Aunque en un principio no estuvo de acuerdo la verdad en ese momento Harley agradecía más que Tony hubiera insistido en comprarle los juguetes, claro que aún pensaba que el hombre había exagerado un poco con la cantidad, pero al menos esos cuatro días no había estado aburrido como normalmente porque se había animado a recorrer un poco más el jardín paseando en el monopatín, además de que había practicado más los movimientos de fútbol, de tenis y se entretenía encestando en la cesta portátil que Tony le había comprado, y los legos de Hogwarts, la estación de trenes y el pueblo lo habían mantenido muy ocupado, más los rompecabezas y el volar con su armadura nuevamente, siempre a una distancia no tan aterradora.
En ese momento estaba en el jardín manteniendo la pelota de tenis sobre la raqueta golpeándola de arriba a abajo sin que se le cayera, mientras su armadura descansaba al lado de él, parada, ya que le gustaba tanto observarla que había preferido no estar utilizando la maleta para meterla y simplemente la apagaba al lado de la cama o el tocador de manera que pudiera verla.
Tal como lo había supuesto no había visto a Tony durante esos días, a excepción del miércoles mientras bajó a cenar pero el hombre se veía cayéndose de sueño, por lo que apenas había podido responderle el "buenas noches".
Esa pequeña sensación de soledad no había cambiado, pues de haber estado conviviendo con el hombre prácticamente todo el día durante tres días y después volver a estar sin verlo evidenciaba su soledad, pero al menos ahora intentaba mantener su mente entretenida, incluso había comenzado a dibujar algunos diseños de armadura nuevamente, inspirado en su tener a su Mark.
En ese momento se aburrió de estar con la raqueta y la dejó en el piso junto a la pelota, luego fue hacia su armadura.
-Ábrete- ordenó antes de ingresar en ella.
Ya había visto que no siempre tenía que mencionar a J.A.R.V.I.S. para hacerla accionar, se imaginaba que la inteligencia artificial seguía siendo responsable de los movimientos pero podía parecer que la armadura actuaba por sí sola y a él le gustaba eso para sentir como si se estuviera comunicando con ella.
-Ciérrate- dijo una vez que estuvo acomodado en ella y al momento la armadura le hizo caso- actívate- dijo después haciendo que los circuitos a su al rededor se prendieran.
Entonces despegó del suelo y comenzó a volar a casi cinco metros sin querer superar esa altura tanto por las advertencias de Tony como por su mismo miedo, y como otras veces recorrió todo el jardín de la mansión, avanzó hasta la fuente y de ahí se alejó al amplio espacio lleno de pasto que se extendía, casi topando a la puerta por donde Tony entraba en auto giró a la derecha y llegó a donde el piso era de un cemento bien aplanado que se extendía largos metros hasta llegar de nuevo a una sección con pasto pero que daba a un estanque considerablemente largo que se debía atravesar subiendo por el puente de piedra que estaba construido, y del otro lado se apreciaba un pequeño bosque con árboles y flores plantadas delicada y ordenadamente, o se imaginaba que así debería lucir si Tony se encargara de darle mantenimiento.
Le sorprendía un poco que el hombre siendo tan rico y viviendo en una casa tan grande no contratara personal para limpiarla y atenderla, incluso había llegado a pensar que podría haberlos despedido a todos cuando se enteró de su situación con él para mantenerlo en secreto, pero no había tardado nada en descartar la idea cuando pensó que el hombre no renunciaría a sus comodidades de tener gente atendiéndolo sólo por él.
Giró a un lado antes de adentrarse en el pequeño bosque que de hecho aún no había explorado, proponiéndose hacerlo hasta el día siguiente para poder incluso comer ahí.
Regresó en frente de las puertas de vidrio de la sala y aterrizó ahí, e iba a quitarse la armadura pero se le ocurrió una idea.
-Armadura, pon la canción "Fireworks"- pidió.
La canción comenzó a soñar segundos después y entonces él comenzó a hacer movimientos de lucha, como los que había estado haciendo con Tony la vez que entrenaron boxeo, quería saber si podía moverse igual cargando el peso de la armadura, y aunque efectivamente pesaba más su cuerpo tampoco le resultaba algo del todo imposible, después de todo la armadura tenía la misma forma de la que estaba hecha para luchar.
Prendió los propulsores y subió cinco metros, probando lanzar los golpes con el puño cerrado en el aire, incluso intercaló una patada y comenzó a hacer los golpes más rápidos y con más fuerzas para adquirir habilidad dentro de la máquina pensando que tal vez le podría pedir a Tony que entrenaran con ellas puestas.
Quiso imitar un movimiento de película haciendo para atrás su brazo izquierdo y luego lanzando un golpe con el derecho con todas sus fuerzas, pero al momento de hacer el segundo movimiento sintió un fuerte tirón hacia adelante que incluso lo hizo perder el equilibrio.
Voló torpemente intentando recuperarlo, incluso prendió los propulsores de las manos, y en ese momento escuchó un fuerte ruido de vidrio rompiéndose, y el desequilibrio siguió, entonces se percató que era porque le faltaba un propulsor, o mejor dicho parte del brazo derecho de la armadura, porque del codo para abajo se había desprendido y había quedado únicamente con lo que parecía la pinza de una grúa color plateado.
Como pudo bajó más al piso y cuando ya no tuvo miedo de caerse se percató al fin de que todas las puertas de cristal habían quedado reducidas a vidrios rotos tirados al rededor.
Al instante el miedo entró en él.
-Ábrete y apágate después- ordenó a la armadura y en cuanto se abrió saltó aterrizando de rodillas, pero con las manos habiendo amortiguado un poco el golpe.
Rápidamente se puso de pie y se acercó a la casa, corriendo con cuidado y muy rápido sobre los cristales para no encajarse alguno, pero escuchó cómo se rompían más bajo su peso, pero cortarse dejó de estar en su mente cuando vio cómo la estatua del león que estaba al lado de la entrada de la cocina tenía la cabeza rota, pero no se veía el brazo de la armadura ahí.
Giró mirando al rededor y notó un agujero en la puerta de la habitación donde dormía, después por alguna razón había otro en la puerta de la tercera puerta que había en esa pared.
Sin pensarlo subió corriendo las escaleras y escuchó en el piso de más arriba cómo algo volaba y siguió el sonido, llegando al otro piso donde había una segunda sala, y la televisión estaba tirada y con la pantalla rota, entonces escuchó un último golpe antes de que pareciera caer algo y el silencio se hizo.
Subió hasta donde había escuchado el ruido, llegando al último piso de la casa, donde sólo había dos habitaciones, y vió ahí grietas abriéndose en las paredes y la ventana que parecía dar a un balcón rota junto con una pequeña mesa tirada al lado de la cual estaba el brazo de la armadura.
Sintiéndose un poco ido mientras caminaba tomó el brazo de metal que ya estaba apagado, y se quedó sujetándolo unos segundos mirando al rededor sin saber qué hacer.
Después de lo que le parecieron horas comenzó su camino hacia el primer piso, encontrándose con paredes agrietadas y agujeradas igual que las puertas, a través de las cuales vio algunas ventanas rotas y cuadros caídos.
En el primer piso revisó bien y lo único que encontró dañado es lo que ya había visto, incluso el león que parecía ser menos importante que las puertas debía de valer miles de dólares si estaba en la casa de un millonario, absolutamente todo debía de valer mucho más que la casa donde vivía con su madre y la escuela a la que iba juntas.
Aún ido y sin saber qué hacer terminó sentándose en el sillón, abrazando sus piernas y con la cabeza sobre sus rodillas, aún sujetando el artefacto que había causado todo el desastre.
Trató de evitarlo sintiéndose tonto y sabiendo que eso no ayudaría en nada pero aún así sintió en su rostro cómo las lágrimas comenzaron a salir de sus ojos, mientras su garganta emitía sollozos apenas perceptibles porque su boca se mantenía presionada fuertemente contra sus rodillas.
Aún no era muy tarde, a lo mucho las 06:00 p.m. según él, y como los anteriores días Tony probablemente llegaría hasta muy noche, podría encerrarse en la habitación y fingir dormir para estar a salvo por esa noche, pero por Dios, no había roto un plato o un espejo que pudiera ocultar y decir que se había perdido, tan sólo para empezar ¡había roto la puerta entera! Aunque barriera todo obviamente el señor Stark lo notaría como cada cosa rota en la vivienda, y aunque estuviera dormido, o más bien fingiera estarlo porque no creía que pudiera dormir por la preocupación, eso no detendría al hombre, entraría en la habitación hecho una furia despertándolo de ser necesario, lo que quisiera hacerle después de ver cómo había quedado su casa lo haría sin dudarlo, incluso estaba seguro de que después de gritarle lo primero que le diría sería que Thomas estaba a punto de pasar a recogerlo para llevarlo a un orfanato o a una familia adoptiva que probablemente lo querría sólo para obtener el dinero y los beneficios del gobierno.
Ok, lo había perdonado en otra ocasión por resquebrajar una parte del vidrio de la ventana, pero era algo muy diferente una minúscula parte de un vidrio que ni siquiera se rompió a todo eso, más cuando no era la primera vez que causaba un desastre con una armadura, porque el incidente de la máquina descontrolada también había sido su culpa y también había terminado con vidrios rotos, sólo que al ser Iron Man quien peleó con la mark no se lo había echado en cara, ¿pero ahora?
Las lágrimas seguían cayendo de su cara y él ya se permitió soltarlas porque no tenía otra cosa que hacer.
Después de al rededor de media hora al fin sus lágrimas se habían detenido y también sus sollozos, aunque sentía la nariz húmeda y los ojos un poco pesados.
Fue a la cocina a mojarse un poco con agua, descubriendo al menos que esa zona había permanecido intacta.
Después volvió a la sala y estando un poco más despejado comenzó a buscar alternativas, ¿podría ofrecerle al hombre pagar eso con sus ahorros? No, no serviría de mucho, sabía que tenía como cuatrocientos o quinientos dólares pero estaba seguro de que necesitaría más, sólo el león de piedra podría necesitar el doble, y la televisión que se había roto de veía de último modelo.
Subió a la habitación lo más rápido que pudo, intentando ignorar los agujeros hechos para no sentirse peor y volverse a quedar ido del miedo, buscó su mochila y sacó una bolsita de tela azul rey que adentro contenía todos sus billetes hechos rollito y regresó a la sala con ella.
Ya sabía que no serviría de nada pero al menos ofrecerle todo al hombre podría demostrarle que su intención era pagarle, tal vez incluso podría llegar a un trato con él prometiéndole pagar todo en unos años cuando tuviera trabajo, ofreciendo ese dinero como su primer pago.
Se acercó a la puerta, y tomó un vidrio del tamaño de su mano, era bastante duro, casi había asegurado que podría arrojarlo contra el piso y no se rompería pero ya tenía ante sí la prueba de que no era indestructible.
Se sentó en el piso después, a cinco pasos de los vidrios, dispuesto a esperar a que Tony llegara para ahorrarse el grito con el que lo llamaría si se iba a la habitación.
Por primera vez en varios días, deseó que Tony llegara hasta muy tarde, ¿era mucho pedir incluso que le surgiera una misión con los Vengadores y partiera unos días?
Jugueteó con el pedazo de vidrio que había sujetado, sin saber qué más podía hacer, hasta que se terminó cortando la palma de la mano en una línea casi de orilla a orilla.
Rápidamente fue a la cocina donde tomó una servilleta y con agua comenzó a enjuagar la herida que escocía y dejaba caer sangre. Antes eso le habría sido preocupante, ahora sólo era una cortada más.
Cuando la sangre dejó de salir mantuvo únicamente una servilleta seca presionada muy ligeramente contra la cortada, mientras evitaba cerrar la mano ya que dolía a cualquier movimiento.
