-Harley... Harley... niño, anda- decía Tony intentando despertar a Harley, pero ese día resultaba imposible para el niño y ya era hora de su medicina.
-Mmm- fue lo único que pudo tararear Harley moviéndose como si fuera a despertarse para volver a quedarse quieto acomodado en la almohada después.
Tony rodó los ojos.
-¡Harley Keener!- alzó más la voz haciendo a Harley enderezarse un poco.
-Anda, te la tomas y vuelves a dormir- le dijo volviendo al tono normal de su voz.
Harley comenzó a enderezarse entonces, pero con movimientos muy torpes de forma que parecía que volvería a quedarse dormido pronto.
Tony suspiró pero se conformó con eso y llevó la jeringa de la medicina a los labios del niño, quien pareció despertar un poco más con eso y luego siguió con la otra.
-Ahora sí, si quieres puedes dormirte- le dijo Tony.
Harley o lo entendió muy bien o ni siquiera le ponía suficiente atención por el sueño, de cualquier forma enseguida volvió a acostarse y cerró sus ojos quedando dormido al instante.
¿Pero quién se creía ese mocoso para tenerlo dándole las medicinas en la boca mientras podía volver a dormir enseguida mientras él incluso tenía que prepararlas?
Sabiendo que no escucharía otra cosa que le dijera salió de la habitación y recorrió los pisos hasta llegar a la cocina donde se hizo un café.
Apenas pasaba un poco de las 09:30 a.m. y suponía que Rhodey no tardaría en llegar por la armadura que ya había dejado lista en la sala. El desfile no sería hasta la tarde pero aún así conocía las necesidades rectas de su amigo de tener todo a tiempo, ordenado y controlado, además de que sabía que todavía durante esas horas estarían apurados de alguna manera afianzando últimos detalles de todas las cosas que fueran a realizar.
Se sentó en el sillón sin hacer nada durante media hora hasta que escuchó el timbre.
Enseguida se levantó del sillón y fue hacia la puerta.
-Voy- dijo antes de abrir, revelando al momento tanto a Rhodey como a Happy ahí parados- ah, no sabía que vendrían ambos- dijo haciéndose para atrás para que pasaran.
-Hola Tony, ¿cómo estás?- preguntó Rhodey mientras pasaba.
-Me tomó te chofer para ser precisos- explicó Happy con cara de pocos amigos, ya que había planeado tomar ese día de descanso para levantarse tarde por primera vez en mucho tiempo hasta que el general Rhodes intervino con esos planes.
-Perdona Happ, ya te dije que tengo que cruzar al lado contrario del desfile en unos minutos y haré todo lo que tengo qué más fácil con la armadura, y no quería tener que dejar el auto acá estacionado, la zona es privada pero puede ser día de mucho descontrol- dijo Rhodey.
-Suena lógico para mí- dijo Tony cerrando la puerta mientras Happy sólo tarareaba no muy conforme aún.
-¿Y bien? ¿Cómo van tus heridas?- preguntó Rhodey cuando Tony se unió al semicírculo que terminaron formando los tres en la entrada.
-Ya mejoraron, aún no me retiro los vendajes y por supuesto siguen siendo bastante evidentes pero puedo moverme bien y ya no siento que puedan abrirse en cualquier momento- contestó Tony tranquilamente, casi restándole importancia.
-Menos mal.
-Así es, años en esto restan importancia a este tipo de heridas.
-En eso estoy muy de acuerdo- asintió Rhodey, luego añadió- ¿y el niño?
Tony no pudo evitar sentir rareza de que ahora no sólo le preguntaran por él sino también por su pequeño "compañero de casa".
-Sin reacciones graves, como te estuve informando, y ya pasó tiempo así que no debería haber problemas respecto a eso, y mientras todos nos quedemos callados tú y Banner no perderán licencia de nada- dijo Tony finalizando con un tono bajo y un poco cantarino.
Rhodey decidió ignorar eso último, no era como que no se hubiera sentido culpable por sí mismo de lo que aceptó con el transplante de sangre pero como ya había pensado Tony siguió vivo y al final no había pasado a mayores.
-¿Y dónde está ahora?- preguntó.
-Supongo que aún dormido, comienzo a pensar que es peor que Happy cuando se trata de despertarlo- dijo Tony con cierto reclamo en su voz.
-Hey- dijo Happy.
-¿Le dijiste lo del desfile? Supongo que le entusiasmó al menos un poco- preguntó Rhodey.
-Mmm, nop, de hecho no le he dicho- respondió Tony lentamente, había olvidado ese detalle en realidad, el día anterior durante y después de haber jugado ajedrez con el niño estuvo muy distraído por lo que había notado mientras lo ayudaba a quitarse la pintura del pelo y el rostro, así que no tuvo mucha cabeza para recordar las cosas- ayer estuve algo, algo ocupado y lo olvidé pero es hasta las 03:00 así qué hay tiempo, si no me arrepiento- dijo añadiendo lo último en un susurro.
-No, Tony dijiste que irías y ahora lo tienes que...
-Pero no entiendo porque me quieres ahí...
-Debes salir de vez en cuando de la mansión...
-Ni siquiera se dignaron en invitarme para obtener una medalla...
-Y al niño le hará bien otra actividad...
-La última vez que salió casi lo matan...- comenzaron a discutir los dos al mismo tiempo.
-Bueno ya, según veo estaremos pasando las próximas horas juntos así que ya tendrán tiempo de discutir cuando al menos no tenga que oírlos con el estómago vacío- los paró Happy con cierto aire aburrido poco después.
Tony y Rhodey se callaron.
-Sí, es un buen punto- dijo Tony dando un pequeño suspiro pensando que ahora sí Rhodey podría querer encontrar momentos para sus sermones. Qué temáticas tendrían exactamente no lo sabía pero presentía que todo giraría en torno a cierto niño- pasando a otro punto, ¿dónde se supone que es?- preguntó para mantener la conversación en una dirección que no fuera Harley.
-En el apartamento de Happy, después del desfile, y Banner aceptó ir- informó Rhodey.
Happy asintió.
-Y yo pasaré por él así que no te apures por eso- corroboró.
Tony asintió.
-Bien, pero si va él no entiendo por qué me quieren a mí, con Banner completan todo para la fiesta de tres- comentó.
-Tony- dijo al momento Rhodey un poco serio- es en serio, ve, sal un poco, te hace falta distraerte y...
-¿Por qué no sólo dices que tienes miedo de que me vaya a una fiesta o algo parecido?- interrumpió Tony.
-Bueno, ya que estamos de hecho sí- contestó Rhodey.
Podría decirse que discutían, no era nada serio yendo de ellos, así se llevaban, pero ciertamente no estaban teniendo una plática llena de tranquilidad, Rhodey estaba un poco serio y Tony dramatizaba un poco el tono.
-Ya, claro, es que necesito unas niñeras entonces- contestó, luego en tono más en serio añadió- ¿exactamente a dónde quieres que me vaya con el mocoso de diez años que está aquí? Quiero decir, no es que me sienta apegado en plan "no quiero dejarlo solo" pero últimamente ciertamente no puedo, parece una mini bestia, me descuido cinco minutos y hace algo- dijo, dejando salir un poco de esa frustración que había tenido esos últimos días en los que no podía ni despegarse de Harley y cuando lo hizo ¡Pum! Consideró que la vida era mejor de colores.
Rhodey se quedó callado un momento.
-Por eso mismo ven, al niño le hará bien distraerse, he escuchado que si gastan su energía en deportes o juegos ya no les queda tanta para hacer travesuras y cosas así- dijo con un tono más relajado.
-Pues lo mandaré a correr veinte millas en estos días- dijo Tony antes de volverse a él- está bien, seguimos con el plan, pero te lo advierto Rhodes, no quiero ninguna referencia a ciertos términos o ciertos sucesos con el niño presente- amenazó.
-No los habrá Tony, no es mi idea incomodarlo o algo parecido- se sinceró Rhodey.
Tony asintió.
-Pero por cierto, ahora que no está, ¿qué pasó después de que nos fuimos ese día?- preguntó su amigo después.
Tony sabía a qué se refería, había intentado preguntárselo desde el día siguiente pero fue interrumpido y al final realmente sus llamadas sólo dejaron el tiempo suficiente para dar su "informe de salud", así que ya esperaba que su amigo no habría abandona la pregunta.
Se encogió de hombros y metió sus manos en sus bolsillos.
-Quiso hacerse el héroe porque pensó que las armaduras me ayudarían a salir del secuestro del Monstruo, claramente no supo manejar nada y pues, no le dije nada que no fuera verdad o que no aguantara- contestó.
-¿Qué quieres decir con "nada que no fuera verdad o que no aguantara"?- preguntó Rhodey con una ceja levantada.
-Pues ya sabes, lo normal...
-Te alteraste- aseguró Rhodey.
Tony tarareó un momento como pensando pero terminó asintiendo dos veces rápidamente.
