¿Qué harías si pudieras meterte en los sueños de otros? Tal vez no lo sabes, pero eso es lo que hace Brisa, una chica ¿normal? ¿Alguien normal viaja en el mundo de los sueños mientras duerme? Ella sabe que es singular, así como un extraño desconocid...
¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.
Se que esto no tiene sentido, se que esto puede parecer loco, pero no puedo hacer otra cosa más que creer en sus palabras, sumergirme en lo que parece ser demente, porque ese fue el sueño más horrífico que he visto, él me necesita y yo necesito encontrarlo.
Pero a pesar de mis ansias de verlo, él no apareció en toda esa semana, y cada día la culpa en mi pecho se hacía más pesada ¿qué es lo que necesitaba Julián de mi?, ¿qué tienen que ver esas terribles muertes en su sueño con la desaparición de sus padres?, me sigo preguntado qué.
Por eso tomé la decisión de que si el no me encontraba de nuevo, yo debía hacerlo, y fue así como busqué pistas en sus sueños sobre su paradero, lugares, personas, momentos, todo. Pero el mundo es tan abstracto y extraño en los sueños, no hay nada seguro y es difícil acomodar las piezas dadas.
Una noche estaba a punto de darme por vencida cuando vi una esfera que estaba detrás de la de Julián, parecía haber estado allí todo este tiempo, pero debido a que la de Julián era tan brillante no la había podido ver con claridad. No sabía de quien se trataba exactamente, pero tenía una corazonada.
De repente me encontré en un cuarto con muchas muñecas, acostada en una cama pequeña observando hacia el armario, el cual parecía tenebroso y amenazante. El cuarto estaba dentro de una casa que por alguna razón se sentía llena de una eterna soledad. La puerta del armario se abría poco a poco dejando ver una silueta, pero cuando estaba a punto de abrirse...
-Los monstruos no existen, esto debe ser un sueño-
Entonces la oscuridad se disipó para dar lugar a una habitación muy iluminada, llena de muchas ventanas que tenían diferentes paisajes, una selva, un océano, un bosque, todos ellos llenos de naturaleza.
-Brisa- resonó un pensamiento- espero que puedas ver este sueño tal como cuando éramos cercanas, quiero volver a jugar contigo como lo hacíamos antes, si tú también quieres, encuéntrame en el Big Ben, no tienes que salir de mi esfera, solo sueña que estás ahí y entonces podremos hablar-
La habitación desapareció, y de esta forma yo desperté, no entendía quién me estaba hablando, y por que me pedía soñar con el Big Ben, pero debía tomar esta oportunidad. Vi mi reloj y noté que todavía me quedaba tiempo antes de que sonara mi alarma, no había otra cosa que hacer más que apresurarse a dormir.
Y así en cuanto empezó mi sueño lúcido, en lugar de recrear mi oficina de sueños decidí soñar con el lugar indicado, el Big Ben.
Acercándome poco a poco a la hermosa construcción pude ver a alguien muy familiar, de baja estatura y tierna sonrisa, era Victoria, la pequeña hermana de Julián.
-Hola Brisa- me dijo mientras me sonreía
-¿Cómo es esto posible?- le dije mientras la miraba anonadada- ¿cómo es que puedo hablar contigo así?-
-Es algo que tu me enseñaste hace un tiempo, desde que descubriste que yo también puedo ver los sueños de otros-
-¿Tu qué?- dije sorprendida
-Oh, es cierto- dijo tapándose la boca- Julián me dijo que no recuerdas nada, pero está bien, yo te recuerdo y con eso basta-
-Victoria- dije mientras me inclinaba para tomar esas pequeñas manos en las mías- explícame ¿a que te refieres?-
-Yo también puedo ver los sueños de otros, pero yo no veo esferas, yo veo ventanas. Aunque no soy tan buena como tú, avancé bastante con tu ayuda-
Me quedé sin palabras, no sabía como responder, entonces Julián nunca fue el onironauta, si no su hermana menor, era mucha información para procesar en el momento.
-Es lindo ¿no?- me dijo mientras señalaba el Big Ben- siempre que nos encontrábamos en sueños buscábamos un lugar bonito para poder platicar, esta vez decidí que Londres sería un buen lugar-
-¿Desde cuando tienes esta habilidad?-
-No se, antes pensaba que solo tenía sueños muy extraños, pero me di cuenta que cuando le contaba a mi hermano, él me decía que había soñado exactamente lo mismo. Después te conocimos y me dijiste que era una orinona o algo así-
-Onironauta- dije sonriendo- ¿entonces también has visto mis sueños?-
-Últimamente no, porque no me recuerdas- dijo la pequeña cabizbaja- tampoco he podido ver los sueños de mi hermano-
-¿Cómo?-
-Ah si, como no lo recuerdas te lo explicaré- dijo poniendo una especie de voz intelectual- nadie puede entrar a tus sueños a menos que tu lo permitas, por eso ya no puedo ver los sueños de Julián-
-¿Desde cuando?-
-No recuerdo muy bien, pero fue un poco después de que mis papás salieran de viaje-
Las últimas palabras me penetraron como cuchillas, yo sabía que ellos no habían salido de viaje, ellos habían desaparecido. Por eso Julián jamás permitiría a su hermana ver sus pesadillas, ¿por qué contaminar el corazón de una pequeña niña inocente?, sin embargo me sigo preguntando ¿cómo planea llevar toda esa carga el solo?, ¿y si sus padres mueren?, ¿qué es lo que hará?, y si eso pasa llevaré en mi mente eternamente la pregunta "¿qué hice yo para evitarlo?".