Salió de la cocina, y se dirigió al jardín con cuidado de no encajarse un vidrio en el teni, y comenzó a caminar sin rumbo fijo, aún concentrándose en el dolor de su palma y alzando de vez en cuando la servilleta par que le diera un poco de aire y bajara sólo un poco el ardor.
Iba a regresar a la sala ya después de unos minutos, cuando fue consciente de hasta donde había caminado y vio mientras su corazón comenzaba a palpitar rápidamente cómo las puertas negras del jardín se abrían.
Ni siquiera se tomó mucho tiempo para pensar, tenía sólo unos segundos que incluso podían definir su futuro, pues el señor Stark podía tomar una decisión perjudicial para él ese día, en cuestión de menos de cinco minutos, así que cuando reaccionó un poco sus piernas ya estaban corriendo hacia la puerta.
Antes de acercarse totalmente un carro rojo y fino ya estaba entrando a poca velocidad, entonces él presionó la suya y de repente se encontró justo delante del carro, que notó cómo se sacudió ligeramente para detenerse antes de estrellarse contra él.
Tuvo unos microsegundos para pensar que había estado a punto de ser atropellado, pero ya que no había sucedido llegó a la conclusión de que tenía otros problemas en que pensar en ese momento, así que una parte de él intentó calmarse y la otra sólo tomó iniciativa, aunque no tenía mucho tiempo para pensar por lo que no sabía exactamente para qué necesitaba dicho sentimiento.
Rápidamente se quitó de enfrente del carro y subió al asiento del copiloto, cerrando la puerta detrás de él.
-Hola señor Stark, ¿cómo estuvo su día? llega un poco temprano hoy, pasaba por aquí y pensé que sería bueno recibirlo- comenzó a decir descubriendo que le salía un tono bastante animado, contrario a cómo se sentía, pero era consciente de que era más por los nervios que por una buena actuación.
Muchas veces había juzgado a los personajes de las películas o caricaturas por verse tan obvios o exageradamente animados cuando querían ocultar algo, ahora se arrepentía y se daba cuenta de que terminaba siendo algo involuntario que no podías parar o debías esforzarte para eso.
Tony en todo momento, aunque él no lo advirtió como algo extraño por simplemente comenzar a hablar, se mantuvo con las manos en el volante y la cabeza ligeramente agachada, después lentamente la subió teniendo expresión enfadada para mirar al niño que no había dejado de hablar, y le contaba cómo había sido su mañana.
-En tu vida vuelvas a hacer algo como ¡eso Harley Keener!- lo interrumpió alzando la voz, sobretodo en su nombre, antes de inclinarse ligeramente contra el asiento y darle un golpe al volante activando la bocina un segundo- ¿estás loco? No iba a tanta velocidad, pero sí la suficiente como para golpearte con el carro si no lo hubiera parado- le dijo aún con cierto enfado.
Genial, todavía no veía su casa pero ya había hecho enfadar al hombre de alguna manera, como si en ese momento el horno estuviera para bollos.
-Disculpe señor Stark, como venía lento no pensé y sólo me atravesé- respondió.
Tony le lanzó otra mirada enojada antes de relajar su expresión un poco.
-Y a todo esto ¿por qué corriste así de repente a recibirme?- le preguntó al niño.
Harley se tomó unos microsegundos para decirse que tenía que actuar mejor esa vez, sus balbuceos anteriores quedaron opacados porque Tony se enojó por casi atropellarlo, pero en esa ocasión sí le prestaría atención y una palabra en falso sería su ruina.
-Porque estaba caminando por aquí, explorando el jardín, luego vi que ya estabas entrando y pensé en venir a recibirte- le contestó lo más natural que pudo.
-Pues para otra vez haz el favor de no recibirme provocando que casi te atropelle, y... ¿qué te pasó en la mano- interrumpió su nuevo reclamo cuando Harley dejó su mano abierta y por la impresión de distraer a Tony se olvidó de su herida.
-Ah, pues ya sabes, el accidente- fue lo primero que pudo contestar cerrando de inmediato la mano.
Tony se le quedó viendo con una ceja un poco levantada.
-No recuerdo haberte visto una herida en la palma de la mano, además evidentemente fue hecha hace poco tiempo, todas las demás cortadas que tienes ya están cicatrizadas y borrándose en su mayoría- le dijo Tony.
-Bien- suspiró Harley- me corté hace rato, lavando un cuchillo- terminó respondiendo.
Tony lo miró un poco, y Harley tuvo duda de si en verdad parecía buscar mentiras o eran sólo sus nervios ante cualquier mirada y sólo la presencia del hombre.
-¿No podías sólo decirlo y ya?- le preguntó mientras se volteaba a buscar algo en un cajón que abrió de la parte delantera del auto, a un lado del volante.
-Se escucha un poco tonto, ¿no?- respondió Harley.
Tony sólo tarareó en respuesta y después sacó un pequeño bote de aerosol, así como una bandita.
Sin decir nada tomó la mano de Harley por la parte de abajo y lo hizo abrir los dedos, después tomó el frasco que había sacado y rápidamente roció un poco en la palma del niño.
Harley al momento sintió ardor, soltó un pequeño grito y por acto reflejo intentó retirar la mano pero Tony se la tenía bien sujeta.
-Disculpa, pensé que si te decía que iba a arder iba a ser peor porque te pondrías nervioso- le dijo Tony cuando soltó su mano y dejó el frasco.
-¿Y para qué fue eso?- preguntó Harley con tono reclamador mientras sacudía su mano.
-Evitar infecciones y limpiar la herida- explicó Tony.
Después despegó la bandita y volvió a sujetar la mano de Harley, aunque éste en primer impulso se resistió.
-Tranquilo, sólo voy a ponerte esto- le dijo mostrándole la bandita.
Harley más relajado se dejó hacer, y aunque pensaba que Tony terminaría siendo un poco brusco, ya sea porque así era el hombre o en cierta venganza porque casi hacía que lo atropellara, se sorprendió cuando prácticamente no sintió mientras Tony con delicadeza colocaba la bandita en su mano y la presionaba muy ligeramente para asegurarse de que pegaba.
-Listo- le dijo mientras se volteaba a guardar su artículo de tortura de nuevo en el cajón.
-Gracias- le dijo Harley, aunque al instante se sintió peor, porque no sólo había destruido la casa del hombre, también le estaba diciendo mentiras, mientras él se había tomado la molestia de atender su cortada.
-Ajá, ahora vamos a la casa, me urge tomar una cerveza fría- contestó Tony y comenzó a mover el volante.
-¡No!- gritó un poco Harley.
Tony paró el carro, mirándolo extrañado.
-¿Qué?- le preguntó.
Harley se quedó sin saber qué decir.
-Que, eh, bueno, pensé que tal vez podríamos hacer algo, ya que no es muy tarde, y, ¿por qué no salimos?- preguntó. No le fascinaba pedirle eso al hombre con aparentemente tanta confianza, menos cuando ya hace días lo había llevado de compras y a comer a un restaurante, pero no veía opción.
Tony lo miraba muy extrañado.
-¿Salir a dónde?- le preguntó.
Harley lo pensó, se le ocurrían lugares a los que le gustaría ir, pero no tenía la confianza para simplemente pedírselo al señor Stark, además, ¿y si aceptaba? Se sentiría peor de terminar haciendo que Tony lo llevara a un lugar divertido para que al llegar descubriera que le había "pagado" destruyendo su casa.
¿Y si era él quien lo invitaba a algún lado? Tenía dinero, tal vez así aplacara un poco su ira, pero eso también significaría demostrar que gastó el dinero simplemente sin ofrecerle ese adelanto para pagar su deuda.
¡¿Qué iba a hacer?! Y aunque lograra mantenerlo lejos de la casa, al final, ¿por cuánto tiempo sería?
-Cuando te decidas me dices, mientras tanto quiero llegar a mi casa, así que...- dijo Tony prendiendo el auto de nuevo.
-¡No! Espera, y si vamos a... ¿no habías dicho que querías ir a un bar el otro día cuando salimos con el doctor Banner?- terminó preguntado.
Eso se veía mejor, saldría para su propia diversión y eso de alguna manera debería de mantenerlo relajado al volver, con suerte e incluso se le iría la noche ahí hasta el día siguiente, y él podría pensar en algo mejor para hacer, y se le estaba ocurriendo una idea ahora, ¡llamaría a Thomas! No tenía su número o un celular pero de seguro J.A.R.V.I.S. podía acceder a él porque sabía que Tony tenía su número, entonces podría pedirle ayuda, él de seguro sabría qué hacer, y con Tony fuera incluso podría arreglar las cosas de alguna manera antes de que volvieran, o al menos tal vez apaciguara la ira del hombre, más si Susan iba con él.
-¿Estás loco? mocoso, no voy a llevarte a un bar- le respondió Tony a su anterior pregunta, con voz un poco alterada por la idea.
-¿Qué? No, sólo irías tú- le aclaró Harley.
Tony lo miró con el ceño fruncido.
-¿Estás diciéndome que viniste a interceptarme en mi auto sólo para decirme que me vaya a un bar?- le preguntó lentamente.
Dicho así se escuchaba muy extraño.
-Mmm, o a donde tú quieras, sólo digo que, has estado trabajando mucho esta semana, ¿no te apetece descansar un poco?- le preguntó con su mejor tono para convencer a la gente.
-Sí, ciertamente, en mi casa, así que ya déjate de cosas- dijo Tony regresando sus manos al volante.
-¡No! Espera- volvió a interrumpir Harley sintiendo su corazón latir con fuerza- estoy un poco aburrido de estar aquí todo el día, ¿y si vamos por un helado? Yo puedo invitarlo- dijo, sabiendo que eso no era tan caro, además a Tony parecía gustarle el helado, ya que en otras ocasiones lo había sorprendido llevándole uno tanto afuera como en la casa.
Tony lo meditó un poco, y Harley sintió que lo miró durante horas.
-Mejor otro día, además hay helado en la casa- terminó contestando.
"¡¿POR QUÉ?!" pensó Harley.
Rápidamente terminó poniendo su mano cerca del codo de Tony, sujetándolo para evitar que manejara.
-Por favor, será sólo un poco, lo compramos y regresamos, en la casa queda poco, además estoy aburrido- dijo.
-¿Tienes la esquina de tu habitación llena de juguetes nuevos pero estás aburrido?- le preguntó Tony.
Harley sintió que quedaba como un malagradecido.
-De estar solo- terminó expresando- es que... ¿no quiere un poco de compañía?
Tony rodó los ojos.
-En primera no, en segunda si la quisiera puedo tenerla en la casa, porque te recuerdo que vivimos juntos, así que suéltame para que pueda meter el auto- contestó Tony.
Harley lo soltó, y se mordió un poco el labio.
-Pareciera que no quieres dejarme entrar a mi propia casa- murmuró Tony arrancando el auto de nuevo.
-¡Está bien! ¡Para! ¡Te diré la verdad!- gritó Harley poco después.
Tony rodó los ojos pero le hizo caso y volteó a verlo.
-Pues hazlo ahora porque la siguiente vez que arranque el auto no voy a detenerme hasta llegar a la cochera así saltes de él en movimiento- le dijo malhumorado.
-Bueno, es que...- comenzó a decir Harley y soltó un suspiro- me he sentido mal estos días, tal vez tuvo que ver la visita a la tumba de mi mamá, siento que vuelvo a perder el apetito y... no quiero volver a estar encerrado en una habitación sin que me importe nada, y recordé que cuando estuve así me animó estar saliendo al lago contigo, así que pensé que tal vez si volvíamos a salir una tarde, podría distraerme de estar solo y podría sentirme mejor- le explicó con la voz más dolía que pudo, aunque no tuvo que esforzarse mucho, sólo pensar en que Tony entrara a la casa en ese momento le causaban náuseas.
Tony sólo miró durante unos segundos y después volvió a fijar su atención en el volante e hizo avanzar el carro.
