Capítulo 7

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Me dolía el corazón, la expresión tan amarga de Julián al decir sus últimas palabras seguía en mi mente, no importaba cuando intentase alejar mis pensamientos de él, estaba allí, como la luna, orbitando insistentemente a mi alrededor

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Me dolía el corazón, la expresión tan amarga de Julián al decir sus últimas palabras seguía en mi mente, no importaba cuando intentase alejar mis pensamientos de él, estaba allí, como la luna, orbitando insistentemente a mi alrededor.

Cuando llegué a casa me encontré a mi madre en pijama preparando el desayuno, y cuando me pretendía sentar vi una pequeña cabecita ocupando mi lugar en la mesa.

-¡Oh!, volviste- dijo mi madre al verme- ¿a dónde fuiste?-

-¡Brisa!-

De repente la cabecita bajó de la silla para revelar a una pequeña niña de unos 7 años de edad, con cabello castaño y ojos grandes que se colgó en mis brazos

-Yo, salí a caminar un rato mamá- dije sin muchas ganas mientras observaba muy extrañada a la niña frente a mi.

-Ya veo- dijo mi mamá- pues esta señorita tocó el timbre hace un buen rato y te ha estado esperando desde entonces-

-No esperé mucho-dijo la niña sonrojándose- cuando escuché que mi hermano se iba a reunir contigo hoy después de tanto tiempo no pude evitar venir-

-¿Reunirse contigo?- dijo mi madre con una sonrisa pícara- ¿así que en realidad no fuiste a caminar si no a una cita? ¿eh?, no sabía que tenías novio-

-No tengo novio mamá-

-Que bueno- dijo la niña inocentemente- entonces algún día serás mi cuñada-

En ese momento reaccioné, ¿porqué seguía hablando con una niña que no conocía?. Y sobre todo, ¿si dijo hermano?, ¿podría ser...?

-¿Cuál es el nombre de tu hermano?- le pregunté a la niña seriamente.

La niña pareció extrañarse de sobre manera, como si le estuviese interrogando sobre algo tan natural y obvio que no tendría sentido preguntar.

-Julián- dijo alzando las dos cejas a modo de asombro-¿te peleaste con él de nuevo Brisa?-

-Yo...- con tal situación no sabía que contestar, es decir, ya había sido bastante difícil enfrentar a Julián hoy, pero ahora decirle a una niña tan pequeña que no soy capaz de recordarla ni a ella ni a su hermano me destrozaba.

Y de repente rompiendo el pesado silencio el timbre sonó, rápidamente tomé esta oportunidad y abrí la puerta. Para mi sorpresa Julián estaba ahí con la respiración agitada y los cabellos hecho un desastre, parecía que había estado corriendo bastante rato.

-Mi hermana, ¿está mi hermana aquí?- dijo con los ojos asustadizos y muy abiertos.

Y como por arte de magia, la niña salió corriendo a los brazos de su hermano. Entonces el miedo en los ojos de Julián despareció y su mirada se volvió dulce y cálida.

-Victoria- dijo suspirando- creí que te habías perdido, ¿por qué no estabas en la casa cuando llegué?-

-Ayer me dijiste que te ibas a reunir con Brisa entonces quise venir a verla, pensé que ibas a estar aquí-

-No hagas eso de nuevo- dijo endureciendo la mirada

La niña asintió y colocó su cabeza en el hombro de Julián. Luego de un breve silencio, por fin dijo:

-Lamento los inconvenientes que te causé, ella no volverá a venir, tardaré un tiempo en explicarle la situación pero lo entenderá, Adiós-

-Adiós- dije.

Sabía que quería detenerlo pero ¡por Dios!, no tenía una razón lógica para creerle y sin embargo me seguía sintiendo de esa pésima forma, con el corazón pesado y la sensación de que estaba haciendo algo mal.

Cuando mi mirada se perdió, mi madre dijo:

-Parecía un buen muchacho, es una pena que terminaras con él- dijo sermoneándome.

-¡No era mi novio!- le dije irritada

-Aun peor- dijo mientras quebraba un huevo en el plato.

Todo el día mi cabeza no paraba de dar vueltas sobre el asunto, y lo peor llegó en la noche. Cuando entre a mi oficina de sueños encontré todas las esferas tal como las había dejado la noche anterior, incluso la de Julián seguía brillando tan cegadoramente como ayer. Y sin poder contenerme tomé la esfera de Julián y me sumergí en sus sueños.

Un callejón oscuro iluminado solo por una sola lámpara cuya luz es tan lúgubre que no deja ver nada más que tinieblas, y ahí tendido sobre el piso un cuerpo. Es una mujer con los ojos abiertos, sin embargo la esencia de la vida ya los ha abandonado, veo con más detalle y me doy cuenta que esos ojos oscuros me son muy familiares.

-¡Mamá!- escucho el grito desgarrador de una niña corriendo hacia la mujer.

Y al final del callejón la silueta oscura de un hombre siniestro complacido de haber terminado su deber. Es un pesadilla sin embargo ¿por qué me produce tanta intranquilidad y ansiedad?.

Se escucha el sonido de un disparo y la niña cae sobre el cuerpo de su madre, y una voz sollozante suena entre toda esa ruina:

-¡Esto debe ser un sueño!, ¡por piedad que sea un sueño!, ¡por favor!-

Así todo se desvaneció hasta hacerse nada. Mi corazón comenzó a agitarse y me quedé sin aire, y entonces al despertar de tan aterradora pesadilla lo primero que pude pensar fue:

"¡Tengo que encontrar a Julián!"

Ilustraciones por @misheru77(instagram)

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