visit; changlix

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Changbin suspiró con alivio cuando regreso a casa. Sonaba exagerado pero sentía que llevaba años sin ir; el cansancio que sentía por todo su cuerpo era casi insoportable y el hambre que hacia rugir sus estómago estaba comenzando a irritarlo, pero ningún sentimiento negativo llegaba a su corazón pues finalmente estaba en su hogar con Felix, al fin la espera había terminado y podría estar de nuevo con su amado.

Sus sentidos se activaron en cuanto un delicioso olor invadió sus fosas nasales, caminó con alegría y emoción hacia la cocina donde como de costumbre le esperaba una magnifica cena, cada platillo había sido preparado por Felix con sumo empeño, que era reflejado inclusive en la forma en la que había sido emplatado cada alimento. Que la habitación estuviese iluminada por velas provocó una enorme calidez sobre Changbin, quien suspiró nuevamente con una suave sonrisa sobre sus labios.

Tomó hasta la última gota del vaso de agua que descansaba entre los alimentos satisfaciendo la sed que lo atacaba ante el largo recorrido por el que pasó. Antes de ir con Felix comió lo que éste le dejo, pues de encaminarse hacia el australiano terminaría admirándole hasta la madrugada y no tendría oportunidad de degustar lo que con tanto esmero Lee le preparó. Gustoso y emocionado se comió hasta dejar los platos vacíos.

Una vez ordenó lo que utilizó, inhaló con una gran sonrisa sobre sus mejillas.
Deseaba con todo su corazón ver a Felix: admirar su rostro, contar sus pecas nuevamente para asegurarse que no le habían salido más, repasar con sus manos sus lindas y marcadas facciones hasta memorizarse por enésima vez su rostro, poder mimar y dar cariños sobre su esponjoso y suave cabello y poder enamorarse nuevamente del chico.
Añoraba con cada uno de sus huesos el poder descansar con aquel pecoso sobre sus brazos logrando inmortalizar sobre su memoria el aroma tan único y atrapante que poseía Felix.

Dejo de pensar en aquello que tanto deseaba su corazón para correr a entregarle eso que tanto tiempo le causo melancolía. Caminó tambaleante y nervioso hasta la habitación que compartía con Lee, sentía que moriría de los nervios o de todo el amor que explotaría en él al ver otra vez al extranjero. Rió internamente ante el último pensamiento, pues ahora eso ya era imposible.

Abrió cuidadoso la puerta y su corazón se aceleró en cuanto observó la etérea figura de su pareja entre las cobijas durmiendo tranquilamente y con una leve sonrisa dibujada sobre todo su gesto, pues ambos sabían que aquella noche Seo volvía a casa y el alma de ambos danzaba alegre.
En lugar de recostarse a su lado, se colocó de cuclillas frente a él y se tomó todo el tiempo necesario de aquella oscura noche para observar cada detalle del menor. Aún cuando podría evocar una imagen de Felix que cubriese cada uno de rasgos hasta generar una imagen que pareciese real, Changbin contempló paciente y enamorado el rostro del pecoso; como si fuese la primera vez que trata de aprenderse su cara y como si fuera la última vez que lo verá.

No miró el reloj cuando finalizó con el estudio del rostro de su amado, sólo rezó internamente que quedase lo suficiente de la noche para que pudiese descansar unas horas, abrazando con fuerza a Felix, hasta que el alba hiciera presencia.
Con sumo cuidado de no perturbar el sueño de su ángel, se recostó detrás de él y lo rodeó con sus brazos, descansando su frente en la nuca de Felix y entrelazando sus manos frente al cuerpo del menor.
No necesito demasiado para quedarse dormido, la cálida aura que emana el australiano fue suficiente para llevarlo rápidamente a los brazos de Morfeo, donde Felix soñó con su reencuentro y lo llenó de besos, sabiendo (y sintiendo dentro de él) que en el mundo real Seo se encontraba justo a su lado.

Changbin despertó cuando el sol comenzó a iluminar las nubes con sus primeros rayos del día. Se pegó más al cuerpo de Felix, deseando que el tiempo se detuviese justo ahí y que ambos puedan permanecer de esa manera hasta fin de todo.
Con las últimas fuerzas de su corazón, se puso de pie, soltando con dolor a Lee, quien permanecía sumido dentro del mundo de los sueños. 

Miró el pecoso rostro de Yongbok por un par de minutos más, terminando con un suspiro de melancolía y un suave beso sobre la frente del extranjero.

—Hasta el próximo año, Lixie —susurró y comenzó su camino de regreso a la tierra que ahora habitaba.

Al pasar por la cocina miró con amor el altar que Felix había hecho para aquel día, con la foto de Changbin en lo alto, rodeada de flores y velas que permanecieron prendidas toda la noche para alumbrar su camino de regreso e indicarle cuando fuera la hora de regresar. Ahora, esas mismas velas hacían sonidos huecos y pequeños estruendos que indicaban que estaban por apagarse, y que por lo tanto Changbin ya tendría que comenzar su camino de regreso. Trató de memorizar la estructura de la ofrenda que con tanto amor Felix había colocado.
Al regresar al mundo de los muertos le contaría a sus amigos y familiares la preciosa estructura que su amado creó para que él pudiese visitarlo.

Inhaló todo el aire que sus pulmones le permitieron, tratando de llenar éstos de la esencia de Felix y de su amoroso hogar, esperando que aquella inhalación permaneciera en su ser hasta el siguiente año.

Al salir lo primero que pensó fue en lo mucho que deseaba que ya fuese día de muertos de nuevo, pues ya extrañaba a Felix. Y con mil pensamientos más sobre Lee Yongbok, regresó a su mundo terrenal donde habitan todos aquellos seres fallecidos que son recordados con cariño por habitantes del mundo de los vivos.

Felix despertó y se encontró con todo el mismo orden que lo dejo la noche anterior, con la significativa diferencia de que el vaso de agua ahora estaba vacío y que la comida parecía haber perdido su color y sabor.
Él también estaba emocionado porque fuese día de muertos nuevamente, quería que Seo se diese cuenta que mientras siguieran separados en estos mundos, jamás le olvidaría.




esto fue muy mexican au(?, perdón pero amo demasiado día de muertos y halloween, además de que adoro las ofrendas y las leyendas sobre la visita de los seres queridos el primero y dos de noviembre):

y justo porque adoro estas festividades es probable que escriba otros os con esta temática jsjd


antología; skzHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora