-¡¿Y ahora qué coño pasa?!
Eran alrededor de las seis y media de la tarde.
Samael estaba divagando en el jardín de su casa.
"Algo anda mal", se repetía a sí mismo, y no era necesariamente por el asunto de sus hermanos y su padre. Sintió una presencia extraña.
No podía dejar de pensar que sus hermanos andan haciendo de las suyas por ahí... En cualquier lugar.
Pero "El ambiente cambió a partir de las cinco" según él, y eso era motivo para preocuparse.
-...- Se sentó en las pequeñas escaleras de la entrada de su casa y con un cigarro en la mano quedó viendo cómo el sol se escondía.
Otro pensamiento lo invadió... Ella.
Sabía que estaba muy confundida y su actitud empeoró las cosas, pero es preferible mantenerla alejada hasta que la marea se calme.
-Hoy vendrán... Agh... ¿Por qué mierdas le dije que iría a su casa?- Vociferó enlazando sus manos con sus cabellos.
Recordó arrepentido de sus palabras.
La decepcionará, pero quizás no vaya a visitarla.
........
-Hey...- Esa voz es conocida.
-Vete.
-¿Desde cuándo hablas solo, Samael?
-Vete, Uriel...
-Es mejor que hables con alguien, por el contrario acabarás volviéndote loco... Bueno, más...
-Sé que soy patético, pero tú lo eres más pensando que te contaré mis problemas, puto ángel.
-...- Se quejó. - No seas terco, idiota... Además, si, mejor no me cuentas nada, hombre. De todas formas estoy enterado de todo.
-Maldito chismoso.
-¡¿Cómo dices?! ¡Oye, Samael, controla tu lengua!
-Ay no, anda vete, vuelve a esconderte debajo de la sotana de tu "padre", allí te ves más bonito.
-¡Tranquilo, TRANQUILO! - Respondió aún ofendido. - Ya me largo... Pero escúchame si no quieres hablar.
-No oigo, no oigo, soy de palo... - Dijo tapándose los oídos.
-¡Maldito estúpido...! - Exclamó, pero a los segundos cayó en cuenta de su acción. Comenzó a persignarse.
-Dios te escuchó, hermano, la cagaste... - Respondió Samael riéndose.
-¡Bahh! Escucha... Pasará algo muy malo si te niegas... Todo depende de tu respuesta esta noche. Más te vale no ser egoísta, piensa un poco en ella.
-Agh, ¿Qué más? ¿Vendrá el espíritu santo, me violará y terminaré embarazado?
-Bueno, has lo que se te venga en gana. Me rindo.
Samael realizó un ademán con aburrimiento.
-Pero solo te diré alg...
-Termina de irte, gracias.
-Ellos ya vienen. - Culminó.
-Yo no te pregunté.
Dedicó una mirada fulminante al demonio y se marchó.
El suspiro que emitió el jovencito fue bastante sonoro. ¿Por qué tienen que entrometerse? Nunca lo sabremos. Tal vez para los seres allegados a el de arriba todo esto es un simple juego y se divierten observando. Tal vez si otro ángel viene a dar consejos, terminará con un ojo morado.
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Mi amigo el demonio
Paranormal-AAHHHHHHH! UN FANTASMA! -Corrección, un demonio... -AAHHHHHHH! UN DEMONIO! -Un gusto conocerte!
