EL PRINCIPIO Y EL FIN

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Pak:

- ¿Pasa algo?, has estado decaída- desde el momento en que por fin nos juntamos luego de atender a todos en la fiesta, decidimos escaparnos ya que ninguno aguantaba más estar en esa fiesta, además todos parecían divertirse sin necesidad de nosotros; a Lisha solo le dije que iríamos a la parte más alejada de la manada y ella igual gustosa se subió al jeep.

- Julián no pudo venir, quería que estuviera- aprieto su mano un poco en señal de apoyo y ella se la lleva a la boca dejando un corto beso en mi dorso, todo el cuerpo se eriza y le doy una sonrisa cálida. - ¿ Sufriste mucho buscando un lugar?-

- Digamos que mi hermano se encargó- reconozco con algo de vergüenza, ella ríe un poco y se me alivia el pecho.

- Me lo gritó hoy mientras bailamos como unas 10 veces, estaba seguro que no le reconocerías su esfuerzo- chasqueo la lengua y ella sigue sonriendo mientras me observa haciéndome sentir incomodo. – Eres muy guapo, lindo, gruñón, bad-boy, un conjunto de cosas que siguen volviéndome loca- recorre con sus dedos mi mentón y yo doy un frenazo en seco, su cuerpo se tambalea hacia delante, pero la sostengo con mis brazos.

- Basta, me desconcentras y a este paso vamos a chocar con un árbol- y la beso, su boca contra la mía es todo lo que está bien en este mundo, le muerdo el labio y se queja un poco, al separarme la veo intentando parecer enojado –Quieta- vuelvo al volante y ella sigue inclinada hacía mi.

- Dijiste quieta, no que cerrara los ojos... ¿Te había dicho ya lo mucho que me gustas y lo guapo que te ves?- respiro profundo sabiendo que este viaje será largo, muy largo.

Lisha:

Me divierto sacando a Pak de quicio, él lo sabe e intenta ignorarme, pero se queda en solo intentos porque sin que él lo quiera todo su cuerpo reacciona a cada movimiento mío, maneja con un ojo en la carretera y otro sobre mi, yo en cambio llevo los dos sobre él, quiero grabarme cada parte de su rostro, cada pequeña expresión, pues no tengo idea de cuando será que le vuelva a ver.

Intenté con todas mis fuerzas que no se notara lo mucho que me afecta lo que pienso hacer, lo bueno fue que en parte el hecho de que Julián no haya venido a la boda sirvió para encubrirlo, pero no negaré que quiero golpearlo y llorar, en realidad me hacia mucha ilusión verlo.

En cuanto a la luna de miel, tengo poco tiempo y mil expectativas, creo que Pak y yo deseamos esa unión tanto que me aterra hacer algo mal, pero según los consejos de las chicas lo más seguro es que Pak no pueda medir su fuerza y más si es un Alpha, en fin intentaré no quejarme si me duele más de la cuenta.

- Ya llegamos, y silencia tus pensamientos- lo miro con absoluto terror – No, no puedo saber que piensas, pero me estas poniendo inquieto- sale del auto y lo sigo, no es necesario llevar maletas pues ya se han encargado de eso. – De aquí en adelante vas con Asher- me besa suavemente y luego se transforma, aparto la mirada ya que realmente no es satisfactorio de ver como se le parten los huesos, lo siguiente es Asher lamiendo mi cara.

- Sabes bien que no me gusta que me babosees- le digo mientras hundo mis manos en su pelaje, es tan suave. – No me gruñas bola de pelos- vuelve a gruñir y me ve con sus ojos verdes profundos, no me enseña los dientes pero sé que no le gusta el apodo, bostezo mientras el imponente lobo se acomoda para que suba. – Vamos rápido, estoy muy cansada- antes de subir descanso mi cabeza en su cuerpo. – Te extrañe- lo siguiente es ver los arboles pasar a una velocidad que hace que me sienta mareada y tengamos que parar varias veces o vomitaré sobre él.

Al llegar a la cima de la montaña, nos quedamos en un claro y Asher me deja bajar, para luego acostarse un rato a descansar y yo, casi con los ojos cerrados me recuesto a su lado y duermo teniendo como almohada su cuerpo.

La manada entera arde en llamas y corro por la plaza central desesperada, cuerpos encendidos en llamas que gritan de dolor corren intentando huir de su destino, gritos desgarradores y llanto se escucha por todos lados, en eso mis ojos ven a una niña en el suelo llorando y corro hacia ella para ayudarla, pero apenas sus ojos me ven grita e intenta con todas sus fuerzas huir de mí, veo mis manos y están ardiendo, he sido yo quien a hecho esto, he sido yo quien ha incendiado la manada entera, lucho por apagar las llamas de mis manos pero no ceden.

