..Malentendido..

52.3K 4.5K 1.7K
                                        

¡Juro por mi madre que ese grito no era humano!

Era desgarrador... Había dolor en el.

Sentí como caían lágrimas por mis mejillas. Martina estaba al borde de la locura.

-Vámonos Andrea! YA!!- Ja, quien es mentirosa ahora? Eh? ¡¿Quien?!

-Pero... Las cosas!- Dije tratando de buscar las mochilas... Pero fue inútil.

Martina tiró de mi hacia la puerta y salimos al jardín...

-Nos VAN A MATAR POR TU CULPA IMBÉCIL!- Gritaba Martina, golpeándome con lágrimas en los ojos. Estaba desesperada, cualquiera lo notaba.- Por qué insististe tanto en subir?! LOCA DE MIERDA...- Solo golpeaba y señalaba la segunda planta.

- VÁMONOS ENTONCES!- Insistí jalándola del brazo.

-¡NO PODEMOS! ENTIÉNDELO...- Respiró lentamente- Son las Cuatro de la madrugada... Si no morimos a causa de un estúpido fantasma, nos matará un loco por el bosque. Y además, nuestras cosas están adentro... ¡No podemos irnos!

  El jardín totalmente oscuro.
Y dos adolescentes locas.
Duendes de cerámica y sombras por doquiér. Esto era peor que estar adentro. Y muriéndo de frío... Discúlpame Diosito, sé que soy pecadora pero ayúdame a salir de esta...

-Que vamos a hacer? No podemos estar aquí lo que falta de la noche. -Dije queriéndome ir- Tengo frío.

-Entonces, entra y busca las cosas- Dijo secándose las lágrimas.

-Olvídalo...

Mi celular, las linternas, la estúpida Ouija, todas nuestras cosas están adentro y nadie tiene el valor suficiente de ir a buscarlas.

Odio mi vida...

Moriré joven!...

Buscando tranquilizarme empecé a caminar por el jardín.

Podía admirar la casona. Y veía claramente la ventana del cuarto de esa cosa...

Estaba oscuro... Adentro no había nadie. Me puse de puntillas tratando de ver mejor, pero nada. Solo se veía la ventana y...

-No es posible....- Susurré agarrando mi cabeza.

Habían dos opciones....
1. O estaba loca.
2. O había algo ahí...

Por favor que sea la primera, por favor que sea la primera!!

Pero, algo estaba ahí.

Lo juro.

Viéndome con esos grandes ojos rojos y su retorcida sonrisa.

-Martina... - Susurré llamando a mi amiga.

-...

-Ven acá! -La llamé con la mano sin dejar de mirar a la ventana.

Se acercó a mi con ritmo pesaroso y con poca paciencia.

-QUE QUIERES?- Me gritó en el oído...

-Mira...- Señalé a la ventana-... Ahí..

Claramente habían dos luceros rojos viéndonos. Yo lo veía. ¡Estaba ahí!

Martina volteó a la ventana y...

-Venga Andrea... No inventes, no intentes asustarme! Ya es suficiente con esa.. esa cosa dentro!...- Dijo molesta.

-PERO SI ESTÁ AHÍ! Míraaloo...- Le agarré la cara y la apunté hacia donde estaba esa cosa.

¡Esa cosa estaba mirándonos y, SE ESTABA BURLANDO!

Mi amigo el demonioHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora