Unos golpes constantes en la puerta de mi habitación consiguieron que despertara de mi profundo sueño.
—¡Amber! ¡Despierta!
Bostecé y cerré los ojos fuertemente para volver a abrirlos.
—¡Ya estoy despierta! — grité.
Sentí un cuerpo junto al mío y entonces lo recordé.
Quité sus brazos de mi cintura y le empujé fuera de mi cama.
—¿Qué te ocurre? — preguntó molesto una vez que se despertó.
Se levantó y desordenó su pelo.
—¡Te has quedado dormido Harry!
—Claro, se supone que eso es lo que hacen las personas cuando duermen. — dijo obvio.
—¡Pero estás en mi casa! — le reproché.
Abrió los ojos de par en par y miró a todas partes.
—Tengo que salir de aquí Amber.
—Ya me dirás cómo, no tenemos a Louis y sus geniales planes. — contesté irónicamente.
Revolvió su pelo haciendo que este acabase despeinado y relamió sus labios.
—Tú haz lo que hagas cada mañana, tengo un plan.
Sacó su teléfono móvil y tecleó un par de números para más tarde posicionarlo sobre su oído.
Habló duramente unos mimutos con alguien y luego colgó.
—¿A quién has llamado?
—A Liam. Tranquila, todo está solucionado.
Formé una mueca con mis labios y me dirigí al armario para sacar el odioso uniforme que debía vestir.
Lo odiaba.
Añoraba el antiguo instituto, allí podía llevar lo que quería.
—Harry, — le llamé. Este me miró y alzó los hombros - voy a cambiarme. — dije. Continuaba mirándome fijamente — ¿Te podrías dar la vuelta, por favor?
Abrió la boca ligeramente y asintió. Giró sobre sí mismo y miró hacia la pared.
Al menos no era un chico tan salido como solía ser tiempo atrás.
El antiguo Harry hubiera sonreído y se hubiera negado a girarse.
Aunque quizás todo era un plan.
Me quité la ropa que llevaba y me coloqué la que utilizaría.
Avisé a Harry una vez que estuve lista y se volvió a girar hacia mí.
Miré la hora y aún tenía tiempo para estar en mi habitación.
Decidí observar a Harry.
Escribía a alguien através de su móvil y no despegaba la vista del objeto. Su pelo caía sobre sus ojos pero aún así no hacía nada por remediarlo. Sus labios entreabiertos y sus ojos levemente cerrados concentrados en lo que quisiera que estuviese escribiendo. Sus dedos se movían ágilmente sobre la pantalla del aparato. Los orificios de su nariz abiertos.
Vestía con una camiseta blanca que dejaba a la vista alguno de sus tatuajes y unos vaqueros ajustados negros que poseían un agujero en la zona de la rodilla izquierda.
Su mirada esmeralda chocó con la mía.
Sonrió y movió su cabeza apartando los descontrolados mechones de pelo que caían por su frente.
—¿Por qué me miras tanto?
—Eres guapo. — contesté rápidamente — Quiero decir, eres un chico bastante atractivo y no me extrañaría que todas las chicas estuviesen rendidas a tus pies. — dije intentado mejorarlo.
Pero solo lo empeoré.
—Ahora mismo solo tengo ojos para ti. — dijo lentamente y con su típica voz ronca.
Estúpido Harry y su estúpida voz que conseguían dejarme embobada.
Iba a responderle pero oí unas pequeñas piedras estrellarse contra mi ventana.
Eran pequeñas, ya que si hubiesen sido grandes hubiesen roto el cristal.La abrí y asomé mi cabeza al igual que Harry.
Vimos a Liam acompañado de una gigantezca escalera que descansaba sobre el césped de mi jardín.
—¿Este era tu plan? — le pregunté a Harry.
—Es muy práctico. — se limitó a decir mostrándome una sonrisa.
Suspiré. Eran imposibles.
—Voy a colocar la escalera. — avisó Liam.
Nos apartamos un poco.
Con dificultad consiguió colocarla y Harry se dispuso a bajar por ella.
—Te veo después. — me dijo y besó mi mejilla.
Comenzó a descender y una vez que llegó abajo él y Liam se despidieron y se subieron a la moto del último conduciendo por la calle hasta desaparecer de mi campo de visión.
Bajé y vi a mis padres lavando los platos.
Solían hacer ese tipo de cosas juntos cuando podían.
Me senté en una de las sillas y empecé a comerme el desayuno que me había preparado mi madre.
—¿Sabéis quiénes vivían en la casa de al lado?
Parecieron incomodarse un poco por mi repentina pregunta.
Porque si Niall no vivía ahí, ¿dónde podía estar viviendo?
—¿Por qué lo dices cariño? — preguntó mi padre.
—Curiosidad.
—Eran una pareja con un hijo, más o menos de tu edad.
—¿Los conocí?
—Sí.
—¿Y por qué no les recuerdo? - seguí insistiendo.
—No lo sé.
—¿Cómo se llama su hijo? Quizás asiste a mi mismo instituto.
—No lo creo. Ahora vete, vas a llegar tarde.
No seguí haciendo preguntas porque sabía que se enfadaría y sería peor.
Por lo que me levanté y cogí mi mochila.
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peligro | Harry Styles #2
Random| TERMINADO | × Segundo libro de Peligro × Todo cambió cuando despertó. "No te acerques, dicen que es un peligro." ¿Acaso su imaginación había jugado con su cordura? Todos sus recuerdos debían ser borrados de su mente. Pero, ¿por qué ella pensaba q...