coffee; minsung

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Minho observó atento al chico rubio mientras esté llevaba la taza de cerámica a sus labios, segundos después de que el líquido pasó por la garganta del concurrente visitante de la cafetería, el chico hizo una mueca de disgusto y rápidamente llevó su mano hasta su boca cubriéndola como si esa acción pudiera disipar el amargo sabor del café.

Minho rió desde la barra de la cafetería y continuó con sus deberes.

Aquel chico rubio era un cliente frecuente de la cafetería en la que Lee Minho trabajaba, su orden era la misma siempre: un café americano solo. Una vez Minho llevaba la taza hasta la mesa de aquel rubio, éste miraba la cerámica casi como si la estuviese desafiando y minutos después le daba un sorbo e involuntariamente hacia un gesto de disgusto provocando sin falta la risa de Minho. Pocas veces acababa el contenido de la taza, lo único que no faltaba en sus visitas era la propina para Minho y un ademán de despedida con una pequeña sonrisa decorando su rostro de bonitas mejillas.

Cuando Minho finalizó con los pedidos de los clientes dirigió sus ojos hasta el rubio quien jugaba con su teléfono y le daba sorbos al vaso de agua simple en lugar de a la taza de café.

Minho sonrió una última vez antes de salir de la barra para caminar hasta el chico rubio que nuevamente bebió del café y sin falta sus muecas de disgusto se hicieron presentes.

—Hola —le dedicó una leve inclinación y el chico rubio cambió su ceño por uno que aparentó estar disfrutando de la bebida—. Siempre pides un americano —el chico asintió—, pero cada vez que tomas de éste haces caras de disgusto, ¿no prefieres otro tipo de bebida más dulce? —sonrió amable.

—No, no, con esto está bien —antes de que aquel rubio siguiese hablando Minho le interrumpió.

—¿Entonces por qué haces muecas? ¿Acaso sabe mal mi café? —cuestionó divertido.

—¡No! ¡Sabe bien! —el chico dejo salir un suspiro—. Es sólo que no estoy acostumbrado a tomarlo así.

—¿Y por qué quieres acostumbrarte? —Minho no puedo evitar reír ante la respuesta.

—Porque es así como se disfruta más el café, los verdaderos cafeteros lo toman así, solo.

Minho carcajeo.

—Amigo, ¿crees que soy un cafetero? —el rubio asintió—. Yo también me considero un cafetero.

—Trabajas aquí, sería lógico que lo fueses.

—Bueno, le pongo azúcar a mi café, ¿ya no soy cafetero?

El chico rubio se quedó en silencio con sus ojos fijos sobre el mesero que lo miraba divertido.

—No sé —suspiró.

—Mientras disfrutes tu café, ¿qué demonios importa si le pones crema, leche, azúcar, edulcorante o nada? ¡Tú pagaste por esa taza, ponle lo que quieras! —animó y compartieron un corto silencio que el rubio terminó.

—En mi escuela hay una cafetera, pero es sólo la cafetera, no hay leche o azúcar, todos lo toman así y me siento estúpido —admitió retirando su mirada del mesero para ponerla sobre su taza, ahora fría.

—Suenas más estúpido diciendo eso que de lo que te verías poniéndole azúcar al café —se sinceró encogiéndose de hombros.

—¡Oye! Hoy no tendrás propina —hizo un puchero y ambos rieron.

—Es sólo una bebida, se trata de disfrutarla no de sufrir por ella —le sonrió y se acercó para susurrarle—. Además dicen que aquellos que toman el café solo están llenos de odio —bromeó y el rubio rió.

—Gracias, por cierto, soy Jisung —le dedicó una sonrisa más grande que las que le muestra antes de retirarse del local y a Minho le fue inevitable copiar su acción.

—Lo sé, me tienes que dar tu nombre para tus pedidos —el chico rubio, Jisung, soltó un largo monosílabo mientras asentía lento—. Soy Minho —soltó una risa pequeña y señaló la placa con su nombre.

—Lo sé, pude leerlo en tu uniforme —imitó el tono que uso Minho mientras en su labio inferior se alojaba un puchero. Minho rió.

—Un gusto. Si deseas ordenar algo más dulce sabes donde estoy —señaló la barra a sus espaldas con su pulgar. Y se dirigió a atender a los demás clientes.

Después de rondar el local regresó a la barra y no mucho después Jisung se paró del otro lado. 

—Un café con leche, por favor.

Minho no contuvo su risa.

—Enseguida, ¿algo más?

—¿Podría platicar un poco más contigo? —Jisung preguntó nervioso y con sus mejillas teñidas de rosa.

—Uh, entonces a tu pedido se le añadiría otro café con leche —bromeó.

—Bien, lo pagare con lo que planeaba dejar de propina —rió.

—Acabo de recordar nuestra promoción de momento, llévate dos cafés con leche y sólo pagas uno —ambos carcajearon.

Jisung comenzó a disfrutar el café a su manera y comenzó a recibir promociones especiales en la cafetería.
La propina de Minho desapareció pero al menos ahora cuando Jisung se retiraba, ya no le sonreía y se despedía porque ahora salían juntos de la mano.

Jisung y Minho los cafeteros de paladar dulce.








estoy leyendo prompts en tumblr y escribiendo lo primero que salga de los que leo y me inspiran o me dan ideas de algo; espero que no les moleste): 

se debe a que he estado tratando de escribir otros os más largos pero se me está dificultando terminarlos por eso estoy haciendo drabbles o ejercicio de escritura así de random para practicar (en parte porque esa fue una de las razones por la que publiqué esta antología xd) y no dejar de escribir, perdón si son malos jsjsd

gracias por leer ): y llevar esta colección de one shots a 22 mil leídas.

si ustedes tienen alguna idea sobre algún ship o algún au que les gustaría leer siéntase libres de comentarlo, creo que sería interesante escribir algo basado en un "pedido"

nuevamente, gracias por leer.

antología; skzHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora