Capitulo 30

267 21 10
                                        

"La vida es muy corta como para que te importe lo que digan los demás de ti"


No quiero sobrepasar aquella línea de cordura que todavía me queda... No sería nada difícil acabar con su vida, sobretodo al tenerlo abajo de mi... Tan vulnerable.

Sólo tengo a menos de un metro un arma que puede acabar con todo este ateatrito que yo misma estoy montando. Estoy en romper cada una de las reglas que yo misma me impuse... Pero sólo quiero vivir mi vida como la de una chica normal, sin preocupaciones, unos padres que me amaran, un trabajo común como ser cajera o mesera de algún establecimiento.

Sólo vivo todo lo contrario a eso, se que tarde o temprano este trabajo acabara conmigo y una vez dentro de este mundo es muy difícil salirse y la única manera es... Morir.

Mi compostura se ha ido, sólo trato de seguir con este juego de seducción. Sonrío y me bajo encima de Alek, quién ahora tiene una mirada confundida y un destello de preocupación se le nota por los ojos.

- ¿Qué sucede? - su voz detona preocupación y un sentimiento de culpa se instala en mi pecho.

Niego sonriendo forzadamente - No ocurre nada, sólo que... - me quedó callada, no encuentro las palabras para decirle una excusa.

- ¿Hice algo mal? - me interrumpe.

- No no - niego rápidamente, me acuesto a su lado, apoyandome de mis codos y una mano la coloco en su mejilla acariciandola siento su aspera barba - No acostumbró ir tan rápido y tampoco es que... Me sienta muy cómoda - los último es muy cierto, no me justa mucho jugar con estos temas después de todo lo que viví en mi niñez junto a mi hermana. Para actuar un poco, bajo la mirada un poco avergonzada.

- Oye, sí pudiera te abrazara pero te recuerdo que me tienes atado... Pero no importa, fue divertido y no quiero sobrepasarme contigo y obligarte hacer algo que no quieres - me sonríe... Una sonrisa sincera, sus ojos tienen un ligero brillo que hacen que su color azul se vean más intensos.

- Gracias pero eso no lograra que te suelte, te lo mereces - me burlo de él.
Miro a un lado, específicamente donde está mi mesita de noche con una lámpara y un reloj, son las 6:30am y todavía no amanece... Todavía faltan unas cuantas horas, literalmente no he podido conciliar el sueño.

Me acuesto a un lado de él cubriendonos con una manta y abrazo su torso dejando mi cabeza en su pecho. Cierro los ojos soltando un suspiro... Espero poder dormir, él es muy cómodo.

- Oye, ¿Vas a dormir dejándome así? - pregunta sorprendido removiendose un poco.

Pellizco su pecho haciendo que él suelte un quejido - Cállate sí no quieres que te deje sin hijos - murmuro quejandome.
Se queda en silencio y me relajo acurrucandome más en su pecho.
El se inclina un poco más hacia mi entrelazando sus piernas con las mías.

***

- ¡Esto merece una foto! - escucho que exclama una voz... Fiorella. ¿Qué hace aquí?
Me muevo un poco incómoda.

- ¡Shh! ¡Los vas a despertar! - le regaña otra voz.. Esperen, ¿Gabriela?.

Ay Dios, no. Me despierto sobresaltada, sentandome de golpe y lo primero que me encuentro son a Fiorella, Gabriela y a Leonardo con una expresión sorprendida un poco asustada.
Leonardo comienza retroceder unos pasos a la puerta, mirándome fijamente con una sonrisa nerviosa.

Mi mirada cambia a una furiosa y los fulmino con la mirada, hasta la cara de ellos se encuentra sólo pánico - ¡¿Qué mierda hacen aquí?! ¡Fuera! - les grito muy enojada.

Se asustan tanto que salen corriendo fuera de la habitación, hasta Alek se despierta asustado - ¿Que sucede?

Me volteó a verlo y me mira con una expresión confusa, subo un poco la mirada percatándome de que sigue amarrado.

Rápidamente me acerco a el pero pasión mi abrazo bajo mi almohada y saco la cuchilla que tengo ahí, él al notarla se asusta y niega varias veces con la cabeza... Debe pensar que lo quiero matar.
Ruedo los ojos y corto la cinta liberandolo, cuando lo hago el suelta un suspiro... Tiene una mirada más aliviada, idiota.

- Gracias - me agradece sentándose y acariciando sus muñecas - pero no me importaría que me tengas en tú cama - me giña un ojo, los miro entrecerrando los ojos y le muestro la cuchilla. Rápidamente se levanta y se ríe nervioso - tampoco es como para que me quieras matar.

Suelto una carcajada - No lo podría hacer... - suspira aliviado - no con testigos afuera y hubiera aprovechado cuando estabas amarrado y durmiendo... Una corte rápido y profundo en el cuello o enterrandotelo en la frente... Rápido y sin dolor - sonrío de manera sádica.

- Bueno... Fue un gusto - sin decir algo más trata de caminar de manera rápida hacia la puerta. Pero me levanto evitandole el pasó poniendo una mano en su pecho - Fue una broma... No me atrevería de matarte - le confieso sonriendo.

- Que... Alivio... - su teléfono comienza a sonar interrumpiendolo, lo saca de su bolsillo y abre los ojos como platos - espérame un momento, es importante - me avisa y sale de la habitación contestando la llamada.

Suspiro y giro en dirección al reloj, son las 12 del medio día.
Me he perdido el desayuno, necesito alimento en mi sistema pero no quiero seguir en pijama, así que prefiero darme una ducha rápida y colocarme otro atuendo.

***

Cuando salgo del baño ya cambiada... Sí, me gusta vestirme en el baño, mucho más cuando hay personas cerca.
Está Alek acostado en mi cama viendo su teléfono, al percatarse de que salí del baño, se levanta y se acerca a mi.

- ¿Quieres acompañarme a un lugar? - me pregunta tomando mi mano derecha entrelazando nuestros dedos. Bajo mi mirada a nuestras manos y después vuelvo a enfocar mi vista en sus ojos.

- Primero, ¿qué lugar? Y segundo necesito comer - respondo apartandolo un poco.

- Es una sorpresa y sí quieres podemos pasar por un Mc'Donals primero - intenta convenserme haciendo un puchero.

bufo rodando los ojos, se ve malditamente adorable - Está bien - me rindo y él comienza hacer una mini celebración.

- Pero es ahora e iremos en tú hermosa moto - me comienza a arrastrar a la puerta pero me detengo.

- Algo ahí vaquero, iremos en mi auto... Punto - intenta persistir pero le hago una señal de silencio lanzandole una mirada acusadora.

- Está bien - se rinde y vuelve a tirar de mi hacia la salida.

A donde irá a llevarme este idiota...

La Rosa Negra (Editando)Donde viven las historias. Descúbrelo ahora