Abrió los ojos y por un momento olvidó dónde estaba y se sintió confundido, pero los recuerdos comenzaron a llegar después de segundos.
La noche anterior cuando llegó a la mansión el sueño estaba muy encima de él, tanto que varias veces se tropezó en las escaleras y cuando llegó a la habitación simplemente se aventó y se quedó dormido sin ponerse la pijama si quiera.
-J.A.R.V.I.S., ¿Qué hora es?- preguntó.
-Son las 12:05 p.m. Harley- respondió la IA.
Harley se levantó lentamente y se metió a bañar, se vistió, peinó y se lavó los dientes.
Después salió de la habitación y se dirigió a la sala, donde se encontraba Tony sentado en un sillón viendo la televisión, todavía en pijama.
-Buenos días señor Stark- lo saludó cuando llegó junto al sofá.
-¿Días? Son las 12:45 niño, buenas tardes- le respondió Tony sonriendo.
-Perdón, al parecer tenía mucho sueño, no pude despertar antes- dijo Harley, recordando que a su madre no le gustaba que se levantara tarde.
-No hay problema, tampoco hace mucho que yo me levanté- le dijo Tony sin dejar de mirar la televisión, las noticias para ser precisos- espérame unos minutos, después desayunamos.
Harley asintió y después de segundos decidió sentarse al lado de Tony, manteniendo tres asientos de distancia.
-Mientras tanto, en Nueva York la Viuda Negra, única mujer de los Vengadores, detuvo ayer un asalto al banco más importante de la ciudad, salvando además a seis policías en el acto- decía el hombre de las noticias.
-¿Eres amigo de ella?- le preguntó Harley.
-Sabes que peleé con ella en la Batalla de Nueva York, ¿no?- respondió Tony.
-Sí, pero hay una diferencia entre compañeros y amigos- respondió el niño.
-Buen punto- contestó Tony recordando los inicios de los Vengadores- hubo altas y bajas al principio pero han pasado meses, hemos tenido más peleas juntos, por mi parte considero a todo el equipo mis amigos- se sinceró Tony despreocupadamente.
Harley sólo asintió.
Siguieron pasando escenas de la pelea de la Viuda Negra, mientras Harley miraba fascinado y Tony hacía algo en su celular.
Después comenzaron a narrar un accidente de auto y aburrido, Harley se dispuso a esperar a Tony en la cocina.
-Y para finalizar veremos los sucesos ocurridos hace horas en el orfanato Sadonment- anunció el noticiero antes de que él se parara del sillón, atrayendo su atención al instante- los policías llegaron y llevaron a la patrulla a todos los trabajadores, ya que un contacto anónimo presentó toda la información que los mostró culpables de maltratar a los niños del lugar, y ahora serán interrogados e investigados más a fondo para saber si su destino es la cárcel o simplemente les retirarán el permiso para trabajar con niños por su silencio y complicidad, lo cual, por supuesto, traerá consecuencias para cualquier lugar donde pidan trabajo- Harley veía cómo varias caras conocidas eran subidas a las patrullas, entre ellas destacando para él la directora y la señorita Margaret- también serán investigados los padres de los cuales se sabe han adoptado niños para interrogarlos al igual que a los trabajadores sociales y abogados vinculados de alguna manera con el orfanato.
Eso preocupó a Harley al instante, esto incluiría a Thomas y a Susan, pero ellos no tenían nada que ver con todos esos trabajadores, ellos siempre buscaron el bienestar de todos los niños de ahí y no eran conocedores de todo lo que ocurría en el orfanato.
-Por el momento algunas autoridades asignadas se encargarán del cuidado de los niños, y se sabe que el señor Tony Stark ha hecho una donación de 200000 dólares cuando gracias a unos policías se enteró de las circunstancias en las que estaban estos pobres niños.
-Esos tontos, cuando les dije que no mencionaran mi nombre me refería también a la donación- susurró Tony.
Harley volteó a verlo al instante.
-¿Tú llevaste las pruebas a los oficiales?- le preguntó serio.
-Más que nada lo hizo J.A.R.V.I.S., yo sólo colaboré un poco al ir a hablar- respondió Tony, ya que dijo que tenía un sistema de prevención de este tipo de maltratos para explicar la manera en que se dio cuenta, así que todo lo atribuyó a un jaqueo de J.A.R.V.I.S. a las cámaras sin tener un objetivo en específico.
-Pero ahora Thomas y Susan serán llevados a prisión- dijo parándose del sillón, sin llegar a gritar pero con el tono más fuerte de lo normal- ellos no han tenido nada que ver en las cosas malas que ocurrían ahí, lo único que hacían era ayudar a niños como yo y apoyarlos cuando no tienen a nadie más que lo haga y están devastados, ni siquiera han sido conscientes de lo que ocurría...-
-Suficiente Harley- lo interrumpió Tony notando que poco a poco se alteraba más- no es necesario armar tanto drama, a Thomas y a Susan no va a pasarles nada malo, no irán a prisión.
-¿Cómo está tan seguro?- le preguntó Harley no muy convencido.
