Capítulo 14

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Dimos unas cuantas vueltas a la plaza hasta que nos fastidiamos y ahora vamos de regreso a casa. El camino es rápido, entonces llegamos sin demora. Entramos al elevador y subimos sin ningún problema. En cuanto el elevador abre sus puertas, deja ver a una persona recargada en una puerta. Lentamente me acerco con Hans a mi lado, y veo que es Bella. 

-¿Dónde estabas?-, me pregunta ligeramente molesta. 

-Hans me invitó a comer-, le respondo tranquila mientras abro mi departamento.

-Creí que volverías en cuanto terminaran de grabar-, expone en el mismo tono enojado.

-Pues era la idea, pero ya te dije que Hans me invitó a comer-, insisto tranquilamente.

-Vamos Bella, no nos dirás que estuviste esperando aquí toda la tarde...¿o sí?-, inquiere Hans luego de ver el rostro molesto de Bella.

-Bella, ¿es en serio? ¿Estuviste aquí toda la tarde?-, la interrogo sorprendida.

-Sí, ya te dije que creí que volverías saliendo del trabajo-, replica irritada.

-Perdón, ¿de acuerdo? No sabía que querías verme otra vez-, me disculpo.

-¿Disculpa? ¿Entonces ya no me querías ver?-, cuestiona Bella alzando la voz.

-Stop. Vamos adentro-, se interpone Hans empujándonos al interior de mi departamento.

-¿Entonces ya no me quieres ver?-, me pregunta Bella enojada.

-No dije eso. Solo me refiero a que no nos pusimos de acuerdo para vernos hoy-, le aclaro.

-Pero creí que querías verme otra vez-, manifiesta ligeramente decepcionada.

-Bella, entiende que no se pusieron de acuerdo. Selena está en todo su derecho de salir a donde ella quiera-, interviene Hans.

-Tú cállate que estoy hablando con Selena-, declara Bella furiosa.

-¿Por qué te caigo mal? ¿Qué te hice?-, interroga Hans fastidiado.

-Utilizas objetos para pegarles a las mujeres-, aclara Bella.

-¿Y sólo por eso te caigo mal?-, pregunta Hans divertido.

-Sí-, replica Bella como niña chiquita.

-¿Tan siquiera lo has probado? ¿Hacer o que te hagan lo que yo hago?-, inquiere Hans.

-N-no y...no quiero-, contesta Bella dudosa.

-¿Entonces? ¿Crees que les duele o qué?-, cuestiona Hans.

Bella intenta responder, pero no sale ni una sola palabra de sus labios.

-No les pasa nada, Bella-, dice Hans contento consigo mismo.

-Vete a la fregada-, declara Bella enojada.

Hans hábil y velozmente se quita su cinturón, se acerca a Bella acorralándola contra uno de mis sillones y la empieza a besar salvajemente. Bella se retuerce debajo de él intentando liberarse, pero Hans no la deja. Sin saber por qué, me acerco a donde están y quito suavemente a Hans de encima de Bella. Cuando ella me ve, la tomo del rostro.

-Tranquila-, le digo tiernamente. 

Se queda quieta viéndome, luego me acerco a su rostro y la beso. Al principio se niega, pero luego cede. Nos besamos por unos minutos y luego hago que se levante. Yo me siento y hago que ella quede inclinada hacia mí. Bella intenta sentarse en mis piernas, aunque no se lo permito.

-Sólo una vez. Si no te gusta, puedes odiar a Hans todo lo que quieras-, le pido intentando darle confianza. Bella me mira mal. Igual la empiezo a ver mal. Hay una lucha de miradas hasta que Bella se rinde.

-Bien-, accede Bella a regañadientes. Miro a Hans y le hago un asentimiento de cabeza. Hans sonríe e intenta bajarle el pantalón a Bella.

-No. Encima del pantalón-, exige Bella. 

Hans se encoge de hombros y toma el trasero de Bella con sus manos. Bella pone mala cara, así que me acerco y la beso. Se relaja y hasta toma mis pechos. Luego, baja una de sus manos hasta mi entrepierna y empieza a frotar mi zona íntima. Suelto un gemido y siento como Bella sonríe. Así seguimos hasta que escucho un golpe seco al mismo tiempo que Bella jadea. Me separo de ella y cuando la miro, veo que está sonrojada.

-Tú me dices cuándo parar-, anuncia Hans. Bella no responde. Luego de un momento, se oye otro golpe seco. Hans le dio otro cinturonazo, pero no creo que duela porque, si así fuera, Bella ya se habría quejado.

Nuevamente la beso y ella sigue frotando mi zona íntima. Luego se oye otro golpe y Bella vuelve a jadear. Seguimos los tres así por un buen rato. Finalmente Bella aumenta el ritmo de su mano frotando mi entrepierna y eso hace que empiece a gemir. No sé si eso la excitó o si Hans está haciendo algo que la excita, pero Bella me imita. Así continuamos hasta que Bella y yo llegamos al orgasmo.

Cuando logramos calmarnos, Bella se deja caer en un sillón. Respiro profundamente y miro a Hans, quien me observa de una manera que me prende. Luego frunce los labios y desvía la mirada a otro lado. Un escalofrío recorre mi cuerpo.

-Creo que debo irme-, anuncia Bella.

-Pero no traes auto, mejor quédate-, le digo.

-Yo te llevo-, habla Hans. Ambas lo miramos sorprendidas.

-No, no se preocupen por mí-, pide Bella levantándose del sillón.

-Bellatrix, yo te llevo-, declara Hans firmemente. Bella lo mira mal. Supongo que no le gustó que la llamara por su nombre completo y que le diera una orden. A mí tampoco me gusta eso de Hans, pero sé que él no se rinde cuando le dices que no.

-Quédate-, le insisto a Bella.

-Dejaré que Hans me lleve-, anuncia Bella dándose por vencida ante la mirada penetrante de Hans. Una punzada en mi pecho se hace presente.

¿Estás celosa Selena?  Claro que no...creo.

-Bien, cuídate-, me despido de Bella cortantemente. Ella se acerca, me da un beso en los labios y luego sale de mi departamento seguida de Hans, que cierra la puerta. Molesta; voy a mi cuarto, me pongo mi pijama, me lavo los dientes, apago la luz y me acuesto.

Imágenes de Bella y Hans teniendo sexo llegan a mi mente. Sin embargo, Bella es lesbiana, así que no tendría sexo con Hans. A pesar de tener este pensamiento presente, las imágenes de ambos no dejan de bombardear mi mente.

Estas celosa, Selena...

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