Lisha:
Estoy frente a una puerta negra, al abrirla entro a una sala totalmente blanca, miro alrededor pero solo esta blanco, luego empiezan a recorrer imágenes de mi madre hablándome, luego mucha más gente, el vídeo se reproduce tan rápido que no logro reconocer a los demás, mientras pasan las imágenes me doy cuenta que es mi historia, son mis recuerdos y no logro evitar sentir una mezcla de nostalgia y alegría, siempre pensé que el hecho de que no recordara se debía al trauma de haber estado sola mucho tiempo... las imágenes se reproducen una tras otra, dejándome ver los largos y exhaustivos entrenamientos con mi padre y largas horas de estudio en una gran biblioteca con mamá, cuando los veo, me invade la tristeza de no tenerlos conmigo y la añoranza de poder abrazarlos de nuevo, siempre voy a extrañarlos, si estuvieran aquí quizás tendría una vida más normal.
He observado con mucha atención cada detalle, aunque la rapidez con la que todo se mueve me causa un poco de borrachera, hasta ahora todo ha sido alegría a excepción de algunos golpes en los entrenamientos que explican mis cicatrices... las imágenes me dejan ver como ha pasado el tiempo y me entra un sentimiento de ansiedad al saber que ya casi se acaba, no sé cómo explicarlo pero la sensación de vacío y dolor hace que me ponga de pie, había estado sentada en el suelo observando todo, pero ahora no logro quedarme quieta, es como si algo malo fuera a pasar. De repente las imágenes se detienen, y me veo cenando con mis padres, papá está repartiendo algo, mientras yo acaricio la gran panza de mi madre y eso da para que mis ojos se llenen de lágrimas, iba a tener un hermanito, todo parece muy normal, hasta que un fuerte estruendo se escucha y entonces todo pasa en cámara lenta:
Veo a mi madre como se inclina y protegiendo su cabeza con sus brazos intentando que la cantidad de escombros no le hagan daño, mi padre se ha levantado y corre a otra habitación, siguen más explosiones y entonces veo como muchas personas entran al comedor... Un hombre muy fornido nos observa y mi madre le mira con desprecio, luego otro llega con mi padre, quien está todo golpeado y mal herido, lo tira frente a nosotras, corremos hacia el a ver qué le pasa pero está casi muerto, tiene una gran herida en el pecho... Las lágrimas corren por mis ojos y las dejo caer, mamá lo abraza fuerte y grita su nombre intentando que vuelva, pero sus ojos se han cerrado... Siento una punzada en el pecho, un vació y como algo se rompe dentro de mí, volteo para ver la cara del bastardo que lo ha hecho y este se encuentra recargado en la pared con una sonrisa de victoria en su rostro que hace que la sangre me hierva.
-Que mal, le dije que no podría escapar de mi...- Espeta, me fijo en sus facciones duras y marcadas, tiene como 50 años y su mirada por un instante demuestra dolor.- Lamento que tenga que ser así- pero luego la sonrisa vuelve - pero quien no se une a nosotros merece la muerte-
-no importa que hagas, jamás nos uniríamos a ti- le dice mi madre con odio mientras sigue abrazada al cuerpo de papá, de repente el piso empieza a vibrar y el pánico se apodera de todos, los soldados corren a separar a mi madre del cuerpo de papá y ella lucha.
-Lo es, por eso estoy aquí, quiero que te unas a mí, entrenaremos a tus hijos y los protegeremos, que te parece?.-
-nunca, prefiero la muerte antes que unirme a ti- le grita mamá mientras las lágrimas corren por sus mejillas.-
-Lo sabía, hazlo hijo- apenas dice eso, el chico que ha traído a mi padre se acerca a mamá, intento ponerme en pie, pero alguien me sostiene. -NOOOOO.- grito, cuando veo que la toma por el cabello, ella solo me mira y llorando me dice apenas audible
- Se fuerte, sal de aquí, vive para vengarnos... Recuerda que el dolor solo nos hace más fuertes-
-noooo- sollozo mientras trato de librarme para correr a ayudarla. -Te amo- leo sus labios y las lágrimas corren sin parar, una tras de otra salen y se pierden, intento cerrar mis ojos para no ver lo que se viene, pero no puedo es como si mi cuerpo no respondiera, veo como pone una pistola en la cabeza de ella y al final solo se oye el disparo, el cuerpo de mi madre se desploma, mientras en mi interior algo termina de romperse, aparto mi mirada de ella y observo a los ojos al asesino mientras le espeto con un odio que me invade y no puedo contener:
-Lo lamentaras- entonces como si de nuevas fuerzas se tratara, me levanto a pesar del agarre, y corro directo a la ventana, en cuanto caigo al suelo, me levanto y empiezo a correr hacia el espeso bosque, mientras escucho como el hombre ordena que vengan y me atrapen; corro sabiendo que mi vida depende de ello, la única forma de escapar es ir a la ciudad, encontrar un teléfono, llamar al número de emergencia que mi padre me hizo aprender y esperar que vengan por mí, las lágrimas caen de mis ojos y el corazón se me encoge de saber que nunca volveré a verlos.
Todo se torna blanco de nuevo y luego negro... La sensación de soledad me invade, me hundo más en la oscuridad y luego solo despierto, puedo oír un cafetera que avisa que ya está lista, intento abrir los ojos, en un principio pesan, pero luego los entreabro para volver a cerrarlos muy rápido pues la luz hace que me duelan demasiado los ojos, me repongo y siento un dolor punzante en la cabeza, pero nada comparado con lo que siento por dentro ahora...
Veo a mi alrededor, estoy en el pequeño cuarto de la cabaña de Nic, me levanto y trato de recordar lo que ha pasado, todo se mezcla en mi mente y entonces no puedo soportarlo, caigo de rodillas al suelo, no solo por la debilidad física, sino también por el dolor en el pecho, las lágrimas simplemente salen de mis ojos como si fueran una fuente inagotable, pero estoy tan cansada que ni siquiera puedo gritar, así que solo sollozo y me hundo en un silencio sepulcral, mientras solo pasa el tiempo.
Pak:
El día iba normal, estuve en varias reuniones, pero una situación en la frontera se cruzó impidiendo que asistiera a la que convocó el concejo, pero estando en la mitad de una amistosa charla con los rogues de repente me dolió tanto la cabeza que tuvieron que sacarme de ahí sobre el lomo de mi beta.
- Te dije que era malo para tu salud tanto trasnocho- el tono regañón que usa más allá de fastidiarme, me divierte.
- Si mamá- su ceño se frunce y se levanta para irse, pero una tristeza profunda se clava en mi de la nada haciendo que suelte un quejido lastimero.
- ¿Qué carajos pasa ahora?- no necesito pensarlo mucho para saber que es ella la que se siente de esa manera, el mero contacto físico que hemos tenido ha creado una unión, así que sin pensarlo voy al estacionamiento y arranco dejando la manada atrás y a mi beta muy preocupado.
Cuando llego a casa de Nic no me molesto en timbrar, de seguro ya sabe que estoy aquí, así que entro y me encuentro a Janeth que me hace una seña indicándome el segundo piso, camino rápido al fondo en la pequeña puerta su olor se hace tan fuerte y mis odios captan sus sollozos haciendo que el sentimiento aumente en mi interior, me debato entre entrar o no, pero teniendo en cuenta como reacciono la primera vez que interactuamos decido sentarme en la puerta y tratar de encontrar ese delgado lazo que nos une para ayudarla a salir de eso.
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La Guardiana!.
Hombres LoboLa vida no es un cuento de Hadas. La realidad es mas dolorosa de lo que esperamos, pero nos hace fuertes, me hace mejor, me hace insensible, inquebrantable..Esta soy yo Lisha Holson y estoy dispuesta a todo, Yo soy La Guardiana!. He aprendido que si...