-Los conozco, Thomas no podría ser más preocupón y sacrificado por los niños, a Susan la conocí menos pero me di cuenta que está dispuesta a causar una guerra si es por uno, incluso los mencioné como interrogantes míos ayer que salí a hablar con la policía y aseguré que eran confiables y dirían la verdad sobre cualquier anormalía que vieran, que como tú dices no es tan alta hasta su conocimiento como para despedirlos, ninguna persona inocente va a pagar por algo que no hizo, dejé evidencia suficiente de todo, en los videos ellos en verdad ayudan a los niños, incluso los defendieron cuando vieron que alguien era muy severo, estarán bien- aclaró Tony hablando lo más claro que pudo para que Harley le creyera.
Él lo hizo después de algunos segundos de analizar la información de Tony.
-Está bien, no sabía eso- le respondió más calmado.
-Pues pregúntame antes de gritarme y hacer conjeturas- le dijo Tony rodando los ojos.
-¿Y de qué me servía preguntar si no me decía nada? Porque fue a la policía ayer que salió durante el desayuno, ¿no es así?, de eso estuvo hablando con J.A.R.V.I.S. en francés todo este tiempo, lo tenía investigando el orfanato- comenzó a analizar Harley.
Tony asintió a todo.
-Así es- le contestó.
-¿Por qué no me lo dijo?- le preguntó volviéndose a sentar.
-Porque cada vez que salía la platica del orfanato te ponías raro, como que te dabas cuenta que habías hablado de más y te callabas, y yo no quería presionarte o causar una pelea por hacerte decir lo que pasaba ahí- le respondió Tony.
Harley no respondió nada, por un momento estuvo a punto de negarlo pero todo era verdad.
-Acerté, ¿cierto?, no habrías hablado- le preguntó Tony.
-Tampoco duré mucho tiempo ahí, no es que sufriera algo de gravedad, solamente eran algo estrictas- respondió.
Era verdad, incluso creía que normalmente no hubiera tenido esa reacción tan asustadiza al pensar en el lugar, pero lo cierto es que si bien no le pasó nada traumatizante, sí estuvo ahí en un momento muy difícil, su madre tenía muy poco de haber fallecido y él no había podido decirle un último adiós, ni siquiera sabía qué sería de él en ese momento, por lo que su vulnerabilidad lo había dejado sensible a cada mal rato que le hicieron pasar ahí.
-¿Algo estrictas?, niño, cuando te recogí esa tipa estaba jalándote de tu brazo lastimado sólo porque no traías el uniforme, y te ponían a hacer quehaceres, ni siquiera a mí que soy un holgazán para eso se me ocurrió usarte de esa manera viendo tu estado, además el que te despertaras asustado el otro día por creer que estabas ahí no es una reacción muy común- replicó Tony, dejando salir esas conversaciones que se estuvo reservando todo ese tiempo.
-Bueno sí, pero ya, no pasó a mayores- repuso, queriendo escapar del tema, odiaba sentirse tan indefenso ante algo y a parte no quería que por esas muestras de malestar en el orfanato a Tony se le ocurriera la idea de llevarlo a declarar con la policía o algo parecido.
-No, no llega el "ya" ahí, continuamos con esto- dijo Tony y se recorrió hasta donde estaba Harley y le levantó ligeramente las playeras para descubrir la parte baja de su espalda- esas marcas.
-Eso me lo hice en el accidente- replicó Harley al instante.
-No- contestó Tony soltándolo- conozco los accidentes, he tenido muchos, peleando con gente, estrechándome en mi armadura, estando próximo a morir en una cueva y también he chocado cuando estoy borracho, tuve un accidente cuando tenía 16 años, mi padre se encargó de cubrir todo para que no apareciera en los medios pero lo tuve, y esas marcas que tienes en la espalda no se pueden hacer en un accidente, se nota que te golpearon con algo una y otra vez con el objetivo de dejarte cicatriz, y eso solamente podría haberlo hecho una persona, no un accidente automovilístico- terminó de decirle.
Harley se quedó callado.
-Podrías haberme dicho- le comentó Tony.
-No lo creí necesario, ya no estaba ahí- le contestó Harley desanimado.
-Pero sí lo estaban otros niños.
Harley abrió mucho los ojos.
-No quise decir que no me importara lo que sucediera ahí porque ya no sufría yo, simplemente... no podía- "me asustaba"- además no tenía a quien decirle, a menudo amenazaban con encargarse de despedir a Thomas y a Susan si les decíamos algo, decían que al final ganarían ellos y nosotros nos quedaríamos sin protectores, y...
-Cálmate- lo cortó Tony- no me refería a eso, sé que tenías miedo, y está bien, sólo quiero aclarar que para este tipo de cosas puedes hablar conmigo, soy Iron Man por algo, me interesa saber cuando hay niños siendo maltratados, pondré el alto de inmediato, tómalo en cuenta- terminó de decirle muy seguro.
Harley lo miró, iba decir algo pero o bien se arrepintió o bien no supo qué.
-Está bien- le contestó al fin- y gracias por encargarse.
Tony asintió, luego desvió la mirada, incómodo, no sabía si acababa de consolar al niño de su estado de temor, pero de cualquier forma no quería seguir con eso haber a qué resultado lo llevaba ni quería que Harley se adentrara más en ese estado.
-Bueno, basta de hablar del orfanato, ya todo se resolvió, los niños están bien y se hará justicia, hora de desayunar- dijo apagando la televisión y levantándose del sillón.