-Bueno, sí, lo hice, sabes cómo soy, y en mi opinión no fui tan "malo" como habría sido discutiendo con un adulto, pero a un adulto no le habría tenido que reclamar por ciertas cosas, así que sí me alteré, sí le grité pero ya pasó, al final nos tranquilizamos, estamos bien y yo ya cambié y aseguré cada mecanismo que él utilizó y hackeo, por lo tanto no creo que sea necesario hablar más de eso, ¿bien?- explicó Tony, un poco rápido queriendo dejar bien en claro su punto.
Rhodey lo miró un momento pero asintió suspirando.
-Bien, tampoco es que vaya a decirte cómo hacer las cosas, tranquilo, sólo diría cualquier cosa como sugerencia, en la fiesta de Año Nuevo del 2004 hiciste llorar a un niño de catorce años porque defendió a tu mayor competencia, ¿lo olvidas?- respondió Rhodey.
Tony hizo memoria, entonces lo recordó, y puede que admitiera que se había pasado un poco pero en su defensa ese año sus ganancias habían sido muy superiores a las de .........
-Mmm, ok, pero ya pasaron años, intento no ser tan impulsivo porque ya me di cuenta que arruinarle una fiesta a adolescentes puede llenarlos de venganza haciéndolos crear a gente que se prende en llamas mientras contratan a un actor haciéndola de asesino, y además, vivo con el niño, si dejo que nos mantengamos de mal humor el ambiente se pone muy tenso- comentó alzando ambas cejas rápidamente en la última parte recordando por qué lo decía.
-Bueno, ya se verá- dijo Rhodey con un tono que ameritaba que no le creía del todo pero lo dejó pasar, después de todo como Tony dijo ya todo había pasado y tampoco iba a bombardear a Tony con tantas pláticas del niño... si no era necesario... al menos en ese momento, porque la hora avanzaba y tenía cosas que hacer para antes del desfile- y yo creo que me voy retirando, aún tengo cosas que hacer, así que ¿puedo llevarme la armadura?
-Ah, sí, claro- dijo Tony, satisfecho de que el tema de la conversación cambiara.
Apretó unos botones de su reloj y la armadura que estaba en la sala caminó hacia ellos hasta pararse en frente y abrirse.
-Algunas armas nuevas, ya lo descubrirás y aumenté un poco la capacidad del vuelo, arreglada en todos los golpes y problemas técnicos completamente- informó.
-Ya veo, muchas gracias Tony, te debo una- le dijo Rhodey.
-Sí, de hecho sí, no sé porqué dejo que te la sigues llevando si nunca te la di- dijo Tony frunciendo el ceño.
Rhodey lo ignoró tan sólo riendo un poco y entró a la armadura que de cerró y bajó el casco de la parte del rostro.
-Está bien, como siempre- dijo después de moverse un poco.
-No olvides quién la hizo- contestó Tony con cierto tono orgulloso.
-Sí. Bueno, tengo que irme, hay cosas por hacer y el tiempo avanza, ya nos veremos en la tarde, ¿bien?- dijo Rhodey.
-Sí, bien- afirmó Tony con resignación- ¿tú te vas o te quedas?- le preguntó a Happy.
-Me voy, quisiera tomar un desayuno en I Hop, pero si quieres puedes venir- invitó Happy.
-No tengo hambre, además tendría que cargar con el niño, ya no confío en dejarlo solo y tendría que apurarlo para que se aliste, además de que es día festivo y habrá mucha gente en todos lados- respondió Tony.
-Claro, entiendo, entonces nos vemos en la tarde- dijo Happy.
-Ajá.
Después Happy abrió la puerta para que Rhodey pudiera salir y lo siguió él.
Tony vio cómo uno entraba en su auto y el otro se despedía con una señal de la mano despegando hacia el cielo.
Cerró la puerta y regresó al sillón donde se acostó y cerró los ojos. Presentía que ese sería un largo día, y no era que no quisiera pasar tiempo con sus amigos, sinceramente sí le apetecía, pero sería la primera vez que estuviera con los tres estando Harley presente en la misma habitación y no sabía qué tan incomodo podría ser, por supuesto no estaba en la situación del niño que de pronto se vería con un hombre prácticamente desconocido, dos que había visto poco tiempo y, bueno, tal vez él ya no contara en la lista de personas con los que podría ponerse tímido o incómodo al menos en situaciones normales, pero el punto era que sabía que él conocería a todos en la reunión y tendría confianza, sólo conservaba la incertidumbre de cómo se comportaría Harley y cómo sería salir de celebración cargando un niño de diez años con él, sin contar que le asustaban un poco las pláticas que Rhodey encontraría la manera para sacar a relucir.
Pasó un rato cuando escuchó detrás de su cabeza a pasos aproximándose.
Se enderezó y vio a Harley a pocos pasos de la escalera.
-Hoy no hice nada de desayuno, come lo que comes siempre cuando no estoy, yo no tengo hambre- le dijo.
Harley asintió y después se retiró a la cocina.
Él volvió a acostarse en la misma posición y logró relajarse, hasta que rato después nuevamente escuchó pasos que se detuvieron detrás del sillón.
Harley dudaba de si debería volver arriba o podía quedarse con Tony ahí en la sala.
Tony abrió los ojos en ese momento y se sentó.
-Ven- dijo sin voltear a verlo.
Harley fue al momento y se paró frente a él.
Tony lo miró, captando por un microsegundo especialmente sus ojos azules pero se concentró en ignorar el hecho en seguida.
Ya sabía que los tenía, pero no podía quedarse hipnotizado en pensamientos o recuerdos cada vez que viera al niño, así que desde el día anterior se había propuesto hacer como si nada, al final no era nada del otro mundo, simplemente un niño con ojos azules.
-Necesito que te alistes y estés listo para salir a la 01:30- le informó.
Harley no pudo evitar sentir cierto miedo porque fugazmente el pensamiento de que Tony pudiera estar llevándolo a un lugar para deshacerse de él lo golpeó.
-¿A dónde?- preguntó tan normal como pudo.
-¿Sabes qué día es hoy?- le preguntó Tony.
-Mmm, es 04 de julio- contestó Harley.
-¿O sea...?
-Día de la Independencia- contestó Harley.
-Exacto, así que iremos al departamento de Happy, los chicos quisieron reunirse por el día de hoy- contó Tony.
Harley se relajó al momento, luego la duda fue a él.
-¿Qué chicos?- preguntó curioso.
-Banner, Happy y Rhodey- contestó Tony.
Harley se sorprendió un poco.
-Me ¿me vas a llevar a una reunión con tus amigos?- preguntó con tono dudoso.
-Sabes, a veces haces preguntas un poco obvias, ¿no te estoy diciendo que te alistes?- le dijo Tony con una ceja levantada.
Harley rodó los ojos.
-Ya entendí, sólo que, pensaría que es algo a lo que preferirías asistir solo, ya sabes, para pasar tiempo con ellos- le dijo.
No era que no quisiera ir, simplemente la noticia había logrado tomarlo por sorpresa, ya que estaba pasando de ser ocultado por Tony a ser avisado de que lo llevaría con él en una situación así, hasta el momento sólo lo había sacado cuando lo había visto necesario, claro que ahora los demás sabían de que... oh oh, estaba en un dilema, no había visto a ningún hombre desde toda la situación con el monstruo y que revelara en pleno grito cierto detalle, y en el caso de Happy desde que lo había ignorado y había huido con las armaduras, mmm, podía tener algo de interesante estar conviviendo con tres héroes pero ciertamente la experiencia sería un poco incómoda.
-Bueno, para ser sincero ya no estás en un punto en que te tenga confianza para dejarte solo- confesó Tony, que para empezar en ningún momento se planteó dejarlo porque total, ya los tres sabían la verdad y además sabía que la intención de Rhodey era conocerlo más así que lo haría regresar por él si se presentaba solo, pero incluso ahora que le había dado Harley esa posibilidad se dio cuenta de que no era algo que se atreviera a hacer, habían pasado muchas cosas los últimos días, no podía dejarlo solo por miedo a una reacción alérgica secundaria, después cuando lo hizo se escapó con varias armaduras para enfrentar a un monstruo, luego volviendo a estar solo consiguió enfermarse y nuevamente no se le pudo despegar, volvió a estar solo y pintó tres armaduras y un carro costoso, sin olvidar que por dejarlo solo casi lo habían secuestrado, había aumentado la seguridad muy bien pero, ya eran muchas cosas, y antes de eso ya habían ocurrido otros sucesos como la armadura fuera de control y el hecho de que casi incendiaba algo con la cazuela y la estufa más sus experimentos con taladros; no, tenía que admitirlo aunque no quisiera, el chico necesitaba cierta vigilancia, su curiosidad o bloqueos del pensamiento eran frecuentes y él ya había tenido suficiente de cuidarlo porque estaba enfermo o débil, así que había llegado un punto en que dejar a Harley solo en la casa como en un principio se atrevió ya no era una opción.
Harley por su parte no supo si debía tomar a regaño o reclamo ese comentario o simplemente Tony lo había dicho por decir.
-¿O sea que...?- comenzó a preguntar, porque ¿quería decir que no confiaba en él? O ¿ahora lo llevaría a todas partes? O ¿necesitaba mejorar en sus habilidades para poderse quedar solo en casa?
-O sea que eres un mocoso que fácilmente llega a los problemas, algunos más graves que otros pero al final del día te las ingenias para ir a ellos, así que no se me ocurren muchas circunstancias para poder dejarte solo en la casa nuevamente, entonces espero que hoy estés con ánimos de salir porque vienes conmigo- contestó Tony con un pequeño tono de reproche al principio pero manteniéndose tranquilo.
-Está bien, sólo quería confirmar- le dijo Harley encogiéndose de hombros, aunque la verdad se sentía un poco nervioso ante la idea.
-Bueno, pues ya lo hiciste, ahora muévete, te quiero listo a la 01:30, nos encontraremos con ellos en el desfile anual y nos queda a una hora, más el tráfico del día de hoy, ya te imaginarás- explicó Tony.
-Está bien, estaré listo- contestó Harley confiado antes de retirarse.
Notó que Tony había vuelto a acostarse mientras subía las escaleras y entonces llegó al cuarto, sacó unos pantalones y una playera café oscuro más la ropa interior (que cuidó no fuera de Iron Man u otro superhéroe) y se metió a la ducha, donde el piso aún tenía algunos restos de pintura y tuvo que sacar un bote de shampoo nuevo del mueble porque se había acabado el último intentando quitarse la pintura el día anterior.
Cuando terminó se vistió, peinó y cepilló los dientes, entonces notó que le quedaba un poco más de una hora y media para tener que salir, así que terminó jugando con un Burrito Saltarín que era uno de los juguetes que Tony le había comprado, aunque terminó viendo que no era tan interesante y difícil de lograr como en el comercial, así que terminó cambiándolo por un cubo de rubik que desarmó y se puso a armar.
Iba por el último lado cuando Tony entró al cuarto llevando en la mano la jeringa con la medicina.
Al instante puso una cara de queja.
-Haz la cara que quieras pero no empieces a ponerme peros, abre la boca- le dijo Tony.
-¿Cuánto tiempo más tengo que tomarla? ya me siento bien- preguntó Harley.
-Ya te había dicho que hasta mañana, mínimo, pero ciertamente te veo bien, aprovecharemos que veremos a Banner hoy para que nos diga si mañana será tu último día o debes seguir- explicó Tony.
Harley gruñó.
-Vuelve a pasar la noche mojado encerrado en el baño- le dijo Tony.
Harley se enderezó y abrió la boca entonces, y Tony pudo dejar salir el líquido que lo hizo hacer una mueca.
-Muy bien- dijo Tony satisfecho- ¿y ya estás listo?- preguntó.
-Sí, ya hice todo- contestó Harley.
-Ok, haz lo que quieras este rato, te hablo en una hora- le dijo Tony.
Harley asintió y el hombre salió de la habitación, entonces regresó a terminar su cubo que terminó deshaciendo y haciendo nuevamente dos veces más antes de terminar jugando lanzando al techo y atrapando una pequeña pelota de esponja con diseño de balón de fútbol.
Entre eso y jugar con un video juego retro de tetrix se entretuvo el resto del tiempo hasta que J.A.R.V.I.S. le dijo que Tony lo estaba esperando abajo.
De inmediato fue a la sala y vio al hombre esperándolo en las puertas de cristal, aunque le sorprendió verlo vestido con un simple pantalón, tenis negros y playera negra, sin llevar el traje que acostumbraba y creía usaría en un evento que estaría lleno de gente como el desfile, aunque analizándolo precisamente por ese debía de ir así, lo más seguro era que no quería ser reconocido. También notó que sujetaba una bolsa de plástico negra.
-¿Ya?- le preguntó cuando llegó a su lado.
-Ajá- contestó Harley.
Entonces Tony abrió la puerta para que salieran y se dirigieron a la cochera, donde al llegar Harley no pudo evitar mirar el auto que había pintado, que por cierto, había sido arreglando por Tony aunque aún era notable cierto aspecto raro en donde lo había manchado.
-Lo pinté como mejor pude pero conservará ese tono desigual- le dijo Tony notando hacia dónde iba su mirada.
Harley se mordió un poco el labio con culpabilidad.
-Lo...
-Sientes- adivinó y cortó Tony antes de que él lo dijera.
Él sólo se encogió de hombros.
Tony soltó un poco de aire.
-Bueno, ya pagaste por eso el día de ayer, ¿no, Barney? Vamos, adentro- contestó Tony subiendo a la camioneta negra.
Harley se sintió aliviado de que el hombre estaba dispuesto a dejar el suceso en el pasado y rápidamente subió a la parte trasera del coche, ambos se pusieron los cinturones y Tony arrancó esperando que ese fuera un buen día y que acabara pronto.
Condujo en un silencio cómodo gran parte del camino.
-Oye...- dijo Harley de pronto, ni siquiera pensó en lo que estuvo a punto de preguntar, simplemente se dejó llevar por la duda pero se dio cuenta a tiempo de que no era algo para hablar así como así tan sorpresivamente, menos con Tony conduciendo, pues iba a preguntar cómo habían reaccionado los demás con la noticia, porque una parte de él quería saber cómo debía de actuar o qué podía decir, pero aún así mayor era la parte que no haría ilusión a ese tema ni de broma casual.
-¿Qué?- le preguntó Tony tranquilamente ajeno al dilema que se presentaba en los pensamientos de Harley.
-Nada, sólo, olvídalo, lo olvidé- respondió Harley volteando hacia la ventana.
Tony frunció el ceño y no dijo nada, lo observó bien y pudo identificar su expresión de nerviosismo.
-¿Qué hiciste ahora Harley?- preguntó sin dejar salir exactamente un tono acusador pero sí uno que dejaba ver que estaba listo y resignado para cualquier noticia.
-No hice nada- respondió Harley al momento, sabía que no la había puesto fácil los últimos días pero tampoco era para tanto, ¿o sí?
-Te ves un poco nervioso- acusó Tony distraídamente volteando a ambos lados de la carretera.
Harley se quedó callado, sin saber qué decir, pero a Tony el silencio no le agradó mucho, aunque comenzó a pensar un poco y llegó a una pequeña teoría.
-¿Preferirías no ir a esto?- le preguntó sin quitar sus ojos del camino.
Harley analizó un poco la pregunta, era cierto que estaba nervioso pero, se trataba de Hulk y Máquina de Guerra, ¿qué niño rechazaría la oportunidad de convivir con ellos? Claro que tenía sentido que lo hiciera el niño que vivía con Iron Man no precisamente como un fan, pero de cualquier forma no era como si pudiera simplemente evitar o querer impedir que Tony saliera con sus amigos, precisamente su plan, últimamente muy tirado, sobre no darle muchos problemas al hombre iba para que él pudiera seguir haciendo su vida como normalmente lo hacía sin que él estuviera interfiriendo.
-Estoy bien, sólo, me tomó de sorpresa la salida- contestó.
-Iba a decírtelo desde ayer, pero con el problemita que terminaste creando se borró de mi mente- contestó Tony dejando la recriminación de lado.
Harley únicamente se encogió un poco en su asiento.
Hubo un momento de silencio hasta que Tony lo rompió, sin hacer contacto visual por el espejo ya que iba más concentrado en la carretera.
-Oye, no quiero momentos incómodos ni nada parecido, si no te sientes a gusto en algún momento sólo dímelo, ¿sí? Podemos regresar a la casa y no hay problema- dijo.
Sintió que debía dejar esa opción abierta, porque si bien eran sus amigos y confiaba en que no dirían ningún comentario "inadecuado" con Harley presente, al final comprendía que Harley estaría en la situación en la que prácticamente no conocía a ninguno de los otros tres, lo que tal vez hasta cierto punto lo podía hacer sentirse acorralado, y no quería que las consecuencias de eso se vieran en que el ambiente estuviera raro entre ellos después.
Harley parpadeó y se quedó callado unos instantes, sorprendido y agradecido a la vez de que Tony lo considerara de esa forma para que estuviera bien, renunciando incluso al día que tenía planeado con sus amigos.
-Está bien- respondió un poco tímidamente.
Tony asintió y el resto del viaje se mantuvo en silencio, con menos tráfico del que Tony esperaba, al menos hasta que llegaron a la zona del desfile, porque ahí la gente se amontonaba y los carros iban muy lento buscando dónde estacionar o con cuidado de no atropellar a alguien.
Tony agradeció tener las ventanas blindadas para que no pudieran reconocerlo con un niño en medio de tanto público.
Entonces comenzó a pensar en cómo debería de encontrar a los demás o de qué tan seguro sería bajar del vehículo, iba con ropa muy informal y desde luego usaría gorra y lentes completamente oscuros pero, ¿y si alguien lo reconocía? No se trataba de una fácil multitud de venir o treinta precisamente, hasta donde le alcanzaba la vista a ambos lados estaba lleno, de forma que incluso dudó que pudiera encontrar a los demás.
Al final entre seguir las direcciones que tomaban los otros carros vio que algunos se estaban estacionando detrás de la gente que estaba en hilera para ver el desfile.
Quedaban divididos por una banqueta que tenía en medio pasto, de un lado estacaban las personas y del otro, donde por cierto se extendían a los lados otras minibanquetas para formar estacionamientos, encontró un lugar Tony y se estacionó.