- Lisha- grito y me muevo desesperada intentando que cesen, pero en cuanto cierro los ojos para intentar concentrarme, el terror en la mirada de la niña me inunda. – LISHA-

Despierto y Pak me ve preocupado, por instinto me separo y veo mis manos completamente normales haciendo que un suspiro brote de mi; ha sido un sueño, solo un maldito sueño.

- ¿Estás bien bonita? Te quedaste dormida junto Asher, pero empezaste a llorar y balbucear entre sueños- respiro profundo e intento calmarme, eso no va a pasar.

- Si, ha sido un mal sueño... Ya sabes de qué- Pak sabe que sueño con fuego, cree que es el trauma de lo que pasó con Stiff. – Pero no te preocupes por eso, ya pasarán- le digo, arruga un poco la frente pero me levanto y le beso justo donde su piel se arruga. – No hagas eso, no quiero que te arrugues antes de tiempo y perder semejante vista-

- ¿Qué insinúas? ¿Qué me dejarás por alguien más joven?-

- ¡Nunca! Te amo y te quiero a ti en mi vida, como mi mate, como mi compañero, como mi esposo... Con todo y sin nada, tus luchas son las mías ahora y tus objetivos los míos, así que no te podrás librar tan fácil de mi-

- Te amo también y prometo ayudarte a alcanzar lo que deseas y lo que buscas, seré tu perro faldero las veces que quieras- suelto una carcajada y le doy un pequeño abrazo. – Ahora, veamos que nos preparó mi querido hermano y si hubiera sabido que serías tan cariñosa nos hubiéramos casado hace mucho-

La cabaña es una autentica maravilla, el primer piso es rustico, casi como una cabaña normal, pero tiene un segundo nivel con un ventanal gigante que da al valle, no se puede ver nada por los arboles, pero es perfecto. El primer piso cuenta con sala comedor y cocina abierta, en la parte de atrás hay un espacio de biblioteca y un sillón de descanso con una vista increíble al bosque, un baño sencillo y a las afueras un jacuzzi; pero lo impresionante es el cuarto de arriba, con un ventanal gigante, una cama gigante, un closet gigante, un baño gigante y una vista de infarto a las estrellas, pues tiene en la parte superior del techo una cobertura que al recogerse deja a la vista el vidrio que cubre el techo y a la vez ver el cielo.

- Es hermoso- digo mientras veo las estrellas, tirada en la cama.

- La hermosa eres tú- Pak se pone encima de mí y me ve con cara de depredador, una sonrisilla se pinta en su cara y sé que lo que queda de está noche será larga, pero disfrutarla es mi único deseo.

Para cuando inició a salir el sol me pareció que apenas llevábamos unos minutos juntos, y con las lagrimas corriendo por mi cara, dejé la carta y salí de la cabaña; es anoche Pak se había entregado en cuerpo y alma a mí, pero yo estaba a punto de romper mis promesas de no dañarlo y lastimar su corazón, lo que tanto le pedí que no hiciera, se lo hacía yo a él y me rompe el corazón admitirlo.

Toda la noche Pak se dedico a adorarme, a besar cada parte de mi cuerpo, a hacerme sentir amada, deseada y sobre todo, a recordarme una y otra vez que me quería más que a si vida misma, mientras el subía al cielo de placer, yo seguía hundiéndome en la miseria con cada minuto, una vez terminaba me sentía peor que antes, no porque no hubiese disfrutado, sino porque sabía que iba a pasar después de tanto placer y rosas.

Sobre las 4 de la madrugada, le ofrecí a Pak algo de tomar con el sedante que Maira había preparado, con lo cansado que estaba cayo dormido enseguida mientras me abrazaba, aunque fue difícil de zafar ese brazo de mi cuerpo, logré hacerlo sin que despertara y reemplazar mi espacio con almohadas, cerré las cortinas y saqué mi ropa de la maleta, el bolso con las cosas que había preparado, tomé unas fotos de Pak y me fui, con el recuerdo del miedo en los ojos de esa niña al verme, esa era mi motivación, hacía unas horas había jurado protegerlo a él y a la manada y eso significaba solo una cosa, debía asesinar a Andreí con mis manos, o su fantasma nos acecharía de por vida.

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