"A veces caemos en depresión y sólo sentimos las ganas de abrazar a alguien para desahogarnos... Pero no hay nadie a quién abrazar"
Siendo sincera... Esperaba nunca más encontrarme a aquellas personas a las que se supone que les debería de llamar "padres".
Pero así lo quiso la vida... El destino, después de tantos años en los que había sufrido a su lado... Y aún no se que hice para merecer la clase de vida que recibí, mucho más por Nina. Que al haberse retirado de este mundo, por las agresiones y abusos de nuestra propia familia... Fue muy bajo, esas personas merecen estar tres metros baja tierra y descansando en el infierno.
- ¡Ekaterina, hija mía! - al parecer es emoción lo que persivo en su voz... Pero no me lo voy a creer, no de ella.
- No soy tú hija - la corto gruñendo - nunca has tenido el derecho de llamarme así, por los pecados que has cometido no eres de merecer el perdón.
- ¡No le hables así a tú madre! - recriminandome, me doy cuenta que mi "padre" se coloca a su lado y su rostro se encuentra fruncido; está enojado, pero sí el está enojado... Yo debería estar furiosa.
- ¡Yo le hablo como se me de la gana!, pero no voy a rebajarme a su nivel... Ustedes dos saben lo que han cometido y aunque me pidan perdón de rodillas, nunca se las voy aceptar. Saben por lo que me hicieron pasar y a Nina también, se que leyeron su diario... Y tengo lo suficiente para mandarlos a la cárcel, lo que se merecen y que se pudrán dentro de una celda - me aguanto las ganas de gritar... Pero no puedo caer bajo la tentación. Por muchas ganas que tengo de dar un tiro limpio entre sus cejas, se que la vida se encargará de hacerlos pagar... Deben sufrir en vida.
Ambos se quedan callados observándome. Los escaneo un poco y la señora se encuentra pálida, pero de un aspecto... Enfermo.
Mi rostro que se mantenía sin expresión, ahora levanto la comisura de mis labios y sonrio con malicia.
- Al parecer, la vida ya está haciendo una de las suyas... - inicio con cinismo.
El señor, con unos ojos azules tan parecidos a los míos... Corre a abalanzarce sobre mi.
Antes de que llegué, noto que levanta su mano en señal que de que me quiere dar una cachetada, pero no... Eso jamás.
Lo tomo del brazo rápidamente y le hago una llave tirandolo al suelo.
- ¡Jamás volverás a ponerme una malo encima!, ¿entiendes? - demando con voz fuerte y un poco ronca por sobre esforzar mis cuerdas vocales... Les estoy haciendo mucha presión, por aguantarme las ganas de gritar.
Lo último se lo pregunto a él en voz baja, haciendo que se tense y que se remueva intentando quitarme.
Estoy aguantando el deseo de gritar a los cuatro vientos lo que siento, se que negaran todo... Pero ellos saben todo lo que sufrimos, yo también leí el diario que era de Nina. Uno en el que comenzó a escribir el día de nuestro cumpleaños hasta su muerte.
No sólo ellos merecen el infierno, sino toda mi familia... Los hermanos de ellos, por abusarnos desde que tenía uso de razón...
De un momento a otro siento que alguien se me lanza encima, con fuerza intento tirarlo al piso pero me da una patada que me tira a un lado. Me levanto rápidamente y lo empujo.
Cuando lo diviso bien, es Mijail... Un primo, un idiota.
Noto que está furioso, y se quiere abalanzar sobre mi.
Pero antes de que de otro pasó, saco y alzó un arma, una de mis beretta.
Le apuntó directo al pecho, mi pulso no tiembla nada; se detiene bruscamente fulminandome con la mirada.
Sonrio con malicia, le quito el seguro al arma y la muevo un poco apuntando a mis padres.
Ellos se asustan y se abrazan, en su rostro muestra clemencia y perdón... Pero son unos falsos, sólo les ha importado ellos... Ni siquiera sus hijas.
- ¡No! - grita interviniendo Mijail. Se atraviesa enfrente de ellos, levanto un poco el arma apuntando a su cabeza haciendo que se tense - ¿Por qué lo ha haces? - se hace el decepcionado.
- No me vengas con que no sabes... Toda la maldita familia siempre lo supieron, no me vengas con que tú no - siseo molesta.
- Desapareciste, te buscamos pero nunca te encontramos - me trata de "corregir".
- Ah no, eso sí que no. No voy a repetir la historia, sí quieres... Cree lo que quieras o sí en verdad quieres saberla, pregúntale a ellos - escupo.
- Yo se la verdadera historia, eres sólo una perra que se le dió todo y no lo supo apreciar, abandonaste a la familia cuando estábamos muy mal por la muerte de Nina...
- ¡Cállate! - grito en desespero - no quiero escuchar el nombre de ella saliendo de tú maldita boca, piensas que sabes todo pero sólo eres alguien que se deja manipular y nunca supo la verdadera malicia y asquerosidad de la que tú llamas familia - exclamo, mi mirada se posa en mis padres y los observó furiosa, ellos se escogen pero tratan de disimular cuando ven que Mijail posa su mirada en ellos... Se hacen las víctimas llorando.
No aguanto más, sin pensarlo apuntó a mi padre y detono el arma...
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La Rosa Negra (Editando)
AléatoireTodos tienen un pasado oscuro, pero ella, no solo tiene un pasado oscuro, también un presente. Toda una vida escondiéndose entre las sombras de la noche de los demonios que la perturban. Ahora, sin dejar ningún rastro, deja es una rosa negra en la...