"¡¿En serio?! ¡¿No te importa?!" pensó Harley, e iba a volver a hacer un intento de pararlo cuando vio que estaba girando hacia la puerta negra, la cual cruzó y luego hizo cerrar al mismo tiempo que se detenía.
-Véte para atrás y ponte el cinturón- lo instruyó Tony.
Harley al momento dejó escapar una sonrisa y antes de que el señor Stark se arrepintiera se bajó del auto y subió a los asientos traseros.
Tony volvió a conducir y Harley pensó que ya sólo sería cuestión de encontrar una manera de quedarse solo en el auto para contactarse con J.A.R.V.I.S. y Thomas, por suerte ya había visto que la IA estaba en todos los autos de Tony, además de que ese era el que había llevado en su última consulta con el doctor Banner, tenía modificaciones hechas, ¿pero cómo se desharía de Tony?
-Te dije lo que podía causar ir al panteón mocoso, y luego te enojas porque no te quiero llevar- le dijo Tony minutos después.
Otro problema, esto podía causar que Tony ya no quiera llevarlo a visitar a su madre, no era algo bueno, obviamente, pero decidió que ya más adelante se encargaría de arreglar ese asunto, cuando fuera seguro que seguiría viviendo con Tony, o mejor aún, cuando saliera vivo de esa situación.
-Creo que fue porque hacía mucho que no iba, tal vez si fuera más seguido...
-No.
-O pasa más el tiempo, estaré bien, el tiempo lo cura todo ¿no? Y hay que saber salir adelante- le dijo en un tono lento y triste, después se pasó la mano por un ojo, como si tuviera que retener una lágrima.
Él ya había visto que Tony se ponía incómodo cuando lloraba, así fue cuando llamó a Thomas hace tiempo, un día antes de que fueran a la tumba por primera vez, y cuando lo hizo después de su primer ataque de pánico, si fingía que estaba a punto de derrumbarse de esa manera el hombre dejaría los reclamos y dejaría de hablar de su madre para retener su llanto.
Vio al hombre fruncir el ceño un poco pero al instante su atención volvió a estar en la carretera.
-Sí, tienes razón- le dijo simplemente.
-¿Y has estado usando la armadura? Le agregué unos aparatos para que tuviera más flexibilidad, ¿qué tal está?- le preguntó Tony después.
Harley se inclinó más hacia la puerta para asegurarse de que el hombre no veía su expresión por el espejo.
-Ah sí, está muy bien, gracias, se siente más ligera- le respondió.
Tony asintió.
El resto del camino se mantuvieron en silencio, Harley con el estómago un tanto revuelto por lo nervioso y asustado que estaba, no dejaba de morderse ligeramente el labio inferior.
Después de minutos Tony se detuvo en un local que tenía en la parte de arriba un helado de yogurt.
-Aquí tienen yogures, helados, malteadas, raspados y paletas, ¿qué quieres?- le preguntó Tony.
Por un momento estuvo a punto de responder que él no quería nada, pero luego supo que sería tonto puesto que él mismo sugirió salir.
"Cerebro, funciona bien, te necesito más que nunca" pensó.
-¿Una malteada?- respondió dudoso.
-¿Sabor?- preguntó Tony.
-Chocolate- respondió.
-Ok, espérame aquí, no vengo "disfrazado" y lo más seguro es que atraiga la atención de la gente- le dijo Tony.
Harley asintió, luego recordó que él debía pagar
-Espera, te dará el dinero para que...- comenzó a decir sacando la bolsita de su bolsillo trasero.
-No hace falta- lo cortó Tony cerrando la puerta.
Harley pensó en insistir después y luego esperó a que Tony entrara en el local e inmediatamente se inclinó hacia enfrente del auto por en medio de los asientos.
-J.A.R.V.I.S.- llamó- ¿me puedes oír?- preguntó.
-Sí Harley, lo hago- le respondió para su alivio la IA.
-Necesito que me hagas un favor- comenzó a pedir sin quitar la mirada de la entrada del local, esperando que en verdad Tony llamara la atención y la gente lo entretuviera tomándose fotos o cosas así, incluso esperaba que le pidieran hacer un comercial express para Ice Yogur Z- ¿Podrías llamarle a Thomas Horker? El trabajador social, ¿sabes quién es?
-Sí Harley, sé quién es, tengo su número de celular por las llamadas que hizo hace dos meses para informarle al señor Stark sobre ti- le respondió la IA.
Harley sintió que perdía sólo un minúsculo peso de sus hombros.
-¿Entonces le puedes llamar? ¿Por favor? Me gustaría mucho saludarlo, hace tiempo que no sé nada de él- dijo para convencer a la IA.
La respuesta no llegó al instante, por lo que Harley comenzó a preocuparse hasta que escuchó el típico sonido de una llamada en espera de ser contestada.
Dejó salir un aire que no se dio cuenta que contenía y se acercó más al frente, entonces el pitido paró.
-Hola- se escuchó decir a Thomas del otro lado.
Harley no recordaba haber estado tan feliz de escuchar a alguien.
-Thomas soy yo, Harley- se apresuró a decir.
-¿Harley? oye, que sorpresa, ¿cómo estás pequeño? ¿cómo te ha ido?- le respondió el trabajador social con voz alegre, y Harley pudo asegurar que estaba sonriendo.
-Bien, bien, bueno, no tan bien en realidad, por eso te llamo- le contestó Harley, pesándole que no saludaba al hombre adecuadamente, pero no tenía tiempo que perder, no sabía cuánto tardaría Tony en regresar al auto.
-¿Qué?, Harley ¿estás bien?, ¿qué pasa?- le preguntó Thomas rápidamente y haciendo notar su preocupación.
-Es que, tuve un pequeño accidente Thomas- respondió Harley.
-¿Qué te pasó?- le preguntó Thomas asustado, y Harley comprendió lo que se imaginó el hombre.
-No, no a mí, o sea, estoy bien pero tengo un problema, y necesito tu ayuda- se explicó.
