Capítulo 35

64 1 0
                                        

-¿Y si nos vemos en la noche en mi departamento?-, me pregunta John separándose de mis labios. 

-Voy a estar ocupada-, respondo en un ronroneo.

-Qué lástima-, replica mientras frota aún más rápido mi clítoris. Echo mi cabeza hacia atrás y me dejo llevar por la sensación. Finalmente tengo mi orgasmo. 

-Eres bueno-, expreso mientras me acomodo mi pantalón.

-No sabía que te gustaba esto-, manifiesta lamiendo sus dedos.

-No te dejes llevar por apariencias-, expongo y lo dejo. 

Salgo de la bodega donde nos escondimos y voy a la salida de la escuela. Sí, ahora lo he hecho en la escuela con algunos chicos de mi carrera. Intento controlarme, pero ya no puedo. Supongo que ahora sí puedo decir que soy ninfómana.

Voy acomodándome el cabello cuando me detengo en seco: mis padres están afuera de la escuela. Cuando me ven, levantan la mano para saludarme. Dudosamente, me acerco a ellos.

-Selena, qué gusto verte. ¿Cómo has estado?-, pregunta mi mamá dándome un abrazo.

-Hola Selena-, me saluda mi papá.

-Hola, ¿qué hacen aquí?-, pregunto sin más rodeos.

-Quisimos venir a visitarte. Ya tiene unos cuantos meses que no hablamos y queríamos saber cómo estás-, aclara mi mamá sonriente.

-Sí...emmmm...ahorita tengo que ir a trabajar, y salgo hasta en la noche...pero si quieren quedarse en mi departamento...-, les digo dudosa.

-Ouh, perdón. No interferiremos en tus asuntos. Sí, estaría bien ir allá. Sólo nos daremos una vuelta para ver al resto de la familia y luego iremos a tu departamento. ¿Cómo a qué hora regresas del empleo?-, me pregunta mi mamá. 

-Regreso como a las siete de la noche. Si quieren, les doy las llaves de mi casa por si llegan antes que yo. Hay comida, hay...agua...están las cosas que necesiten. ¿Si recuerdan la nueva dirección?-, manifiesto algo incómoda.

-Claro, la tengo anotada en el celular. Entonces nos vemos al rato. Cuídate-, responde mi mamá despidiéndose de mi.

-Hasta al rato-, se despide mi papá. Sólo asiento con la cabeza y enseguida tomo un taxi...

Regreso a casa y toco la puerta con la esperanza de que ya estén mis papás. Mi papá es el que abre.

-Hola hija, pasa-, me saluda y me cede el paso. 

Entro y dejo mis cosas en la sala para luego seguir a mi papá a la cocina. Me detengo en seco al pie de la puerta cuando veo a Hans hablando con mi mamá. Dejan de hablar en cuanto él se percata de mi presencia. Tiene un poco de barba en su rostro, su cabello le llega a la altura de sus pómulos sino es que hasta un poco más abajo, y tiene un poco marcadas sus ojeras. Sé que ese no es su estilo normal de verse, pero no luce mal. 

-Hola Selena, ¿cómo te fue hoy? Ah, espero que no te haya molestado que hayamos invitado a Hans. Llegamos y lo vimos cuando salía de su departamento. Muy atento, nos preguntó si te conocíamos y le dijimos que somos tus padres. Entonces él nos ayudó a abrir la puerta y luego lo invitamos a pasar. Se vio muy tierno, porque se avergonzó y dijo que así estaba bien, pero ya sabes cómo soy y lo convencí-, me explica mi mamá. 

Me quedo muda un momento. No sé qué decir.

-Hola Selena-, saluda Hans rompiendo el silencio que hay en la cocina, pero no expresa nada su tono de voz. 

-Hola Hans-, respondo en tono temeroso. 

-Hay que cenar-, habla mi madre levantándose de su asiento y va a la estufa para prenderla. Mi atención se desvía a Hans porque se levanta de la silla.

ProvocaciónDonde viven las historias. Descúbrelo ahora