¿Quién es esta mujer que me toca con tanta confianza?, es más ¿por qué se ve tan alterada por Julián? De repente cuando mi hombro es tomado con más fuerza, unas manos me empujan hacia atrás.
—Señorita Bravo, este chico no habla del mismo Julián que usted...—titubeó—conoce.
—¿No lo es? Entonces—la anciana soltó su fuerte agarre, se dio la vuelta y empezó a alejarse poco a poco—estaré en la bodega.
—Era Julián Martínez, el chico que estaba en mi preparatoria—gritó la chica y en ese momento supe que algo estaba mal.
—¡¿Martinez?!—es lo que estuve a punto de decir cuando dos manos fuertemente taparon mi boca y me llevaron fuera de la tienda.
—Shh—la chica puso su índice sobre sus labios—no es bueno que la señorita Bravo se entere de repente acerca de Julián.
—No sé de qué estás hablando pero ¡Esa mujer...!—las mismas manos pequeñas volvieron a tapar mi boca antes de emitir un sonido.
—Esa mujer es la abuela de Julián, no Julián Martínez, si no Julián Cortés tu "mejor amigo".
—¿Por qué dices "mejor amigo" de esa forma?, me haces parecer un hipócrita. Y lo más importante...esa mujer ¿la abuela de Julián?, ¡Ja!, lo único que tendría de parecido con él es la locura.
—¡Ya te dije por milésima vez que él no está loco!
—Incluso tú dijiste que creías que él estaba loco.
—Pero no por las mismas razones que tú, yo creí que Julián no estaba bien mentalmente porque me habló de una máquina del tiempo, y al parecer tú crees en ella.
—Perdón, pero es una máquina predictora del futuro ¿entiendes?, tiene bases científicas, no hablamos de cosas tan subjetivas como los sueños. Y sobre "esa mujer"—señalé hacia la bodega—¿crees que voy a creer fácilmente que es la abuela de Julián?
—¡Hugo por favor! ¿Has sido engañado toda tu vida?
"Probablemente" pensé. Jamás he podido confiar en nadie, el tipo de ambiente en el que me desenvuelvo no me permite caer en esos vicios, sólo en Julián confié, y aún así se fue. ¿Cómo puedo volver a confiar en alguien de un momento a otro? Pero aunque tenía todo eso en mente no pude evitar callarme y seguir escuchándola.
—Tu incredulidad llega hasta niveles inimaginables, incluso entré en tus sueños para probarte que no miento. ¿Qué más necesitas?, está bien que no confíes en mí, pero ¿por qué no confiar en ese mejor amigo al cual llama demente?
—¡Por qué él se fue!
—No tenía opción, tú lo habrías llevado a un manicomio. Él no puede perder tiempo, cada día sus padres podrían morir, y está vez de verdad, no como un accidente de carro que alguien planeó.
—¿Cómo estás tan segura de que no miente?
—Por qué vi sus sueños, ¿sabes cuántas pesadillas tiene sobre sus padres siendo asesinados?, también teme por el destino de su hermana, hay mucho peso sobre sus hombros.
—Pues déjame encontrarlo—la chica guardó silencio, entonces yo proseguí—si todo lo que dices es verdad e incluso esa mujer es su abuela, iré a preguntarle yo mismo.
—¡No puedes!—me rogó mientras detenía mi paso firme hacia dentro de la tienda—la señorita Bravo es una mujer mayor, si se entera que su único hijo, el que no ha visto en años está secuestrado le dará un infarto.
—¡Es mejor decirle que está secuestrando que muerto!—dije instintivamente. No podía creer lo que había dicho, las palabras que salieron de mi boca eran la de alguien que estaba convencido de ese supuesto secuestro.
—¡Pero...!
—No digas "pero", si no quieres que yo le diga, dime ahora mismo dónde está Julián.
—¡No lo sé!—rompió en llanto—yo estoy tan confundida como tú, Julián se fue el día de mi cumpleaños, ese mismo día fui bombardeada con una señorita Bravo que lo buscaba desesperadamente y decía ser su abuela, y hoy vienes tú a pedirme respuestas cuando yo no sé qué hacer, ¡y lo peor de todo es que estoy llorando de está manera tan humillante delante de alguien como tú!
La chica siguió llorando y yo me sentía bastante incómodo al verla, no es que no hubiese visto a alguien llorar antes, pero de alguna forma verla me daba un poco placentero sentimiento de culpa. Así que puse mi mano en su hombro e intenté confortarla.
—No es tu culpa lo que pasó amm...tú—¡Rayos! No sé su nombre.
—¡No es "tú", es Brisa!, y por supuesto que no es mi culpa, todas estas cosas llegan a mí de la nada, tanto Julián y como tú, y ponen un peso sobre mis hombros que no evitar quitar. ¿Crees que yo no siento nada al pensar en los padres de Julián? Me da miedo, pero aun así no puedo hacer nada.
—Pero yo sí puedo hacer algo—exclamé, entonces los ojos de chica brillaron mientras me miraba
—¿Cómo que?—preguntó esperanzada.
—Si te dijera que al encontrarlo no lo voy a llevar con un loquero ¿me ayudarías a encontrarlo?
—Yo...no lo sé, Julián me dijo que no te dejará encontrarlo
—¡Bien!, no me digas, lo encontraré yo sólo, quédate llorando mientras las cosas malas pasan.
Diciendo esto me di la vuelta y salí de la tienda indignado. Creo haber escuchado su tenue voz llamándome, pero yo no volví. No pensaba estar a expensas de esa chica llamada Brisa que sólo sigue al pie de la letra la voz de Julián. Yo pienso encontrarlo y averiguar de su propia boca la verdad. No necesito utilizar sueños para hacerlo, ¿Qué tan difícil puede ser construir otra máquina predictora?, es decir, yo la construí con él. De esa forma puedo rastrearlo, si viajo al futuro encontraré más pistas, tiene que haber más información.
Con todos estos pensamientos en mente inmediatamente compré un vuelo a la capital, saqué mis cosas del hotel y salí en la noche a toda prisa.
ESTÁS LEYENDO
Sueño errante
Science Fiction¿Qué harías si pudieras meterte en los sueños de otros? Tal vez no lo sabes, pero eso es lo que hace Brisa, una chica ¿normal? ¿Alguien normal viaja en el mundo de los sueños mientras duerme? Ella sabe que es singular, así como un extraño desconocid...
