Relatado por Hugo
Realmente no conozco a nadie más loca y desesperante que Amelia. Pero tampoco sé de alguien más valiente que ella.
—Si, se que estás loca, lo supe desde el primer día en que te conocí. Eres metiche e impredecible, sin mencionar que no ha habido un día en el que no me pongas en aprietos, pero...
—"¿Pero?"—Amelia sonrió con superioridad, como si supiera lo que estaba a punto de decir—¡vamos! Dilo, Julián y tú necesitan mi ayuda, y es más fácil proteger mi vida si estoy enterada de cada uno de sus planes, finalmente ya estoy en peligro.
—Estás loca, no puedo comprenderlo—comencé a rezongar—pero...sígueme.
Antes de poder ver su expresión, me volteé y me dispuse a caminar hacía mi estudio. Planeaba dejar que fuera detrás de mí, para no tener que ver su rostro lleno de satisfacción; sin embargo, ella alcanzó mi paso y caminó a mi lado hasta que finalmente llegamos. Julián estaba en la entrada bastante risueño con un café en las manos, como si estuviese viendo una escena de alguna película de televisión.
—Ya llegaron los tórtolos—se limitó a decir.
Al escucharlo simplemente lo pasé de largo, y le hice una seña para que entrara. Una vez que tanto Julián y Amelia estuvieron sentados en un par de sillas que se encontraban frente a un pizarrón de la habitación, tomé un plumón y comencé a dibujar una personita al extremo izquierdo.
—Esta eres tú, Amelia—señalé al personaje. Posteriormente dibujé una flecha que señalaba una cruz—en la máquina predictora del futuro, tú ibas a morir, ese era el futuro más probable pero...—dibujé otra flecha que salía de la personita y después un "mini Hugo"—yo me enteré de eso al salir de la máquina y te salvé.
—Y te agradezco por ello—me respondió la chica mientras levantaba la mano—pero no necesitas explicarlo con dibujos como si fuésemos niños de primaria.
—A lo que me refería es...ash—me exasperé—¡quería hacer una especie de línea del tiempo! Era necesario para explicar la situación; si al enterarme de algo que iba a suceder, pude salir y cambiar el futuro, ¿no creen que podría ser lo mismo con los padres de Julián? Como si no fuera un destino, sino más bien un tiempo inestable que cambia de acuerdo a nuestras acciones.
—Sí, es cierto, tal como dicen los libros de superación personal—me interrumpió nuevamente Amelia; posteriormente entrelazó ambas manos y cruzó las piernas—no obstante, más importante que analizar lo obvio, deberíamos estar preocupados en viajar de nuevo al futuro y ver si todas las cosas que hicimos realmente cambiaron algo. No importa si tenemos que ver la máquina cada día, es necesario estar informados—se levantó de la silla con decisión— Hugo, déjame entrar con ustedes.
—Lo lamento, sólo tenemos dos cascos—argumenté.
—Yo puedo ceder el mío en esta ocasión—comentó Julián—creo que es necesario turnarnos en la revisión diaria de la máquina. Brisa me envió un mensaje apenas ayer, me dijo que descubrió algo importante acerca de sus sueños, todavía no es oficial lo que esté haciendo, pero probablemente está en vías de hacer algo que nos ayudará mucho, así que nosotros debemos ponernos a trabajar. Les agradezco a ambos su disposición y espero que no hayan muchas disputas entre ustedes, porque eso sólo desalentara nuestro progreso.
No pude responderle, ese chico que suele reírse a menudo, y a quién generalmente tomo a loco, cuando habla tan seriamente, no sé que decir. Lo único que pude hacer fue ir directamente hacía el cuarto donde teníamos la máquina, encenderla y ofrecerle el casco a Amelia; me coloqué el mío y me acosté en una de las camillas.
—Suerte, estaré monitoreando lo que vean desde la computadora—añadió Julián.
Chasqueé la boca y cerré mis ojos. Comencé a sentir como poco a poco mi cuerpo se relajaba, ahora que lo pienso, ¿esto no es como dormirse? De alguna forma, todos nuestros intentos por salvar a los padres de Julián, tanto los esfuerzos de Brisa, como los nuestros, no son nada más que sueños. No puedo creer que yo llegara a creer algo tan estúpido, y aún así estoy aquí; mi mente está pensando, divagando de nuevo hacía un lugar que no conozco, y finalmente me duermo.
Cuando abrí los ojos, aparecí junto con Amelia en el estudio; al igual que la vez anterior, programamos cinco años. Lo primero que noté es que mi estudio estaba en uso, las paredes seguían en pié y no despintadas como esa última vez en la que todo estaba tan lúgubre.
—¡Vaya! Parece que no ha cambiado nada—mencionó Amelia.
—Te equivocas, muchas cosas han cambiado, la última vez que estuve aquí, este lugar estaba en ruinas.
—Comencemos a buscar en los archiveros—respondió.
Abrimos como un par de locos las carpetas, no importaba si regábamos todo en el suelo, de todos modos, esta realidad dejaría de existir en cuanto abandonáramos la máquina.
—Encontré algo—alzó Amelia una carpeta y se acercó para mostrármela—es una captura de pantalla de una noticia. ¿Qué es lo que dice? ¿Matías? Oye Hugo, ¿ese no es tu apellido?—preguntó desconcertada.
—¿Qué dices! ¡Dámelo!—Cuando tomé la impresión, pude ver que la noticia decía: "Arrestan a presunto secuestrador". ¡Esto no puede ser verdad! Sentí un nudo en la garganta de nuevo, esta vez no es mi padre, ¿sino mi hermano? Tomé aire y leí en voz alta—se siguen buscando rastros de la pareja de desaparecidos; como se conoce, hace unos meses se descubrió que el accidente automovilístico de hace cinco años fue una fachada para poder secuestrar a los señores Cortés, ahora se ha encontrado evidencia en el cuarto del hijo del empresario Humberto Díaz, del secuestro, sin embargo se desconoce su paradero. La policía sigue buscando, mientras tanto, en redes sociales el descontento social sigue creciendo en contra de la compañía del magnate...
—Hugo ¿estás bien?—me preguntó Amelia muy preocupada.
—Ya no sé que hacer Amelia, me siento feliz porque mi padre no está en la cárcel, porque probablemente los padres de Julián están vivos, pero...mi corazón no puede con esto...¿mi hermano...?
—¿Tu hermano qué?—Una voz nos desconcertó, la puerta del estudio estaba abierta y frente a nosotros estaba Bruno comiendo una manzana—¿Matías? Ese no es nuestro hermano, es un monstruo.
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Sueño errante
Ciencia Ficción¿Qué harías si pudieras meterte en los sueños de otros? Tal vez no lo sabes, pero eso es lo que hace Brisa, una chica ¿normal? ¿Alguien normal viaja en el mundo de los sueños mientras duerme? Ella sabe que es singular, así como un extraño desconocid...
