Prefacio

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  Ella, Nicole Renata Diamond Hernández, no se caracteriza por ser una persona impaciente, cuando quiere algo va tras de ello y no para hasta conseguirlo. No es prejuiciosa, tiene una mente abierta para cualquier tipo de relación, es liberal, y tiene un plan simplificado del futuro: terminar la preparatoria; dirigir el grupo de la tabla rítmica; al terminar sus estudios medios superiores, hacer una carrera en diseño de modas; casarse con su actual novio, Jasón, al cual relaciona con la perfección hecho carne; después, que la vida la lleve como una veleta y trate de sorprenderla.
Ante los ojos de todos –y también los de ella–, se encuentra en un estable equilibrio, no hay nada perturbador. Dos mejores amigas, una alegre y atrevida, la otra inteligente y tímida, en cuestión, ambas son de polos opuestos, galaxias distintas, planetas no identificados diferentes... no obstante, a las dos las quiere y se encuentra identificada con ellas. Victoria es un torbellino de alegría, no le avergüenza demostrar su molestia, como así mismo, no le interesa que la tachen de <<Puta>> por ser tan atrevida. Kate, por otra parte, es sumamente meticulosa, es agradable pero reservada en motivos sentimentales, una próxima Sor Juana, siempre lista y defensora de los derechos, la mejor de calificaciones, un genio implacable.
Jasón, su novio, es romántico y hermoso, no existe manera de encontrar algo malo o descompuesto en él, complaciente y detallista, le perdona hasta lo imperdonable. En su relación, es ella la que siempre termina arruinando, lo ha engañado saliendo con otro a sus espaldas. Por supuesto, él perdona sus engaños, la ama, y vivirá eternamente enamorado, honrando y venerando a su único y personificado <<cielo>>.
La Familia Diamond, es una de las pocas familias –que existen– que es ejemplar: amorosa y unida. Consiste de un padre, James Diamond, un señor divertido, mimoso y trabajador; una madre, Denisse Hernández, dulce y, cuando se requiere, toda una enojona y atinada en sus comentarios para reprenderte; un hijo primogénito, Nelson James Diamond Hernández, es ocurrente, ingenuo y muy bonachón, una parte de su tiempo se dedica a cuidar a su hermanita, Nicole o Rene (como él le llama), es su mejor amiga y cómplice, pero no se olvida de la parte de molestarla, aunque lo hace con muy poca frecuencia, se limita a tratarla lo mejor que puede.
Por estas razones, a Nicole no se le amarga la existencia, vive el momento, disfruta de la vida sin medir consecuencias. Hasta que, se vuelve a reencontrar con gente de su niñez, una familia, los Bieber, que vivieron alejados de San Diego por una larga temporada.
Pattie, consentidora con sus hijos y madre modelo, decide regresar a buscar a su vieja amiga, Denisse, después de haber abandonado su vida en San Diego, tras la tragedia de la muerte de su esposo; a su regreso trae consigo a sus hijos, Amanda y Justin. Amanda, es madre soltera a sus 20 años, Tiffany es su pequeña, su alegría. Justin, es otro caso, tiene arrastrando varios problemas y confusiones. Nicole, inmediatamente, caída por la atracción del chico, decide conquistarlo, pero él se resiste a sus encantos. Todos los intentos –fallidos– de conquista, quedan estancados ante el descubrimiento. A Justin no le van las mujeres, siente apatía y repudio por ellas, tiene otras atracciones, los hombres por ejemplo.  

El pasado deja su huellaHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora