Entré al salón algo nerviosa. No había sabido nada de Thomas desde esa noche, no me había llamado, no me había mandado mensajes, ni correos, nada. Probablemente lo había olvidado, de todas formas, estaba muy ebrio.
Lo que más me ponía nerviosa era que había dicho que estaba enamorado de mí. Seguramente era solo el alcohol hablando y no estaba realmente enamorado. Quizás estaba atraído, pero no enamorado ¿Cómo iba a enamorarse de mí si ya sabía toda la verdad? ¿Cómo iba a estar enamorado de mí si ya sabía lo dañada que estaba?
Lily y yo nos sentamos en nuestros puestos de siempre. Los estudiantes llegaban de a poco, algunos me lanzaban miradas, otros simplemente seguían de largo. Quizás ya había pasado lo peor. Seguramente ya había otros rumores más jugosos que el mío. Al fin y al cabo, Mark no aparecía, lo que debía parecer aburrido ante los ojos de los chismosos. A mí me intrigaba. No lo había visto, tampoco había sabido nada de él. Su puesto estaba vacío.
Thomas entró al salón con paso seguro y todo el salón se silenció. Dejó sus cosas sobre el escritorio y se paró frente a este, apoyándose en él relajadamente. Echó un vistazo a la clase. Se le veía bien, llevaba un sweater a rayas y sus pantalones color caqui, su cabello en perfecto desorden y sus lentes que le daban un toque intelectual. Sus manos en los bolsillos, totalmente tranquilo. Estaba perfecto, como siempre.
Seguro ya lo había olvidado. Eso me hacía sentir aliviada, aunque un poco desilusionada. Que idiota era ¿Por qué iba a querer que lo recordase? Eso sólo complicaba las cosas.
- ¿Qué tal chicos? ¿Cómo están para los exámenes? -preguntó a la clase relajadamente.
Era tan extraño verlo así, sonriente, tranquilo, despreocupado. Si realmente no recordaba nada de esa noche, entonces quizás estaba comenzando a olvidarme de verdad. Al fin y al cabo, fui yo quien le pidió espacio. Mi estómago se revolvió ante la idea.
La clase respondió con murmullos y quejidos, todos estábamos algo estresados por los exámenes, era propio de estas fechas. Thomas sonrió y tomó su agenda sobre el escritorio.
-Está bien, tranquilos, prometo ser piadoso. Sólo deben esforzarse en su proyecto final -dijo y nos miró a todos a través de sus lentes. Bueno "nos", en realidad a mí no me miró-. Para ayudarlos un poco, dedicaremos algunas de las clases que vienen a la investigación para su ensayo, iremos a la biblioteca donde podrán buscar libremente y consultar sus dudas conmigo ¿Les parece? -un murmullo de aprobación se escuchó en el salón.
-Genial, pasaremos el resto de las clases en tu guarida, Green -bromeó Lily a mi lado. Yo le di un empujoncito y ella se hizo la ofendida, pero finalmente se rió.
-Hoy hablaremos de los mapuches -sentenció y me dirigió una rápida mirada. Yo fruncí el ceño ¿De qué iba esto?- Los mapuches son un pueblo indígena al sur de Sudamérica. Son uno de los pocos pueblos que se enfrentaron a la colonización española y que les dio pelea, sin que nunca consiguieran derrotarlos por completo. Hasta el día de hoy, persisten en pie con sus costumbres y leyendas. Son un pueblo fuerte -dijo y mientras el resto comenzaba a tomar apuntes, fijó sus ojos en los míos, como si me estuviera hablando sólo a mí-. Si alguno de ustedes tiene algo que ver con ellos, si alguno de ustedes llevara su sangre en sus venas, siéntase orgulloso, porque tiene sangre guerrera.
Tragué en seco, incapaz de quitarle los ojos de encima ¿Me estaba hablando a mí? ¿Me estaba diciendo que tenía sangre guerrera? ¿A mí? Thomas me escudriñaba con sus ojos de chocolate, completamente serio. Realmente me estaba hablando a mí.
Finalmente suspiró y se volteó a buscar el rotulador para escribir algunos datos en la pizarra, mientras comenzaba hablar acerca de las costumbres y cultura mapuche. Lily se acercó a mi oído.
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Maldito destino
RomanceMailen es una chica que ha pasado por momentos difíciles, y está dispuesta a hacer cualquier cosa para que su pasado permanezca en secreto. Sin embargo, el destino tiene preparado para ella un camino lleno de baches y de sorpresas que le harán todo...
