Problemas con las nueces

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-Harley... ¡Harley!- dijo Tony bloqueándose por un momento, pero después, en menos de cinco segundos, soltó los papeles que tenía y se acercó al niño, poniendo una mano en su pecho y otra en su espalda- ¿qué pasa? ¿puedes hablarme?- preguntó Tony angustiado.
Harley pareció intentarlo pero únicamente pudo emitir un ronquido seguido de una fuerte tos, antes de dejar caer la canasta del helado llenando un poco al otro hombre en el proceso.
Tony sintió los próximos tres segundos ser los más largos de su vida en ese momento, varios escenarios pasaron por su mente pero a la vez sentía que no podía pensar.
-¡J.A.R.V.I.S.! ¡Dime algo!- gritó aún sujetando a Harley.
-Señor, según los síntomas Harley está presentando un ataque alérgico, es urgente que lo lleve a un hospital- contestó la IA sonando con voz apurada también.
Tony se asustó otro segundo pero entonces se apresuró a soltar a Harley y movió sus muñecas atrayendo su armadura, que salió de una parte que se recorrió en la pared del otro lado, y en un instante ya estaba dentro de ella.
-J.A.R.V.I.S., abre la entrada de emergencia- avisó Tony cerrando su casco, después se alzó un poco del piso y cargó a Harley medio acostado pasando un brazo por debajo de sus piernas y el otro detrás de la parte superior de su espalda, provocando otras tos.
"Resiste niño" pensó Iron Man antes de salir a toda velocidad por el espacio en la pared de cristal que J.A.R.V.I.S. había abierto.
-J.A.R., indícame cómo llegar al hospital más cercano, rápido- ordenó.
Frente a él apareció una imagen trazando la ruta que debía seguir y se puso en marcha sin pensarlo. Harley se veía aún más hinchado.
-¡Dame todo la velocidad que puedas!- gritó Tony logrando ir aún más rápido, teniendo los propulsores sólo en sus pies ya que sujetaba a Harley en sus brazos, y en serio lo preocupó cuando comenzó a ver que cerraba los ojos.
-Harley, intenta no dormirte, por favor, concéntrate en mi voz, ¡Harley!- dijo Tony desesperado.
-Llegaremos al hospital en tres minutos señor- avisó J.A.R.V.I.S.
Tony intentó ir más rápido y se concentró únicamente en el punto color rojo que lo representaba en la imágen del mapa y se movía minimizando cada vez más el camino azul que marcaba su ruta.
En cuanto divisó el edificio blanco que necesitaba sintió sólo un poco de alivio embargarlo e inmediatamente comenzó su descenso a la puerta de emergencias.
Corrió sólo un poco para atravesar las puertas e hizo subir su casco.
-¡Atención! ¡Es una emergencia! ¡Traigo un niño que acaba de sufrir un ataque alérgico!- gritó en cuanto estuvo dentro, dejando que el héroe que ya había llevado gente a esa zona antes tomara el control y explicara con voz clara lo que ocurría.
Rápidamente dos enfermeras, un enfermero y un doctor corrieron a recibirlo con una camilla, le quitaron a Harley de los brazos y lo acostaron ahí, lo hicieron abrir la boca y lo revisaron.
-Tiene la tráquea cerrada- dijo una enfermera.
-Es una reacción anafiláctica, hay que llevarlo a un cuarto, máscara de diez litros, ahora- ordenó el doctor.
Rápidamente la camilla se fue y sólo una enfermera se quedó, era bajita, llenita y de pelo corto y rubio amarrado en una coleta, usaba lentes cuadrados color rojo.
-Señor Iron Man, ¿tiene algún dato que pueda proporcionar sobre el paciente?- le preguntó a Tony.
Él miró cómo la camilla con Harley se alejaba y luego reaccionó.
-Ah, sí, yo, mmm...- comenzó a decir, luego recordó el estatus que debía mantener, después de todo no era la primera vez que debía llevar a alguien al hospital- claro, encontré al niño cerca de mi empresa, se estaba comiendo un helado, y mi inteligencia artificial me dijo que se trataba de una alergia, pero no sabría decirle qué lo causó exactamente, ya estaba así cuando yo llegué- informó.
La enfermera tomó nota en una tablilla.
-¿El niño estaba solo? ¿Sabe identificarlo?- preguntó la enfermera.
Tony pasó saliva aunque nadie podía notarlo porque sólo su rostro se veía dentro de la armadura.
-Estaba solo, no vi a nadie más junto a él, y únicamente alcanzó a medio decirme que su nombre es Harley- contestó.
La enfermera asintió y volvió a tomar nota.
-¿Se pondrá bien?- preguntó Tony, su voz como cada vez que estuvo en un hospital por su trabajo de héroe, aunque quien lo hubiera conocido en serio bien, habría notado que temblaba muy ligeramente, con un toque de angustia prácticamente imperceptible.
-Habrá que ver cómo reacciona al medicamento, pero le diré que en muchas ocasiones llega gente con ataques alérgicos y realmente no suele ser mortal, siempre que se trate a tiempo, por supuesto- dijo la enfermera aún escribiendo y luego volteó a verlo- gracias por su ayuda Iron Man, nos encargaremos desde ahora- le dijo la mujer sonriendo.
-De hecho voy a seguir ayudando en este caso, me iré a buscar a los padres del chico, tal vez se trate de empleados míos, entonces volveré y les avisaré o ya vendrán ellos- dijo Tony.
-Oh, eso nos sería de mucha ayuda señor, gracias- le dijo la enfermera.
Tony asintió y después hizo bajar su casco, entonces de la misma manera que entró salió volando, de regreso a su empresa.
No sabía exactamente qué estaba haciendo, qué había pasado o cómo saldría de eso, pero necesitaba tomarse un momento para pensar y no podía ser en plena calle u hospital donde lo interrogarían las personas.
Pasados minutos llegó a su edificio más grande, y se subió hasta lo más alto, quitándose la máscara por completo y tomando aire, luego dejó el casco fuertemente en el suelo.
-J.A.R.V.I.S., explícame cómo pasó esto- dijo molesto.
-Al parecer señor la reacción comenzó mientras comía el helado, pero a simple vista no tenía nada que Harley no hubiera comida antes- dijo J.A.R.V.I.S.
Tony hizo hacia atrás su cabeza frustrado.
"Ten, cómetelo".
"No, ¿qué tal si tiene elixir de amor?".
"Deja de hacer preguntas sobre eso, y toma el helado, si lo quieres cómetelo, sino tíralo en algún lugar en el baño".
¿Y si lo hubiera tirado él mismo? ¿Y si no se le hubiera aceptado a la mujer? ¿Y si se lo hubiera comido él? ¿Y si no hubiera llevado al niño con él en primer lugar? ¿Y si se lo hubiera regresado a Thomas cuando completó el mes que establecía su trato?
Todas esas preguntas llegaban a él después del recuerdo en el que él mismo le dio al niño la cosa que lo llevó al hospital, al final no había sido una desobediencia respecto a no tocar algo, al final él mismo le había dado el platillo envenenado, y aunque él en un principio no quería lo había convencido... por su culpa Harley estaba en el hospital.
-Soy un tonto- dijo pateando ligeramente su casco.
-Señor Stark, imagino que no está del mejor humor en este momento, pero si me deja intervenir con unas palabras, debo recordarle que Harley está bajo su cargo legalmente y es a la única persona que tiene, alguien debería estar en el hospital para recibir noticias de él, ayudarlo si hace falta y llevarlo a casa- le dijo J.A.R.V.I.S.
La "intervención" de su IA sólo lo hizo enojar más, pero sabía que J.A.R.V.I.S. tenía razón, necesitaba idear qué debía de hacer, lo último que necesitaba ese día era que la prensa se enterara de su "secreto", pero tampoco podía dejar al niño ahí solo, sería peor, el hospital terminaría lanzando una noticia para encontrar a los padres del niño, la policía se vería involucrada, la única manera que tendría de mantener las cosas en silencio y sin intervenciones, sería si él mismo le ponía las cuerdas a los títeres y las manejaba.
Pensó en quién podría recurrir, pero poca gente conocía su secreto, los trabajadores sociales estaban de viaje, no le servirían de nada, S.H.I.E.L.D. tal vez podría "limpiar" las cosas, pero no sabía bajo qué métodos lo harían y Nick Fury no era de pedirle permiso precisamente, no necesitaba el caso del niño que él llevó al hospital envuelto con una organización secreta, a no ser que... ¿S.H.I.E.L.D. podía falsificar papeles? ¡Claro que sí¡ y ¿analizándolo no podría decirse que Harley y Hill se parecían un poco? bueno, eso no importaba en realidad, con una tarjeta falsa que llevara el apellido "Keener" sería suficiente para que ella pudiera estar en el hospital recibiendo información y al niño cuando saliera, sólo sería cuestión de moverse a pedir el apoyo.
Rápidamente sacó su celular y buscó el número de María Hill, prefería tratar con ella que con su jefe, con un poco de suerte incluso lograría convencerla de no decirle nada.
Esperó a que la llamada fuera contestada pero no ocurrió nada, simplemente se cortó. Lo intentó otra vez pero obtuvo el mismo resultado.
-J.A.R.V.I.S., llama a María Hill- ordenó poniéndose su casco.
La llamada apareció frente a él pero terminó cortándose.
-No responder señor- informó J.A.R.V.I.S.
-¿Puedes rastrear su celular y hackearla para que responda automáticamente?- preguntó Tony.
Pasaron unos segundos mientras J.A.R.V.I.S. hacía su trabajo.
-Me es imposible señor Stark, lo intenté de todas las maneras pero es como si su celular ni siquiera existiera- terminó informando J.A.R.V.I.S.
-¿Por la línea que usamos para las misiones?- preguntó Tony.
-También lo intenté señor, mismo resultado- dijo J.A.R.V.I.S.
Tony soltó aire molesto.
-Intenta con el pirata- ordenó.
Nuevamente J.A.R.V.I.S. se tomó unos minutos.
-Lo lamento señor Stark, mismo resultado- avisó.
Tony empuñó ambas manos molesto.
-¿Pero qué les pasa? ¿No se supone que esos números están disponibles siempre para en caso de emergencias?- preguntó Tony.
-Tal vez son ellos quienes están en alguna emergencia señor- sugirió J.A.R.V.I.S.
-Pues así no me sirven de nada, necesito otro plan- dijo Tony.
Analizó un momento y supo que ya sólo le quedaba una persona que pudiera apoyarlo.
Hizo su plan B antes de volver a darle instrucciones a J.A.R.V.I.S.
-Bien, mismo plan, detalles diferentes y con menos habilidad en el personal, pero me servirá- dijo- llama a Happy.
Pasaron unos segundos cuando la llamada fue recibida.
-Hola- saludó su amigo.
-Hola Happy, escucha, ya sea que quieras hablar de tu viaje o los negocios me encantaría escucharte cualquier otro día, pero ahora necesito tu apoyo con algo- dijo Tony.
-No sé si preocuparme o actuar acostumbrado, ¿qué hiciste ahora Tony?- contestó Happy.
Tony iba a contestar que él no había hecho nada pero se abstuvo cuando la imagen de él dándole el helado a Harley regresó a su mente.
-Se trata de Harley- comenzó a decir.
-¿Qué pasa con él?- preguntó Happy, sorprendido por la rareza que era que Tony le hablara por un asunto que tuviera que ver con su recién descubierto hijo.
-Tuve que traerlo conmigo a la oficina hoy, por un problema de ayer, como sea, ocurrió un accidente...
-¿Te descubrieron?- lo interrumpió Happy al instante.
-No, se mantuvo todo el tiempo en mi oficina, pero una secretaria, Cray, me llevó una canasta de helado, ya sabes, los regalos "desinteresados" de siempre desde que volví a hacerme cargo de la empresa, el punto es que le di el helado al niño, que resultó ser alérgico a algo y comenzó a tener problemas para respirar, tuve que llevarlo de urgencia al hospital- explicó Tony, con algo de pena.
Happy tomó un momento para digerir la noticia.
-Ah, lo siento Tony, y ¿él está bien?- preguntó.
-No he tenido noticias, una enfermera sólo me dijo que estos casos no suelen ser mortales, pero le dije que me encontré a Harley fuera de la empresa y que regresaría para averiguar quiénes son sus padres. ¡Happy! ¡No puedo permitir que por esto se sepa la verdad! Lo último que necesito es tener encima la prensa con el niño ingresado en el hospital- dijo Tony.
-Entiendo, y ¿yo qué puedo hacer?- preguntó Happy entre dispuesto y confundido.
-Necesito que te hagas pasar por el padre del niño- dijo Tony.
Happy abrió la boca unos segundos antes de hablar.
-¿Qué? No.
-Sí.
-Tony, no.
-Happy, por favor- pidió Tony.
-Tony, no tengo idea de qué tendría que decir, ¿y si me pasan a la habitación del niño? ¿Cómo debo hablarle? ¿Él me seguirá el juego?- expresó Happy.
Tony negó con la cabeza olvidando que su amigo no podía verlo.
-No Happy, no habrá ese tipo de riesgo, porque dejando eso de lado ni siquiera sería completamente seguro que nos creyeran, eres conocido por ser mi guardaespaldas y jefe de mi empresa, al final sabrían que mentimos o de cualquier forma se haría noticia de Harley- explicó Tony.
-¿Entonces cómo quieres que lo haga?- preguntó Happy.
-Sencillo, tú únicamente vas a estar hablando por medio del celular- dijo Tony.
Happy puso expresión confundida.
-Si pudieras explicarte mejor...
-Escucha, ya armé el plan, yo voy a decir que encontré al padre del niño, y que conseguí su número, siendo quien soy no es algo dudable, entonces te voy a pasar con los doctores y dirás que estás en un viaje de negocios fuera del país, pero que me das autorización total a mí para estar respondiendo por el niño- explicó Tony.
Happy se quedó analizando todo un momento.
-¿Y el niño no tendría que tener mamá o algo? ¿Cómo terminaría mi "hijo" fuera y solo de Industrias Stark mientras yo estoy fuera del país?- cuestionó.
-Te imaginas que su madre debió de haberlo llevado porque también trabaja en la empresa de medio tiempo, pero yo no pude localizarla, de cualquier manera ya puse a mis autoridades a buscarla y esperas que ellos puedan explicar con más detalles lo que pasó, por el momento debes esperar el vuelo para poder regresar y no imaginas a alguien mejor que Iron Man para estar a cargo de tu hijo, ya que no tienes más familia, y, en el momento en que puedan dejar ir a Harley del hospital, que espero sea hoy porque no quiero tener que estar tanto tiempo ahí, tú estás a punto de llegar y confías en mí para llevarlo personalmente a tu casa, tu esposa fue encontrada después de ser golpeada por un auto y ya está en recuperación- explicó Tony.
Happy se quedó unos segundos perplejo.
-¿En serio acabas de inventar esa historia? Comienzo a dudar de que siempre me digas la verdad- le dijo a su amigo.
-Happy, después hablamos de mi honestidad, ahora recuerda lo duro que es la prensa y ayúdame en este embrollo, por favor, eres mi única esperanza- rogó Tony.
Happy se tomó unos momentos pero terminó suspirando.
-Gracias amigo- le dijo Tony al momento.
-Sólo te aviso que no voy a convertirme en el padre sustituto de tu hijo cada vez que tenga que salir en sociedad- aclaró Happy con mal humor.
-Primera, te dije algo sobre cierta referencia, y segunda, no será así, no volveré a cometer un error que me lleve a este tipo de situaciones- prometió Tony.
-Siempre que prometes algo así terminas encontrando la manera de repetir la situación- gruñó Happy.
-Esto es diferente, y lo sabes, tardaste cerca de dos meses en enterarte de que tenía al niño viviendo conmigo, sería el más perjudicado si algo así se repite, además, no es como que le hubiera dado el helado con la intención de que terminara en el hospital- dijo Tony, la última declaración para aplacar un poco su culpa pero no funcionó.
-Está bien, está bien, por tu propio bien espero que esta vez digas la verdad, pero como sea, ¿en qué momento debo hacer la llamada? ¿ya estás en el hospital?- preguntó Happy.
-No, estoy en la empresa, daré sólo unos minutos más para que en cuanto llegue hayan terminado de tratarlo, técnicamente una alergia no debería de ser tan terrible, ¿cierto?, quiero decir, muchas personas lo tienen así que...
-No lo sé Tony, no tengo el título de doctor- le dijo Happy, luego añadió seriamente- ¿estás preocupado por el niño?
-Lo vi ponerse morado en mi oficina y luego se desmayó mientras lo llevaba al hospital Happy, estoy seguro de que no fingía o algo así- contestó Tony con mal humor.
-No me refiero a eso, quiero decir, ya sabes, lo que es de ti, ¿eso no lo hace especialmente preocupante?- insistió Happy.
Tony entendió qué quería decir.
-Deja de preguntar cosas sin sentido, sólo... oye, sé que no quiero que sea lo que es de mí, pero tampoco soy un monstruo, obviamente no quiero que le pase nada por el simple hecho de que es una persona- "y menos si es por mi culpa" pensó.
Happy tarareó en respuesta.
-J.A.R.V.I.S. va a mandarte el audio de esta llamada, estudia la historia y te mando un mensaje antes de que te llame, ¿de acuerdo? no olvides verte especialmente aficionado y con plena confianza hacia tu jefe y Iron Man para que me permitan ser el responsable del mocoso- instruyó Tony.
-Como ordene jefe- contestó Happy.
Tony colgó la llamada y soltó un suspiro.
-J.A.R.V.I.S., has lo que dije, y cambia el nombre del contacto de Happy a "Número Desconocido", también borra su foto y si puedes ponle algún audio a la llamada para que su voz no se escuché como la de él pero que no se note la edición- ordenó a la IA.
-Enseguida señor- respondió J.A.R.V.I.S.
Después Tony se tomó unos segundos más viendo la lejanía de la ciudad y se dirigió hacia su oficina, donde él y Harley habían estado.
Entró por la misma compuerta que la inteligencia artificial había abierto, y se acercó al escritorio donde Harley había estado sentado mientras se comía el helado, éste yacía tirado, derretido, sólo un poco era de color azul y café, lo demás era de color amarillo, con grumitos cafés flotando y cubiertos por el líquido.
Tony se puso en cuclillas, prendió el reactor de su mano derecha y lo puso sobre el postre.
-J.A.R.V.I.S., dime los ingredientes- pidió.
-Para tener resultados a fondo tendría que...
-Ya lo sé, eso lo haré después, sólo dime por encima lo que ves aquí- lo apuró Tony.
-Está bien señor- contestó J.A.R.V.I.S. y esperó unos segundos antes de responder- un poco de helado de chicle con chocolate, obviamente lo de color azul y café, después tenemos helado de vainilla, con nueces, además de la canasta que está compuesta por galleta de mantequilla.
Tony analizó la información, al instante descartó el helado en sí, él ya le había comprado al niño de esos dos sabores, y no había pasado nada, el chocolate también lo había comido, y la galleta con más razón, tanto por sí sola como en un helado, pero había algo que él nunca le había puesto al postre porque no le gustaba la combinación que hacían los sabores juntos, entonces eso lo llevó a su respuesta: Harley debía ser alérgico a las nueces.
Se puso de pie y notó los papeles que había dejado tirados en el piso, además de las pruebas de que el niño había estado ahí, como una libreta y un lápiz tirados cerca de la mesa donde tenía herramientas, su mochila en el piso recargada en el sillón, además de unas manchas que éste tenía que recordaba no haber hecho él y la bolsa donde le había llevado la hamburguesa que seguía estando sobre la mesa.
Tomó la mochila del niño y metió su libreta y lápiz ahí, luego la guardó en la misma compuerta donde solía meter su armadura e hizo que se cerrara.
Acto seguido tomó una cerveza del refrigerador y se sentó a tomársela en el sillón, de un sólo trago.
-Señor Stark, ¿está ahí? señor, lo están esperando en su junta desde hace más de veinte minutos- escuchó rato después a una voz hablar por su teléfono.
Tony apretó la lata de cerveza vacía doblándola al instante y luego la dejó caer al piso y se acercó al teléfono.
-Se me presentó un asunto personal, de mi segundo trabajo, quedan cancelados todos mis pendientes por el resto de hoy, el señor Hogan se encargará de tratarlos mañana o la semana que entra, y por favor manda a alguien para que limpie mi oficina inmediatamente- avisó Tony.
Después ignorando la respuesta de la mujer regresó a su salida de emergencia y levantó el vuelo, lo más alto que pudo, y se mantuvo flotando en el cielo, donde sabía que nadie alcanzaría a verlo durante unos minutos, mientras reprimía los sentimientos y pensamientos que amenazaban con derribarlo.
"Siempre debes de mantener el control de lo que sientes Anthony, entiéndelo, los sentimientos a la hora de construir armas no ayudan en nada, es el orgullo y el sentido de tener razón lo que lo hacen" Fueron a él las palabras de su padre.
Después de otros minutos lanzó un rayo de energía al cielo, y cuando se desvaneció bajó un poco y se dirigió al hospital de nuevo, asegurándose que mantendría el control.
Llegó de nuevo y a la misma velocidad a la sala de emergencias, principalmente porque ir rápido le evitaba ser capturado en fotos o videos, aunque si había un lugar donde la gente no haría tanto escándalo por él sería en un hospital, después de todo ahí comúnmente iba porque tenía un pariente o alguien cercano enfermo, y eso no les permitía tener cabeza para saludar a un hombre millonario aunque llevara su armadura de súper héroe, incluso los doctores mantenían la tranquilidad, no podía decir que no se mostraba la emoción en su forma de hablar o en sus miradas, pero si llegaba con un hombre desangrándose le pondrían más atención a su paciente que a él, y si tomarían con calma el que les hablara mientras daba los detalles del accidente.
En cuanto entró se ganó las miradas de las personas, y abrió la parte delantera de su casco.
-Hace rato traje aquí a un niño con un ataque alérgico, traje información de su familia, necesito hablar con las personas que lo atienden- dijo en voz alta.
Segundos después se acercó la enfermera a la que le había dicho que regresaría con la información.
-Señor Iron Man, regresó, dígame, ¿encontró a los padres del pequeño?- le preguntó.
-Así es, ambos trabajan en mi empresa, pero únicamente pude localizar al padre, que se encuentra de viaje por cuestiones de trabajo, pero tengo su número aquí, si me permite enseguida se lo paso- dijo Tony.
-Oh, sí, gracias- le respondió la enfermera con una sonrisa.
Tony hizo abrir la armadura, ganando la atención de todos los doctores, sacó su celular, rápidamente le mandó a Happy el mensaje de que iba a llamar, y dejó pasar un minuto fingiendo que buscaba algo en su celular antes de hacerlo.
-Señor Hank Keener, llegué al hospital donde tienen a su hijo, permítame comunicarle con la enfermera- dijo, recordando justo a tiempo que no le había dado a Happy los datos del nombre.
-Entendido señor- respondió Happy, un poco nervioso.
Tony le tendió el celular a la enfermera, quien lo tomó y le agradeció con la cabeza antes de contestar.
-¿Hola? ¿Entiendo que es el señor Keener?- preguntó la enfermera.
-S-sí, hola, hola, este, le hablo por mi hijo- dijo Happy sintiéndose raro por lo que estaba diciendo- el señor Stark me llamó y me dijo que sufrió un ataque alérgico.
-Así es, según parece se encontraba comiendo un helado cuando ocurrió, ¿usted sabe si el niño ya presenta alergia a una alimento o es la primera vez que sucede?- preguntó la enfermera.
Tony apretó un poco la boca.
"Por favor Happy, improvisa" pensó.
-Ah, es, es la primera vez en realidad, de hecho me dejó muy sorprendido, no tenía idea de que el niño fuera alérgico a algo, de hecho suele ser muy sano, come sus frutas y verduras todo el tiempo y...
-Entiendo señor- interrumpió amablemente la enfermera, acostumbrada a lidiar con personas que hablaban de más por el nerviosismo según fuera la razón por la que estaban en el hospital- entones creo que serán necesarios que le realice después unos estudios para saber a qué es alérgico, pero eso lo vemos más adelante, por ahora, ¿en cuánto tiempo podrá estar aquí en el hospital?- preguntó.
-Ah, bueno, verá, ese es precisamente el problema, yo me encuentro fuera del país en este momento, en Canadá para ser precisos, y aunque querría irme ya mi avión va con retraso- contestó Happy mientras se limpiaba el sudor de la frente con un pañuelo.
-Oh, entiendo, y ¿la madre del niño? ¿me podría proporcionar los datos de cómo localizarla?
-Ese es otro problema señorita, no lo sé, trabaja medio tiempo en Industrias Stark al igual que yo, el señor Stark me dijo que no pueden localizarla, y yo en verdad estoy muy preocupado por eso, no me explico cómo me pueden ocurrir estas desgracias- dijo Happy con el tono más lastimero que pudo.
-Ah, pero ¿cómo...- comenzó a preguntar la enfermera.
-Me apena mucho señorita pero es la verdad, investigué con mis trabajadores pero nadie ha visto a la mujer desde hace horas, pero usted no se preocupe por eso, yo ya puse a mis trabajadores a buscarla, y en cuanto tenga información se las daré, esperamos que todo tenga una explicación- ayudó Tony a Happy.
-Así es- corroboró Happy que pudo escucharlo- pero yo no tengo más familia y en verdad no sé por cuántas horas más se retrase mi vuelo, así que quería hacerle una petición a usted y al hospital para poder estar más tranquilo hasta poder regresar y ver a mi chico.
-Mmm, ¿de qué se trata?- preguntó la enfermera perpleja.
-Verá, me gustaría que el señor Stark esté a cargo de mi hijo en estos momentos, sé que puede ser raro pero le tengo mucha confianza, es un gran jefe, difícil- no pudo evitar añadir- pero un gran jefe y es Iron Man, ya hablé con él y por sus deberes de héroe está dispuesto a estar ahí recibiendo información de...- Happy olvidó el nombre- del niño, hasta que yo llegue para tomar las riendas- finalizó, con la mejor voz de padre destrozado y desesperado que supo poner.
-Ah, pero señor, las reglas del hospital...
-Pueden hacer excepciones en este tipo de casos- interrumpió Tony- por favor señorita, comprenda, el pobre hombre está desesperado mientras su hijo está hospitalizado por sufrir un ataque alérgico, mientras su esposa está desaparecida, así como los padres autorizan a tíos y abuelos saber de y visitar a los pacientes, puede hacer el señor Keener conmigo, todos aquí me conocen, ya sea como Iron Man o Tony Stark, mi empresa está a minutos, ¿en verdad desconfía de mí? quiero decir que no es como que vaya a robarme al niño, sólo le haré a uno de mis empleados un favor, en parte compensación por el actual paradero desconocido de su esposa- intentó convencer.
-Necesitaría una carta poder o algo así, porque si usted diera una autorización para hacerle algo al niño y saliera mal...
-Yo seré completamente responsable, no ustedes, soy consciente de eso y el señor Keener es consciente de eso, tengo toda esta conversación grabada y con gusto puedo pasarla ahora mismo a su celular para que tenga la garantía de que esto es legal y ustedes no serán culpados de ninguna circunstancia, sólo queremos darle tranquilidad al padre y además, por mi parte, hago mi trabajo como portador de la armadura, Iron Man no sólo ayuda en las grandes batallas- dijo Tony guiñando un ojo al final con sonrisa coqueta, causando que la enfermera se pusiera roja.
-Yo, eh... ¿me permitirían discutirlo con mis superiores?- preguntó tímidamente.
-Por supuesto- respondió Tony, sin borrar la sonrisa apropósito.
La enfermera le regresó su celular tímidamente y después se fue hasta girar al final del pasillo.
Tony sonrió un poco a las personas que veían "disimuladamente" y llevó el celular a su oído.
-Tranquilo señor Keener, todo estará bien- dijo.
-Espero señor Stark, porque actuar nunca ha sido mi fuerte- replicó Happy.
-Lo sé- respondió Tony.
Algunos minutos después regresó la enfermera.
-Buenas noticias señor Stark, la petición del señor Keener fue aceptada, hasta que vuelva podrá responder por su hijo, aunque en situaciones extremas, en caso de que hubiera, tendríamos que hacer una videollamada con él- anunció la mujer.
-Perfecto, gracias, sabía que podíamos arreglarnos- respondió Tony, luego se llevó el celular al oído- ¿escuchó señor Keener? su petición fue aprobada, ahora yo me haré cargo y le avisaré cualquier cosa que suceda- le dijo a Happy.
-Confío en usted señor Stark- contestó el jefe de la empresa.
Tony colgó y se acercó a la enfermera.
-Habría querido hablar más pero un socio le habla para informarle de su vuelo- dijo guardándose el celular en la bolsa de su saco- ahora sí, ¿qué pasa con el niño?- preguntó con tono más serio.
-Bueno, mis compañeros controlaron los problemas con su garganta cerrada, le administraron epinefrina, común para los casos alérgicos, el niño está bien y fuera de peligro, pero ahora está dormido ya que cuando llegó aquí estaba desmayado, y lo tenemos en observación- le dijo la enfermera.
Tony dejó escapar el aire que no sabía contenía.
-Eso es una buena noticia- dijo- y ¿hay riesgos de que sufra otro ataque o algo?- preguntó.
-El doctor Miller le informará más del asunto, lo que yo sé es que al ser la primera vez que lo sufre, y sin que haya familiares que nos proporcionen información y antecedentes médicos, lo que queda es esperar cómo se maneja todo durante unas horas- explicó la enfermera.
-Está bien, entiendo, ¿y con qué doctor debo pasar?- preguntó Tony.
-Si pasa a la sala de espera él podrá reunirse con usted en cualquier momento.
-Oh no señorita, tendré que molestarla con otra cosa, es que, en mi estatus de vida, llamo un poco la atención, ¿usted me entiende no?, y no me gustaría que los reporteros lleguen de pronto a interrogarme, menos que lo hagan al señor o señora Keener cuando aparezcan, así que lo menos que deba ser visto por las personas, mucho mejor- explicó Tony.
-Oh, entiendo, entonces... ¿tal vez podría estar en el cuarto del niño? ya que su caso no es grave puede recibir visitas- dijo la mujer.
-¿Está en un cuarto acompañado con otros niños?- preguntó Tony.
-Oh no, está en su propia habitación, individualmente- respondió la mujer.
-Entonces creo que sería lo mejor- estuvo de acuerdo.
-Muy bien, espere un poco aquí, regresaré por usted- le dijo la mujer antes de retirarse de nuevo.
Tony asintió y sin saber qué hacer entró en su armadura de nuevo, aunque eso generó más las miradas de los doctores y doctoras.
Minutos después la que atendía a Tony regresó.
-Sígame- le dijo.
Tony salió de la armadura y la hizo alzarse, de forma que pudo cargarla con intención de mantenerla en el cuarto de Harley.
Siguió a la enfermera que según su placa se llamaba Señorita Davis hasta el pasillo continuo, luego tomaron el ascensor hasta el tercer piso y de ahí lo condujo por dos pasillos más hasta que llegaron a una puerta café claro con el número 42 en ella.
-Adelante- le dijo abriéndola.
Tony lo hizo con cierta lentitud y vio enseguida la cama donde Harley estaba dormido, con el pelo despeinado y tal vez un poco sudoroso, estaba cobijado hasta la cintura y por su torso se veía que estaba utilizando una bata de hospital blanca, tenía una pequeña manguera corriendo de su mano que conectaba con el suero que estaba a un lado de la cama.
-Despertará en poco tiempo, aunque lo más probable es que esté yendo y viniendo porque los medicamentos más su ataque pueden ser muy cansados para alguien de su edad- dijo la señorita Davis.
-Entiendo, gracias- le dijo Tony.
-Aunque podría haber una excepción en esta ocasión, después de todo despertará teniendo al mismo Iron Man cuidando de él- añadió la mujer emocionada antes de salir de la habitación cerrando la puerta.
Tony no estuvo tan seguro sobre eso último.
Dejó la armadura en el piso, la habitación era pequeña, del lado derecho tenía una silla a menos de medio metro de la cama, y del otro lado había un sillón justo en medio de la pared, además de dos puertas a cada lado de éste.
Con paso lento se acercó a la cama, Harley había recuperado el tamaño normal de su piel, aunque notó ciertas ronchas rojas en su cuello y cachetes.
Soltó un poco de aire y se sentó en la silla, cruzándose de brazos.
Varios minutos después la puerta se abrió y un doctor algo joven pasó por ella.
-Hola señor Stark, buen día- saludó.
-Depende de cómo se describa bueno- respondió Tony.
-Oh, yo diría que lo es señor, después de todo el niño Keener está reaccionando muy bien al tratamiento- le dijo el doctor.
-Eso me habían dicho ya, sin embargo también me hicieron mención de que puede recaer o tener otras consecuencias su ataque- mencionó Tony.
-Bueno, a veces suele haber otros efectos después de un ataque alérgico, en este caso mareos, vómitos, presión arterial baja, ronchas, y tal vez voz y/o garganta ronca, incluso alguna marca gracias al medicamento que le administramos, ya que hay varios tipos de inyecciones a veces los pacientes reaccionan mejor a uno que a otro, así que tendremos que esperar a que el niño despierte para ver qué síntomas presenta, si se ve bien entonces no habrá de qué preocuparse, pero deberá pasar por una prueba para saber a qué es alérgico, aunque eso no debe de hacerse necesariamente ahora, aguardaremos a que estén presentes los padres- explicó el doctor.
Tony casi sentía que él debía de estar en una camilla a causa de desmayo por todos los síntomas que podía presentar Harley.
-Está bien, ¿Entonces ahora sólo esperamos?- preguntó.
-Así es, yo espero que despierte en menos de una hora- contestó el doctor.
Tony asintió.
-Ahora si me disculpa debo pasar a ver otros pacientes- dijo el doctor.
-Claro, adelante- estuvo de acuerdo Tony.
El doctor Miller salió de la habitación y Tony miró a Harley, incluso sus brazos tenían algunas pequeñas ronchas.
Volvió a recargarse contra la silla y cerró los ojos, intentando pensar que estaba en cualquier otro lugar.
Rato después escuchó una respiración agitada y abrió los ojos, viendo que Harley había despertado.
El niño había abierto los ojos lentamente pero al mirar el techo y verse con una bata de hospital entró en pánico, sobretodo en el momento en que sintió algo molesto en su brazo y notó que era una jeringa que sujetaba a una manera.
La última vez que estuvo en un hospital su madre había muerto, así que los recuerdos de hace dos meses y de ese día jugaron con él un poco, haciéndolo entrar en pánico provocando que estuviera a punto de arrancarse la jeringa al instante.
-No, no te la quites- se apresuró a decir Tony al ver la intención del niño.
Harley aún respiraba un poco entrecortado pero más que nada por el miedo, y al escuchar la voz de Tony volteó y ver al hombre lo hizo regresar completamente al presente y tranquilizarse un poco.
-T-Tony- dijo en un hilo de voz.
Tony logró formar una sonrisa amable.
-Hola niño, al fin despiertas- le dijo acercando sólo un poco más la silla a la cama.
-¿Qué pasó?- preguntó Harley.
Por su tono de voz ligero y su expresión Tony lo veía indefenso, no como al niño que siempre le respondía sus bromas y le tomaba el pelo cada que podía.
-Eso quisiera que me aclararas tú, pero creo tener una buena teoría, ¿recuerdas lo que estabas haciendo antes de que comenzaras a ahogarte?- preguntó Tony.
Harley tomó unos segundos pensando.
-Estaba en tu oficina, me diste el helado que te llevó una empleada, después recuerdo que de repente sentí comezón en la garganta pero no le di importancia, sólo me rasqué, pero segundos después el aire comenzó a faltarme, e intenté respirar, luego tú te diste cuenta pero ya no podía hablar y sentía que me ahogaba y tenía mucha calor- contó Harley.
Tony asintió.
-Ajá, y de casualidad, ¿eres alérgico a las nueces?- le preguntó.
-Mmm, sí, pero sólo he tenido dos ataques en mi vida, el primero a los tres años, es cuando nos dimos cuenta, y el segundo a los seis por un pastel de chocolate- respondió el niño.
Tony asintió lentamente entendiendo.
-Bueno, pues ahí estuvo el problema, el helado tenía nueces niño- le informó Tony.
-Pero, yo sólo vi kisses de chocolate- respondió Harley.
-Sobre el helado de chicle Harley, las nueces estaban debajo, sobre el helado de vainilla, seguro cuando ya quedaba poco del chicle tomaste también de vainilla y confundiste la nuez con los kisses, entonces poco después tu alergia salió- explicó y razonó Tony.
-¿Y tú me trajiste aquí o llamaste una ambulancia?- preguntó Harley.
-Yo te traje, de hecho lo hice en mi armadura, ¿no recuerdas eso?- preguntó Tony.
-No, sentía movimiento pero estaba mayormente inconsciente- dijo Harley.
-Fue normal, al no estar entrando aire en tus pulmones- dijo Tony- y ahora ¿te sientes mal? ¿Te duele algo?- preguntó.
-No- respondió Harley- siento mi cuerpo un poco cansado pero estoy bien.
Tony asintió, y ciertamente ahora que su miedo inicial parecía haberse esfumado o al menos disminuido, su voz se escuchaba normal.
-Está bien, entonces no fue tan grave, sólo un susto y un mal rato- dijo Tony sonriendo.
Harley asintió, aunque se veía un poco incómodo ahí.
-¿Qué pasa?- preguntó Tony por temor a que Harley estuviera ocultando algún síntoma y eso sólo empeorara su salud.
-Odio los hospitales- respondió Harley desanimado- y no puedo mover mi brazo o esa aguja me va a doler.
Tony asintió un poco, temeroso de que en ese momento el niño se pusiera difícil en el hospital, ¿entonces qué haría? Suponía que llamar a una enfermera para calmarlo, después de todo si creían que él era sólo el jefe de su padre, no esperarían que lo "consolara" y ese tipo de cosas que no se le daban.
-Ya lo sé, pero necesito que seas un poco paciente, ¿bien? Ahora que despertaste si sigues reaccionando bien al tratamiento, pronto podremos irnos, ¿de acuerdo?- le dijo al niño en un tono no tan bajo y casual para romper los tonos "apagados" que podían hacer al niño sentirse más bienvenido a querer ser consolado y/o mimado.
-Ah, mira que bien, ya despertaste- entró en ese momento el doctor- e imagino que con una grata sorpresa, nada menos que Iron Man haciéndote compañía- añadió, aunque por la forma que dijo "Iron Man" realmente hacía creer que no le parecía una sorpresa tan grata.
-Creo que es más de Hulk- intervino Tony para justificar que claramente Harley no se veía lleno de emoción por el simple hecho de que él estuviera ahí- y despertó hace cinco minutos o menos, pero dice que se siente bien- informó.
-Eso es muy bueno, hay que asegurarnos- dijo el doctor y se acercó a la cama de Harley del lado contrario a Tony, poniéndose su estetoscopio que tenía colgado detrás de su cuello- enderézate un momento Harley- pidió.
Harley lo hizo lentamente y el doctor le acomodó la almohada para que se recargara, entonces le escuchó el corazón.
-Respira lentamente, inhala y exhala- instruyó y Harley lo hizo- muy bien, continúa así- dijo el doctor haciendo que Harley se despegara de la almohada y poniendo el aparato en su espalda, por lo que Harley se tensó un poco al sentir el frío contra su piel, ya que la bata estaba abierta de la parte de atrás dejando únicamente un botón por detrás del cuello para sujetarla.
Harley volteó a ver a Tony en instinto porque se sentía temeroso ahí, le recordaba el día que su madre murió.
Tony lo miró y le levantó el pulgar con ambas manos.
-Bueno, tu respiración está compuesta, ahora veamos tu garganta- dijo el doctor.
Harley abrió la boca y el procedió a ver con una luz ayudándose de una lengüeta.
-Tu garganta también volvió a la normalidad, ¿te duele? o ¿tienes problemas para respirar?- preguntó el médico.
-No, estoy bien- contestó Harley.
-Pues perfecto, ahora lo que te queda es el sarpullido, pero ese tendría que desaparecer por sí solo, pueden ser unas horas, dos días, incluso una o dos semanas, depende de los casos, vamos a ver qué tan profundas son las tuyas, ¿puedes bajarte la bata un momento?- le dijo el doctor, para su gran disgusto.
Miró con nerviosismo a Tony, no le importaba hacerlo frente a él puesto que ya varias veces lo había visto sin playera, pero frente al doctor por muy doctor que fuera era otra cosa, recordaba haberlo hecho con el doctor Banner, y aunque se había sentido muy similar, le ayudó bastante el hecho de que él le había agradado, habiendo platicado un poco con él antes de comenzar su revisión, en cambio con ese doctor, si bien no se sentía exactamente incómodo fuera de que tuviera que verlo, tampoco sentía un agrado instantáneo como por ejemplo lo había sentido con Thomas y Susan.
-Si quieres yo puedo salir y así...- dijo Tony comenzando a pararse de la silla, no sabía si poniéndosela más fácil o más difícil. Eligió la segunda, ya que no quería quedarse ahí solo.
-Oh, no es necesario señor Stark, verá, como es menor de edad tiene que haber un adulto aquí presente y ya que su padre lo dejó de encargado a usted, su presencia es necesaria- explicó el doctor, haciendo que Tony volviera a acomodarse.
"¿Qué te inventaste ahora Tony?" pensó Harley confundido.
En ese momento una enfermera entró en el cuarto.
-Señor, llegaron los padres del señor Barrison, quieren verlo- avisó.
-Ah, enseguida voy- dijo a la enfermera que salió de la habitación, luego se volvió a Tony- ese caso es un poco severo, las ronchas en realidad no son un problema grave, ¿está bien si me retiro unos minutos y después continúo la revisión? Si hay un problema grave sólo deben tocar el timbre que está al lado de la cabecera y una enfermera vendrá.
-Sí, está bien, adelante- contestó Tony.
-Con permiso- respondió el doctor antes de salir.
Harley respiró aliviado.
-Te salvaste- le dijo Tony con un tono muy ligeramente burlón.
-Tony, no quiero que me hagan nada, quiero irme de aquí, por favor- pidió Harley al momento con tono suplicante.
¡¿Por qué debía aniñarse precisamente cuando estaba en ese lugar por su culpa?!
-Har, es sólo un momento, pasará más rápido de lo que crees, entonces te dejarán salir de aquí y podremos irnos, ¿de acuerdo?- le dijo Tony tranquilamente, usando ese pronombre porque era lo más cerca que estaría de utilizar palabras de consuelo con el niño.
-No, pero no quiero, por favor, no volveré a tocar ni alterar nada tuyo pero por favor haz algo- insistió Harley, perdiendo la línea que siempre intentaba mantener con Tony para no actuar tanto como un niño.
-Harley, no puedo hacer nada, los doctores deben revisarte- dijo Tony con el mismo tono de voz.
Harley se mordió el labio reprimiendo un puchero.
-Entonces llama al doctor Banner, ¿por qué no me llevaste con él? siempre lo haces- pidió.
Tony apretó un poco los labios.
-Créeme que con todo el apuro que tuve cuando te vi ahogándote ni siquiera pensé en Banner, pero de cualquier forma no habría servido de mucho, te estabas ahogando, debía llevarte al hospital más cercano, si me hubiera ido con Banner lo más probable es que hubiera llegado demasiado tarde por la distancia y tiempo- explicó Tony.
-Pero ya no me estoy ahogando, trasladame y me llevas a su consultorio- pidió Harley con un poco de esperanza.
-Harley, necesitas estar en observación, no puedo arriesgarme a que tengas un segundo ataque mientras llegamos con Banner- insistió Tony.
-Pero por fav...
-Tendrás que aguardar aquí hasta que te den el alta, yo también espero que sea pronto.
-Pero Tony, los hospitales me dan mie...
-Ya fue suficiente Harley- terminó diciendo Tony, no gritando realmente pero sí hablando un poco golpeado, luego se arrepintió cuando vio la mirada de Harley desviarse y mirar hacia sus manos.
Claro que le daban miedo los hospitales, la última y tal vez primera vez que estuvo ingresado su madre había muerto, y la última vez que fue a uno terminó viviendo con un ogro que no podía tenerle paciencia ni siquiera cuando le provocaba un ataque alérgico.
Tony soltó el aire y se paró lentamente hasta estar al lado de la cama de Harley.
Éste lo miró de reojo pero no dijo nada.
-Enderézate- le pidió Tony.
Harley lo hizo después de unos segundos muy lentamente y luego Tony le desabrochó el botón de atrás y le bajó la bata descubriendo todo su torso, pero dejando sujeta la manga izquierda ya que Harley tenía la manguera del suero.
-Me duele- dijo el niño en voz baja.
-¿Dolor de que te la pusieron mal o dolor normal?- preguntó Tony.
-Normal, pero aún así duele- respondió Harley.
Tony asintió y entonces se fijó en la espalda de Harley, tenía ronchas, aunque muy esparcidas y pequeñas, después lo hizo ponerse más recto y notó nuevamente las de su cuello y una que otra en su estómago y pecho, del mismo tamaño que las de su espalda.
Tony tarareó un momento y luego sacó su guantele y apuntó una luz hacia la espalda del niño.
-J.A.R.V.I.S., ¿te parece que esto es severo?- preguntó a la IA.
J.A.R.V.I.S. tardó un poco en responder mientras reunía información.
-Según mis estudios visuales, ya que no estoy viendo por un aparato capacitado para este tipo de cosas, diría que las ronchas han estado desapareciendo desde que Harley llegó aquí, no creo que duren más de dos días a lo mucho- respondió la IA.
-Ok, buenas noticias, lo último que necesitarías son más marcas- dijo Tony, guardó el reactor y comenzó a bajar la sabana de Harley, aunque el niño la sujetó al instante.
Una cosa era en su torso y otra lo demás, tenía confianza en Tony en muchas cosas, pero aún así no podía evitar ser pudoroso incluso con él.
Tony soltó un pequeño suspiro.
-Harley, las ronchas de tu cuello y mejillas son diferentes que a las de tu espalda y estómago, es necesario revisar las del resto de tu cuerpo- explicó.
-Estoy seguro de que no son graves- dijo Harley al momento.
-No eres doctor- le dijo Tony.
-Tú tampoco- replicó Harley.
-No, así que ni siquiera debería de estarte intentando revisar yo mocoso- aseguró Tony- mira, escucha, no soy alguien de paciencia y tú lo sabes, estoy intentando contenerme de gritar y ordenar, pero necesito que cooperes conmigo, ¿puedes?- pidió.
Harley lo vio como si algo grande se debatiera en él. Tony esperó un poco y luego volvió a tirar de la sabana, teniendo el mismo resultado.
-No, por favor, es que...- comenzó a decir Harley pero le dio mucha vergüenza continuar y su cara podría haberse confundido con un jitomate o una manzana.
-¿Es que qué?- preguntó Tony.
-Es que... sólo... por favor...
-Me dices o dejaré que el doctor lo haga- advirtió Tony.
Harley se puso más rojo si eso era posible.
-Mi ropa, no la... la ropa...- medio dijo Harley.
-Ya sé que no la tienes puesta niño, por eso estás usando la bata- lo cortó Tony un poco desesperado.
-No, o sea...- dijo Harley tomando un poco de aire y desviando la mirada- me refiero a la interior- reveló con un hilo de voz que Tony apenas logró escuchar.
Entonces fue su turno de ponerse incómodo, no sabía exactamente qué le produciría ver al niño desnudo, sabía que era únicamente el cuerpo de un niño, pero tenía claro que debía pintar ciertos límites, porque ¿quién era él para romper esa intimidad de Harley? además ¿bajo qué recursos? él nunca se ponía especialmente cuidadoso con el niño, por eso había sido un alivio que pudiera tener los cuidados básicos como bañarse por sí solo controlados, así que no necesitaba en ese momento debatirse por hacer una tarea que no quería y además le causaba cierta incomodidad y/o pena.
-Ok, no hay problema, entiendo- le dijo un poco torpemente, después no supo qué decir por un momento hasta que ayudó al niño a subirse la bata de nuevo- entonces... debo hacer una llamada, ¿ok?- avisó.
Harley no quería quedarse solo pero en ese momento tampoco quería ver a Tony así que sólo tarareó en asentimiento.
Tony salió de la habitación agradeciendo que el pasillo estaba vacío y comenzó a caminar por ahí con su celular en la mano, entonces llamó a quien quería.
Creía que no recibiría respuesta pero entonces contestaron.
-¿Sí? ¿Qué pasa Tony?- preguntó Banner.
-Banner, mi amigo, tengo que pedirte un poco de ayuda, estoy en una situación- dijo Tony.
-Mmm, ¿debe ser en este momento?- preguntó Banner.
-Sí, de hecho sí, pero no te quitaré mucho tiempo si estás ocupado, iré al grano, Harley tuvo un ataque alérgico hoy debido a las nueces, obviamente las ingirió por error, entonces ahora está en un hospital pero sus padres están angustiados y creen que es mejor llevárselo a casa pero no sé razonar con ellos, ¿tú crees que es seguro?- preguntó Tony.
-¿Cuáles fueron sus síntomas?- preguntó Banner.
-Garganta cerrada, no podía respirar, un poco de tos, inflamación de cuello, labios y mejillas, piel color morada y roja, además de ronchas muy sutiles y pocas en el estómago y la espalda, un poco más en el cuello y cachetes pero aún así en circunstancias menores- explicó Tony.
-¿A qué hora fue ingresado?- preguntó Banner, y a Tony le pareció oír que hablaba en voz baja.
-Cerca de las 03:30- contestó Tony.
-Lo mejor sería que se quedara en el hospital Tony, debe estar bajo observación al menos hasta mañana- dijo Banner.
-Sí, pero si por alguna razón se lo llevaran a la casa, ¿qué precauciones debería de haber? además de mencionar que es la primera vez que sucede y los doctores no supieron cuál es la mejor inyección para él- preguntó Tony.
Banner se tomó unos segundos.
-Si eso pasara, siempre y cuando la garganta de Harley haya quedado bien, principalmente se debería de estar al lado de él por si tiene un segundo ataque, y deberían de tener una inyección especial que el hospital debería proporcionar, además de estar checando que las ronchas no se hagan muy "profundas", o sea que no se vean exageradas o vayan en aumento, sobretodo que no duelan, de lo contrario hospital inmediato, y al ser la primera vez del medicamento, que debieron aplicarle en el muslo, deben revisar que en la parte de la inyección no se pone irritado, sino ya sabes, doctor, y pueden presentarse mareos y vómitos, pero mientras desaparezcan en dos o tres días está bien, sino...
-Hospital inmediato, me queda claro Banner, gracias, y por cierto, ¿es imaginación mía o hablas un poco bajo y rápido?- preguntó Tony.
-Tony, estoy en una misión en este momento, no puedo darte muchos detalles porque ya debo salir con el Otro Sujeto, así que siento no poder ayudarte más pero debo colgar- dijo Banner antes de efectivamente colgar la llamada.
Tony se quedó mirando unos segundos el celular pero luego pensó que ya le platicarían después y regresó al cuarto de Harley, pensando si valdría la pena y sería necesario hacer un plan para sacarlo de ahí.
El niño no estaba solo adentro, pues había un carrito de comida llevado por la enfermera Davis.
-Ah, señor Stark, es hora de que Harley coma ya que su garganta está completamente bien, pero insiste en que no tiene hambre- explicó la mujer.
Harley no pudo evitar lanzarle una mirada envenenada por acusarlo con Tony.
-Entiendo- dijo éste mirando al niño- si quiere puede retirarse, yo me encargo, nadie mejor que Iron Man para demostrar que comiendo sanamente crecerás fuerte y sano- dijo Tony con una sonrisa.
Harley rodó los ojos.
-Bueno, si usted así lo cree mejor, con permiso- dijo la enfermera antes de salir del cuarto, casi chocando con la puerta por ver a Tony.
Éste soltó un suspiro y regresó su vista para ver a Harley.
-¿Ahora qué Iron Kid?- le preguntó al niño, en parte, esperando que escuchar ese apodo lo hiciera de alguna manera relajarse un poco.
Éste se sorprendió un poco por como le llamó Tony pero no lo demostró.
-La comida aquí sabe horrible- declaró.
-Ni siquiera la has probado- le dijo Tony.
-Probé la del otro hospital, y no me gustó- dijo Harley.
Tony se acercó al carrito y vio un jugo sin azúcar, lo que parecía ser puré de papa, una gelatina naranja y pera picada.
-Este es otro hospital, además no has comido nada- intentó razonar Tony.
Harley lo miró nada convencido.
-No quiero- dijo.
Tony contó hasta cinco, aunque la verdad no tenía fuerzas de animar al niño a comer cuando por eso estaban ahí en primer lugar, aunque una parte de él pudo suponer que el niño tampoco podía dejar de comer por eso.
-Sólo algo al menos, el jugo, la papa, inténtalo- sugirió.
-No- respondió Harley.
Tony abrió y cerró la boca, sí, ahora sí vería cómo sería lidiar con un niño molesto, porque esa terquedad le sonaba un poco a berrinche, pero no pensaba lidiar con eso, así que tomó la decisión de sacar al niño cuanto antes.
Se cruzó de brazos poniéndose serio pero manteniendo su voz neutral.
-Ok, ponme atención, ninguno de nosotros quiere estar aquí, sobretodo tú porque entiendo que es difícil, pero no podemos simplemente salir de la habitación e irnos, creo tener un plan, pero no sé si funcione, mientras tanto tenemos que ver que en serio te encuentras mejor, porque no es una estancia vacacional, es un hospital niño, si no hubieras llegado aquí a tiempo te habrías ahogado, así que basta de tus quejas porque de nada sirven ahora, vas a seguirme la corriente en un momento cuando hable con el doctor y vas a cooperar en los cuidados que necesitas, punto, no quiero oír más quejas porque entonces adiós a mi intento de ser paciente, y tan sensible como estás quien lleva las de perder si me enojo eres tú- advirtió al niño.
Harley le sostuvo la mirada un momento y luego la bajó.
Lo que hubiera dado por tener a su mamá en ese momento.
Tony respiró y relajó un poco más la expresión, luego tomó el pudín de papa y se lo llevó a Harley, dejándolo sobre su regazo.
El niño miró el plato con desgana pero al ver que el señor Stark no se movía de su lado con pesar comenzó a comer, aguantando la papa sin sabor en la boca.
Tony se sintió un poco culpable al ver las muecas del niño pero ya que las había proporcionado el hospital, supuso que debían de tener algo bueno.
Poco después salió de la habitación y fue a una máquina que estaba en el pasillo de bebidas y tomó un agua, pensando que no había enfermedad en que eso pudiera ser un alimento dañino.
Regresó a la habitación, abrió la botella y se la pasó al niño.
Éste la tomó sin querer verlo a los ojos y después comenzó a beber, luego la recargó contra él mientras seguía comiendo el puré de papa ya que estaba un poco grande.
Tony volvió a sentarse hasta que después de esto comenzó a ver cómo el niño cabeceaba, entonces fue hacia él y le quitó la botella del agua tapándola, luego el plato del puré que se había terminado.
Harley lo miró un poco sobresaltado intentando mantener la consciencia, pero Tony le puso una mano en el pecho y lo hizo acostarse, soltándolo hasta que cerró los ojos.
Tony lo vio unos segundos, notando el rastro de agua en sus mejillas y después regresó a su silla, frotándose la cara entre las manos.
Minutos después el doctor regresó.
-Disculpe señor, me tomé mi tiempo puesto que era la hora de la comida de Harley, ¿comió algo?- preguntó.
-Puré de papas, pero el sueño lo venció desde hace rato- contestó Tony.
-Entiendo, eso es muy bueno, quiere decir que su garganta estaba completamente bien al no haber presentado ningún problema a la hora de que la comida pasara- dijo el doctor.
-Eso parece, yo lo veo bastante bien- comentó Tony.
-Bueno, entonces ahora a revisar sus ronchas para cerciorarnos de que todo marcha como debe- anunció el doctor.
Tony asintió y vió cómo el doctor le bajaba la bata de la parte del torso y miraba en su abdomen y en su espalda volteando a Harley de lado ligeramente, después echó para un lado las cobijas viendo aún en su parte trasera gracias a la facilidad del agujero en la bata, lo puso boca arriba de nuevo y levantó la bata hasta el estómago, aunque en ese momento Tony se volteó a ver la pared, hasta que pasaron segundos y al voltear el doctor ya había cubierto de nuevo a Harley tanto con la bata como en la cobija.
-Hay buenos resultados señor Stark, el niño está bien, sus ronchas no son severas, desaparecerán en dos días a lo mucho- informó el doctor a Tony.
-Bien, eso es excelente- contestó Tony, luego procedió en poner en marcha su plan- más ahora que acabo de hablar con su padre un poco antes de que entrara, y buenas noticias, su esposa apareció, la habían atropellado pero no fue nada grave, sólo que se encuentra en un hospital en este momento, entonces me pidieron trasladar al niño para allá, para que pueda estar con ella- soltó.
El doctor miró con el ceño fruncido.
-Oh, y ¿la transferencia la hará...
-Yo, su padre llegará hasta mañana en la noche, sino que hasta el día siguiente y su madre aún no está en condiciones, así que yo debo llevar al niño al otro hospital, no hace falta una ambulancia escoltando, si el niño está fuera de peligro lo llevaré en mi auto y ya en el hospital su madre se encargará- intentó convencer Tony.
-Pero simplemente sacar a un paciente así no puede ir con nuestra política...
-Tengo entendido que no obligan a los pacientes a estar en el hospital, ustedes hacen las advertencias necesarias de cuánto tiempo consideran que deben permanecer, pero ellos pueden irse firmando unos papeles que asegura es bajo su responsabilidad- cortó Tony.
El doctor buscó la palabras un momento.
-Bueno, sí, así es, pero en este caso el paciente es menor de edad, y usted no es su padre, así que sería irresponsable...
-¿No le parece más irresponsable oponerse a que la madre tenga a su hijo cerca? En cuanto despierte de una anestesia que le hicieron dijo que ya lo quiere ver ahí, está muy preocupada por el ataque que sufrió- cortó Tony.
-¿Y a qué hospital sería? ¿Por qué no viene una ambulancia y se hace todo como tradicionalmente?- preguntó el doctor.
-El hospital es ¿cuál me habías dicho J.A.R.V.I.S.?- dijo Tony mirando su reloj.
-Hospital Verclod señor, está entre treinta y cuarenta minutos según el tráfico, tiene una excelente reputación- contestó la IA.
-Ahí lo tiene, en cuanto a por qué lo hago yo es que los padres confían mucho en mí, soy su jefe y además Iron Man, saben que estará a salvo, sin embargo les preocupa dejar a su hijo solo al cuidado de extraños, no se ofendan, sólo quieren poder estar con él si debe ser atendido, principalmente por un problema con el niño, las marcas, como verá las tiene en todo su cuerpo, me dijeron que incluso estuvo enyesado, un accidente de coche hace algunos meses, si el niño despierta en una ambulancia corre el riesgo de sufrir un ataque de pánico severo, eso sí sería perjudicial para ocurrir a causa de un hospital que no sigue las instrucciones de los padres, incluso yo sería culpable por permitirlo- explicó Tony.
-Señor Stark, yo vi al niño perfectamente bien hoy- dijo el doctor, no llegaba a ser grosero pero sin duda su tono tenía cierto disgusto.
-Eso fue porque salió enseguida, no lo vio después, mire las mejillas del niño, contienen el rastro de que estuvo llorando, pidiendo por su madre, a quien podría tener ahora pero mientras no me permitan llevármelo es imposible- argumentó Tony.
-El Hospital Verclod no nos notificó...
-Claro que no, porque eso me lo pidió el padre, yo saco al niño de aquí y lo llevo para allá, explico la situación y...- Tony se interrumpió porque su celular comenzó a sonar, lo tomó y vio que era Happy- o, vaya sorpresa, es el padre- dijo antes de contestar- ¿hola?
-Pásame al doctor, J.A.R.V.I.S. me ha estado poniendo la conversación todo este tiempo- le dijo su amigo y Tony se prometió aumentarle el sueldo.
-Sí, en eso estoy, de hecho tengo el doctor aquí mismo, explíquele- dijo Tony y le dio el celular al hombre que lo aceptó con aparente molestia.
-¿Sí? Señor Keener- contestó.
-Hola doctor, que bueno que estaba ahí, quería avisar y saber claro, si ya comenzaron la forma para sacar a mi hijo de ese hospital, afortunadamente mi esposa apareció pero la llevaron al otro hospital y acaban de tratarla, sigue inconsciente, así que quiero que el señor Stark lleve a mi hijo para allá, así en cuanto llegue podré estar con ambos- dijo Happy.
-¿En cuánto tiempo llegará usted?- preguntó el doctor.
-Afortunadamente adelantaron más mi vuelo, llegó hoy entre 01:00 y 02:00 de la madrugada, pero no quiero tener que ir por el niño y luego ver a mi esposa si el señor Iron Man me hace favor de dejar al niño en el mismo hospital, así podré estar con ambos, odiaría abandonar a ninguno- explicó Happy con voz afligida.
-Señor, pero no es necesario que el señor Stark se encargue de esto, podemos proveer una ambulancia- explicó el doctor, con cierto desprecio al mencionar el nombre de Tony.
-No lo quiero para mi hijo después de los ataques que ha estado sufriendo, está ya en tratamiento y no voy a echarla para atrás, tengo plena confianza en el señor Stark, y quiero que lo dejen a él trasladar a mi hijo, si es necesario enviaré una solicitud a los superiores del hospital ahora mismo, pero eso nunca había sido necesario cuando quiero algo tan simple como tener a mi hijo conmigo- se quejó Happy, y ya que J.A.R.V.I.S. le había editado una voz chillona, era más evidente el "dolor" y "disgusto" en su voz.
El doctor temió que lo siguiente fuera la amenaza de una demanda, entonces se vería más tonto cediendo hasta ese momento.
-Hablaré con mis compañeros, y si no hay inconveniente le presentaré al señor Stark los papeles para sacar al niño- respondió formalmente.
-Muchas gracias, de verdad, sabía que podíamos entendernos- dijo Happy.
El doctor le regresó su celular a Tony y sin decir nada salió de la habitación, no sin antes dar una mirada de reproche a la armadura en el suelo.
Uno que no estaba de a cuerdo con los Vengadores, según se dio cuenta Tony.
-Bien señor Keener, se acaba de ganar un aumento, para los tratamientos de su esposa e hijo, por supuesto- le dijo Tony a Happy.
-Gracias jefe, ahora si me disculpas efectivamente debo tomar un avión, estaré de regreso en unas horas- respondió Happy.
-De acuerdo, nos vemos- se despidió Tony antes de colgar.
Rato después entró la enfermera Davis al cuarto.
-¿Todo bien por aquí?- preguntó amablemente.
-Ah, sí, pero que bueno que viene, necesito su ayuda- dijo Tony levantándose- ¿puede echarle un ojo al niño? Es que llegué en mi armadura y debo ir por mi coche para llevármelo- explicó.
-Claro que sí, con mucho gusto, estaré al pendiente- contestó la mujer amablemente.
-Gracias- le dijo Tony antes de tomar su armadura y salir de la habitación.
Justo como antes se la puso en el pasillo de emergencias y salió volando lo más alto que pudo para que no lo vieran hacia su empresa, donde ya había pocos autos cuando llegó, esparcidos en el aparcamiento.
De inmediato salió de su armadura y la guardó en la cajuela, después procedió a entrar y salir de ahí antes de que alguien molesto (del Equipo Terrible para ser precisos) lo interceptara.
Regresó al hospital tardando unos minutos más por el tráfico nocturno, hasta que llegó y lo estacionó lo más alejado de la puerta que pudo pero aún en el área de emergencias, porque no iba a arriesgarse a ser visto con el niño saliendo por la puerta principal.
Tal vez se llevara una multa pero no sería la primera vez y la pagaría.
Regresó al hospital ignorando las miradas y se encaminó rápidamente a la habitación de Harley.
El niño seguía dormido plácidamente aparentemente, así que él se sentó en la silla de brazos cruzados a esperar por lo papeles.
Rato después Harley despertó, más tranquilo que la primera vez, y volteó al instante a ver a Tony, recordando repentinamente su último regaño o reclamo, lo cual lo hizo apartar la mirada.
Tony lo notó pero no dijo nada, ya sería momento de romper tensiones cuando estuvieran fuera de ese hospital y no se les estuvieran presentando razones para discutir a cada rato.
Por primera vez en algún tiempo se rodearon de un silencio incómodo, después por casualidad voltearon al mismo tiempo a ver al otro, y Tony se topó con los azules de Harley, que no destellaban exactamente alegría en ese momento, y por una razón no pudo soportar verlos mucho tiempo y terminó apartando la mirada.
-Ah, veo que ya despertó, ¿cómo te sientes Harley?- entró diciendo la enfermera Davis.
-Estoy bien- respondió Harley con voz baja.
-Ah, pero no sueñas muy animado, ¿pasa algo malo?- preguntó la enfermera con expresión preocupada.
-Es un historial pasado con los hospitales y es preferible no mencionarlo- explicó Tony en un susurro.
La enfermera abrió los ojos y levantó las cejas rápidamente, poniendo después una expresión de comprensión.
-Oh, claro, entonces, bueno, yo sólo venía a decirle que ya comenzaron a preparar sus papales para sacar a Harley, ¿necesita algo más?- preguntó la enfermera.
La expresión de Harley cambió un poco al oír eso.
-No, gracias, esperaré entonces- respondió Tony amablemente.
-Bueno, cualquier cosa avísenme- dijo la enfermera yéndose a la puerta.
Tony asintió cuando luego recordó algo.
-Ah, oiga, de hecho sí hay algo que necesito, tengo entendido que se debería de tener una inyección especial para Harley, para en caso de ataques alérgicos, ¿me podría ayudar?- preguntó para gran disgusto y susto de Harley.
-Ah, por supuesto, necesitan administrarle epinefrina en caso de otro ataque, es una inyección que va en el muslo- explicó la mujer.
-¿Podrían traerme algunas y ponerlas en la cuenta? Las que considere necesarias- pidió Tony.
-Ah, claro, yo misma me encargaré, deme unos minutos- pidió la enfermera.
Tony asintió y la mujer salió.
Harley al momento respiró un poco rápido.
-¡No!- gritó con voz temblorosa, y a causa del miedo Tony notó que estaba a punto de pararse.
Rápidamente se levantó y puso una mano contra su pecho para obligarlo a estarse, con más fuerza que cuando se quedó dormido.
-Quieto Harley- le dijo.
-No, no quiero inyecciones, las odio- replicó el niño haciendo otro intento por pararse pero Tony lo seguía sosteniendo.
-Niño, no te voy a poner nada en este momento, tranquilízate, son sólo por precaución, si volvieras a tener un ataque eso te controlara, necesitas tener las inyecciones cerca- explicó Tony.
Harley se tomó unos segundos para entender.
-No volveré a tener otro ataque- dijo, como una autopromesa.
-Y eso espero yo también, a partir de ahora cuidado con las nueces, pero hoy tú sabías que eras alérgico y aún así terminaste comiéndolas, ¿y si vuelve a pasar? Ese producto está en todas partes, galletas, chocolate, pastel, helado, cereal, incluso carne, así que compraré las inyecciones por precaución, pero no significa que tendré que ponértela al rato o mañana, ya tuviste la dosis que necesitabas por este ataque, así que cálmate, en unos minutos más nos vamos y adiós hospital- dijo Tony.
-¿En serio?- preguntó Harley viéndolo con duda.
-Sí, en serio- le aseguró Tony.
Harley pareció relajarse y entonces Tony retiró su mano de su cuerpo, volviendo a sentarse en la silla de a un lado.
Harley se sujetaba las manos un poco nerviosamente.
-¿Tienes sed? ¿Quieres más agua?- le preguntó Tony.
Harley negó lentamente sin quitar la vista del techo.
-Quiero irme- dijo lentamente.
Tony asintió.
En ese momento entró la enfermera Davis, llevando una caja de metal cerrada.
-Señor Stark, esta caja contiene cinco inyecciones, ¿son suficientes?- preguntó la mujer.