De la gente que había sería un mayor problema intentar buscar a los demás con la camioneta, y sería un riesgo salir en su búsqueda para luego regresar al final por el carro, todo el tiempo seguido del niño, así que decidió que lo mejor sería ver el desfile desde donde ya estaban y ya al final les marcaría a los demás para saber dónde encontrarse o iría directamente a la casa de Happy.
-Faltan diez minutos para que el desfile comience- anunció al niño.
Harley miraba por la ventana.
-Vaya, hay mucha más gente de la que solía haber en mi pueblo- dijo.
-Si quieres puedes bajar para que veas bien el desfile, pasa al frente donde están haciendo la hilera- le dijo Tony.
-¿Tú no vas a bajar?- preguntó Harley volteando a verlo.
-No, no será nada que no haya visto antes, veré lo que pueda desde aquí- respondió Tony, que había decidido no arriesgarse y que en realidad le daba igual, sólo cumplía con haber ido y pensaba que como dijo Rhodey al niño le podía hacer más ilusión.
-Entonces puedo quedarme contigo- se ofreció Harley.
-Como quieras, pero de aquí no verás mas que tal vez las partes aéreas, todas las personas tapan- le dijo Tony, a la vez que hacía su asiento un poco hacia atrás para acomodarse semi acostado.
Harley sólo se quedó viendo, pensando si en verdad quería verlo como para bajar.
-¿No íbamos a verlo con tus amigos?- preguntó.
-Rhodey es militar, está participando, y Happy y Banner no sé dónde están, mejor nos reunimos con ellos cuando termine, para lo que nos reunimos en sí es para comer- contestó Tony.
Harley asintió.
Se quedaron unos momentos en silencio hasta que el niño lo rompió.
-¿Me puedo pasar adelante?- preguntó pensando que así podría ver mejor, al menos en su pueblo los carros militares solían ser grandes, imaginaba que en esa ciudad con más razón.
-Si quieres- le dijo Tony con los ojos cerrados y la cabeza sobre los brazos.
Harley entonces se cruzó por en medio de los sillones.
En otro carro Tony habría hecho escándalo pero esa camioneta estaba precisamente "habitada para Harley" en ese tipo de cosas, y principalmente mientras menos abriera la puerta para que él se viera mucho mejor.
Cuando Harley estuvo al frente se sentó en el asiento del copiloto y miró cómo la multitud se seguía formando.
Los últimos tres años no había asistido al desfile de independencia, incluso ese día su madre había estado ocupada por el trabajo pero cuando fue lo había disfrutado.
Pasaron los minutos y ya estaba por decidirse a bajarse para tener una mejor visión pero al parecer por la misma cantidad de gente que había pidieron que se separaran un poco para que otros pudieran ver, de esa forma terminó quedando espacio para que Harley pudiera apreciar todo desde la camioneta por un hueco.
Comenzaron a ser lanzados cuetes y la gente de afuera agitó pequeñas banderas de Estados Unidos, luego supuso que estarían pasando los militares y efectivamente poco después los vio pasar en posición.
-En serio, si quieres puedes salir, sólo regresa en cuanto termine y no te pierdas- le dijo Tony aún acostado.
Harley lo miró y pensó que de cualquier forma estaría con Tony más al rato pero el desfile era sólo en ese momento, así que se bajó y se puso por la "rendija" que había quedado para observar.
Los militares marchaban, y algunos carros también militarizados iban, incluso los bomberos en cierto punto.
Después comenzó a prestar atención en las aviones pequeñas que pasaban volando.
Pasó un rato ahí hasta que divisó que los últimos soldados estaban ya a la vista, entonces fue cuando en el cielo se vio a Máquina de Guerra volando seguido de otros dos aviones y aventaron cuetes y fuegos artificiales, aunque éstos últimos se apreciaron muy poco debido a que estaban a plena luz del día.
Los militares terminaron de pasar pero Máquina de Guerra se quedó volando y haciendo maniobras durante unos minutos más hasta que aterrizó y comenzó a saludar a la gente.
Harley en ese momento se puso un poco nervioso y prefirió regresar a la camioneta, después de todo el desfile en sí ya había acabado, sólo debían de abarcar a toda la gente pero por su lugar ya habían pasado todos y no se sintió listo para ser visto por Máquina de Guerra tan de repente.
Entró en la camioneta por el asiento de en frente.
-Ah, ya era hora, ya pasaron quince minutos de que debiste tomar la medicina, abre la boca rápido- le dijo de inmediato Tony sujetando ya la jeringa hacia su boca.
No había querido bajar, creía que era demasiada gente y no quería arriesgarse de que entre tanta alguien lo reconociera, podía incluso haber reporteros ahí, y no podría dar la respuesta ya planeada de "es un fan al que le cumplo el deseo de conocerme" porque en esa descripción no encajaría que le esté dando al niño una sustancia en la boca con una jeringa, por un lado sabrán que hay una relación escondida ahí si tiene esos "detalles" con él, por el otro terminará mal parado como un lunático que obliga a niños a beber cosas y podrían incluso acusarlo de haber estado drogando a Harley, y no sabía qué parte era peor.
Harley abrió la boca con desgana y se tomó la medicina, luego la otra, sin lograr estar acostumbrado completamente al sabor de las pastillas machacadas.
Tony guardó las jeringas en la bolsa negra de nuevo, ahí había tenido que guardar todos sus utensilios necesarios para la medicación.
Entonces se quedaron viendo hacia el frente, con Tony teniendo ya su asiento puesto y poco después vieron que la gente comenzaba a irse, lo más probable a sus propias comidas en casa o picnic, todo en reuniones familiares.
-Mmm ¿Tony?- preguntó Harley, no sabía cómo haría la pregunta, sólo intentaría no usar "palabras clave" o específicas para no incomodar las cosas, pero necesitaba saber qué concepto tenían los amigos de Tony de él después de ese día alocado y riesgoso.
-Dime- le dijo Tony mirándolo con una ceja levantada, ya notando una expresión nerviosa en el niño.
Harley iba a comenzar hablar pero en ese momento el celular de Tony sonó.
A Tony le habría gustado rechazarlo porque ya había visto que los secretos del niño solían contener algo un poco o muy catastrófico, pero sería más catastrófico terminar ignorando una llamada de alguien de su equipo en problemas, problema del tipo "estoy a punto de morir pero tú puedes salvarme", aunque en esa ocasión sólo era Happy.
-¿Ajá?- contestó.
-¿Dónde estás?- preguntó Happy.
-Del lado de las palmeras, en la camioneta, justo frente de donde pasó el desfile- anunció Tony.
-Nosotros estamos del otro lado, hay mucha gente, pensamos que los mejor es que cada quien vaya por su lado hasta mi casa, ya nos vemos allá para no entretenernos- sugirió Happy.
-Sí, me parece bien- estuvo de acuerdo Tony.
-Bueno, ya me voy a arrancar, allá nos vemos- dijo Happy y colgó.
Tony guardó su celular y miró al niño, que para ese momento había tomado esa llamada como una señal de que no debía preguntar.
-¿Qué querías decirme?- le preguntó Tony.
-Ya nada, olvídalo, no era importante...
-Harley...
-No he hecho nada Tony, simplemente era un comentario, pero ya no es necesario- se apresuró a decir Harley detectando el tono de voz.
Tony entrecerró un poco los ojos.
-Si descubro lo contrario...
-Que no- cortó Harley.
Tony rodó los ojos.
-Tú tienes la culpa de que me ponga así, mejor déjate de comentarios y vuelve a tu asiento, ya nos vamos- instruyó Tony.
Harley no esperó dos veces y de inmediato se cruzó como antes hasta llegar a su asiento.
Tony comprobó los alrededores para asegurarse de que no atropellaba a nadie, entonces lentamente porque había otros carros y personas, comenzó a sacar la camioneta de donde estaba.
Demoró unos minutos pero al fin pudo salir a la carretera y se dirigió al momento al apartamento de Happy, sin ver el carro de éste por ninguna parte en la carretera.
Harley como siempre se mantuvo viendo por la ventana y llegó a la conclusión de que ya afrontaría lo que viniera en la pequeña reunión cuando estuviera ahí, pues comprobó que no se atrevía a preguntarle nada al respecto a Tony y tampoco iba a ser el causante de que el hombre cancelara todo aunque se lo había sugerido.
Para mantener su mente lejos de lo que le esperaba se concentró en contar los carros por los que iban pasando, llegando al número 886 antes de que desaparecieran de su camino.
La zona en la que Happy vivía era tranquila, no solían ir muchas autos además de los de las personas que vivían en el mismo edificio, entonces Tony pudo acelerar la velocidad y perder el tráfico que lo había estado deteniendo.
Harley perdió la noción del tiempo y simplemente se relajó contra el asiento, pensando en cualquier cosa menos en lo que se avecinaba porque su estómago comenzaba a dar muestras de los nervios que sentía.
Entonces al fin Tony giró y divisó el edificio de tamaño mediano donde su amigo vivía.
Buscó el lugar donde ya sabía que estacionaba el auto, en una hilera frente al edificio y supo que ya había llegado porque su carro ya estaba ahí.
