once

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Mi vida había cambiado, debía admitirlo. Nada volvería a ser lo mismo. Vivía rodeada de mentiras. Podía ver como todos me mentían.

Mirase donde mirase todos actuaban como si no me conociesen. ¿La razón? Debía descubrirla. Aunque eso me hiciese caer en el abismo. Debía averiguar porqué todos me hacía sufrir de aquella manera. Era duro. Muy duro. Dolía ver que mi familia y amigos, las personas más importantes que tenía, me mentían de aquella manera. Pero yo ya lo sabía todo. Lo había averiguado.

Mi vida era una gran mentira.

Mi Sol era La Luna y mi Luna era El Sol.

Unas manos tapando mis ojos consiguieron que saliese de mis pensamientos.

—¿Quién soy? — preguntó una voz.

Y tuve un déjà vu.

—¿Quién soy? — preguntó cambiando su voz a una más aguda y chillona.

Reí por el sonido de esta.

—No lo sé.

—Venga chica, tampoco es tan difícil.

—Niall. — dije con una amplia sonrisa en mi rostro.

Pero no era Niall.
No había intentado hablar con él desde que vi que tenía una nueva chica en su vida.

—No tengo ni idea.

Puse mis manos sobre las de aquella persona e intenté quitarlas.

—Tú sabes quién soy muñeca.

Mi músculos se paralizaron.

Muñeca.

Solo una persona me llamaba así.

—¿Louis? — pregunté temblorosa.

—¡Sí! — exclamó permitiéndome ver de nuevo.

Se colocó frente a mí y besó mi nariz.

Reí y rodeé su cintura con mis brazos.

—Tus planes apestan. — dije aún abrazándole.

Oí cómo carcajeó.

—Pero pudiste estar con tu novio.

—¡No es mi novio! — repliqué como una niña pequeña.

—¡Oh, vamos! ¿Y qué se supone que sois?

Una sonrisa travieza adornaba su rostro.

Amaba su sonrisa. Era cálida y reconfortante.

—Solo... ¡Solo somos buenos amigos!

Sonreí.

—¡Muy buenos amigos!

Tapé mi cara con mis dos manos y pataleé un poco el suelo debido a la vergüenza que sentía.

—¡Louis! — me quejé.

—¡Lo siento! ¡Pero yo no le doy besos a mis amigos!

Sonreí ampliamente.

Louis era perfecto.

—Eres mi mejor amigo. — dije sinceramente.

Acarició mi mejilla y sonrió tiernamente.

—Y tú la mía.

Me observaba, al igual que yo a él. Su mirada era acogedora.

—Hola.

Giré mi vista a la izquierda y vi a un sonriente Zayn.

—¿Qué tal? — preguntó Louis.

—Bastante bien, ¿vosotros?

peligro | Harry Styles #2Donde viven las historias. Descúbrelo ahora