-Tú no eres mi padre!!
Las palabras salieron antes de que pudiera pensarlas y fueron como dagas para Ricardo y los demás presentes. Se hizo un silencio que daba miedo, el cual fue interrumpido por el fuerte sollozo que dejo escapar Marcela, escuchaba mi respiración agitada pero nadie decía nada.
Después de unos segundos Ricardo tomo una respiración profunda y habló.
-Entonces deberías saber que tu verdadero padre te está buscando y que mando a tu hermano a buscarte. Porque sí, el hombre del orfanato es tu hermano, por eso te sacamos de ahí. Querías respuestas, ahí las tienes.
"Tu verdadero padre te está buscando"
"El hombre del orfanato es tu hermano"
"Querías respuestas, ahí las tienes"
Esas palabras se repetían, una y otra vez en mi cabeza, una y otra. Mire a Ricardo quien se limpiaba una lágrima que bajaba por su mejilla, escuchaba el llanto de Marcela, pero no podía hacer nada, mis piernas no respondían, era como si me hubiera quedado congelada.
De un momento a otro mi vista se nubló y el aire me empezó a faltar.
"Tu verdadero padre te está buscando"
"El hombre del orfanato es tu hermano"
No respiraba....
"Tu verdadero padre te está buscando"
El aire no llegaba a mis pulmones y me empezaba a marear....
"El hombre del orfanato es tu hermano"
-No... No puedo respirar... -Y después todo se volvió negro.
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Abrí mis ojos lentamente y tarde un poco en acostumbrarme a la molesta luz en mis ojos.
Me dolía la cabeza y todo me daba vueltas. Escuchaba el sonido de la máquina de hospital y gire mi cabeza para ver alrededor. La habitación estaba vacía, moví mi mano y sentí el punzante dolor de la intravenosa. La puerta se abrió y mis ojos se conectaron con los de Ricardo, el entro y seguido de este el doctor y una enfermera.
-Vanesa, me alegra que hayas despertado - El doctor se acercó a mí y me alumbró los ojos con su linterna, revisó algunos papeles en su mano y reviso las maquinas. -Bueno, todo está en orden, ¿te duele la cabeza? - Asentí. -Recuerdas algo de lo que paso? - Sentí mi corazón apretado y miré a Ricardo, asentí y aparte la mirada. -Bueno, tu desmayo se produjo por exceso de estrés y nervios, tuviste un ataque al corazón, revise tu historial médico y efectivamente tenías secuelas de haber tenido otro ataque en el pasado, y no solo eso, tengo una mala noticia para ti.
-Sea lo que sea no me interesa escuchar. - Respondí secamente y mire por la ventana.
-Igual te la voy a decir. Has tenido estrés acumulado y encontramos un desorden alimenticio grave lo cual ha generado que se te desarrollara la Hipoglucemia.
Suspire y lo ignore, solo quería cerrar los ojos y dormir para siempre.
-La hipoglucemia es una afección en la que el nivel de azúcar en sangre (glucosa) es más bajo que lo normal. La glucosa es la principal fuente de energía para el cuerpo.
La hipoglucemia con frecuencia está relacionada con el tratamiento de la diabetes. Pero otros medicamentos y una variedad de afecciones muchas de ellas inusuales pueden causar un nivel bajo de azúcar en sangre en personas que no tienen diabetes, puede ser hereditaria también o se puede generar por no tener una buena alimentación, en tu caso ambos procesos son positivos, lo que quiere decir que la heredaste de algún familiar y por no alimentarte adecuadamente.
Familiar, familia. Ya no le encontraba sentido a esa palabra.
-Te recomendaría que...
-Yo le recomendaría a usted que se fuera a la mierda y me dejara descansar.- Escuche el suspiro pesado de Ricardo y la risa de la enfermera.-Ahora si me disculpan, en verdad quiero descansar.
-Necesitas algo? - Ricardo preguntó temeroso.
-Necesito que se vayan y me dejen descansar.
-Tu madre quiere pasar a...
-No quiero ver a nadie.- Hable entre dientes y suspiro. Salieron y me di cuenta de que la enfermera se había quedado. -Eres sorda o estúpida? Dije que quiero descansar.
Ella me ignoró y se acercó a la camilla.
-Exactamente, dijiste que querías descansar, no que querías estar sola.-
Rodé los ojos y la vi sonreír, por qué sonríe?
-Realmente eres más guapa en persona, aun con ojeras y acostada en una camilla.- Estaba coqueteando conmigo?
-Sabes...- Me senté y la mire.-De hecho no quiero estar sola.- Su sonrisa creció y se mordió el labio, pobre ilusa.-Mi novia debe estar afuera así que te agradecería que la llamaras.- Su sonrisa se borró e hizo una mueca.- Ahora.- Hable seria y si las miradas matarán ya estaría tres metros bajo la tierra. Salió dando un portazo y cerré los ojos, estaba jodida, solo quería morir.
La puerta se abrió de nuevo y abrí los ojos, mi sonrisa creció cuando vi a Michelle y a Sofí quien venía dando pequeños pasos hacia donde yo estaba.
Me miró y río mientras trataba de caminar rápido y alcanzar la camilla.
-Maa! - Mi corazón dio un vuelco y me quite la intravenosa gimiendo de dolor al hacerlo. Michelle la alzo y dejo que gateara por la camilla hasta llegar a mis brazos.
-Hola enana.
-Maa! - Reímos y la abrace fuerte, deje besos por toda su cara y mire a Michelle.
-Estas mejor? - Asentí y vi su cara de preocupación. Tome su mano e hice que se sentara a mi lado.
-Realmente lo siento. - Empecé a hablar, pero sus labios chocaron contra los míos y cerré los ojos disfrutando del beso. Sofí nos obligó a separarnos y reímos.
-Hablaremos luego, ahora necesitas descansar.
-Solo te necesito a ti.
Hable y nos miramos a los ojos. Ella aparto la mirada pero sonrió.
-Vanesa, es enserio, debes tener reposo.
-Quiero irme a casa. - Hice un puchero y me dio un beso rápido.
-El doctor dirá cuando te puedas ir, por ahora descansa.- Acepte y me recosté poniendo a Sofí a mi lado y pasando un brazo por su pequeño cuerpo.
Ahí mismo me sentía bien, me sentía en paz a pesar de toda la mierda que había pasado.
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Quédate.
FantascienzaVanesa Ferrer es una prestigiosa y exitosa empresaria. Para unos arrogante, prepotente y para otros es considerada una diosa. Esta rodeada de lujos, poder y sensualidad. Pero como toda persona,ella guarda secretos y un pasado oscuro y desgarrador qu...