Estacionó su camioneta detrás y la apagó.
Al menos no tenía nervios de que alguien lo viera con Harley, en las veces que había ido a ver a Happy no pasaban de cuatro las veces que alguien lo paró, pues el jefe de seguridad había hecho su trabajo en buscar una vivienda con vecinos escasos y dedicados a sus asuntos, sin contar que el edificio contaba también con muy pocos niños de forma que no podían escucharse gritos y sabía no sería sorprendido por ninguno, además al ser día festivo lo más probable era que muchos estuvieran de día de picnic o visitando familiares.
Se colocó la gorra y los lentes negros, sólo por si había alguna cámara enfocando a él y para cuando regresaran a la camioneta a la hora de irse, sin olvidarse de tomar la bolsa negra donde llevaba la medicina de Harley.
-¿Listo para bajar?- preguntó casualmente volteándose hacia atrás, aunque la pregunta también se la hacía a sí mismo sintiendo cierta resignación.
Harley lo miró unos segundos, se veía algo nervioso, entonces supuso que tal vez a ese acontecimiento se debía esa actitud del niño que había logrado detectar antes.
Sin embargo Harley no dijo nada y sólo asintió.
Tony regresó un asentimiento y después bajó de la camioneta sin querer darle más vueltas y enseguida Harley lo siguió.
Caminaron hacia el edificio y Tony los dirigió por una puerta abierta donde se daba a una sala, pero no había nadie porque la oficina estaba del otro lado, entonces ahí mismo presionó el ascensor.
Harley ya tenía recuerdos de cómo se sentía estar ahí así que fue mejor que las anteriores ocasiones, al menos una vez pasando el inicio de la subida.
Tony sentía un poco que debía decir algo pero ¿qué? Sabía porque el niño debía sentirse nervioso, no era así pero dada las circunstancias la última vez que vio a sus amigos tenía sentido, él mismo se sentía un poco raro aún a pesar de conocerlos bien y la confianza, pero era precisamente por ese tema que no podía decirle algo, no sin mencionarlo, cosa que no haría, entonces prefirió quedarse callado mientras dejaba a las cosas estar.
El ascensor se detuvo en el último piso y ambos bajaron, Harley aliviado, pero luego creyó que prefería regresar adentro.
-Ven- le dijo Tony y caminaron por el pasillo que se extendía al frente donde había dos caminos para al lado, en su paso se encontraron una puerta y hasta el final otra, teniendo el número 107 con números dorados.
Como Tony se paró ahí Harley supuso que debía de ser donde vivía Happy.
Tony tomó un poco de aire y entonces tocó, dispuesto a hace lo que hacía siempre en el pasado (e incluso ahora) cuando debía presentarse en una junta que no quería: ignorar la situación incómoda y ser un hombre relajado, al menos le agradaban las personas de la reunión.
En pocos segundos la puerta se abrió y salió Happy detrás de ella.
-Ah, por un momento pensé que era el conserje, creo que es la primera vez en mucho tiempo que llegas a mi casa por la puerta y no por la ventana o el balcón- le dijo.
-Incluso Iron Man debe descansar en los días festivos- respondió Tony entrando.
Harley al momento caminó justo a su lado, sin saber qué decir, Tony no había saludado y sólo hacerlo él lo ponía algo nervioso.
Vio rápidamente que se encontraba a unos pasos de la puerta una sala, tenía tres sillones, una grande y los de al lado pequeños, y del lado derecho estaba una televisión colgada en la pared, aunque la pared era pequeña abarcando sólo parte de todo el espacio y funcionando como divisor del lado de la cocina, donde vio la estufa, el fregadero y el horno contra la pared con el arco, teniendo detrás una barra con sillas altas.
Justo a su lado había unas escaleras que supuso irían a la habitación o las habitaciones, y delante había dos puedas de cristal que daban una terraza que se veía amplia con un balcón rodeándola.
Tony se quitó la gorra y los lentes y los aventó en una mesa que estaba al lado de la puerta, al igual que la bolsa negra, entonces se dio cuenta de que Banner estaba sentado en el sillón que daba la espalda cuando se levantó.
-Hola Tony, me da gusto verte- lo saludó con una sonrisa.
-Hola Banner, hasta que pudiste regresar de tu viaje- saludó Tony.
-Creí que Fury no me dejaría pero sí- dijo Banner asintiendo, luego se volvió hacia Harley que se mantenía al lado de Tony, unos pasos para atrás- hola Harley- le saludó sonriendo.
-Hola doctor Banner- saludó Harley, evidentemente con la voz más delgada de lo normal y apenas curveando un poco los labios para devolver la sonrisa.
Era raro, nunca se había sentido tímido entre la gente, ni siquiera lo había hecho cuando conoció al doctor Banner la primera vez, pero ahora...
-¿Y Rhodey no ha llegado?- preguntó Tony decidiendo ignorar el tono del niño y caminando hacia los sillones.
-Dijo que tardaría un poco por tener que hablar con su jefe pero no creo que tarde, viene en la armadura, más rápido que en carro en medio del tráfico- contestó Happy imitando a Tony y sentándose en el otro sillón pequeño.
Harley no supo si debía hacer lo mismo pero sin pensar su único instinto fue no querer separarse de Tony así que lo siguió tímidamente y se sentó con él en el sillón grande, dejando un brazo de distancia.
Banner se unió a sentarse de nuevo también.
-¿Y cómo sigues con las heridas?- preguntó.
-Sigue todo bien, no me he retirado los vendajes pero ya no corro riesgo de que se me abran- respondió Tony.
Banner asintió.
-¿Y también el resfriado pasó?- preguntó mirando tanto a Tony como a Harley.
Éste no se sentía con muchos ánimos de hablar pero ni siquiera hizo falta porque Tony se adelantó.
-Yo diría, no recayó y la tos y estornudos ya son sólo de vez en cuando, de cualquier forma sigo dándole la medicina- respondió Tony, sintiendo raro al estar dando informes del estado de otra persona.
-Muy bien, si se mantiene así sólo deberá tomarla mañana y será libre el sábado- respondió Banner.
"Sería el mejor regalo que pueda obtener" pensó Harley, reparando por primera vez detenidamente en cierta fecha.
-Bien, al fin- dijo Tony con tono cansado, luego añadió normal- ¿Algo interesante que sucediera en tu viaje?
-Nada que pueda ser una información útil, tan sólo que todo está controlado y se siguen haciendo investigaciones- reportó Banner algo serio.
Tony asintió e iba a hablar pero Happy lo interrumpió.
-Sí, bueno, entonces estamos a salvo y es Día de la Independencia, sinónimo de no trabajar y de no comenzar a hablar de su segunda vida probablemente en forma clave mientras yo no entiendo así que ¿por qué no dejan el tema por hoy?- dijo.
Harley en ningún momento había podido verlo si quiera, recordando esa noche.
-Creo que Happy tiene razón, de cualquier forma si fuera importante te avisarían de inmediato, no le des más vueltas por ahora- estuvo de acuerdo Banner.
-Sí, está bien- dijo Tony resignado.
-Entonces, yo creo que hay que empezar una ronda mientras esperamos a Rhodey para hacer la carne- dijo Happy parándose y yendo a la cocina.
-Espera, ¿me vas a poner a cocinar?- preguntó Tony.
-No, pondré a Rhodey a cocinar, por eso lo espero, tú nos envenenarías- replicó Happy desde la cocina.
Tony entrecerró los ojos.
-Mira quien habla, el que no pudo si quiera servile un ponche a esa mujer en las...
-Te dije que no volvieras a mencionar eso- llegó corriendo Happy haciéndolo callar.
Tony simplemente le dio una sonrisa burlona y levantó las manos en señal de rendición.
-Está bien, está bien- dijo.
Happy rodó la cabeza y regresó a la cocina, poco después entrando de nuevo con tres latas de cerveza, tendiéndole una a Banner primero.
-Prefiero esperar a la comida, si bebo mucho y con el otro sujeto...- respondió éste.
Happy se encogió de hombros y le dio una a Tony.
-Oye, eso sería interesante, un Hulk borracho, ¿qué haría?- preguntó éste tomando la lata.
-Nada mejor de lo que hace sobrio- respondió Banner.
Happy dejó la cerveza faltante en la mesa que había en medio y ya iba a sentarse cuando reparó en Harley, siendo fácil de olvidar porque no decía nada y mantenía su mirada en sus muñecas.
-Ah, ¿qué toman los niños?- preguntó torpemente a Tony, sin saber cómo debería dirigirse a un niño.
-Jugos, refrescos...
-Yo no quiero nada- cortó Harley con timidez, luego añadió rápidamente apenas subiendo la vista hacia Happy- gracias.
Happy miró a Tony pero este le hizo un gesto de que estaba bien y se sentó con su propia cerveza.
Aunque Tony no quedó muy tranquilo con el tono de Harley, sabía que no se dirigió a él exactamente y que debía de ser todo por la presencia de Banner y Happy pero aún así no pudo evitar recordar cuando apenas y podían intercambiar una frase, lo cual era un retroceso que ciertamente no quería dar.
