Los dos nos besamos con pasión, puedo sentir la mirada de Viktor en mi espalda... Nunca había besado a alguien enfrente de él. Siempre he sido reservada.
Pero al carajo con eso, este es el mejor beso que he dado; enredo mis dedos en el sedoso cabello de Alek y el responde sujetándome fuertemente de la nuca uniéndome mas a él.
Ya el aire esta terminando de abandonar mis pulmones, antes de separarme de el le muerdo el labio, ocasionando que suelte un gruñido.
- Eso estuvo muy bien - comenta al separarnos, su voz se encuentra ronca.
Suelto una risa pequeña y asiento - Si, muy bien. No besas nada mal - lo alago.
- Tú tampoco... ¿Lo podemos hacer otra vez? - pregunta mordiéndose el labio sin apartar la vista de lo míos.
Me muerdo el labio sonriendo y niego - No será tan fácil.
- No me provoques... ¿Qué tengo que hacer? - su voz no deja de agravarse un poco, además de lo ronco que se encuentra.
- No lo se, pero todo a su debido momento caballero... No puedes aprovecharte así de una dama - me burlo un poco, quisiera volver a besarlo pero no quiero que esto pase a mayores.
- Lo siento, lo siento. No quiero ser atrevido contigo bella dama - hace una especie de reverencia sin dejar de sonreír.
No puedo creer que lo haya besado, lo que debí de haber echo es alejarme de ellos... No puedo hacer esto, es mi enemigo o para el soy su enemiga sin el saberlo. No quiero imaginarme que pasaría si se entera de todo.
No quiero tener mayor contacto con él, nunca me perdonaría que se enamore de mi... Y yo enamorarme de el.
Puede que después de todo lo que he pasado algunos piensen que no tengo sentimientos, pero por favor... Soy un ser humano.
Y entre cielo, mar y tierra no hay mentira oculta. Todo se descubre tarde o temprano.
Pero yo espero que sea nunca.
Alguien me toca el hombro, al voltearme me encuentro con el rostro de Viktor sonriéndome picaramente - Nena, encontré la presa de la noche, me voy a ir. Te me cuidas y espero que tu también pases una noche estupenda - al haber mucho ruido, me hablo en el oído con un tono seductor, se que pensara que me iré con Alek. Al separarse me giña un ojo levantándose y tomando la mano de un chico para retirarse.
Me vuelvo a girar en dirección a Alek quien se encuentra tomando una cerveza, al sentir mi mirada conecta la suya con la mía y alza una ceja - ¿Qué te dijo?.
- Se fue con su presa de la noche... Que bueno que es hombre y no le tengo que decir que use protección, pero aunque eso no esta demás... Espero que no contraiga nada - me quedo en blanco imaginando algunas cosas que espero no sucedan.
- Eso es cierto... No esta demás, aunque eso es decisión de él, no esta demás que te preocupes por el ya que es tu amigo - pasa su brazo por mis hombros abrazándome. Me arrecuesto en su pecho y cierro los ojos descansando un poco, él se apoya de mi cabeza colocando su mentón - ¿ya estas cansada?
Asiento sin separarme de el - Si, pero invite a unos amigos y Leo vive conmigo, no lo puedo dejar - le comento en un susurro sin abrir los ojos, el sueño me cansa... La misión me dejo agotada y por no decir que ya deberían ser las cuatro de la mañana.
- Tranquila, me imagino que vino con tu amiga, ella lo puede llevar. Deja que te lleve a casa, a mi me trajeron unos compañeros, si quieres me puedes dejar manejar tu moto - me pide amablemente, siento que es una excusa para manejar a mi bebé... Pero no puedo decir que no, siento que a mitad de camino me puedo quedar dormida y no quiero tener un accidente, a no ser... Así no tendré que ir a trabajar
Me separó lentamente de el y me restriego un poco los ojos - Está bien, aquí están las llaves de mi moto y mi apartamento - saco las llaves de mi bolsillo trasero y se las entrego - déjame despedirme de ellos, te espero afuera.
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Después de despedirme de todos, me coloco la chaqueta que me dió Alek antes de salir.
El frío cuando hace contacto con mi cuerpo me eriza la piel.
No se como algún chicas pueden andar en vestido, hace mucho frío que no provoca salir de casa y estar todo el día tomando chocolate caliente o tomando borsh... Debería hacerme la enferma para que no me asignen ninguna misión.
Me despido del guardia, quién es un conocido en la cede. Enfrente se encuentra Alek recargado en mi moto... Se ve muy sexy, sino fuera por la chica que está toqueteandolo y el lo único que hace es ver al cielo.
Me acerco rápidamente a él, al sentir mi mirada conecta la suya con la mía rodando los ojos y haciéndome una seña a la chica que tiene al lado.
- Mi amor, nos tenemos que ir - llegó avisando y dándole un beso que lo deja un poco confundido pero con una cara de idiota.
No le prestó atención a la chica morena - Disculpa, llegué primero - me reclama la voz de ella.
Enfoco mi mirada fulminandola un poco - Lo siento, pero el es mi novio... - me muerdo el labio sonriendo.
- ¿Así?, pues él no me dijo nada... Parece que no le importaría ser te infiel - me mira con una mirada triunfadora.
Alek intenta decir algo, pero coloco mi dedo en su boca haciendo que se calle, me abrazo a él y el me sujeta de la cadera - Es que... Le dije que no tiene que maltratar a los animales... Zorra - me burlo riéndome con malicia.
Ella abre la boca ofendida y sin más nada que decir se retira furiosa.
Igual antes de que se vaya me comienzo a reír a carcajadas, haciendo que me mire de reojo furiosa - Esa estuvo muy buena - me limpio una lágrima que se salió sola.
Me subo a la moto dejandole um espacio a Alek para que conduzca - ya vámonos, es muy tarde.
El ríe un poco y me acorrala entre sus brazos, Roza su nariz con la mía haciendo que también sienta su cálido aliento - Muy buena... Novia - se muerde el labio seductoramente.
Con una mano lo apartó de mi - Alto ahí tigre, no iba a dejar que te vayas con ella cuando me prometiste que me llevarías a mi casa.
- Excusas, excusas, excusas... Admite que te mueres por mi - deja un casto beso en mis labios, lo miro con una ceja alzada siendo indiferente - está bien, vámonos.
Se sube y me abrazo a su espalda, siento su duro abdomen y para provocarlo un poco meto mis manos dentro de su camiseta acariciandolo.
Al sentir mis frías manos acariciando su hermoso y duro abdomen gruñe un poco - No me provoques nena - me advierte con la voz ronca.
Suelto una risita dejandolo de acariciar pero sin sacar mis manos de donde están.
El enciende la moto haciendola rugir y arrancar dejando un sonido seco.
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La Rosa Negra (Editando)
De TodoTodos tienen un pasado oscuro, pero ella, no solo tiene un pasado oscuro, también un presente. Toda una vida escondiéndose entre las sombras de la noche de los demonios que la perturban. Ahora, sin dejar ningún rastro, deja es una rosa negra en la...
