-¿Qué quieren?
Preguntó Abiel interrumpiendo el silencio incómodo que se había creado.
-Nosotros nada, pero el viejo quiere que vuelvas...- Comentó Asmodeo. - Nos mandó a buscarte...
¿Buscarlo?
No, no, no..
Él se queda conmigo.
-...- Abiel no respondió.
-¿Pensaste que te escaparías tan fácil? - Se burló el mayor. - Además, nuestro querido padre quiere hablar de algo muy importante contigo... A mi no me agrada la idea de que vuelvas, pero órdenes son órdenes. Te pido que te comportes.
De un momento a otro adoptaron un protocolo muy extraño. Muy formales para mi gusto.
La bipolaridad viene de familia.
Asmodeo se levantó, y se situó al lado de su hermano mayor.
-Te pido lo mismo, Samael.
De nuevo ese maldito nombre.
-Ya saben cuál será mi respuesta... No iré. - Dijo bicho raro.
-...- Los dos visitantes rieron. Y Asmodeo continuó hablando. - No te estamos preguntando si quieres ir o no... Discúlpanos, niño, pero te repito que son órdenes. Tu las incumplías siempre, pero eso no significa que nosotros seamos así también...
-Ustedes son unos aduladores, que llorarían de rodillas ante el viejo para conseguir solo un buen cargo ¿O me equivoco?... Tienes razón, ustedes no son como yo. Y realmente no me importa si los castigan por no llevarme de regreso... Dije que nunca volvería, y disculpen, pero son mis propias órdenes.
¡Muy bien, Abiel!
Demuéstrales quién manda.
-Eres muy terco.- Comentó Asmodeo.
-Escucha, muérgano, si vas un momento y arreglas tus asuntos con el viejo creo que puedes largarte cuando quieras... ¡¿Entiendes?! - Intentó ayudar Astaroth.
-¿Por qué ese idiota quiere hablar conmigo? - Dijo suspirando Abiel.
-Si no lo sabes tú, mucho menos nosotros. ¿Qué habrás hecho?
Las palabras salieron de la boca de Asmodeo con bastante indiferencia mientras caminaba por el lugar observando las cosas que llenaban el cuarto.
-...- Mi amigo se quedó pensativo por un momento y pareció recordar algo ya que su gesto se volvió de asombro disimulado. Tragó saliva. -Mierda...
-¿Te diste cuenta?- Asmodeo vio directamente a bicho raro y dedicó una sonrisa maliciosa.
¡¿Qué, qué, qué?! No entendí y quiere entenderlo... ¡Secretos en reunión es mala educación!
-Vivir aquí te ha afectado... Te has vuelto demasiado lento, hermanito...- Esta vez se burló el mayor.
-Ahora menos quiero ir. - Sonrió inquieto.
-¡Agh! Este imbécil no coopera...- Susurró el mayor.- Asmodeo ¿Quieres por favor dejarme llevar a cabo mi plan? Si tan solo me dejaras ya estaríamos en camino de regreso...
-Cállate, Astaroth...-Respondió señorito perfección.
Bueno...
Hay algo que me preocupa demasiado...
Y es muy importante.
Señores y señoras, me estoy meando... Me estoy haciendo pipí...
Mis piernas hacen un bailecito que no me agrada nada y se intensifica con el pasar de los segundos.
Mi vejiga va a explotar...
-No te preocupes por él, no le haré nada grave, te lo prometo... - Dijo el mayor con aires de grandeza.
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Mi amigo el demonio
Paranormal-AAHHHHHHH! UN FANTASMA! -Corrección, un demonio... -AAHHHHHHH! UN DEMONIO! -Un gusto conocerte!