-Ah- dijo Thomas en medio de un suspiro- bueno, podías haber empezado por ahí pequeño, ¿qué ocurre? ¿en qué te puedo ayudar?- preguntó dulcemente.
-¿Conoces a alguien que repare casas? ¿como paredes y espejos rotos?- le preguntó.
-Mmm, no, no recuerdo haber necesitado de alguien así, pero si quieres podría preguntarle a alguien pero ¿para qué lo necesitas? y por cierto ¿tu papá sabe que estás hablando conmigo?- preguntó Thomas.
-No, Tony no sabe nada y no debes decírselo- se apresuró a aclarar Harley mencionando su nombre por corrección aunque en cierto sentido le daba igual cómo se refería al hombre si lo ayudaba a salir de su problema.
-¿Pero entonces cómo me estás hablando de su celular? ¿y cómo que no puede saberlo?- preguntó Thomas entre confundido y un poco inquieto.
-Algo pasó, el punto es que terminé haciendo ciertos destrozos en su casa, pero no puedo dejar que se entere y necesito tu ayuda para repararla, por favor, eres la única persona a la que puedo acudir- suplicó Harley.
Thomas esperó un momento para responder, asimilando la información.
-Harley, pequeño, no sé qué destrozos dices que hiciste pero estoy seguro de que lo mejor es que el señor Stark se entere, él es...
-¿Que me entere de qué?- escuchó Harley con horror decir a otra voz a través de la llamada.
Thomas pareció entrar en un nerviosismo como él porque únicamente se escuchó un pequeño tarareo o balbuceo de su parte.
-Yo...- fue lo único que pudo decir Harley antes de callarse.
-Oye niño, ¿sabías que si J.A.R.V.I.S. hace una llamada a un número que obtiene de mi celular, automáticamente comienza a correr también en mi teléfono aunque la mayor concentración del sonido ocurra desde otro lado?- preguntó Tony despreocupadamente.
Harley iba a decir cualquier cosa cuando Tony abrió la puerta del carro y entró.
Por las emociones explotadas cuando lo escuchó hablar ni siquiera se dió cuenta de cuándo salió del local.
-Muy amable de tu parte en responder Matías, pero creo que el niño sólo te está quitando el tiempo, así que adiós- dijo Tony antes de colgar la llamada desde su celular.
Después volteó a ver a Harley que se había quedado congelado en su lugar.
Tony dejó las dos malteadas en los posabazos del auto.
-¿De qué me tengo que enterar?- le preguntó a Harley aunque no sonaba molesto, más bien curioso.
Harley lo miró un poco.
-¿Desde cuándo estuviste escuchando?- preguntó.
-Desde que Matías decía que lo mejor era que yo me entere y ahora quiero saber de qué- contestó Tony.
Harley sintió que su cerebro sacó humo de pensar tan rápido.
-En realidad me corté porque se me cayó un vaso y se rompió- contestó.
Ya no quería seguir con las mentiras, de verdad que no, pero el sólo pensar en decir la verdad le daban dolores de todo, al menos manteniendo un poco más el secreto evitaba que Tony le gritara en medio estacionamiento enfrente de Ice Yogur Z o que incluso lo dejara varado ahí.
-¿Y por eso llamaste al trabajador social?- preguntó Tony con el ceño fruncido quitándose los lentes.
Harley sólo asintió.
Tony asintió de vuelta en comprensión y luego le pasó la malteada al niño.
-Siéntate, ya nos vamos- le dijo.
¿Qué? ¿Así nada más? ¿Sin querer saber por qué hacía tanto escándalo por un vaso roto como para llamar a Thomas?, claro, era mejor para él pero eso era raro, principalmente no habría creído antes que el hombre se dejaba engañar tan fácil sin luchar un poco, era Iron Man después de todo.
Luego fue a su mente la terrible idea de que podría haber escuchado toda la conversación en realidad pero no le decía, y estuvo a punto de preguntarle rendido si sabía lo que había pasado, pero ¿y si no? sólo cometería el típico error de delatarse a sí mismo cuando el hombre en verdad podía no tener ni idea y sólo estaba quitándole importancia a un pequeño traste que ni siquiera solía usar porque todo lo bebía en botellas o latas.
Pareció haber tardado mucho perdido en sus pensamientos porque de pronto Tony le dio un ligero empujón en el pecho hasta sentarlo.
-Cinturón, ahora- le dijo dejándole la malteada sobre el sillón recargada en su pierna.
Harley lo obedeció al momento y tomó el vaso temiendo que se le cayera, lo peor que podía pasarle en ese momento era que también se convirtiera en un destructor de autos.
Acto seguido Tony comenzó a conducir, en momentos tomando de su propia malteada que parecía ser de fresa.
Harley no decía nada, por temor a provocar cualquier clase de interrogatorio del hombre si éste se arrepentía de haberlo dejado librarse tan fácilmente de la llamada de Thomas.
Por suerte Tony no lo hizo y también se mantuvo en silencio.
Rato después llegaron a la puerta negra, y Harley sintió que podría romper a llorar de nuevo.
No tenía más ideas, su última esperanza había sido Thomas pero pareció ser muy recto como para ocultar un secreto así, sólo porque Tony lo había interrumpido, sino ya imaginaba el discurso de la honestidad y el perdón y comprensión de los adultos a los niños que le daría.
Tal vez podría improvisar cualquier otra mentira, tal vez una caminata por el pequeño bosque, podría decir lo que fuera, pero Tony terminaría entrando a su casa, la diferencia podría ser que terminara diciéndole la verdad estando lejos, entonces sería un sermón cuando confesara y otro cuando al fin tuviera frente a sí los daños, así que decidió que ya no podía evitar lo innevitable.
-¿Te pasa algo Harley? Tienes mala cara- le dijo Tony.
-No, nada- respondió él tomándole a la malteada sólo para hacer algo, y comenzó a sentir ese nudo en la garganta que le avisaba que tendría que comenzar a esforzarse para no llorar.
Tony se encogió de hombros y se acercó más hacia la cochera, desde la cual aún no alcanzaban a divisarse las puertas de cristal.