Harley lo siguió después de segundos y entró a la cocina mientras Tony buscaba algo en el refrigerador.
-¿Qué tal un huevo con jamón?- preguntó.
Harley abrió la boca para responder pero Tony lo interrumpió antes.
-Si me dices que no tienes hambre voy a obligarte a comer todo el paquete de pan tostado que está ahí- lo amenazó.
-¡Sólo iba a decir que estaba bien!- se defendió ofendido.
-Bien- respondió Tony sacando los ingredientes.
-"Soy Iron Man, me interesa salvar a los niños maltratados"- dijo Harley imitando su voz.
-No te estoy maltratando, al contrario, me encargo de tu alimentación, cosa que es más difícil de lo que debería para un niño de tu edad- replicó Tony rodando los ojos.
-Obligarme a comer ese pan cuando no tengo hambre es maltrato- replicó Harley.
-Pero como soy Iron Man nadie me dirá nada, todo lo que hago es legal- dijo Tony cocinando.
-Y yo soy Iron Kid, me harán más caso a mí- respondió Harley.
-Ya quisieras niño.
Harley comenzó a buscar entonces su armadura, recordándola de pronto.
-Oye, ¿y 1.53?- preguntó.
-Me dio flojera bajarla anoche, está en la camioneta, al rato vas a sacarla- contestó Tony mientras evitaba que el aceite que salía volando lo quemara, tal vez había puesto mucha.
-¿Y ya salí en las revistas?- preguntó Harley.
-No lo sé, me he detenido de revisar eso por el día de hoy y Happy también, ya mañana veremos qué dijeron los medios- explicó- ¿me puedes pasar la sal?
Harley la buscó al momento en la esquina de la pared del mueble del fregadero, donde había varios frascos, vio un salero y se lo pasó Tony.
-Gracias- le dijo él echándole a la cazuela y dejando el frasco de inmediato- dije sal no azúcar- replicó mientras intentaba quitar lo que echó y se disolvía con la cuchara.
-Es un salero- replicó Happy.
-Pero no tiene sal.
-¿Y yo cómo iba a saber?
Tony dejó la cuchara y tomó él mismo la sal, vertiendo un poco en la cazuela.
-Mejor siéntate- le pidió al niño.
Harley lo hizo pero después se paró y se puso justo al lado de Tony.
-¿Le ayudo a moverle?- preguntó, siempre le gustó ayudarle a eso a su madre.
-Y de paso te quemas y te haces otra herida- le respondió Tony- sentado.
Harley eligió no insistir para no fastidiar tanto al hombre y se fue a sentar.
Minutos después los huevos estaban hechos y servidos en los platos con él y El Mecánico sentados.
-Tal vez sepa a azúcar, creo que no se la quité toda- le advirtió al niño.
-Está bien, es azúcar, es imposible que haga que algo sepa mal- le respondió Harley.
Pero pronto se retractó cuando probó una cucharada de huevo con azúcar derretida.
-Y aquí ves porqué era mejor que me pasaras la sal y no la azúcar- le dijo Tony burlón al ver su mueca.
Harley sólo entrecerró los ojos mirándolo.
Siguieron desayunando en silencio, otro defecto de los huevos era la cantidad de grasa, pero Harley no mencionó nada pensando que ya que Tony se había dado su tiempo para cocinar no sería muy educado criticar su comida.
Aunque él también notó ese detalle.
-Disculpa el sabor, como te dije no se me da cocinar- le dijo al niño encogiéndose de hombros.
-Está bien, no sabe mal, es... está bien- le contestó Harley.
-Mejor me dedicaré a calentar comida rápida- respondió Tony.
Continuaron comiendo en silencio y al terminar Tony comenzó a lavar los trastes.
-¿Y si busca las revistas y críticas de la armadura hoy?- le preguntó Harley mientras tanto no aguantando la curiosidad cada vez que pensaba en su evento de la Expo.
-No, quiero olvidar eso por hoy- le respondió Tony.
-¿Por qué?
-Porque fue cansada y fastidiosa y quiero olvidarme de que pasó por un día.
-A mí me gustó, fue sorprendente como los otros años.
-Es que tú solamente exploraste e hiciste un espectáculo donde la gente te amó chico, yo tuve que estar horas revisando inventos a los cuales les faltaba potencial y acompañado de las personas más aburridas que pueda haber en toda California, sin contar que disfrutaban criticar la forma de dirigir MI empresa cada cinco minutos- le contestó Tony terminando con los platos.
-Pero...
-Mira, mejor olvida todo eso por ahora, te prometo que en cuanto tenga información de los medios sobre Iron Kid serás el primero en saberlo, por el momento tenemos otro plan que cumplir hoy- lo interrumpió Tony.
-¿Qué plan?- preguntó extrañado cuando Tony dejó de hablar.
-Hoy es tu cita con el doctor Banner- le informó Tony saliendo de la cocina.
Harley se quedó quieto dos segundos y luego siguió a Tony.
-¿Eso significa que me quitarán el yeso ya?- preguntó sin poder ocultar su emoción.
-Yo supongo que sí, dijiste que no lo tenías exactamente roto además de que ya pasó más de un mes de lo sucedido- explicó Tony- pero, no te convenzas del todo, lo anotó como cita de revisión, no estableció que sería para quitarte el yeso.
-Bueno, ¿para qué más podría ser?- preguntó Harley sonriendo.
-Revisarte esas heridas por ejemplo, que en lo personal no he notado que desaparezcan- mencionó Tony mirándolo.
-Duelen menos, eso me importa más- se encogió de hombros Harley.
-Bueno, como sea, ya dirá él qué pasa, por ahora voy a cambiarme y te avisaré cuando nos vayamos- avisó Tony yéndose a su habitación.
Estando ahí se duchó y se vistió con un pantalón de mezclilla y una playera roja, decidiendo ir informal para no llamar la atención de las personas.
Salió de su cuarto y al llegar al balcón de abajo se asomó para buscar a Harley en la sala y al no verlo fue a buscarlo a su cuarto.
-Harley, vámonos- le dijo mientras abría la puerta de la habitación.
El niño estaba acostado en la cama, con los pies hacia la cabecera, dormía plácidamente mientras se mantenía recostado en su libreta de dibujos, que al parecer tuvo que ir a buscar al laboratorio.
-¿Otra vez le diste acceso directo a mi taller J.A.R.V.I.S.?- preguntó a su IA.
-Ya que había establecido con el niño que no era un enemigo y no se molestó por la otra vez y lo estuvo dejando entrar con usted durante días creí que no sería un problema, señor- le explicó su mayordomo artificial.
-Sé que no es un enemigo, pero sigue siendo un lugar privado- replicó Tony tranquilamente.
-No estuvo haciendo nada malo señor, únicamente quería recuperar su libreta- le contestó J.A.R.V.I.S., a Tony le pareció que con un toque malhumorado.
-Está bien, cierto, sólo quería establecerte que no puedes dejar entrar a las personas así, aunque las conozca, por eso ocurrió lo que ocurrió con Obadiah Stan- explicó.
-Sí señor, lo tengo en cuenta- respondió J.A.R.V.I.S.
-Perfecto. Harley, arriba, hora de irnos- siguió despertando al niño, aunque tenía el sueño profundo- ¡Harley!- gritó.
Harley al escuchar el gritó saltó ligeramente y abrió los ojos, se enderezó y vio con los ojos entrecerrados a Tony.
-¿Qué?- preguntó somnoliento.
-Debemos irnos, ya va a ser la hora de tu cita- lo apresuró Tony.
-Ah, sí, ya voy- contestó Harley y dando un bostezo se levantó de la cama y fue con Tony.
-En verdad te afectó desvelarte, mejor que estés durmiendo bien estos días- le dijo Tony.
-No es nada, sólo cerré mis ojos un momento.
-Sí, claro, estuve hablando con J.A.R.V.I.S. y tú ni enterado.
Ambos salieron al jardín y de ahí subieron a la camioneta de siempre, Tony aseguró a Harley y comenzó a conducir hacia el consultorio de Banner.
-Mira, una tienda de donas, puedo comprar algunas y así no habrá que hacer nada para la cena- dijo Tony mientras pasaban por una tienda.
Esperó un poco pero la respuesta no llegó, miró por el espejo y notó nuevamente que el niño estaba dormido.
Siguió conduciendo mientras se sentía ligeramente culpable de haber hecho al niño trabajar con él hasta altas horas de la noche.
Minutos después al fin se estaba estacionando fuera del consultorio de Banner.
Tomó una gorra negra y unos lentes que guardaba ahí para estas ocasiones y se los puso.
Luego se volteó hacia el asiento de atrás y movió a Harley un poco rápido por su hombro.
-Niño, ya llegamos, despierta, ya dormirás en la casa después- le dijo.
Harley abrió los ojos más por la sacudida que por las palabras y se enderezó dando un bostezo.
-Abajo- le indicó Tony.
Se desabrochó el cinturón y bajó con el hombre, que ya estaba viendo por la puerta del consultorio para comprobar si había gente, aunque estaba vacío, ni siquiera estaba la recepcionista.
-Ven- llamó a Harley y ambos pasaron.
-¿Estará cerrado?- preguntó Harley.
-No, para empezar la puerta está abierta y además él me anotó la fecha y la hora... aunque llegamos un poquito tarde- dijo Tony viendo su reloj.
Harley rodó los ojos.
-¿Qué? Sólo son diez minutos- replicó Tony.
-Mientras no te retrases así durante una batalla esto no es problema- entró diciendo Banner mientras bajaba de unas escaleras que estaban en una esquina de la entrada.
-Lo dice el último que llegó mientras a todos nos golpeaban unos robots alienígenas- dijo Tony con tono de reproche.
-Al menos me deshice del jefe de todos- se defendió Banner sonriendo- hola Harley, me da gusto verte- añadió llegando junto a ellos.
-Hola señor Banner, a mí también- le respondió Harley al instante sonriendo.
-¿Qué pasa con este lugar? ¿No tienes clientes?- le preguntó Tony.
-Mmm, sí, algunos se aterran de venir y encontrarse con el otro sujeto, pero tengo bastantes- explicó Banner.
-Se nota- añadió Tony mirando al rededor.
-Sé que no puedes ni andar de aquí hasta tu carro cuando te notan todas las personas, así que marqué la puerta como "CERRADO" mientras tú estás aquí- le explicó Banner.
