Estuve con Leonardo un buen rato platicando, ahora está con Lena bebiendo un chocolate caliente. A decir verdad, se llevaron muy bien... Los estoy escuchando platicar tranquilamente.
Me encuentro acostada en unos de los sofá que tiene Lena en la sala de estar, estoy muy cansada. No físicamente pero si mental y emocionalmente.
Mantengo mis ojos cerrados, descansando un poco mientras pienso en todo... Me siento muy abrumada con esta situación, no se que puede llegar a ocurrir. Se que Mijail tiene algunos contactos y se que no descansara hasta hacerme "pagar". Si solo supiera la verdad, no estuviera pasando esto.
Pero creo que tampoco era mi responsabilidad decirle la verdad, ahora debo proteger a mis amigos, no puedo dejar que les haga algún daño por mi culpa... Y estar al tanto de que no se entere que trabajo en la mafia.
Mientras estaba en la cafetería con Leonardo, le mande un mensaje de texto a Jenny, pidiéndole todos los datos que pudiera conseguir de Leonardo. Ella es muy buena en su trabajo de conseguir información, toda una hacker.
Lo mas relevante es que tiene 23 años, es Español pero sus abuelos son Rusos y solo vino aqui para realizar su carrera de abogado. Tiene muy buenas calificaciones y no tiene hermanos. Creo que puede ser lo más importante.
No creo que sea malo vivir con el, seria una buena compañia. Lo malo seria cuando me toque alguna misión y tenga que salir, además que en una de las habitaciones tengo todas mis armas... Lo bueno es que la mantengo bajo llave.
- Querida, ¿quieres un poco de chocolate caliente? - me pregunta Lena con amabilidad.
Abro los ojos y me incorporo restregandome un poco los ojos - Sí, por favor - le pido.
- Discúlpame sí te desperté - se disculpa avergonzada sirviendo el chocolate en una taza.
- Tranquila, sólo estaba descansando los ojos - le confieso, termina de servir el chocolate y me lo entrega, cuando mi vista te mueve hacia un lado noto que hay algunas galletas, agarro unas cuantas y comienzo a comer y a beber este delicioso chocolate.
- Este es el mejor chocolate que he probado en mi vida - escucho la voz alagadora de Leo - siento que sí mi abuela se pondría celosa.
- Muchas gracias hijo, es que lo hago con mucho amor... Sobre todo para mi pequeña Kata, es como una nieta para mi - dice risueña y se acerca a mi y me jala un poco mis mejillas... Siento como la sangre se comienza a concentrar en mis mejillas y trato de apartala con delicadeza.
Escucho como ella y Leo comienzan a reírse fuertemente y hago un puchero con mis labios.
- Aww, pero que tierna - dice enternecido. Repite lo mismo que me hizo Lena pero a él sí le doy un golpe en la mano - ¡Auch!, pero que salvaje.
Se hace el ofendido masajeandose la mano donde le pegué. Nos quedamos viendo a los ojos y nos comenzamos a reír de la nada.
Mi mirada se dirige dirige a la ventana y me percato que ya es de noche, debo irme... Mañana en la mañana regreso a Moscú, quiero irme de aquí más rápido debido al acontecimiento que sucedió en la mañana.
- Lena - le doy aviso y se fija en mi, Sonrio y me acerco a ella tomando sus manos - ya me tengo que ir, mañana en la mañana regreso.
Suspira y me abraza, le correspondo cerrando los ojos disfrutando un poco, con sus abrazos me siento protegida y me da ese afecto materno.
- Ay mi niña, te voy a extrañar... Quiero que te me cuides muy bien y ahora que cuides a este muchacho - su mirada se voltea hacia el y justo cuando lo vemos se le cae una foto que tenía en sus manos, ella suspira y se vuelve a dirigir a mi soltando una risa - es un poco despistado.
Me carcageo y le doy aviso a Leo, nos terminamos de despedir de Lena y nos regresamos al hotel con una caja llena de galletas y unos potes llenos de chocolate.
Devuelta a mi vida... Y presento que algunas cosas están por suceder, debo estar alerta... Se que Mijail no descansara hasta hacer pagar por algo que yo no cometí...
ESTÁS LEYENDO
La Rosa Negra (Editando)
De TodoTodos tienen un pasado oscuro, pero ella, no solo tiene un pasado oscuro, también un presente. Toda una vida escondiéndose entre las sombras de la noche de los demonios que la perturban. Ahora, sin dejar ningún rastro, deja es una rosa negra en la...