-Abajo- le dijo el hombre cuando él se mantuvo sentado en el coche.
Muy lentamente se bajó y tiró el vaso de la malteada en el bote de basura de la cochera. No era que hubiera tenido muchas ganas pero durante el camino necesitó tener en que entretenerse.
Tony le hizo una seña con la cabeza para caminar cuando él no lo hizo.
Sin gana alguna le hizo caso y los dos fueron hacia la casa, con Harley sintiendo que se le saldría el corazón en cualquier momento mientras evitaba ver al hombre hasta que estuvo justo frente a los vidrios rotos de la puerta.
Tony simplemente miraba al frente completamente serio y sin expresión en los ojos, tanto que Harley deseó que se volviera a poner sus lentes.
-Entra y ten cuidado de no pisar los vidrios- le dijo sin mirarlo y apretando los labios.
Harley lo hizo asustado, prefiriendo un poco tener que lidiar con los vidrios, así tal vez Tony se contendría con él.
El hombre pasó detrás de él y miró el león de piedra y después volteó hacia las habitaciones de arriba.
-Hay más zonas rotas por toda la casa- le dijo Harley con un muy delgado hilo de voz.
-Ah ¿y esta vez estás diciéndome la verdad o es otra mentira tuya?- le preguntó Tony alzando la voz pero aún sin llegar a lanzar un grito en toda regla.
-Perdón, es que cuando te vi llegar entré en pánico y...- comenzó a explicar Harley con la voz quebrada.
-¡Y decidiste que lo mejor que podías hacer era sacarme de la casa mientras ibas diciendo mentiras cada vez que podías! ¡Además de que molestaste a Thomas con la idea de que podrías salirte con la tuya sin que yo me enterara, y, lo más importante, volviste a causar un completo desastre con una herramienta que te dejo en la plena confianza de que seas responsable!- gritó Tony, con mirada en serio molesta.
Harley sólo se le quedó mirando sin saber qué decirle, deseando en verdad que la tierra lo tragara.
-¡¿Y bien?! ¡¿Algo que puedas decir pero que en esta ocasión sea verdad?!- preguntó Tony.
-Te prometo que te voy a pagar todo cuando...
-¡Ay por favor! ¡como si un mocoso como tú tuviera dinero para reparar si quiera una pared!- lo interrumpió Tony haciendo un gesto con la mano como quitándole importancia a sus palabras.
-Pero puedo darte mis ahorros ahora, y un día cuando trabaje...
Tony dió un aplauso para callarlo.
-No necesito una solución futura, necesito una ahora- le dijo con total seriedad.
Harley abrió la boca pero no supo qué decir y temió que terminara saliendo algún tipo de sollozo.
-Muy bien, si no tienes ninguna, ¡no te quiero ver aquí! ¡vete a tu habitación donde vas a quedarte sin cenar para que puedas pensar en lo que hiciste!- le gritó el hombre señalando hacia la puerta de arriba.
Harley abrió la boca un poco, entre ingenuo, sorprendido, triste y avergonzado, por todo, por lo que hizo, por mentir, por el regaño de Tony y por el aparente y sorpresivo castigo.
Ya iba a hacer lo que le dijo temiendo que ahora sí el nudo de su garganta diera efecto a sus ojos, cuando una risa lo interrumpió.
Tony se estaba riendo a rienda suelta manteniendo los brazos que había cruzado antes en actitud seria pero de la que ahora no quedaba nada.
Harley lo miró incrédulo sin entender nada.
-Deberías ver tu cara- le dijo a Harley en medio de la risa- incluso yo casi me lo creo.
Eso dejó al niño aún más confundido, sin entender qué pasaba.
-¿Qué?- preguntó en voz baja mirando a Tony.
Él rió un poco más pero entonces se controló e incluso se limpió una lágrima causada por su risa.
-Ay, por favor Harley, dime que en serio no me crees tan tonto como para ignorar que le habías hecho algo a la casa- le dijo Tony aún de brazos cruzados y con una sonrisa de suficiencia.
-¿Lo sabías?- preguntó Harley sin capacidad de pensar en ese momento- ¿cómo? ¿Thomas?
Tony soltó el aire en una trompetilla.
-No- contestó antes de sentarse en el sillón que tenía a un lado, aún con los brazos cruzados y subiendo los pies a la mesa- lo supe desde que estaba en mi empresa, después del ataque que sufrí en diciembre, ordené a J.A.R.V.I.S. que me avise de cualquier roptura en la casa que suceda mientras yo no estoy presente, lógicamente las puertas rotas y todo lo demás por un brazo de una armadura tenía que ser notificado, y por cierto, me causó un buen susto en un principio, creí que se trataba de otro villano, hasta que J.A.R.V.I.S. me puso el video de la cámara y vi que habías sido tú- explicó despreocupada y orgullosamente bajando los pies de la mesa y enderezándose más- aunque sí admitiré que escuché toda la conversación que tuviste con Matías, cualquier cosa que se le ordene a J.A.R.V.I.S. que haga con o desde mi auto me es notificada para evitar robos, fui yo quien le dió la autorización para marcarle después de que se lo pidieras- aclaró.
Harley abrió la boca en grande sin encontrar palabras.
-¿Pero por qué no me dijiste nada?- terminó preguntando un poco alterado.
-Porque comenzaste a decir mentiras desde que dijiste que habías querido ir a recibirme y no me contaste sobre esto- le respondió Tony señalando a su alrededor con la cabeza.
-¿Entonces decidiste hacer una lección de honestidad?- preguntó Harley.
-No en realidad, simplemente me divertía ver hasta dónde eras capaz de llegar para ocultar todo, pero en mi opinión sí que exageraste en cantidad al final, así que mi pequeña venganza a eso y de que pensaras que en verdad me estabas viendo la cara terminó siendo este pequeño regaño y castigo, que por cierto se me ocurrió porque muchas veces los castigan así en las películas- explicó Tony, omitiendo decir que antes del castigo terminó inspirándose en su propio padre sin darse cuenta.