-Ah, que considerado, por eso eres mi compañero verde favorito- le dijo Tony dándole unas palmadas en el hombro- bueno, no hay que perder más tiempo, haz lo que tengas que hacer con el niño para que podamos irnos y tú puedas abrir.
-Está bien, ¿me acompañas Harley?- preguntó Banner.
-Sí- contestó el niño, y ambos se fueron hasta la puerta anaranjada donde estaba el consultorio.
Tony mientras tanto se fue a sentar a una de las sillas, intentando voltear contrario a las puertas de cristal para no ser notado.
Pasaron los minutos cuando la puerta se abrió, pero sólo salió Banner.
-¿Y Harley?- preguntó Tony.
-Lo dejé esperándome en la camilla, es que quiero discutir algo- le dijo Banner- ¿no vienen sus padres?
Tony lo miró unos segundos.
-¡Pero claro! ¿Qué no los notaste? Llevan todo el rato sentados aquí a mi lado, salúdalos, señora Keener, señor...
-¡Hablo en serio Tony!- lo cortó Banner.
-¡No me caben en el bolsillo de los pantalones Bruce!- le "explicó" Tony.
-Quiero decir que si no te están esperando en el auto, o están cerca o pueden venir o algo así- aclaró Banner.
-No, ellos... prefieren que yo me encargue de traerlo contigo, para no atraer la atención de que toda la familia viene conmigo, además creo que les da pena conocer a otro Vengador o algo así- explicó.
-¿Quieres decir miedo?- preguntó Banner dubitativo.
-No no, no eres tú, simplemente, son muy tímidos, no salen de casa y no suelen tener mucho contacto con nadie, yo logré ganarme su confianza, así que cualquier cosa que pase con el niño puedes decírmela a mí, yo personalmente se los diré a ellos- le aclaró.
Banner lo miró unos segundos y luego se sentó a su lado.
-Está bien, es que noté varias cosas no muy buenas- comenzó a explicar.
-¿El niño está mal? ¿Tiene algo grave?- preguntó Tony al instante con el ceño fruncido.
-No, no, perdón, lo dije mal, no- se apresuró a aclarar Banner- él está bien, no es que le haya detectado algo, lo que pasa es que no he notado mejoras en sus heridas, siguen igual, están cicatrizadas por el tiempo que ha pasado desde que me lo trajiste y desde que me dijo que fue su accidente, pero siguen estando muy presentes, como si no hubieran estado siendo tratadas- explicó.
-¿Se le pueden infectar con esto?- le preguntó Tony.
-No tendría que ser el caso, se supone que lo atendieron recién que se las hizo y lo limpiaron bien...
-No me consta eso, cuando ocurrió todo sé que lo mandaron a un hospital no muy bueno, de hecho yo no estuve, conocí a la familia después- aclaró Tony, quien creía que si el hospital estaba vinculado con el orfanato podía tener sus fallas.
-Hubiera notado el riesgo de infección desde que lo revisé por primera vez, creo que sí hicieron su trabajo en el hospital, simplemente después de eso no tuvo más tratamiento, lo cual aumenta el riesgo de cicatrices de por vida y simplemente las heridas siguen estando presentes, algunas le duelen todavía, sobretodo las que tiene en la parte baja de su espalda y Tony, intenté asociarlo la otra vez con lo que le pasó pero las analicé más de cerca ahora, son más dolorosas para él, no creo que fuera un accidente- le dijo preocupado.
Tony suspiró.
-Eso ya lo sé Banner, pero no te preocupes por eso, ya me hice cargo, mejor termina de decirme qué crees que pasa- le dijo.
-Bueno- dijo Banner después de convencerse de que pasara lo que hubiera pasado lo había solucionado su amigo- le moví el pie lastimado ligeramente y le duele hacer movimientos que ya no deberían de dolerle, igual con su brazo, parece como si su cuerpo no haya estado teniendo los combatientes suficientes para recuperarse.
-¿Lo cuál es ocasionado por...?- preguntó Tony.
-Todo esto me indica que Harley no ha estado tomando ninguna de las medicinas que le mandé- aclaró Banner.
Tony no dijo nada, intentaba hacer memoria, pero se dio cuenta de que ciertamente no había vuelto a ver al niño con un frasco de medicamento desde que Banner lo había visto por primera vez, ni siquiera cuando debió hacerlo al pasar todo el día con él en el taller.
-Le he preguntado si las tomaba pero me contesta con indirectas, y no creo que me dijera la verdad tampoco cuando le pregunté si le siguió doliendo el brazo durante estas semanas- añadió Banner.
-Yo no... no sabría decir si las ha tomado, solamente lo he estado viendo estos últimos tres o cuatro días aproximadamente, y ni siquiera recordaba que estuviera en medicación- le dijo Tony.
-Entiendo... eso no es todo, lo pesé y según su estatura y edad está un poco bajo en peso, no ha estado comiendo bien, lo cual reduce sus vitaminas y las energías de su cuerpo de crear las defensas necesarias para volver a maniobrar su brazo y piernas adecuadamente, también disminuye la rapidez con la que sanan las heridas- informó.
Tony estuvo a punto de preguntarle a J.A.R.V.I.S. qué tenía que decir sobre lo que Banner le contaba de Harley, pero eso sería delatar que el niño había estado viviendo con él todo ese tiempo.
