Dormí muy mal esa noche. Estaba ansiosa, supongo que no podía escapar para siempre de Thomas, tarde o temprano tendría que volver a enfrentarme a él. Eran las seis de la mañana, el cielo comenzaba a aclarar y yo apenas había pestañeado ¿Qué me iba a decir? ¿Me habría acusado con el consejo estudiantil por mentirle y así poder conservar su trabajo? ¿O simplemente me sacaría del curso? Esta era la opción más factible, la más "suave" por así decirlo, pero significaba irremediablemente la pérdida de créditos y por consiguiente la pérdida de la beca para mí ¿Qué iba a hacer? ¿De verdad me iba a costar tan caro haber mentido sólo una noche? Ahora recordaba por qué no hacía estas cosas. De no ser por Chris, hubiera sido una noche más en casa leyendo un libro o viendo una película, y Thomas sería simplemente el Sr. Myers, un profesor increíblemente guapo, pero no más que eso, un profesor. No sería el Thomas que invadía mi mente cada vez que me distraía, el que se colaba en mis sueños y el que me hacía soñar despierta. Tampoco sería el Thomas que tenía el poder de hacerme sentir tan mal como para dejarme llorando con apenas unas palabras. Sólo sería el Sr. Myers, el atractivo profesor de Cultura pre-colombina.
Pasé la siguiente hora mirando el techo y pensando, mientras tímidos rayos de sol comenzaban a entrar por la ventana. Lily dormía con una pierna colgando de la cama y los brazos por encima de la cabeza. Su boca abierta de vez en cuando emitía un ronquido solitario. La miré y sonreí. Cuánto daría por ser ella, segura de la vida, segura de todo, sin miedo. Cuánto le agradecía también por ser mi amiga, por tomarse el tiempo de estar conmigo, escucharme y entenderme. Sentía que Chris me apoyaba, pero no sentía que podía contarle todo. Quizás al ser ella tan fuerte y haber llevado una vida tan perfecta, terminaría pensando que yo era débil si algún día le dijera todo, y no soportaría esa mirada de lástima, menos de ella. Lily, en cambio, era más racional. Todo lo pensaba, escuchaba y analizaba antes de tomar decisiones o sacar conclusiones. Seguramente ella entendería más si es que le contaba alguna vez todo lo que sucedió, y bueno, lo que sucedía ahora. A pesar de eso, no lograba reunir el valor para confesarle. Al menos no todavía, pero no rechazaba la posibilidad de confiarle mis secretos en un futuro no tan lejano.
Sonó el despertador, interrumpiendo mis pensamientos, y lo apagué en seguida. Lily abrió un ojo aún medio dormida y me miró.
–Yo voy primero –dije tomando mis cosas para ir a la ducha.
Ella emitió un gruñido de aceptación, volteó y siguió durmiendo.
El edificio donde se encontraban las oficinas de los profesores era uno de los más antiguos y bellos del campus. Era estilo gótico, al igual que el resto de los edificios de la universidad, y fue uno de los primeros en construirse. Probablemente antes lo usaban para impartir clases, pero ahora sólo eran oficinas de profesores y de administración. Busqué la oficina de Thomas en la plataforma web de la universidad antes de ir, así que sabía hacia dónde dirigirme. Su oficina estaba en el segundo piso, al final de un largo pasillo alfombrado. La puerta era de madera barnizada, tan elegante que supuse que era madera de roble. Una pequeña placa en la parte superior me indicaba que estaba en la oficina correcta. Inhalé profundamente para llenarme de valor antes de llamar a la puerta.
–Pase –le escuché decir. Su voz se amortiguaba a través de la gruesa madera.
Entré.
Lo primero que vi fueron los estantes. Dos elegantes estantes, uno a cada lado de la oficina, probablemente del mismo material que la puerta, repletos de libros. Repletos. Thomas era dueño de una envidiable biblioteca personal. La pared frente a la puerta estaba invadida por un ventanal de arco, que estaba enmarcado por una enredadera al exterior del edificio y daba hacia las copas de los árboles cercanos. Un gran escritorio ocupaba gran parte de la habitación, con un montón de papeles y una lámpara sobre él. Thomas estaba sentado en un sillón de cuero frente al escritorio, de espalda a la ventana, mirándome.
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Maldito destino
RomanceMailen es una chica que ha pasado por momentos difíciles, y está dispuesta a hacer cualquier cosa para que su pasado permanezca en secreto. Sin embargo, el destino tiene preparado para ella un camino lleno de baches y de sorpresas que le harán todo...
