Hay momentos en los que queremos expresar todo, pero somos tan masoquistas que sólo lo hacemos en palabras cortas. Aunque aveces hay momentos en los que te olvidas de los límites, y de la ortografía. Momentos en donde sólo importa expresar de la manera más considerada y efectiva los sentimientos, o como en este momento, agradecimentos.
Hace un año y medio llegó una loca idea a mi mente de crear un historia cuyo nombre describía a un chico viviendo en una cabaña. Así es, "Viviendo en la cabaña del abuelo" fue el primer título de esta historia. Pero luego lo modifiqué a algo que fuese más llamativo y que concordara con el motivo de ella. Es cierto que hubieron muchos cambios a travéz del tiempo, pero nunca olvidé el motivo por el cual seguí escribiendo.
Quiero agradecerles a los que me ayudaron en la parte física de la historía. A los que me ayudaron con portadas, con vectores, con nombres, y trailers.
Quiero agradecer a los que comentaban sin parar oraciones realmente especiales que merecían ser puestas en retratos para recordarlas toda una eternidad. Y a los que confiaron desde el primer momento en mi.
Quiero agradecer a los que me dieron ánimos para seguir, y a los que estuvieron aún así cuando tardaba en publicar.
Quiero agradecer por entender de que esta historia es algo vieja, y que quizás mi imaginación haya cambiado.
Y quiero agradecete, por hacerme llegar hasta aquí. Por hacerme reír y reflexionar. Amar y llorar. Escribir y entender sus puntos de vista.
Les debo tanto que problablemente lo que escriba no tenga nada de sentido. No me iré muy lejos, regresaré algún día con una historia, y nuevas personas por las que preocuparse, amar, odiar, y reir.
❥Gracias.
Juan Casanova.
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