-Sinceramente no sé qué es lo que pasa, pero te aseguro que en cuanto vea a sus padres les informaré y preguntaré- aseguró.
-¿Sí les explicaste cómo debían de seguir la receta de las medicinas o dejaste que Harley lo hiciera?- preguntó Banner.
-Claro que se los expliqué- contestó Tony muy seguro, tanto que casi él se lo creyó- lo que pasa es que, su madre no es la más atenta con el niño, suele descuidarlo muy seguido, es bastante irresponsable con él y el padre ni mencionarlo, casi no convive con él, ella carga con todo pero a veces dice que es demasiado para ella, pierde el interés en el niño y entonces Harley tiene que atenderse solo en todo lo que necesita, como las medicinas- dijo Tony, arrepintiéndose después de cada palabra porque creía estar creando mucho enredo, pero en ese momento fue lo mejor que se le ocurrió y ya no podía dar marcha atrás.
-Está bien, lo entiendo- dijo Banner- lo principal ahora tendrá que ser que se toma esta vez la medicina que le mando.
-Estoy de acuerdo- respondió Tony- ¿y qué harás respecto al yeso? ¿Se lo puedes quitar ya?
-Preferiría esperar una semana más para que se pueda tomar lo que necesita, es una articulación que no mueve desde hace un tiempo pero si su cuerpo no está preparado en este momento para dar la energía que debe preferiría intentar dársela para que no sea un trabajo volver a utilizar su brazo- explicó Banner.
-Sí, está bien... y oye, ¿está bajo en peso o sólo comienza a bajar?
-Está bajo en peso, pero ligeramente, aún no es grave, pero afecta como te lo mencioné antes, su cuerpo no está siendo capaz de curarse a la velocidad que debe, así que quiero que esté comiendo como es debido y le mandaré también unas vitaminas.
-Entiendo, última pregunta- dijo Tony- estos días que lo he estado viendo se queda dormido a cada rato, se ha estado desvelando pero también termina durmiendo más horas de lo normal.
-Debe ser por lo mismo de la comida, sin comida no hay nutrientes, el cuerpo no tiene energía y no se mantiene activo, por lo tanto la persona se siente cansada y le da sueño- explicó Banner.
-Está bien, entiendo- dijo Tony.
-Iré a buscar las medicinas que necesito- avisó Banner y se fue a una habitación que estaba del otro lado de la pared que daba al consultorio.
Entonces cuando se quitó Tony logró divisar la puerta naranja ligeramente abierta, donde "casualmente" asomaban unos ojos.
Miró al niño con los ojos entrecerrados y éste al instante cerró la puerta.
Tony suspiró.
"Ojalá sí tuviera al señor y a la señora Keener para darles la queja y listo" pensó.
Minutos después regresó Banner con una bolsa blanca.
-Tendrán que tener las otras medicinas, que se las tome como está indicado ahí, con eso se controla el dolor, sólo reemplacé la pomada, esta debe surtir mejor efecto, aunque suele arder un poco, pero sólo un momento, ahí está el vote de vitaminas que necesita y la botella que sobra es con lo que su cuerpo deberá de comenzar a curarse de todo, viene explicado en la receta medica con sus nombres y horarios- explicó Banner.
-Está bien Banner, gracias, ¿entonces puedo llevarme al niño ya?- preguntó.
-Sí, sólo déjame darle algunas instrucciones antes- le dijo Banner dirigiéndose al consultorio.
-Y de paso puedes jalarle las orejas por no haber obedecido las indicaciones del doctor antes- gritó Tony, lo suficientemente alto para asegurarse de que el mocoso lo escuchara también.
-Es sólo un niño Tony, no hace mucho tuvo un accidente que pudo ser una experiencia traumatizante, esto es responsabilidad de sus padres- le contestó Banner tranquilamente y serio antes de entrar con Harley.
El niño había escuchado todas las palabras que estuvieron intercambiando los hombres, sobretodo el último grito, ¿no sería un "hazlo tú o lo haré yo" cierto?
-Ya volví Harley, terminé tu chequeo, Tony tiene tus medicinas y las instrucciones, ya le expliqué como debes ingerirlas pero te lo repito- Harley iba a decirle que no hacía falta porque había escuchado todo, pero pensándolo mejor llegó a la conclusión de que mientras el doctor hablara, más tardaría él en tener que ver a Tony.
-Está bien doctor Banner, entiendo- le dijo cuando hubo terminado.
-Bueno, entonces nos veremos dentro de una semana, y si te tomas las medicinas como te indiqué todo indica que ya podré quitarte el yeso- le explicó.
-Menos mal- soltó Harley con un suspiro exagerado.
Banner sonrió un poco.
-Bueno, ve a vestirte, Tony te espera afuera- le indicó Banner saliendo del consultorio junto a Tony.
Harley se bajó de la camilla donde estaba entonces y se dirigió detrás de las cortinas, se quitó la bata y comenzó a vestirse más lento de lo normal, queriendo alargar el tiempo en el que tendría que encontrase con Tony.
Se terminó de vestir y duró adentro un poco todavía, pero luego se resignó y supo que aunque decidiera no salir nunca Banner o Tony irían a buscarlo.
Cuando salió los dos hombres estaban conversando de algo animadamente.
-¿Y se quedó ahí colgando mientras ellos conducían?- preguntó Tony riendo.
-Sí, el Cap le dijo a Nat que parara para que subiera Barton pero ella dijo que era malo para la misión y siguió conduciendo- respondió Banner riendo también- creo que cada árbol le dio de comer una hoja a Barton, cuando aterrizamos no le quitó la mirada enojada de encima a Natasha.
-Me hubiera gustado ir- dijo Tony risueño- gracias por invitarme, ¿eh?
-Lo pensamos Tony, de verdad, pero habíamos visto que tu Expo de Ciencias se realizaría ayer, así que no quisimos acumularte presión o trabajos- le explicó Banner.
-Bueno, eso tiene sentido- estuvo de acuerdo Tony.
-Por cierto, la vi por televisión, estuvo muy bien, y esa pequeña armadura llamó mucho la atención- le dijo.
-¿Sí? Bueno, pues siéntete complacido de ser la cuarta persona, incluyendo a J.A.R.V.I.S., que conoce la identidad secreta de Iron Kid- dijo Tony señalando a Harley.
-¿Harley estaba adentro de la armadura?- preguntó Banner.
-Sí, y no sólo estaba adentro, también la diseñó y me ayudó a construirla, resulta que es un niño genio- dijo Tony, contento de tener a alguien más para darle al niño el crédito que se merecía.
-¿En serio? Pues felicidades Harley, la armadura que construiste con Tony se ve muy bien, y tu actuación ayer fue muy buena- lo felicitó.
Harley se había visto un poco cabizbajo desde que salió del consultorio, pero con el cumplido se vio más alegre.
-Gracias doctor Banner- le respondió.
-De nada. Y buena proesa en ayudar a Tony, sé que es bastante especial con sus armaduras- añadió Banner.
-Vamos, tú no le dirías a nadie como transformarse en Hulk, además recuerda la propuesta de Verónica que tenemos pendiente- añadió Tony en voz más baja pero aún así Harley alcanzó a escuchar- de cualquier forma no le vayas a decir a nadie del niño, piensan que la armadura estaba vacía, creo, no he visto los medios, pero el punto es que aunque no me gusta no darle el crédito sé que los medios no se rendirían hasta saber todo de él si se enteran que hay un niño capaz de construir una armadura como las mías.
-Sí, entiendo, no se preocupen, no comentaré nada con nadie- aseguró Banner.
-De acuerdo. Entonces es hora de irnos, no te quito más tiempo con el consultorio cerrado- avisó Tony.
-Está bien, recuerda la cita dentro de una semana- dijo Banner.
-Sí doc, muchas gracias, nos vemos- dijo Tony pasando al lado de Banner dándole unas palmadas en el hombro- andando niño.
-Adiós doctor Banner- se despidió Harley antes de seguir a Tony.
-Adiós Harley, nos veremos en una semana- se despidió Banner.
Tony y Harley subieron a la camioneta después y enseguida Tony arrancó.
Entonces Harley, acostumbrado por cada ocasión que salió con Tony y gracias al recuerdo de su accidente, comenzó a intentar ponerse el cinturón de seguridad aunque sin tener éxito porque estaba un poco duro y resbalaba antes de abrochar.
Tony notó esto y en cuanto paró por el semáforo, se volteó y se lo puso.
-Gracias- le dijo Harley un poco apenado.
Tony asintió ligeramente pero no le dijo nada.
El resto del camino fue silencioso, en esta ocasión ni siquiera volteaban a mirar al otro por el espejo.
Cuando llegaron a la mansión Harley bajó en seguida, esperanzado de que podría irse a la habitación sin contra tiempo.
Aunque Tony tenía otros planes puesto que no tardó en seguirlo.
-Ve a tu habitación o a donde sea que tengas que ir y tráeme las medicinas que te dio Banner la otra vez- no perdió tiempo en indicar en cuanto entraron en la sala.
-Señor Stark- llamó Harley, serio.
-Mas te vale no decirme que las perdiste- lo cortó Tony.
-No, no las perdí, están arriba- contestó el niño.
-Entonces deja de estar ahí mirándome y tráemelas- volvió a repetir Tony un poco más frustrado que antes.
Harley dudó unos segundos pero al parecer decidió que era lo mejor y se fue al segundo piso.
Entonces Tony soltó un fuerte suspiro y se frotó la cara, Harley tenía diez años, resultó ser lo suficientemente mayor e inteligente para construir una armadura y hacer planos de ésta que el gobierno de Estados Unidos anhelaba y no podía replicar, entonces, ¿exactamente por qué no había sido capaz de ser consciente de que tenía que tomar las medicinas que Banner le había indicado? No tenía sentido, podría incluso haberlo olvidado algunas veces por las horas, pero no podía haber olvidado durante tres semanas que el médicamente existía, y ni siquiera por olvidar la hora tenía sentido, J.A.R.V.I.S. había sido instruído para recordarle todo como debía de ser, él también tendría que dar algunas explicaciones. ¿Por qué tenía que lidiar él con eso?
Frustrado se fue a la cocina y tomó una cerveza del refrigerador.
