente en ese beso. —Feliz año nuevo —susurró sobre mis labios.

       —Feliz año nuevo, Logan —dije aferrándome nuevamente a él.

En la Oscuridad y la LuzHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora