Todos tienen un pasado oscuro, pero ella, no solo tiene un pasado oscuro, también un presente. Toda una vida escondiéndose entre las sombras de la noche de los demonios que la perturban.
Ahora, sin dejar ningún rastro, deja es una rosa negra en la...
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Antes de ir a mi departamento, debo ir con Viktor a notificarle de la misión que me encargaron. Eso y que tengo tiempo sin ir a su tienda.
Todavía es muy temprano pero se que estará en su tienda. Creo que podría seguir practicando para saber hacer tatuajes.
***
Apenas aparco en el estacionamiento del centro comercial, me dirijo a su tienda. La mayoría de las tiendas están cerrados. Cuando estoy frente a la puerta de su local, se encuentra el cartel de "cerrado", saco unas llaves y entró en la tienda. Cuando abro la puerta suena la típica campanilla que avisa la llegada o salida de una persona.
Apenas suena, él sale de una de las pequeñas habitaciones donde hace las sesiones de tatuajes o perforaciones.
- ¡Hermana! - exclama feliz al verme y se acerca rápidamente a mi dándome un beso en la mejilla y un gran abrazo el cual correspondo gustosa - tanto tiempo.
- Pero sí apenas nos vimos ayer - lo contradigo rodando los ojos separándome de él.
- ¡Ay!, Pero solo fue por trabajo y no hablamos ni hicimos nada como los hermanos que somos - reclama de manera dramática. Se hace el ofendido cruzando los brazos; yo sólo levanto las manos en forma de rendición.
- Esta bien lo admito - me rindo ante él para no generar una de sus discusiones sin razón - ya fui a la cede, tengo la información y se que no me quedaré dormida ahorita por nada del mundo y decidí venir... Además de que me bebí una botella llena de café, eso y que también tenia tiempo sin tener una conversación contigo - admito soltando una risa seguida de la suya. Me alejo un poco de él y tomo asiento en la silla del recepcionista.
- Debes contarme que clase de misión importante tienes que hacer y; que bella tú, tenías café y no me trajiste ni un poco... Bueno, todavía no deberían llegar mis empleados, así que podemos ir al starbucks que está por aquí, siempre está abierto a está hora para los trabajadores que llegan de otras tiendas - me avisa, toma las llaves de la tienda que se encontraban en el escritorio para caminar a la puerta, y yo me levanto siguiéndolo.
Después de que cerrara, nos vamos al área de comida al dichoso starbucks por su café.
***
Después de que él pelinegro pidiera su café grande y yo solo un brownie; nos devolvemos a la tienda. Apenas entro me voy a sentarme en mi puesto anterior, él acerca otra silla y la coloca a mi lado sentándose.
- Cuéntame, ¿Qué ha pasado? - le pregunto masticando un pedazo del brownie mientras hago algunos arreglos en la computadora.
- No seas puerca - me recrimina golpeándome un hombro. Suelta un suspiro y toma un sorbo de café -. Y respondiendo tu pregunta, pues nada interesante; estar en la tienda, hacer tatuajes, perforaciones. Lo típico, necesito más acción en mi vida - exclama exagerando recostándose en el respaldo de la silla.