Pak:
Ver a Lisha dormir es uno de mis mejores momentos, aunque dormí profundo varias horas y ya ha amanecido, cada cierto tiempo me desertaba pensando que era un sueño tenerla a mi lado, así que una vez la podía ver y sentir junto a mi, me volvía el alma al cuerpo y seguía durmiendo, pero cuando amaneció y tras la puerta Marcos discutía con Suzan por si llamarnos a desayunar o no, no pude volver a dormir, en cambio he estado observándola dormir; mi brazo esta sobre su torso y ella lo envuelve con su mano, en algún punto de la mañana juro haber escuchado un pequeño ronquido y no pudo parecerme más tierno, me alegra saber que puede dormir tan profundamente a pesar de lo que debe dolerle el hombro y pensar en todo lo que tuvo que sufrir con la magia negra en su interior hace que me enoje conmigo mismo, por no poder protegerla una vez más.
Mientras la veo no puedo dejar de preguntarme ¿Qué hacemos ahora?, estoy en un punto de no retorno, es cierto que si llegáramos a rechazarnos de seguro moriría aún si no la he marcado, porque no necesito del lazo para querer tenerla cerca, a esa conclusión he llegado, no importa si no hubiera sido mi mate, de seguro habría caído por ella y me aterra, porque soy consciente de que me puedo perder en el vinculo que se tiene de Alpha a Luna, pero si tiene mi parte humana y al lobo, entonces no habrá marcha atrás, mi vida y la de mi manada estará en sus manos, puede consumirme y aún así no podría dejarla ir.
Esta semana me ha servido para pensar en solo una cosa, si ella no está conmigo, entonces seguir no tendría sentido, hace unos años si me hubiera preguntado diría que no es necesario tener una luna y que si mi mate me iba a desconcentrar de mis labores como Alpha, entonces la rechazaría, pero ahora estoy completamente seguro que sin ella no puedo seguir. Dejo un pequeño beso en su nariz y ella abre sus ojos.
- Buenos días- estira sus brazos, pero inmediatamente se queja de dolor. – Despacio, muy seguramente solo tomará una semana sanar ese brazo, pero solo si reposas lo suficiente- me regala una pequeña sonrisa y luego solo me observa, casi como si no pudiera creer que estoy aquí.
- Eres muy guapo, aun si estas recién levantado- hace un puchero y me sonríe, esa pequeña sonrisa derrite todo a su paso y entonces no puedo estar más seguro de mi decisión.
- Sé que soy guapo, pero es algo que no puedo controlar, así que por favor no te enamores de mi- digo, pero su mirada vuelve a la mía y se pone sería de repente.
- Tarde- no dice nada más, como puede se levanta y entonces se da cuenta que está desnuda, de hecho solo tiene su ropa interior de abajo. - ¿Qué carajos?¿viste algo?¿donde hay ropa?- su cara está roja totalmente y suelto una risotada. – NO TE BURLES-
- No vi nada, por lo menos no ahora- mi respuesta la deja más tranquila y me apuro a buscarle ropa, no quiero perder la poca cordura que me queda. – Hay que irnos, pronto llegará James con algunas cosas y no podemos usar en ese tiempo la casa, además Karla y Maira deben revisarte-
- ¿Estaba muy preocupada?- le ayudo a colocarse el camisón que le había dejado Suzan ayer, le queda gigante teniendo en cuenta que Lisha está baja de peso y Suzan embarazada. - Esto es gigante, ¿Niño o niña?-
- Niño, vamos han preparado el desayuno, que seguro está frío ahora-
- Tu culpa por no despertarme- salimos y efectivamente Marcos y Suzan nos esperan en la sala, ambos han preparado todo un banquete de comida para nosotros que nos encargamos de devorar, aunque Lisha no come mucho, yo me resisto a despreciarlos, así que termino comiéndome todo. – Gracias por recibirme-
- Marcos, pronto llegará James, así que vayan a darse un paseo o lo que sea, mientras ellos se encargan de arreglar unas cosas y luego si quieren pueden venir a decidir como acomodar todo- Marcos insiste es que no debí molestarme, pero es poco comparado a lo que han hecho por Lisha. Hablamos un poco sobre el embarazo de Suzan y veo la curiosidad de Lisha en sus ojos, así que pregunto por ella.
