Holaa! Vengo a dejaros mi idea de que hubiera pasado tras una escena de la serie. Para los que no han visto la serie de Shadowhunters voy a explicar esa escena:
Magnus acababa de curar a Luke tras un ataque y estaban en su casa. Alec estaba hablando con Magnus (la primera frase que he puesto es lo que dijo el brujo) cuando a Alec le llamaron al móvil y se fastidió toda la química de la escena😭.
Bueno espero que os guste.💖
⚠CONTENIDO PARA +16⚠
P.D: no sigue el orden de los demás capítulos.
-Durante casi un siglo, me he prohibido sentir nada por nadie, hombre o mujer. Tú has liberado algo en mí. -Le dijo el brujo con una expresión que Alec no lograba descifrar. No sabía qué responder y en lo que intentaba coordinar su cerebro con su boca, el brujo volvió a hablar:
- Me gustas, Alexander. -Alec reaccionó a lo que le había dicho poniéndose de un marcado color rojo.
- Yo... Me confundes, Magnus...Esto es nuevo para mí. -Murmuró el nefilim.
- ¿El qué?
- Todo. -Aclaró señalándoles a ambos.
- Sólo estamos tomando una copa, cariño.
Alec se aclaró la garganta intentando aclararse.
- M-me refiero a... Estar contigo, la forma en que me miras...
- ¿Cómo te miro? -Preguntó Magnus con una sonrisa mientras se acercaba un poco a Alec.
- Como sí... No sé... Con deseo. -Dijo tan bajo que creía que el brujo no le había oído.
Se sobresaltó al notar los dedos de Magnus bajo su barbilla, obligándole a mirarle.
- ¿Y no has pensado que a lo mejor te deseo? -Alec tragó saliva por las palabras de Magnus.
- ¿A mí? No creo, no tengo nada especial. -El chico rió de forma amarga intentando calmarse.
Magnus se acercó tanto a él que sus labios casi se rozaron cuando habló:
- Ven conmigo. -El brujo juntó su mano con la de Alexander y tiró de él hasta llegar a una gran habitación que tenia una cama, dos sillones antiguos, varias estanterías y una mesa con bebidas.
Magnus se sirvió otra copa, Alec aún seguía con la suya en la mano y solo había bebido un trago.
Se sentó en uno de los sillones y le indicó al nefilim que se sentara enfrente de él.
- Tienes que dejar de pensar tanto las cosas. -Le dijo Magnus.
Los sillones estaban muy juntos, de forma que los dos chicos estaban muy cerca. Alec, con los codos apoyados en las rodillas, Magnus reclinado hacia atrás.
Alec le miró a los ojos y el brujo se inclinó hacia adelante, de manera que quedaron muy cerca el uno del otro.
La respiración de Alec se entrecortó y Magnus se acercó un poco más. El brujo no sabía como había llegado a gustarle tanto ese nefilim pero sabía que quería estar con él todo el tiempo posible a pesar de que sólo se habían visto unas pocas veces. Pero esas pocas veces habían bastado para que la tímida sonrisa y los ojos azules de Alec le hechizaran. Magnus levantó la cabeza un poco y sus labios rozaron los de Alec. Fue un leve roce antes de que Alec se apartara.
- Magnus, yo... -Comenzó nervioso. El brujo puso un dedo sobre sus labios y el chico se calló.
- No digas nada, Alexander... Sólo bésame. -Susurró mientras hacia desaparecer su copa y la de Alec.
Magnus puso sus manos tras el cuello de Alec y le acercó más.
Esta vez el nefilim no se resistió, si no que correspondió al beso con ansia. Nunca había besado a nadie y la sensación que le causó le hizo desear más. Magnus tiró de él hasta que estuvieron de pie y fueron hasta la cama sin dejar de besarse.
La lengua de Magnus había encontrado la de Alec y con cada beso que se daban parecían querer devorarse el uno al otro. La camisa del de ojos azules no tardó en desaparecer, al igual que la mayoría de ropa del brujo, que fue dejando lentos besos por todo el pecho de Alec y le quitó los pantalones mientras los jadeos del otro se hacían cada vez más audibles.
Sólo les separaba su ropa interior y tras darle un beso con el que le robó el aliento a Alec, Magnus se agachó y se deshizo de la tela negra que cubría a Alec, liberándolo. El brujo comenzó a besarle y a acariciarle, a lo que el moreno respondió tirando del pelo negro y rojo de Magnus mientras cerraba los ojos y se mordía el labio con fuerza para no hacer ruido.
Tenía la mente nublada por las sensaciones que estaba experimentando y sentía su propia respiración acelerada. Cuando acabó se sintió como nunca imaginó posible. Antes de poder volver a respirar con normalidad notó los cálidos labios de Magnus sobre los suyos y respondió al beso mordiendo el labio inferior del otro, haciéndole gemir. Se separaron y Alec miró a Magnus a los ojos. El deseo brillaba en ellos más que ninguna otra vez.
En un ataque de valentía, Alexander, tumbó a Magnus bajo él y se agachó para quitarle la ropa interior. Empezó a imitar los movimientos de Magnus. El nefilim pensó que no podía estar haciéndolo mal, a pesar de haber hecho nada parecido en su vida, pues cuando miró a Magnus se estaba mordiendo el labio mientras apretaba las sábanas gimiendo con fuerza.
Cuando terminó, Magnus se giró, atrapando a Alec entre su cuerpo y el colchón. Le dedicó una sonrisa traviesa haciendo que el ojiazul se sonrojase más.
- Ya has visto que te deseo. ¿Necesitas más pruebas? -Le dijo pasando una mano por el abdomen del nefilim.
- No lo sé... Puedes estar mintiendo. -Alec trató de reprimir una sonrisa pero no lo consiguió.
- Tendré que convencerte. -Susurró el brujo y le dio varios mordiscos en el labio inferior.
- ¿Y cómo piensas hacerlo? -Preguntó Alec con la voz ronca mientras pasaba sus manos por los brazos del otro chico.
- No te lo diré, tendrás que comprobarlo tú mismo. -Dijo Magnus con una sonrisa.
- De acuerdo. -Alec abrazó a Magnus por la cintura y se besaron de nuevo.
Alexander no lo admitiría jamás, pero algo en su interior le había hecho querer besar al brujo cada vez que habían estado juntos.
Bueno, espero que os haya gustado. Sé que el anterior fue cortito pero este ha sido largo chic@s. Besosss💖💖
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MALEC
FanfictionHistoria del Gran Brujo de Brooklyn, Magnus Bane y su Nefilim, Alexander Lightwood. Aquí inventaré capítulos en los que se demuestra el amor que siente Magnus, (a su manera) y dónde intentaré que Alec venza su timidez en lo respectivo a su relación...