-Ah, por cierto- dijo Banner recordándolo de pronto- Barton te envía saludos.
-¿Lo viste?- preguntó Tony.
-Fue muy rápido, apenas y cambiamos unas palabras, pero supo lo de la bestia y me preguntó cómo estabas- contestó Banner.
Tony al momento abrió los ojos en grande.
-¿Qué?- preguntó incrédulo.
Banner se vio confundido unos segundos hasta que reparó en Harley.
-Se extendió el rumor de tus heridas, pero le dije que te tratamos rápido y te recuperaste, no pudimos hablar nada más porque enseguida se fue- relató Banner esperando haberse dado a entender.
Tony soltó el aire que no se dio cuenta había estado reteniendo.
-Bueno, ah, gracias- dijo antes de darle un sorbo grande a la cerveza.
Happy notó por qué lado se provocó la pequeña tensión y quiso disiparla.
-Bueno, ¿qué dicen si prendemos la tele? Hoy hay partido de baseball- dijo buscando el control.
-Sí, está bien- dijo Banner.
Tony volvió a beber pero en seguida el ruido del canal desvío la atención de la conversación pasada y decidió sólo dejarlo ir, aunque sí tendría que buscar un momento para hablar con Banner antes de irse ese día.
Harley sólo quería desaparecer, logró imaginar de qué iba la conversación, y hasta el momento había habido varías referencia indeseadas a lo que pasó esa noche con el monstruo, y sin percatarse de ello poco a poco comenzó a apegarse más a Tony.
En poco tiempo Banner y Happy se adentraron en hacer comentarios sobre el partido mientras el otro adulto y el niño se quedaron callados.
-Voy al baño- dijo Tony cuando se terminó la cerveza y sabiendo ya dónde estaba se levantó y subió las escaleras.
Harley se le quedó viendo en todo momento, sin que le agradara quedarse solo con Banner y Happy, pero sentía que se vería ridículo pararse y correr tras él.
Banner viendo cierta incomodidad pensó que tal vez podría disiparla si hacía una conversación con él, demostrándole que no haría comentarios sobre lo ocurrido la última vez que se vieron.
-¿No te gusta el baseball Harley?- le preguntó amablemente.
Harley tomó unos segundos antes de reaccionar a que le hablaban.
-Ah, no es que no me guste pero no lo he visto mucho, a mi mamá le...- se cortó cuando terminó mencionando a la mujer. Banner ya sabía la verdad pero hasta hace poco había creído que vivía con su madre y ahora le hablaría dando a entender que estaba muerta, no volvía las cosas fáciles.
-¿A ella no le gustaba?- le preguntó después Banner, con el mayor tacto posible, no sabiendo qué tan delicado era el tema de la mujer para el niño y sin estar seguro de que se detuvo de hablar por esa razón.
Harley perdió un poco la encrucijada cuando Banner la mencionó normalmente.
-No, la desesperaba, entonces no solíamos verlo, éramos más de fútbol americano- contestó.
-Ah, ya veo, ¿entonces es el deporte que te gusta?- le preguntó Banner.
-Mmm, me atrae verlo pero, en realidad no soy muy deportivo- contestó. Era cierto, podía tener cierta condición y correr, no se consideraba exactamente torpe para hacer las cosas (o era su teoría porque hacía dos años que no tenía educación física en su escuela) pero no le atraían más que como una curiosidad de vez en cuando.
-Jeje, te entiendo, yo tampoco, nunca me gustó de niño, me divertía más con la clase de química, los juegos de laboratorio- dijo Banner.
Ante esa información Harley perdió sólo un poco la cantidad de nerviosismo.
-A mí igual, soy más de ciencias, y matemáticas- dijo.
-Todo un prodigio, muchas personas odian las matemáticas- le dijo Banner- ¿en qué grado estás?- preguntó después.
-Mmm, se supone que me gradué de la elementary school- dijo tímidamente.
Banner frunció el ceño.
-¿Se supone?- preguntó amablemente.
-Sí, es que yo, al final no pude terminar el año, me faltó más de un mes- explicó Harley lentamente, recordando que apenas eran principios de mayo cuando llegó con Tony y éste le dijo que se olvidara de la escuela por el resto de ese año, lo cual en ese momento fue en parte un alivio, no era como que tuviera ganas de hacer cualquier cosa.
Banner iba a preguntar más pero pensó por un momento e hizo cuentas, percatándose de que Harley llegó con Tony a finales del año escolar.
-Ah, ya veo- dijo- bueno, supongo que cuando debas regresar ya se podrá hacer algo para arreglar esa situación- añadió intentando sonar animado, pero no tenía idea de cómo se iba a manejar eso y no sabía tampoco si Tony la tenía como para poder prometerlo.
Harley sólo asintió intentando dar una sonrisa, porque la verdad era que ese tema le preocupaba un poco pero intentaba no pensar en él por lo mismo, confiando en Tony por lo que le dijo hace dos meses en el parque sobre mantener su educación, pero a la vez temiendo preguntar porque no quería presionar al hombre con algo que no era su deber y aún así parecía dispuesto a hacer.
En ese momento Tony regresó del baño y retomó su asiento a la orilla del sillón quedando junto a Banner, quien se sentía un poco mal porque pensó que únicamente logró recrear malos recuerdos en la mente de Harley.
-¿Quién va ganando?- preguntó el Mecánico ajeno a toda conversación anterior.
-Mi equipo, claro- dijo Happy.
Luego los dos se metieron en una discusión más detallada sobre el juego.
Banner se mantuvo con la culpabilidad y viendo el juego, mientras Harley volvió a lo que comenzó rato atrás y sin darse cuenta comenzó a acercarse más a Tony, haciendo que éste se recorriera sin darle importancia, hasta que lo tuvo contra el reposabrazos, estando Harley a nada de tener su pierna justo pegada a la de él.
-Oye, el sillón es bastante extenso, ¿sabes?- le dijo.
Harley pareció no comprender y sólo lo miró.
-Shu- le dijo con la mano y entonces Harley entendió que debía recorrerse, sonrojando un poco por la cercanía que estuvo construyendo.
Tony hubiera seguido con su atención en el juego pero notó la cara baja de Harley.
-¿No se supone que a los niños les gustan los días festivos? Estás un poco apagado- se atrevió a decir.
Banner se sintió peor y Happy sólo miró de reojo, dándole más atención al partido.
-Estoy bien- contestó Harley.
Tony sabía que se debía a estar ahí y comprendía que entonces no era grave, pero no quería arriesgarse a terminar otra vez como en un principio.
-Quieres hacer algo, como... salir, ¿qué sueles hacer el Día de la Independencia? ¿Algún juego para niños?- preguntó a Harley.
-Si mi madre trabajaba era un día normal, si no trabajaba íbamos al desfile del pueblo y comíamos en un parque cerca- respondió Harley encogiéndose de hombros.
-Ah... bueno, no parece muy diferente a esto- respondió Tony, aunque enseguida se arrepintió, claro que había diferencia, estaba con tres hombres que apenas y conocía, él incluído en una cierta forma, y su madre le faltaba.
-No, de hecho- le respondió Harley, su voz aún baja de forma que prácticamente sólo Tony lo escuchaba bien y Banner sólo retenía algunos balbuceos.
-¡Sí!- gritó Happy de pronto cuando su equipo hizo una carrera, él sí siendo ajeno a la "novedad" que era tener al niño ahí.
-Oigan, ¿y qué tal un juego mientras esperamos a Rhodey? Se me ocurre...- comenzó a decir Banner creyendo que con eso podría animar el ambiente un poco.
-No vayas a salir con el juego de la tabla periódica otra vez por favor- lo paró Tony de inmediato, siendo un juego que Banner había llegado a sugerir en otras ocasiones con el equipo.
Banner se cayó, siendo precisamente lo que estaba a punto de sugerir.
-¿Es en serio? ¿Es lo mejor que se te ocurre para entretenerte?- le preguntó Tony con una sonrisa burlona.
-Oye, cuando era niño era entretenido- se defendió Banner.
-¿Para los nerds?- preguntó Tony, y antes de que respondiera añadió- se rebajan demasiado, ¿sabes? Usando sus lentes, ropa y peinado ridículo e incluso braquets, siempre leyendo algo o hablando raro, ¿por qué no aprenden de mí? Soy un genio y me veo y soy cool- dijo.
Banner bajó un poco los ojos.
-Bien, no haremos eso si no quieres y listo- respondió Banner recargándose contra el sillón.
-Gracias, el niño ya es un genio, ahora la misión es que no lo clasifiquen como nerd- dijo Tony recargándose también y tomando la otra lata de cerveza.
Harley lo miró con una ceja un poco levantada.
-¿Y por qué crees que me molestaban en la escuela?- preguntó.
Tony se detuvo y luego lo miró.
-¿Es en serio?- preguntó- creí que simplemente porque eras más pequeño y, manejable- respondió.
-Mejores trabajos de ciencias mientras los suyos eran malos- respondió Harley encogiéndose de hombros.
-Bueno, entonces en tu próxima escuela hazte el favor de mantener la inteligencia acompañada con una actitud respetable- dijo Tony.