- Suzan, ¿puede Lisha tocar tu barriga?- ella ríe y se lo permite, dos minutos tengo a Lisha gritando de la felicidad porque el bebe se ha movido y ha podido sentirlo.
- Deberías ver todo lo que se mueve cuando el Alpha le habla, pareciera querer salir de ahí pronto- Lisha insiste que lo haga para ella verlo, pero me niego, realmente no me gusta hacerlo, además aunque soy el Alpha, Marcos de seguro tendrá ganas de arrancarme la mano.
Cuando llega James, Lisha lo saluda tan efusivamente que no contengo mi mirada de celos al lobo que inclina su cabeza cuando Lisha se separa, haciendo que me golpee un brazo por intimidarlo, luego lo dejamos a cargo de todo y subimos al auto.
- Karla y Maira se instalarán temporalmente en la mansión para que puedan atenderte, est-
- Pak-
- ¿si?- toma mi mano y detengo el auto, para verla.
- No voy a quedarme en la mansión- esa frase hace que mi cabeza se plantee miles de escenarios. – no lo sobre pienses, solo quiero ir a casa de Nic-
- ¿Por qué? ¿no quieres que este cerca? Lisha dime que hago, lo que sea solo dímelo-
- Escucha- sus manos toman las mías, pero no me calma, sino que la tensión en mi aumenta – quiero que hagamos esto bien, sin prisas, tu y yo; lo primero es que me quedaré en casa con Nic y Janeth-
- No, quiero que te quedes conmigo, en mi casa, en mi cuarto, en mi cama-
- No, ya te dije y lo segundo es que inciaré mi labor como Guardiana, me vas a dar un horario y temporalmente a mostrar todo lo que deba saber de la Manada Luna oscura, luego de que sane completamente iremos viendo que más puedo hacer, pero por ahora nada de esfuerzos físicos-
- Pero-
- Lo tercero, vamos a salir juntos cuando quieras, después del trabajo, a comer o lo que sea ¿te parece?-
- ¡NO!- me mira exasperada
- Paaak-
- Esa bien, solo si yo te recojo y llevo de vuelta a casa de Nic todos los días-
- Bueno, chofer gratis-
Lisha:
Me dejo caer en la pequeña cama, mientras observo a Pak ver mi habitación con absoluta curiosidad, hace unas horas no le parecía para nada la idea de que volviera a vivir con Nic y Janeth, pero sinceramente creo que es lo más sano y él también, porque cedió relativamente facil.
- ¿vas a dejar mi mansión por esto?- le lanzo un cojín y lo toma viéndome con reproche, luego se pone a revisar los cajones y demás.
- ¿A que hora te vas?- bostezo e intento con todas mis fuerzas mantenerme despierta, pero Maira me ha dado una medicina herbal que dijo me ayudaría a relajarme mejor y descansar.
- Estoy esperando que te duermas para llevarte dormida hasta la mansión y encerrarte en mi cuarto- me hace reír y eso le enoja, parece un niño pequeño haciendo berrinche, solo que no es pequeño. – No es chistoso-
- Si lo es- estiro mi mano hacia él y se acerca hacía mi para tomarla. – Quédate hasta que me duerma, luego puedes irte y mañana te espero aquí para que desayunemos y vayamos a trabajar, ¿te parece?-
- No, pero ¿no tengo voto en esto cierto?-
- La verdad no señor Alpha, te pregunto por mera decencia- me ve con indignación y me carcajeo en su cara; al final opta por hacerme caricias en el cabello haciendo que no pueda resistir más y con una sonrisa, me quedo dormida.
ESTÁS LEYENDO
La Guardiana!.
LobisomemLa vida no es un cuento de Hadas. La realidad es mas dolorosa de lo que esperamos, pero nos hace fuertes, me hace mejor, me hace insensible, inquebrantable..Esta soy yo Lisha Holson y estoy dispuesta a todo, Yo soy La Guardiana!. He aprendido que si...