-Ah sí, perfecto, gracias- dijo Tony tomando la caja.
-Bueno, ahora observe cómo debe ponerse para explicárselo a los padres del niño- dijo la enfermera tomando el contenedor de la inyección de prueba que llevaba ella- cada inyección viene dentro de un contenedor, por supuesto en primer lugar deberán sacarla, después cuando ya la tengas va a retirar esta tapadera azul de aquí- dijo quitándola- y de esta punta naranja saldrá la jeringa, entonces en el muslo, se puede poner encima de la ropa y funciona igual, va a encajarla y sostenerla durante diez segundos pes asegurarse de que el médicamente se invertía bien, entonces los síntomas deben desaparecer, en caso contrario siga el mismo procedimiento con una segunda inyección, y siempre acuda a un médico después para descartar cualquier cosa- explicó la enfermera.
-Gracias, lo tengo- dijo Tony.
Harley sintió revuelto el estómago.
-De nada, me retiro y en un momento le traigo ya sus papeles para dar el alta- avisó la enfermera y salió de la habitación.
Harley se mordió un poco el labio mirando la colcha, después surgió una segunda molestia pero no dijo nada.
Pasaron otros minutos en los que Tony creía que se quedaría dormido cuando al fin la puerta se abrió y la enfermera llegó con los papeles.
-Aquí están señor Stark, una vez firmándolos puede irse con Harley, y en la hoja de abajo están los datos de este día para que el otro hospital sepa su proceso- le dijo la enfermera dándole la tablilla con las hojas- mientras usted lo hace yo le quitaré el suero a Harley para que pueda vestirse- avisó la mujer.
Tony asintió y leyó la hoja, decía que podía sacar a Harley por orden y responsabilidad suya ya que el hospital no había dado el alta.
Cuando terminó estando de acuerdo firmó y entonces escuchó un pequeño quejido de dolor por parte de Harley.
-Discúlpame pequeño, pero ya terminé, eres libre- le dijo la enfermera con tono culpable mientras se llevaba el soporte del suero con la manguera ya colgando y fuera del cuerpo de Harley que se sujetaba la mano y miraba con cara de disgusto hacia abajo.
-Aquí está tu ropa, y de objetos personales no encontramos nada así que es todo- avisó la enfermera abriendo la puerta del lado derecho del sillón y sacando la ropa doblada de Harley y poniéndola en la cama- ¿necesitarás ayuda para cambiarte o crees poder tu solo?- le preguntó la mujer amablemente.
-Puedo yo solo- respondió Harley con cierto mal humor pero sin ser grosero, sin mirar a la enfermera, y fue capaz de escuchar a su madre regañándolo por no agradecer el ofrecimiento, pero en verdad sólo quería irse y no saber más de hospitales.
-Entiendo, si necesitan algo más estoy a sus órdenes- dijo la mujer aún alegremente.
-Sí, gracias- dijo Tony entregando la tabla una vez que tomó el papel de las instrucciones y procedimiento médico- y ¿podría molestarla trayendo la cuenta? Yo voy a pagar los gastos, pero preferiría no tener que ir entre la gente- pidió.
-Ah, claro que sí señor, espere- contestó la mujer y se fue.
Tony se volvió a Harley que seguía enojado sujetando su mano.
Se acercó a la cama y se sentó a un lado, quedando de frente al niño, y sin decir nada le quitó la mano de encima y tomó la otra con la suya para acercarla y verla, luego miró a Harley.
-¿En serio te duele mucho?- preguntó.
Harley asintió sólo una vez sin mirarlo.
Tony lo reflexionó un segundo pero en ese momento también quería irse y le daban igual ciertas cosas, así que tomó la barbilla del niño como hace tiempo durante el descontrol de su máquina, y lo hizo mirarlo.
-¿En serio?- le preguntó.
Harley aguardó unos segundos y luego negó.
-No, no tanto, pero ya me cansé de estar aquí- explicó.
Tony asintió y chasqueó la lengua, y sin poder evitarlo a su mente le llegó un recuerdo de él mismo a los nueve años estando enojado y adolorido por todo cuando Jarvis lo había llevado a tener un chequeo médico general, ese día tuvo muchos panecillos en recompensa.
Soltó la barbilla y mano de Harley y se puso de pie.
-Entonces vístete ya y vámonos, yo tampoco quiero seguir aquí- le dijo al niño.
Harley asintió y se inclinó a tomar su ropa, entonces se desabrochó la parte de atrás de la bata y se la bajó, poniéndose su playera de tirantes blanca y después la de encima, que estaba manchada de un poco de helado por el momento en que lo dejó caer, entonces por primera vez notó la mancha amarilla y con azul en la camisa de Tony, encima de la de color café.
-Ah, Tony, tu camisa- dijo un poco culpable.
Tony volteó a verla y también por primera vez reparó realmente en ella.
-Al menos será más fácil de lavar que el sillón que manchaste de jugo- contestó Tony resignado- anda, ya apúrate- agregó dándose la vuelta.
Harley tomó el resto de la ropa y se cambió debajo de las cobijas, después retiró las sábanas y se puso los calcetines para enseguida inclinarse a recoger sus tenis que estaban en el suelo, pero ver hacia abajo después de estar acostado tanto tiempo lo hizo marearse y perdiendo el equilibrio cayó de la cama.
Tony al escuchar el golpe inmediatamente ladeó la cama y fue hacia el niño.
-Har, ¿estás bien?- le preguntó mientras lo tomaba de la cintura y lo levantaba levemente para sentarlo en la cama.
Harley se sobó el brazo al momento y la frente ya que ahí se había pegado especialmente.
-Me agaché por los zapatos y perdí el equilibrio- le explicó a Tony, omitiendo el leve mareo para que no quisiera que se quedara más tiempo ahí.
Tony lo miró un poco como buscando una mentira o siguiente reacción, ya fuera por la caída o por haberse enderezado, pero al no encontrarlas se puso en cuclillas y él mismo le puso los zapatos a Harley, amarrándole las agujetas haciendo que éste sonrojara un poco, pero la verdad se sentía bien por la pequeña atención recibida del hombre.
Justo en ese momento entró la enfermera y se quedó quieta viendo la escena.
-¿Te aprietan?- preguntó Tony.
Harley negó con la cabeza.
-No, está bien, gracias- respondió.
Tony volvió a levantarse y notó a la enfermera que al momento enrojeció.
-Ah, señor Stark, su cuenta- avisó la mujer nerviosa.
Tony fue hacia ella y le quitó el papel donde decía la cantidad, después sacó su tarjeta y se la dio a la enfermera para que la pasara por el aparato que había llevado con ella, lo cual hizo con manos temblorosas aún avergonzada de haber sido atrapada observando, pero no había podido evitarlo, porque, ¿cuántas veces se había visto al famoso Tony Stark y Iron Man siendo así de amable y con un niño?
-Gracias señorita Davis, ¿y ahora sí podemos irnos cierto?- preguntó Tony manteniendo un aura seria para arreglar la escena que la mujer acababa de presenciar.
-Oh, sí, adelante, sólo salgan, todo está arreglado ya- respondió la mujer.
-Perfecto, gracias, y, le agradecería su discreción sobre toda esta visita mía, preferiría no tener a los medios molestando mañana- agregó Tony.
-Oh, por supuesto señor Stark, cuente con eso- dijo la mujer.
Tony asintió y después de segundos la mujer se dio cuenta de que se esperaba que saliera y asintiendo torpemente con la cabeza se fue.
Tony se volvió hacia la cama pero no vio a Harley ahí, esperó un momento y después el niño salió de la otra puerta, que suponía era el baño. Ya estaba usando también su sudadera y se veía bien para irse, aunque un poco somnoliento.
Tony fue a recoger la caja de las inyecciones y se encaminó a la puerta, después Harley se le unió y Tony los dirigió hacia el ascensor que debían tomar para llegar al primer piso.
Afortunadamente estaba vacío, pero podía no seguir así si Harley seguía parado frente a él viéndolo con terror.
Tony no queriendo perder tiempo y arriesgarse empujó al niño por la espalda hasta que lo hizo entrar y rápidamente puso el primer piso en los botones.
Harley como siempre se puso nervioso pero se quedó quieto, sintiendo mareos repentinamente.
En cuanto el ascensor se paró ambos salieron de él y Tony caminó un poco rápido hasta que estuvieron en el pasillo de emergencias, donde las miradas no se hicieron esperar pero al menos no había cámaras.
-¿Qué les dijiste?- le preguntó Harley en un susurro.
-Apúrate- apresuró Tony aunque tuvo cuidado de que tampoco se notara que le urgía huir del lugar y de cuando en cuando dio un asentimiento hacia las personas, luciendo con seguridad como siempre.
Pronto para alivio de los dos al fin atravesaron las puertas de emergencia y con más tranquilidad Tony se dirigió al auto.
-Listo niño, ¿lo ves? No fue tan terrible como lo pintabas- dijo Tony subiendo a su asiento.
-Fácil que lo diga al que no le encajaron una aguja en el brazo, no lo pincharon, no se hinchó, no se comió la comida que dan ahí y no se estuvo ahogando- replicó Harley subiendo a su propio asiento.
-Bueno, está bien, la tuviste peor pero ya terminó, ¿ok? Todo está bien ahora y podemos volver a la casa, ¿listo?- dijo Tony para parar las quejas del niño, y también como una forma de decir que las cosas estaban bien entre ellos, sin necesidad de estar incómodos por las anteriores discusiones.
Harley se puso el cinturón y asintió, después Tony prendió el auto y al fin se encaminó a la mansión, aliviado en serio por primera vez desde que Harley había sufrido el ataque, aunque al llegar a la casa tendría que revisar la hoja que la enfermera le había dado para el otro hospital, ya que comprendía que Harley podía seguir necesitando cierta atención, lo cual no le agradaba, pero sería mejor que la obtuviera sin las quejas o riesgos de sufrir un ataque de pánico, mientras él estaría más tranquilo y seguro sin que nadie descubriera el secreto o lo hicieran "preguntarle a Happy" por cada decisión que debía tomar, además ahora sabía lo que causaba la alergia al niño, tenía las inyecciones que necesitaba y los primeros auxilios no se le daban especialmente mal puesto que seguido había tenido que usarlos en él mismo durante los últimos cinco años.
Observaba de vez en cuando por el espejo retrovisor, donde veía a un Harley cansado intentando mantenerse despierto, hasta que volteó y al fin lo vio dormido recargado en el asiento.
Se alegró enormemente cuando al fin cruzó las puertas negras de su casa y su alivio aumentó cuando al fin pudo estacionar el auto en el garaje.
-Hey, niño, llegamos- avisó a Harley- despierta, podrás dormir adentro- añadió estirando la mano para mover el hombro del niño, haciéndolo abrir los ojos trabajosamente- ya, fuera del auto- añadió dando tres aplausos sonoros para que el niño se despejara.
Con movimientos torpes Harley salió del auto y caminó hacia Tony para después seguirlo hasta la casa lleno de sueño y sin pensar nada con claridad en ese momento.
En cuanto divisaron las puertas de cristal, notaron que éstas parecían como nuevas y habían sido completamente reparadas.
-Vaya, incluso había olvidado que estaban reparando esto hoy- murmuró Tony.
Abrió la puerta y tentó un poco el vidrio pero pensó que ya el día siguiente sería momento para analizar cada reparación a detalle.
Volteó hacia Harley, que ya se había acostado en el sillón frente a la televisión instintivamente en cuanto entró, entonces él dejó la caja de inyecciones en la mesa y sacó la hoja de instrucciones de la enfermera.
Decía los que podían ser los síntomas de Harley los siguientes días, como irritación estomacal, mareos, vomito, además de las ronchas que podían durar y desaparecer, también mencionaba lo que le habían puesto para tratarlo y cómo eso podría irritar un poco la zona inyectada indicando que otro medicamento sería más apropiado para Harley, también se hacía la mención de que el niño debía someterse a una prueba para saber la causa de su alergia, pero eso él podría omitirlo puesto que Harley ya le había asegurado que su alergia era a las nueces.
No especificaban una forma de cuidado exacta puesto que iba dirigida a un hospital que obviamente debería de saber qué hacer, así que sólo recordó el consejo de Banner de tener que estar al lado del niño vigilando que no tenga otro ataque o molestia por alguna otra cosa como las ronchas o el médicamente administrado.
Bajó la hoja y la guardó en su saco, entonces tuvo visión del niño que ya estaba dormido sobre el sillón al parecer pacíficamente.
Lo miró unos instantes cruzándose de brazos pensando si debía despertarlo pero llegó a la conclusión de que no. El mocoso necesitaría su atención para asegurarse de que no le pasaba nada durante la noche, tenía a J.A.R.V.I.S. pero no quería arriesgarse en la distancia que tendría que recorrer o a que no fuera muy aparente que Harley se ahogaba por estar dormido y entonces la IA no le avisara.
Se sentó en el sillón al lado derecho de donde estaba Harley y se preparó para dormir ahí esa noche, era más fácil que dormir en el suelo del mismo cuarto que el niño, además de que ya que había tomado el sueño no quería despertarlo y arriesgarse a que lo perdiera, menos con las quejas que había estado dando ese día, no necesitaba a un niño asustado y pidiendo más atención de la que ya de por sí tendría que darle.
Se levantó y fue a la cocina a prepararse un cereal y regresó a la sala a comerlo en silencio, mirando al rededor comprobando que a simple vista ya no había agujeros.
Harley, a excepción por las ronchas, no parecía que hace horas hubiera sufrido un ataque alérgico por su forma tranquila de dormir.
Tony vio la televisión después de cenar durante un rato, entonces la incertidumbre de que debía revisar al niño no lo dejaba en paz hasta que se dio cuenta de que no tendría opción a no ser que quisiera pasar otro susto con él.
Resignado se levantó del sillón y fue hacia el de Harley, y primero tocó el cachete del niño con la punta de los dedos para descartar un cambio de temperatura, después observó que sus ronchas siguieran iguales y levantó un poco sus playeras, comprobando que todo estaba bien, luego llegó una parte un poco más tediosa, ver que en su muslo no había irritaciones.
Lo dudó un poco pero sabía que era eso o podía haber una reacción alérgica peor y deberían volver al hospital, sin la opción de ir con Banner puesto que él estaba en una misión, así que lentamente para no despertar al niño y que éste no hiciera las cosas más difíciles, desabrochó sus pantalones y comenzó a bajarlos hasta su muslo, quedando un bóxer de Plaza Sésamo a la vista, del cual tomó la tela de abajo y comenzó a recorrer hacia arriba para descubrir su pierna, pero entonces reparó en que no sabía cuál le habían inyectado así que lo volteó para acostarlo boca arriba y le descubrió el otro muslo, pero para gran alivio no se veía ninguna marca de hinchazón ahí, aunque sí pudo advertir algunas cortadas diminutas.
Lentamente volvió a bajar la tela del bóxer y acomodó los pantalones del niño, haciéndolo respingar entre sueños seguramente por el movimiento.
Regresó a su asiento y siguió viendo la televisión, sin prestarle atención en realidad y sólo temiendo quedarse dormido por si a Harley comenzaba a pasarle algo.
-J.A.R.V.I.S., si notas algo raro en Harley, como que sus ronchas crezcan o sufra otro ataque de alergia, avísame de inmediato- ordenó a la IA.
-Por supuesto señor- contestó J.A.R.V.I.S.
Tony tomó la caja de inyecciones y la abrió, revelando cinco iguales a las que la enfermera le había mostrado utilizar.
Por precaución buscó en su celular videos de cómo debía hacerse y encontró varios, aunque todos mostraban lo mismo y rápidamente rememorizó el proceso y creía estar listo si la situación se presentaba.
Era ya la 01:00 a.m. cuando apagó las luces pero continuó viendo la televisión, entonces minutos después volvió a levantarse y repitió el proceso de chequeo a Harley comprobándolo intacto nuevamente.
Sin nada más que pudiera hacer comenzó a buscar en su celular todo sobre los ataques alérgicos, en general y a causa de las nueces, así como cada síntoma, forma de cuidado para alguien que lo sufría y las medidas de precaución a tomar.
Incluso le pasó por la mente que podría comenzar a trabajar en una cura, pero necesitaría a alguien para hacer algunos experimentos al respecto, y no veía la forma de que Harley se dejara pinchar varias veces para obtener ayuda de él de ninguna manera.
Continuó viendo la televisión mientras se tomaba una cerveza y aproximadamente una hora después volvió a hacer su revisión, sintiéndose paranoico.
Pasó los siguientes minutos jugando en su celular para despejar su mente, y al final cuando menos lo acordó logró dormir durante una hora aproximadamente despertando a las 03:27 a.m.
Volvió a comprobar al niño descubriendo esa vez que estaba un poco frío del rostro, así que después de acomodar su pantalón, tomó la cobija delgada que estaba en el otro sillón y la echó sin mucho cuidado sobre el niño dejándolo únicamente con la cabeza descubierta y regresó a su asiento seguro de que esa sería una larga noche.
Volvió a dormir por un poco más de una hora nuevamente, y luego despertó, sin saber si por rutina de su insomnio habitual o porque su subconsciente recordaba que debía revisar a Harley pero nuevamente lo hizo, encontrando en esa ocasión su temperatura corporal normal, aunque ya que presentía que seguiría haciendo eso un par de veces dejó el pantalón del niño abajo para no tener que maniobrarlo cada vez que lo revisaba.
El mismo proceso se repitió tres veces más, hasta que a las 06:38 a.m. Tony sintió verdadero sueño y apagó la televisión, e intentó mantenerse despierto pero después de un bostezo sus ojos se cerraron y cayó en un sueño más profundo que los demás.
Mientras tanto Harley se mantenía en un dormir placentero y lleno de paz, maravillado en su interior por el sueño que tenía en ese momento.
Se encontraba en lo que describiría como una selva, en un prado donde había pocos árboles y en el cielo las luces brillaban de color morado y azul, de una manera maravillosa que provocaba que no quisieras apartar la vista.
Entonces volteó a su al rededor y a metros de él pudo divisar un enorme árbol que se encontraba lleno de panteras negras, majestuosas y bellas, que miraban a un punto específico en la lejanía, entonces miró donde ellos y poco después vio una luz entre morada y azul hacer presencia y desvanecerse casi en el acto, dejando tras de sí a un hombre de piel morena y pelo negro, vestido con majestuosas vestimentas en tonos negro y dorado.
Miró hacia el árbol donde los felinos lo observaban y sin temor alguno caminó hacia ellos, entonces a pocos metros de él las panteras negra saltaron del árbol y cada una resplandeció en colores para transformarse también en hombres de aspecto y vestimenta solemne.
Se acercaron al hombre recién llegado y al mismo tiempo llevaron los brazos a su pecho cruzándolos formando una equis, a la vez que inclinaban el torso ligeramente.
Harley lo sintió en ese momento, lo sabía, el recién llegado era un rey siendo recibido entre reyes con honor, respeto y cariño, y sin pensarlo él mismo hizo el saludo de ellos y se inclinó ligeramente.
El rey, T'Challa, estaba seguro que se llamaba, volteó a verlo y sonrió cálidamente, después cruzó los brazos al igual que ellos y dijo unas palabras en un idioma que él no entendió.
El resto de reyes, al igual que Harley, se enderezaron y al mismo tiempo que T'Challa bajaron los brazos, entonces el hombre que estaba justo frente al rey, un hombre de pelo blanco que usaba lentes y rodeado de un atuendo dorado más sencillo, se acercó al recién llegado y le dijo "Bienvenido Pantera Negra" antes de envolverlo en sus brazos con amor mientras el resto de reyes se acercaban más para recibir al Rey de Wakanda, haciendo a Harley derramar una lágrima ante la poderosa y gloriosa escena de un rey siendo recibido entre reyes.


Desde que publiqué el primer capítulo de esta historia siempre lo he hecho con gusto y alegría, divirtiéndome con la interacción de los personajes que amo, y con la idea de que ustedes estarán leyendo cada palabra después, pero este capítulo ha sido diferente en cierto sentido, porque en serio tenía que estar bien, y desde un principio fue con el propósito y objetivo de llegar a la escena final, la cual tenía que estar perfecta.
Tal vez habría sido un poco más fácil hacer una historia a parte pero no quería improvisar cualquier cosa, así que tomé la decisión de hacerlo por medio de los ojos de Harley, quien está en una historia ajena al sueño que tuvo, pero creo que tuvo más sentido, porque no todos los fans de Marvel tuvimos la oportunidad de conocerlo en persona o de hablar con él, sin embargo, así como en este caso se hizo la conexión por medio de una historia de Iron Man, sé que también se hizo una conexión por medio del personaje que él nos trajo, lo veo en los comentarios y tributos desde el día viernes, y como dijo Pelicomic, es normal sentir tristeza por alguien que no conocías personalmente pero de alguna forma te marcó, en este caso con una película dentro de un universo cinematográfico que es importante para mí como sé que es para muchas otras personas.
Por supuesto estas palabras van dirigidas y en honor y memoria a Chadwick Boseman, nuestro Pantera Negra que falleció el pasado viernes 28 de agosto, y quería aquí dar este pequeño mensaje, porque he sentido como si fuera alguien que de alguna manera conocí, porque le dio vida a un personaje que en distintas maneras puedo asegurar que me ha acompañado cuando he necesitado compañía, porque ese día, durante el trailer de To the Endgame, fue su grito diciendo "Wakanda Forever!" una de las escenas que más me dio emoción de escuchar y que logró sacarme una sonrisa, como sé que se la logró sacar a muchas más personas tanto con Pantera Negra como con otras de sus películas.
Así pues este capítulo, que hice lo mejor que pude pensando varias veces en su partida, a pesar de ser con personajes que no me pertenecen pero que quiero y atesoro como si sí lo hicieran, va dedicado a él, a Chadwick Boseman, nuestro Pantera Negra y Rey de Wakanda, un gran actor y una gran persona.
Me gustaría que en este punto nos tomáramos un minuto de silencio para recordarlo, y nos quedemos con lo que marcó, un legado de niños admirando a T'Challa y un saludo que los fans de Marvel reconocemos al instante, así como otras enseñanzas que nos dejó con otros personajes así como él mismo con sus discursos y por medio de sus entrevistas y propios pensamientos.
Descansa en Poder, Chadwick Boseman.
Gracias por haber sido y seguir siendo por medio de lo que dejaste, mi Pantera Negra.
¡Larga vida al Rey!
¡Wakanda por siempre! 🖤💜

"La muerte en mi cultura no es el fin, es mas bien un punto de impulso, estiras ambas manos y Bast y Sekhmet te guían hacia el campo verde donde podrás correr para siempre"

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"La muerte en mi cultura no es el fin, es mas bien un punto de impulso, estiras ambas manos y Bast y Sekhmet te guían hacia el campo verde donde podrás correr para siempre"

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                            Yahaira D. G.

Iron Man. Vida como padreDonde viven las historias. Descúbrelo ahora