Harley no pudo contestar nada más porque en ese momento escucharon ruido y vieron cómo Máquina de Guerra volaba un poco encima del balcón para después estacionarse en la terraza y salir de la armadura.
-Al fin- dijo Tony, pensando que teniendo la comida para preparar sería más fácil ignorar la primera presencia de Harley (sin accidentes o revelaciones) entre sus amigos.
Rhodey cerró la armadura de vuelta y después se encaminó a la sala, yendo vestido ya con ropa de civil.
-Hola a todos, siento la tardanza- saludó al entrar.
-Y yo siento el hambre, ¿tanto escándalo de que viniera para que llegues tarde?- dijo Tony.
-Tuve que ayudar a registrar ciertas zonas del desfile para que quedaran despejadas antes de poder irme- explicó Rhodey.
-No importa, apenas comienza la tarde, así que, ¿empezamos ya a preparar todo?- dijo Banner.
-Sí, dejé las cosas en la mesa de afuera- dijo Happy sin quitar aún la atención de la pantalla.
-Entonces andando, cooperaré supervisando que hagan todo bien- dijo Tony sonriendo inocentemente y parándose yendo hacia la puerta de cristal.
Rhodey negó con la cabeza ante el comentario y entonces reparó en Harley, que se había quedado volteado hacia Tony dudando de ir con él o quedarse ahí sentado.
Caminó hacia él lentamente y le dedicó una sonrisa.
-Hola, soy Rhodey- lo saludó tendiéndole la mano.
Suponía que ya debía conocerlo, pero la idea de ese día era comenzar nuevamente (y en serio ya que nunca llegaron a hablar en realidad) con el niño.
-Harley- contestó éste con voz tímida estrechándole la mano.
-Harley...- dijo Rhodey soltándolo esperando que el niño completara con su apellido.
-Keener- contestó éste con el mismo tono de voz, tenía una pequeña pizca de emoción de estar conociendo a Máquina de Guerra, pero sus nervios ganaban.
-Ah, ya veo. Bueno, me da mucho gusto...
-General Rhodes siendo solicitado en la zona de cocina, pip pip- interrumpió Tony. Una porque sí comenzaba a tener hambre, dos porque ya quería poder entretenerse en algo y tres porque quería evitar un "me alegra conocerte, Tony me ha hablado de ti" o "me alegra conocerte en circunstancias no ensangrentadas y monstruosas", ya que no quería que terminara expandiéndose en señalar el hecho de que vivían juntos y hasta el momento si bien habían mencionado cosas como las heridas y al monstruo con Banner, en ningún momento metieron en la plática a Harley de forma que no debió de ser tan malo para él, pareció más la conversación típica de reporte de misión que el recuerdo de los incidentes.
-Ya sé...- comenzó Rhodey.
-Parece que no, tenemos hambre, vamos, ya- apuró.
Rhodey rodó los ojos.
-Está bien, pero alguien vaya prendiendo el asador- dijo yendo hacia la cocina para lavarse las manos.
Imagino que Tony quiso evitar algún tipo de comentario con Harley, atribuido a su paranoia de que le dijera algo incómodo del estado de los dos pero en verdad no pensaba hacer eso, pero ya podría demostrarlo en el transcurso del día, después de todo la tarde apenas comenzaba.
Se secó las manos y regresó a la sala donde Happy ya había apagado la televisión y tanto él como Banner estaban saliendo.
-¿Crees que explote si lo prendo con un arma?- preguntó Tony recargado en la puerta.
-No seas holgazán, hazlo de la forma tradicional- le dijo Rhodey.
-¿Prefieres eso aunque Happy corra el riesgo de incendiarse? Ya sabes que no se le da- dijo señalando al hombre que se veía comenzaba a observar el asador con desconfianza.
-Yo me encargo- dijo Rhodey saliendo listo para dar instrucciones.
Tony se enderezó y miró a Harley que seguía sentado en el sillón.
-¿Vamos?- preguntó, ya que no parecía muy dispuesto a pararse.
Harley miró un momento hacia los lados.
-Mmm, ¿me puedo quedar aquí?- preguntó.
A Tony no le sorprendió la pregunta.
-Si quieres está bien, pero creo que deberías salir para que te entretengas- le dijo.
-Prefiero quedarme- le contestó Harley.
-Bueno, está bien, en ese caso por favor no causes un estrago y sal cuando quieras- le dijo Tony, entonces salió a la vacía terraza a excepción de una mesa cuadrada mediana dando a la derecha llena de platos y rodeada de sillas con un azadón siendo prendido por Rhodey al lado.
-¿Cómo vamos?- preguntó cuando llegó.
-Creo que bien- dijo Rhodey.
Después se dedicó a prender el fuego mientras los demás miraban o bebían cerveza que Happy tenía en una hielera ahí.
-Oye, ¿y Harley?- preguntó entonces Rhodey que notó que pasaban los minutos y el niño no salía.
-Prefirió quedarse en la sala- contestó Tony.
Rhodey lo miró levantando una ceja.
-¿Y no crees que debería salir? Digo, aprovechando que es día de estar al aire libre, además así se familiariza más, parece algo asustado o cohibido- le dijo.
-Compréndelo Rhodes, los vio a todos ustedes en una situación difícil la última vez y de repente se reúne con todos juntos de la nada, ni siquiera sabía que íbamos a venir hasta hoy, tal vez debí decirle ayer pero después de..., no importa, déjalo que se familiarice un poco por su cuenta- dijo Tony.
-Está bien, supongo que tienes razón- estuvo de acuerdo Rhodey.
-Creo que es mi culpa, comencé a hablarle y terminó mencionando a su madre, debe de ser difícil para él- admitió Banner con culpabilidad.
Tony comenzó a negar con la cabeza.
-No te preocupes, él... claro que ha sido difícil pero últimamente puede hablar de ella sin ponerse triste, únicamente se trata de que está en un lugar extraño, es normal...- contestó Tony pero se detuvo, ¿en serio era normal en Harley? El niño que la primera vez que lo vio lo amenazó con un lanzapapas y que al ver a Banner por primera vez saltó a las preguntas. No, claro que no era normal, era normal pero en una situación muy molesta o rara como la que lo fue su encuentro en el hospital meses después, entonces pensó que estaba bien que estuviera alejado y lo que siguió...- aunque, pensándolo bien creo que en estos casos funciona mejor presionarlo un poco, iré por él, sólo intente no mencionar nada más del monstruo o de esa noche, ¿bien?- dijo y sin esperar respuesta fue hacia la sala, recordando que si ese día podía estar hablando con el niño con normalidad era porque tuvo que ser quien diera el primer paso de "presionarlo" a hablar y dejar su actitud solitaria y tímida.
Harley se había mantenido sentado en el sillón, mirando al rededor sin nada qué hacer.
-Oye niño- llegó diciendo Tony- creo que deberías salir, la reunión acá- mencionó desde la puerta.
Harley hizo una pequeña mueca.
-Pero estoy bien aquí, no estoy haciendo nada- dijo.
-Por eso mismo, necesito ayuda con las, eh, cebollas, y no estás haciendo nada aquí así que ven- le dijo Tony.
Harley se resistió un poco, pero conociendo a Tony si ya estaba empeñando a sacarlo terminaría o gritándole o llevándolo de alguna manera él mismo a la fuerza, así que prefirió ahorrarse el espectáculo frente a los demás y lentamente fue hacia la puerta.
Salió junto a Tony, yendo a la mesa donde suponía comerían, sin alejarse mucho de él, aunque al menos el mayor ya no lo empujó lejos.
Llegaron junto a azadón donde Rhodey estaba poniendo las carnes mientras Happy estaba a un lado tomando una cerveza y Banner miraba sentado en una silla.
Tony se quedó entonces parado y Harley a su lado, esperando que le dijera qué hacer, pero al no pasar vio a Tony y levantó un poco las manos en señal de duda.
-¿Qué?- le preguntó Tony.
-Dijiste que querías ayuda con las cebollas- dijo Harley.
-Ah, sí, pero recordé que con confío en ti con el fuego y lo que hay que hacer es calentarlas así que sólo siéntate aquí- respondió Tony jalando la silla que tenía más cerca y que quedaba junto a la de Banner- y espera a que podamos comer.
A Harley no le gustó mucho el engaño para sacarlo pero sin atreverse a replicarle frente a los demás se sentó, mirando a Tony un poco feo.
Tony lo notó y rodó los ojos.
-No me mires así, para quedarte encerrado en la sala te habría dejado en la casa, y ya sabes porqué no lo hago, ¿acaso tengo la culpa?- dijo, sacándole ciertos colores a Harley.
A diferencia del niño, a pesar de los nervios que podía tener y decidió ignorar por esa visita, al final de cuentas conocía a todos los ahí presentes y podía seguir hablándoles con confianza sobre lo que le fuera en mente, muy diferente a Harley que al ponerse tímido ocultaba su actitud sarcástica y "peleonera" que solía tener con Tony.
-Mira Harley, si quieres para que no te aburras puedes ayudarme a poner la carne, ¿te gustaría?- preguntó Rhodey amablemente.
