Corrí tan rápido como pude. Mis pulmones ardían, al igual que mis piernas, pero no me importó. Debía hablar con Harry.
La conversación con mi padre había sido la más larga del mundo, o tal vez yo la sentía de ese modo. Solo había sido una hora.
Chester estaba allí, él había estado allí, sentado junto a mí toda esa hora. Claro que sí, era mi novio. Él era mi novio, con quien había compartido dos años de mi vida, con quien había aprendido tanto sobre la vida, sobre mí misma, con quien creía que viviría el resto de mis días. Lo amaba, pero ya no era lo mismo. Ya no sentía esa misma pasión al estar cerca de él que sentía antes de volar por primera vez a Inglaterra ocho meses atrás. Todo había cambiado ahora. Yo estaba enamorada de Harry ahora, lo amaba a él, y lo había engañado todo ese tiempo. Ahora él lo sabía.
Sequé las lágrimas de mis mejillas mientras subía las escaleras desde el sótano hacia su habitación. Como cada vez, los corredores y escaleras superiores estaban vacíos y tranquilos. No me importó correr y pertubar la perfecta calma con mis fuertes pasos. Necesitaba ver a Harry, necesitaba hablar con él.
Llegué a su corredor y me detuve al verlo parado al final, junto a la ventana. No me observó, aunque me había escuchado subir, habría sido imposible no hacerlo.
-Harry...- susurré, y él se volteó, aún sin mirarme, para caminar a su habitación. Lo seguí sin siquiera meditarlo medio segundo.
-Vete, Maddison.- dijo él entrando al cuarto. Entré también pero me impidió avanzar más cerrando la puerta, empujándome con ella.
-No, Harry, por favor... Déjame explicarte esto.- supliqué empujando la puerta hacia el otro lado con toda mi fuerza. Él podría solo haberla cerrado sin problema, pero por alguna razón no se estaba esforzando demasiado. Tal vez quería hablar conmigo en el fondo, o solo quería hacerme ver lo que le había causado.
-¿Explicar?- preguntó soltando la puerta. Tropecé quedando completamente dentro de la habitación. -¿Qué se supone que quieres explicar? Lo entiendo todo perfectamente.
-No... - susurré temiendo que no fuera a escuchar ninguna de mis palabras ya más.
-Llegaste aquí y solo mentiste. Me mentiste todo este tiempo, y lograste atraparme cuando en realidad no te importaba... ¡porque tenías otro novio esperándote de vuelta en América! Solo jugaste conmigo...- dijo con una sonrisa sin gracia alguna. Yo negué con la cabeza sin poder encontrar palabras que decir y con lágrimas recorriendo mis mejillas. -Sí, sí lo hiciste. Y la peor parte es que yo caí en tu tonto e infantil juego, Maddison. Creí que cada cosa que me dijiste era cierta, creí que sentías lo mismo que yo... Pero el único culpable soy yo. Nunca debí acercarme a ti. Solo eres una niña... No entiendes nada, ¿verdad? Aún estás en esa estúpida etapa en la que crees que puedes hacer lo que quieras sin consecuencias. Bueno... lo siento mucho, pero esto se terminó.- exclamó.
-Pero...- murmuré. -Harry, no... yo...- balbuceé, pero realmente no sabía qué decirle. Odiaba que él creyera que para mí todo lo que habíamos vivido había sido un juego.
-Sal de mi habitación.- dijo tomando la puerta otra vez y apoyando una mano en su cadera, impaciente a que me alejara de él. Su rostro estaba tenso, sus mejillas sonrojadas y sus ojos vidriosos. Verlo de este modo, tan afectado, y saber que yo era la única culpable, era un millón de veces peor que estar frente a ese profesor distante que fingía indiferencia, o a ese estúpido veinteañero que no sabía que quería conmigo. El dolor que sentía en el pecho era algo imposible de describir con palabras. Di unos pasos afuera de la habitación, y él no tardó en cerrar la puerta, sin darme tiempo a decirle nada más.
Me volteé y apoyé la frente y las manos sobre la madera.
-Harry...- susurré, segura de que él estaba justo allí, a solo unos centímetros de mí detrás de la puerta. -Harry, por favor.- volví a decir. Nadie respondió. -Harry... lo siento tanto.
ESTÁS LEYENDO
Best Mistake {h.s.}
Fiksi PenggemarLa perfecta vida de Maddison es interrumpida cuando su mal comportamiento y rebeldía la envían al otro lado del océano a un internado en Inglaterra, donde junto a su sexy nuevo profesor de Historia, descubre que no todo se consigue con dinero y que...
