Algo en común

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- ¿Dónde vas? - preguntó su padre al verlo tomar sus llaves.

- Yo... - queriendo no decir donde iba. De todos modos, su padre no quería por la respuesta.

- Van a venir unos amigos y les dije que estarías...

- Ya. Pues...te disculpas y les dices que tenía asuntos que resolver... - saliendo de su casa.

-/-

- ¡Primo! ¿Quedamos? He visto... - Puro se detuvo al oír que Jordi ya tenía planes y no podía cancelarlos, "pero el próximo fin armamos algo grande, eh" -. Claro - dejando el móvil en el sofá.

Se quedó viendo la TV un rato. De cualquier modo iba a estar aburrido, yendo con sus padres a comer fuera como ahí en el sofá. Le gustaba que sus padres se dieran tiempo para ellos. Pensó en llamar a Clara y Renzo, pero algo lo detuvo. Todos tenían sus vidas y a pesar de ser compañeros seguro ellos también tenían cosas ya planeadas. Pensó llamar a Bruno, pero no quería pasarse el rato recordando el pueblo, estaba donde quería estar y debía salir a conocer.

Así que se paró del sofá y fue a su habitación, abrió su armario buscó un atuendo para salir: probó con una camisa a cuadros una talla más grande que la suya y unos pitillos negros pero lo hacían ver más bajito de lo que ya era. Al final decidió salir con unos vaqueros negros una playera roja y su cazadora de jean. Nada especial para ser honestos.

Sí tan sólo estuviera con él Bruno... Él era el genial. Trataba de no parecer nervioso. Encontró un centro comercial cerca y decidió pasarse por la zona de restaurantes, a ver sí pillaba algo. Caminaba con la manos de los bolsillos de la cazadora, maldiciendo el frío que hacia. "Los últimos días de invierno" pensó mientras caminaba.

Pasó por un Fnac:

Firma de discos
Pablo Alborán
15:30hrs.

Miró a su alrededor, ya había personas haciendo fila para verlo. Pensó en simplemente comprar el CD y escucharlo en su casa con la comía que pensaba llevar. Pensó en formarse, pero no era lo suficientemente valiente para hacerlo, así que emprendió el regreso a su casa, así que sólo lo pagó sin mirar a ningún sitio...

- ¿Dónde vas? - dijo una voz en un tono algo burlón cuando sintió la espalda de Puro chocar con su pecho. Claro que eso lo petrificó.

- Nando... - admitió por fin -. Yo... ¡Qué casualidad! - queriendo que no notara su nerviosismo - ¿Qué haces aquí? - ocultando su CD.

Fer iba todo de negro: pantalones de cuero, playera, con un cuello demasiado abierto, que dejaba ver su pecho velludo y una sudadera. Llevaba dos pulseras en su mano derecha, que re dirigían la mirada a las venas que le sobresalían en los brazos algo huesudos. 

- Pues...lo mismo que ellos - señalando la fila - lo mismo que tú -, dándole un golpecito en el pecho con su CD y soltando una sonrisa al verlo así. Lo había descubierto.

Puro soltó aire - Que va, sí yo...

- Anda. Fórmate - dándole un empujón para que se pusiera detrás de un grupo de chicas y delante de él.

Lo tenía que admitir: era incómodo. Estaba nervioso, jamás se sintió tan expuesto y peor, nadie lo había visto así, por lo que Puro jugaba con sus pies, sin verlo inició una conversación:

- No creí que te gustara - dijo Puro sólo para no mostrar nerviosismo.

- Me gusta mucho, ¿cuál es tu canción favorita?

- Puf - sonrió Puro -, me gustan todas pero...sin duda la canción de la peli Palmeras en la nieve es mi favorita...

- Ya - cruzando los brazos y comenzado a jugar con sus pies como lo hacia Puro -, pensé que me llamarías...

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