Hyunjin y Jeongin se encontraban acomodando y desempacado las cosas en su nuevo hogar, aquel apartamento que a partir de aquel día comenzarían a compartir.
—¿Esta es tuya? —se acercó Jeongin al mayor con una caja de madera que parecía bastante antigua.
—¿Lo insinúas porque soy increíblemente viejo y eso se ve casi igual de viejo? —se burló el más pálido después de dedicarle una rápida mirada y continuar sacando libros de una de las tantas cajas de cartón.
—Básicamente —el menor admitió burlón y se sentó frente a Hyunjin en el suelo vacío, de lo que pronto sería la sala. Hwang le dedicó una mirada ofendida, se inclinó hasta él y besó sonoramente la punta de su nariz ganándose risas del menor.
Hyunjin, después de sentarse correctamente, dejó el libro, que se encontraba desempolvando, en el suelo y tomó la caja que yacía en las manos de Jeongin.
Quitó con cuidado los seguros y se la entregó al menor después de echarle un vistazo rápidamente el contenido.
—Son fotos —dijo simple y tomó nuevamente el libro para terminar con su limpieza en éste.
—¿De toda tu vida? —preguntó asombrado mientras tomaba con delicadeza las fotografías.
—Casi —comentó tomando otro libro—. La fotografía fue inventada en el siglo XIX, siendo exactos en 1839. Yo tendría alrededor de 194 o 195 años, he de suponer. Así que no, técnicamente no es de toda mi vida, pero está mejor así —agregó después de dejar salir un suspiro avergonzado—.Mis primeros cien años de vida fueron desastrosos y realmente me parece un alivio que no haya evidencia de aquellas estrambóticas tragedias.
Jeongin asintió interesado y con sus ojos brillando apasionados de escucharle.
Hwang Hyujin era inmortal.
En el siglo XVII, cuando comenzaba a experimentarse más con la medicina intravenosa. El padre de Hyunjin, un hombre enfocado a la curación plantas medicinales, decidió experimentar con su joven hijo.
No sólo con plantas e inyecciones, sino también involucrando al esoterismo.
Sin saber qué hizo o cómo el hombre consiguió la inmortalidad de su hijo, con el alto precio de su propia vida y un par de las del ganado de la familia Hwang.
Hyunjin jamás le contó a nadie, ni a su propia familia; porque ni siquiera él sabía que aquello había sucedido. Fue hasta que su dígito de edad tocó los 30 años cuando comenzó a darse cuenta que quizá aquella inyección proporcionada por su padre sí había tenido efectos. Su rostro y cuerpo seguían siendo el de aquel atractivo joven de 20 años, sin ninguna arruga, sin ninguna marca y nada que denotara la presencia o el paso del tiempo sobre él.
Aquello le hizo verse en la obligación de huir de su pueblo, puesto que los habitantes de aquel lugar comenzaban a sospechar sobre su intocable apariencia. Sin más y teniendo 32 años, tomó sus pocas pertenencias antes de que se le acusara de brujería y se le quemase frente a todos o que inclusive su familia sufriera alguna consecuencia similar por el experimento de su fallecido padre.
Terminó de comprender su estado físico cuando, a la edad de 45, una espada atravesó su corazón y a pesar del sangrado no falleció. Su corazón se detuvo y él quedó inconsciente, pero luego de un par de horas despertó como si nada, claro, con el pequeño detalle de que un arma perforaba su caja torácica: había perdido la capacidad de morir y su vez había obtenido la suficiencia para poder curarse de heridas por más mortales que fuesen, a un tiempo lento dependiendo de la gravedad de éstas.
Así que técnicamente moría por ese tiempo en lo que se recuperaba, pero para Hyunjin se sentía más como una siesta de tarde.
No mentía cuando decía que sus primeros cien años de vida fueron desastrosos.
Cuando comenzó a sospechar sobre su estado sobrenatural, se desató un evento histórico al que llamaron "crisis de la brujería" que causó que en cada pueblo en el que residiera fuese sentenciado a muerte al ser acusado de usar magia negra y tuviese que ser ahorcado, quemado, apedreado, degollado y otras tantas formas de pena de muerte que deseaba con todo su eterno espíritu jamás repetir.
Todo causado porque no sabía como huir, como cambiar su identidad, ni como pasar desapercibido o lograr tener una vida normal por un par de años antes de que las sospechas comenzaran de nuevo.
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antología; skz
FanfictionDiversos one-shots o drabbles que voy escribiendo sobre shipps de Stray Kids o de ellos en general.
