Sábado...
Todos amanecimos de buenas. El desayuno lo tomamos en calma y luego nos fuimos a trabajar.
Terminando las grabaciones, salí corriendo de la casa donde se grabó, puesto que Fragoso andaba rondando por ahí.
Decidimos ir hoy a Puerto Marquez. Nos llevamos una desagradable sorpresa al ver el mar sucio y lleno de lanchas por doquier.
-Vámonos-, dice Hans.
-Pues...es que ya estamos aquí. Sino, ¿a dónde vamos?-, interviene Bella.
-No sé, pero vámonos-, responde Hans encaprichado.
-¿Qué opinas Selena?-, me pregunta Bella.
-No sé, ustedes decidan. Siempre tengo yo la última palabra, entonces ahora les toca a ustedes-, contesto deslindándome de cualquier responsabilidad.
-Yo no quiero estar aquí-, expresa Hans.
-Pues vamos a la plaza "La Isla". Queda más o menos cerca de aquí...creo...mejor le pregunto al Google maps-, expone Bella dudosa y saca su celular...
Efectivamente, la plaza está más o menos cerca de donde estábamos. Hay mucha gente, pero el ambiente es padre. Nos quedamos paseando hasta el anochecer. Por las prisas, entramos a un Burger King y compramos hamburguesas. Luego, regresamos al hotel, entramos un ratito a la alberca y luego nos salimos para ir a dormir...
Domingo...
Hoy nos levantamos, desayunamos y luego nos fuimos a trabajar. Resulta que nos quedaremos un día más. Afortunadamente traje ropa extra, entonces no tendré que gastar.
Cuando ya iba de salida para verme con los chicos, se apareció Fragoso.
-Ya te extrañaba-, manifiesta maliciosamente.
-Por favor, hoy no-, le suplico.
-No hemos hecho nada desde hace días. Por esta ocasión, será rápido-, dice acorralándome contra la pared.
-Hasta que volvamos a la ciudad, por favor-, le suplico una vez más. Se me queda viendo un momento hasta que me toma del brazo y me lleva a un cuarto. No tendrá compasión de mí...
El día de hoy no la pasé tan bien después de verme con Fragoso. No entiendo por qué sólo puede pensar en sexo. Además, la forma en que busca tener sexo es...violenta. Amenaza e intimida a las chicas y eso no está bien. Y lo peor es que yo estoy cayendo en ese juego porque me siento intimidada, aparte de que me tiene bajo amenaza.
-Selena, ven a nadar-, dice Hans.
-En un momento voy-, contesto sin poder ocultar mi tono desanimado.
-¿Qué sucede?-, me pregunta poniéndose de cuclillas.
-Nada, es sólo que estoy algo cansada-, miento. Hans entrecierra los ojos. Sabe que estoy mintiendo. Aún así, trato de mantenerme firme en mi postura.
-Sabes que en algún momento me enteraré de lo que tienes-, advierte.
-Pues no sé de qué se supone que te vas a enterar. Simplemente estoy cansada-, insisto. Me duele pero necesito convencer a Hans de que todo está bien y que sólo es cansancio lo que tengo. Si Hans se entera de lo que está sucediendo, temo que él haga algo o que Fragoso le haga algo.
-Ya te dije-, responde Hans en tono tajante. Se levanta y se va al mar.
Demonios
El enojo y la tristeza me invaden, así que tomo mis cosas y me voy a la habitación. Llego y me acuesto. Me aguanto las ganas de llorar. Cierro los ojos y me relajo...
-Cállate, que la vas a despertar-, escucho a Bella susurrar.
-Perdón-, responde Hans. Intento quitarme lo somnolienta y me levanto.
-Te lo dije-, le dice Bella molesta a Hans.
Sin saber por qué, me acerco a Bella y la empiezo a besar con fiereza. Le quito el top de su bikini y la empujo hacia la cama. Enseguida me acerco a Hans, y como no trae playera más que el traje de baño, entonces se lo quito y lo beso. Tomo su pene y lo empiezo a estimular. Hans pone sus brazos en mi espalda y me acerca a él. Me quito mi ropa y jalo a Hans hacia la cama haciendo que quede atrás de mi, mientras me pongo nuevamente en cuatro encima de Bella. A ella, le quito el resto de su bikini y le empiezo a lamer su sexo. Con la misma fiereza con la que empecé, introduzco tres dedos en su interior. Ella gime fuertemente.
Todos nos aceleramos porque Hans entra en mí con fuerza, y yo sigo masturbando a Bella; quien toma mi cabello para pegar mi cabeza a su zona íntima. Las embestidas que doy y que recibo son intensas. Tan intensas que llegamos al orgasmo en cuestión de minutos.
No tengo llenadera porque a continuación, me acuesto boca arriba y le hago la seña a Bella para que ponga su sexo en mi cara para estimularlo, y Hans se coloca entre mis piernas. Ninguno de los dos se niega, así que empezamos con el acto. Bella rebota ligeramente en mi cara mientras mis dedos entran y salen de ella, así como mi lengua roza su clítoris, y Hans me penetra con fuerza. Intento aguantar un momento antes de tener mi orgasmo, lo cual ayuda porque estoy acumulando las ganas de soltar un gemido placentero.
Finalmente, los tres llegamos nuevamente a un orgasmo. Bella se viene en mi boca y Hans se viene en mi interior. No llevamos condón, pero por el momento, me vale.
Los tres nos recostamos en la cama, yo en medio de los dos, y nos pegamos. Obviamente, Hans y Bella casi ni se tocan, pero a mi sí que me tocan. Y eso me gusta. Me despierta mil emociones perversas. Me provoca y me excita...
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Provocación
Novela JuvenilSelena lleva una vida tranquila, pero la necesidad de dinero la lleva a meterse en un trabajo con muchos tabúes. Sin embargo, también es muy provocativo. ¿Será capaz de resistir las tentaciones?