Harley pasó de la expresión sorprendida a una enfadada, luego a una suspicaz.
-Y ¿entonces no estás enfadado por lo que le pasó a tu casa?- le preguntó al hombre.
Tony lo miró con una seriedad natural por primera vez desde que habían entrado a la casa, luego negó con la cabeza.
-No, no en realidad, porque no fue tu culpa- respondió.
-¿A qué te refieres?- le preguntó Harley dudoso.
-En cuanto vi cómo salió volando el brazo analicé todo con ayuda de J.A.R.V.I.S., pero tú no habías modificado la armadura, o aumentado la velocidad o volado muy rápido que es lo que te prohibí, el error en realidad fue mío, cuando arreglé el brazo por error terminé poniéndole un propulsor de los que yo uso, con los que peleo, y tú al estar haciendo esos movimiento de combate solamente hiciste que el propulsor saliera disparado automáticamente porque no estaba conectado a ningún interruptor que debiera darle la orden, fue impulsado con un movimiento y sólo salió, pero fue mi culpa- explicó Tony.
Casi golpeó su cabeza contra el escritorio cuando se dio cuenta, pero tenía sentido, el día que le hizo eso a la armadura fue el día que le había comprado los juguetes a Harley, había sido una mala noche así que en cuanto había podido la había parado comenzando a trabajar en el taller, pero según se dio cuenta, su cerebro no había estado para concentrarse y creía al fin haber encontrado los motivos por los que había estado fallando en ciertos proyectos.
-Entonces, ¿yo no hice nada? ¿soy inocente?- preguntó Harley incrédulo.
Tony asintió.
-Sí, excepto en la parte de las mentiras, pero no me molesta porque no te hice una pregunta tan directa o en serio- le contestó Tony.
-¿Entonces no estás molesto conmigo?- preguntó Harley.
-No- le dijo Tony en un tono casi tranquilizador.
-Ah, que bueno- dijo Harley sonriendo pero al instante adoptó una expresión más seria- ¡porque yo sí estoy molesto!- aclaró alzando un poco la voz- estuve todo el día preocupándome y creyendo que había destruído tu casa para que me digas ahora que el responsable fuiste tú y además me dejaste cargar con la culpa- reclamó.
Tony a diferencia de él no parecía tomarse los reclamos tan a pecho y se mantuvo sentado sin inmutarse.
-Estuviste así porque quisiste niño, si me hubieras dicho lo que pasó sin darme la excusa de que te sentías solo y fingir que ibas a llorar, yo te habría explicado todo desde el principio, lo cual era mi intención, ¿por qué crees que regresé más temprano a la casa?- le dijo.
-Pero yo no tenía que decirte lo que pasó, tú lo sabías y debías decirme tú- replicó Harley.
-E iba a hacerlo pero terminé preguntándote por qué habías salido a "recibirme" para romper la tensión después de que casi haces que te atropelle, entonces tú comenzaste, se me pudo haber salido un poco de control el dejarte continuar pero con tus mentiras también fuiste responsable de hacer esto más grande- le respondió Tony, que sí comenzaba a ver cierta culpa de sí mismo en eso, pero no iba a admitirlo.
Harley pareció que iba a decir algo pero se calló y terminó dando algunos saltos en su lugar con la cabeza agachada y sus manos empuñadas.
-Eso, ¿es un berrinche?- preguntó Tony lenta y serenamente, aunque más para él mismo.
-No- le respondió Harley cuando terminó de saltar- llámalo drama infantil si quieres- añadió antes de apresurarse a ir a las escaleras camino a la habitación.
Tony lo siguió con la mirada.
-Tu puerta tiene un agujero, no es que vayas a tener mucha privacidad- le gritó a Harley.
Recibió un ligero portazo en respuesta, pero más que azotar la puerta fue más bien cerrarla ruidosamente.
Tony volvió su vista al frente, lanzó un pequeño suspiro y luego comenzó a buscar en el bolsillo de su pantalón su celular para comenzar a hacer llamadas y encargarse de que alguien fuera a arreglar los destrozos de su casa.
¡¿Ey?! ¡¿Qué tal?! Espero que estén teniendo una linda noche, y pues aquí está ya el nuevo capítulo que en lo personal me divertí mucho escribiéndolo siendo uno de mis "Capitulo Objetivo".
Es el más corto que he hecho durante un tiempo pero creo que ya era hora de que me saliera uno no tan largo jaja, además así pude publicar pronto, y pues quería decirles que este capítulo lo considero un pequeño puente para los próximos, porque considero que se vienen cosas importantes. 🤭
Y pues como siempre espero que les haya gustado y les agradezco el apoyo, recordándoles que con gusto leo sus sugerencias y peticiones e intentaré poder incluirlas a su debido tiempo y con los ajustes necesarios para que encajen con lo que ya está planeado.😉
Por cierto, diganme, ¿se dieron cuenta de que Tony siempre lo supo y de que su regaño y enojo eran actuados? yo lo vi un poco obvio pero los nervios de Harley lo traicionaron para darse cuenta jaja. Si se enteraron antes de Harley me gustaría saber en qué momento y cómo lo hicieron. 👀🤔
Como último asunto diré que no daré adelanto de título porque se darían cuenta de qué pasará en el próximo capítulo al instante pero digamos que los acontecimientos de este capítulo provocarán el suceso de otra cosa que Tony odiará pero que a Harley le hará mucha ilusión jaja.
No sé cuándo lo publique exactamente, intentaré antes de que termine la semana pero sino nos leemos para la próxima. 🤗
Posdata: Wattpad me está dando muchos problemas para publicar, así que díganme si tienen algún problema a la hora de leer el capítulo.
Yahaira D. G.
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Iron Man. Vida como padre
FanfictionTony terminó de decir todos los sucesos ocurridos con Aldrich Killian a Banner (aunque éste no lo escuchó por quedarse dormido) y después todo volvió a la normalidad, con sus traumas siendo superados lentamente. Pero un día un llamado a su puerta ca...