-Señor Stark- lo llamó entonces J.A.R.V.I.S. mientras tomaba el primer trago- dada la última instrucción sobre aumentar la seguridad me he visto obligado a negarle la entrada sin su consentimiento, pero el Coronel Rhodes lo está esperando afuera de la casa.
Tony se sorprendió un poco, normalmente en estos casos, después de llegar de una misión, Rhodey llamaba antes de llegar a su casa.
-J.A.R.V.I.S., con Rhodey no tienes que... no importa, en un momento te daré instrucciones precisas sobre el tema, porque también tenemos que hablar sobre Harley y... un momento- se interrumpió a sí mismo.
Harley no tardaría en bajar a la sala con las medicinas que Tony le había pedido, se toparía con Rhodey, y al llevar los medicamentos podría ser muy evidente que vivía con él, y en ese momento no estaba en ánimos de dar explicaciones, ni de inventar más mentiras sobre el niño, ya sentía que había revuelto las cosas con Banner demasiado, y Harley no había estado presente pero en ese momento no sabía que sería lo primero que diría al bajar de su habitación, cualquier cosa podría hacer que lo descubriera Rhodey, hablara él antes con una mentira o no.
-¡Tony! ¡¿Estás ahí?!- escuchó la voz de su amigo provenir de afuera.
Tony pensó unos segundos.
-J.A.R.V.I.S., hazme un favor, habilita la habitación de Harley para que no salga de ahí, cierra la puerta con llave y las ventanas, activa el protocolo de silencio también, ahora- instruyó.
-Pero señor, no creo que sea bueno para el niño dejarlo encerrado sin razón o explicación alguna, él...
-Notes una razón o no, creas que sea buena o no, por favor, sólo haz lo que te digo J.A.R.V.I.S., ahora- lo interrumpió Tony golpeado.
-Está hecho señor- le contestó J.A.R.V.I.S. después de unos momentos.
-Grandioso, y por favor, mientras está Rhodey aquí no lo vayas a mencionar para nada- terminó de instruir mientras salía de la cocina para abrirle la puerta a su amigo.
-¡TONY!- gritó Rhodey, sonando un poco preocupado.
-Sé que mueres por verme pero no es necesario gritar tanto, tranquilízate- dijo sonriendo al momento que abría la puerta.
Rhodey al instante se relajó y sonrió también.
-Disculpa, creí que ya te habías fusionado con alguna máquina y tú cerebro estaba sobrecargado a punto de explotar- le respondió.
-Lo intenté pero necesito más cálculos para evitar esos problemas- respondió Tony apartándose de la puerta e indicándole a Rhodey con la mano que entrara.
-¿Por qué J.A.R.V.I.S. no me dejó entrar? ¿Es que ya sospechas que soy un villano?- preguntó mientras pasaba.
-No fue por ti en especial, le di a J.A.R. una instrucción de seguridad sin muchas explicaciones y exageró un poco, más tarde lo arreglo- explicó Tony.
-Está bien, al menos no ocultabas un desastre aquí- dijo Rhodey cuando llegaron al centro de la sala y comprobó con satisfacción que todo estaba ordenado y sin rastro de alguna fiesta o destrucciones causadas por una armadura.
-Sí- estuvo de acuerdo Tony- ¿Hace cuánto llegaste de tu misión? ¿Por qué no me llamaste?
-Lo acabo de hacer ahora, pero el helicóptero aterrizó bastante cerca así que aproveché para avisarte, y ver cómo estás- le respondió Rhodey, viéndolo con expresión preocupada.
-Yo estoy muy bien- respondió al instante Tony despreocupado- pero qué hay de ti, ¿cómo te fue en tu "operación ultra secreta"?- preguntó en tono burlón.
Rhodey rodó los ojos.
-Aunque te burles sí tenía prohibido decírtela, lo cual lo hace secreta. Y me fue bien, hice lo que tenía que hacer correctamente y no sufrí ninguna herida, además de que regresé con todo mi equipo- explicó Rhodey.
-Genial, pero ¿qué hay de mi armadura? ¿Regresaste también con ella?- preguntó Tony.
-Claro que sí, me salvó en algunas ocasiones incluso, aunque esto le generó algunos rasguños.
-¿Estás diciéndome que está estropeada?
-No no, nada de eso, sólo se despintó un poco y tiene abolladuras, pero la veo bastante bien.
-No, nada de eso, quiero que me la traigas para revisarla, ningún invento mío estará por ahí luciendo desaliñado- aclaró Tony.
-Está bien, sólo porque quiero comprobar que en verdad esté impecable. Te la traeré en estos días, por ahora la necesito para volver con mi equipo rápido, estarán terminando de descargar el camión y tenemos que dar informes- explicó Rhodey.
-Sí, está bien, pero si tiene un problema raro más allá de la apariencia, avísame.
-Sí, de acuerdo Tony- respondió Rhodey.
-Ah, y por cierto, quería preguntarte sobre ese reportaje de Bob Mcwil donde dicen que Iron Patriot...- comenzó a hablar Tony.
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Iron Man. Vida como padre
FanfictionTony terminó de decir todos los sucesos ocurridos con Aldrich Killian a Banner (aunque éste no lo escuchó por quedarse dormido) y después todo volvió a la normalidad, con sus traumas siendo superados lentamente. Pero un día un llamado a su puerta ca...