Harley lo miró, sin saber qué debía responder.
-Gran idea, que termine quemado, sólo eso me falta en su historial- dijo Tony entre dientes.
-No se va a quemar Tony, voy a explicarle con cuidado, no es como que le diga que ponga la mano en el fuego- replicó Rhodey, aunque le gustó ver esa actitud protectora en Tony, parecía tener más instinto del que creyó y aparentó con el niño, al cuestionarse incluso sobre cosas pequeñas y no sólo cuando estaban ante la pelea de un monstruo.
-Está bien, si él quiere entonces, pero si se quema será tu culpa y entre ustedes y Banner lo van a curar- contestó Tony despreocupadamente, rompiendo con ello su impresión, pues eso último sonó más a "no quiero tener problemas al curarlo, por lo demás me da igual".
Le lanzó una mirada molesta pero vio que Harley lo veía así que cambió su atención a él.
-No te pasará nada Harley, sólo voy a explicarte unas cosas, ven- dijo.
Tony pareció murmurar algo pero lo ignoró.
Harley lo miró un momento pero Tony le hizo una seña con la cabeza hacia el asador, entonces se paró tímidamente y fue hacia Rhodey, lo ponía un poco nervioso hacer una actividad con el hombre pero le parecía descortés negarse.
-Mira, vas a tomar estas pinzas- comenzó Rhodey dándoselas- y vas a expandir este condimento cuando se lo ponga, ¿bien?- dijo, entonces puso el condimento en polvo en su mano y luego lo echó en la carne, acto seguido Harley comenzó a moverlo- muy bien, así, ahora con el resto y ahorita me vas a ayudar a voltearlos.
Repitieron el proceso con los cinco pedazos de carne, Harley moviéndose con más confianza a medida que avanzaba.
-Por cierto, ¿no íbamos a cooperar? no me dijeron qué debía traer- dijo entonces Tony, sentándose en la silla donde había estado Harley.
-Tú pusiste la carne, lo tomé de la cuenta de siempre- le informó Happy.
-Ah, claro- respondió Tony.
-Aunque quise traer un postre pero ya no me daba tiempo, ¿puedes ir por él?- preguntó Happy.
-¿Ahora? Las tiendas están cerradas, es día festivo- dijo Banner.
-Un digno hombre de fiesta sabe qué lugares están abiertos el día de hoy. Claro, voy, mientras Rhodey termina con eso- dijo Tony poniéndose de pie.
Harley al momento volteó a verlo.
-¿Qué traigo?- preguntó Tony.
-No es que haya muchas opciones, sólo para acompañar la comida, lo que sea- dijo Happy.
Tony asintió y comenzó a alejarse.
-¿Puedo ir contigo?- preguntó entonces Harley, siendo la vez que más había levantado la voz.
Le daba un poco de pena demostrar que no quería separarse de Tony, pero más el hecho de quedarse solo con los otros tres hombres sin él.
-¿Qué no la estás haciendo de ayudante?- le preguntó Tony parándose a verlo.
Harley sólo lo miró como en una encrucijada.
-Creo que puedo arreglármelas, ve con él Harley- le dijo Rhodey comprendiendo al niño.
Harley miró a Tony.
-Corre- le dijo Tony.
Le habría parecido raro pero la verdad era que dentro de la casa Harley había buscado los últimos días estar con él, ya fuera en el taller, la sala o a la hora de alguna comida, y ahora sabía que era el único con el que estaba familiarizado.
Harley fue hacia él y los dos fueron a la sala, con Tony poniéndose su "camuflaje" y salieron del apartamento, tomaron el ascensor y llegaron a la camioneta en silencio.
Subieron y Tony arrancó, la pequeña pastelería a la que iba, abierta siempre para las emergencias, estaba a quince minutos, así que le llevaría media hora ir y volver.
-¿Estás así de callado en general o es porque están ellos tres?- se atrevió a preguntarle a Harley después de minutos ya que el niño no hablaba.
Harley volteó a verlo por el espejo lentamente e iba a decir algo pero después cerró la boca y decidió contestar con otra pregunta.
-¿Alguno está molesto por lo que pasó ese día?- preguntó.
Tony frunció el ceño.
-A mi forma de ver soy al único que le tomaste sus armaduras ese día, ¿por qué habrían de estar molestos ellos?- respondió.
-Bueno, tal vez por interferir en su misión y más que nada, ¿Happy?- preguntó, siendo el último al que sí sentía pudo molestar directamente porque fue al que ignoró antes de partir.
Tony cuidó sus palabras para no mencionar nada que no debiera ser mencionado.
-Rhodey y Banner lo tienen olvidado, para ellos les facilitaste las cosas al ayudar a salvarme, no estamos hablando de cómo terminé así, el único que se molestó fui yo, ya desquité mi coraje, olvídalo, y en cuanto a Happy diría que le da igual, dañaste más su ego de "no puedo con los niños" pero, es un incidente pasado, es el que menos lo menciona- respondió Tony.
Harley sólo asintió.
-¿Quieres irte a la casa?- le preguntó Tony.
-¿Me vas a llevar?- preguntó Harley.
-Primero tendría que llevarles el pastel, después not iríamos, no bromeaba, ya no te puedo estar dejando solo- respondió Tony.
Harley sonrojó un poco.
-Tony, en serio no voy a causar más estragos...
-¿Cuándo fue el último?- le preguntó Tony con una ceja levantada y una sonrisa burlona.
Harley se encogió de hombres sabiendo que la respuesta era "ayer".
-Pero a partir de ahora...
-A partir de ahora tú no te metas en problemas y yo no te dejo solo, tuve suficiente de las consecuencias, además... bueno, eso no importa ahora, la simple pregunta es ¿quieres irte para la casa?- repitió Tony.
Harley lo pensó un momento, y negó con la cabeza.
-Ok, no creo que digas del todo la verdad pero si por algo sí quieres quedarte relájate un poco, nadie va a decir absolutamente nada de lo qué pasó esa noche. Tienes hasta que regresemos para decirme si te quieres ir o nos quedamos- le dijo Tony volviendo a centrar su atención total en la carretera.
Harley asintió y continuaron su viaje hasta que Tony estacionó en una pequeña pastelería que parecía también hacerla de panadería.
-Te dejaré escoger, ¿vainilla, fresa, chocolate, lim...?- comenzó a decir Tony.
-¡Chocolate!- gritó de inmediato Harley ante la mención sonando más pequeño.
-No hacía falta gritar pero al menos te animaste- contestó Tony antes de bajar del auto.
Volvió pocos minutos después llevando un pastel de chocolate mediano y de forma cuadrada, decorado con cerezas al rededor.
-Sostenlo- instruyó a Harley abriendo su puerta y pasándoselo para que lo llevara.
Entonces volvió a su asiento y condujo de regreso a la casa de Happy.
-¿Entonces nos vamos o nos quedamos?- preguntó al niño cuando se estacionó para saber si debía bajarse también o no.
Harley lo había pensado, y aunque se mantenía esa sensación de querer irse, la verdad era que los tres hombres le agradaban, y si lo analizaba sin la pena o nervios ¡había estado cocinando con Máquina de Guerra!, y al final todos habían sido amables y Tony aseguró que no tendría reclamos, así que pensó que debería darse una oportunidad ahí, sin ser molesto para Tony por sacarlo de su día de festejo.
-Nos quedamos- respondió con una pequeña voz.
-Está bien, baja entonces- respondió Tony y ambos lo hicieron.
Le quitó el pastel a Harley por temor a que lo tirara y regresaron al apartamento de Happy, donde Tony pudo abrir ya que no había dejado el seguro puesto (aunque aún así su amigo le había dado la llave).
El olor de la carne se podía sentir en cuanto se acercaron a la puerta, y notaron que ya estaban todos los platos servidos.
-Ya sólo los estamos esperando- dijo Banner cuando se acercaron.
-Ok. Traje pastel de chocolate, el niño eligió el sabor así que si no les gusta es su culpa- dijo Tony pasándoselo a Banner para que lo pusiera a una esquina de la mesa.
Harley por toda respuesta le dio un empujoncito casi imperceptible a Tony que sólo el notó pero no dijo, aunque curveó un poco el labio al pensar que al menos efectivamente la seriedad no era con él, otra vez.
-Siéntense- dijo Rhodey.
La mesa era cuadrada y larga, así que en la orilla derecha quedaban algunos platos y el pastel mientras desde la otra orilla estaban distribuidas seis sillas, tres de cada lado y ninguna en la cabecera.
Happy ya estaba sentado al otro lado en la de la esquina derecha, entonces Rhodey se sentó frente a él y a su lado Banner, mientras Tony se fue del otro lado al lado de Happy e instintivamente Harley lo siguió y ocupó la silla que quedaba a su lado.
Cada quien tenía en frente un pedazo de carne algo grande, tres cebollas azadas, un pedazo de chorizo y en el caso de los adultos una cerveza, en el caso de Harley Rhodey le había dejado un refresco de naranja.
-Coman, espero que quedara bien- dijo Rhodey.
-Yo también, muero de hambre- dijo Happy.
Entonces todos la probaron y masticaron un poco.
-¿Y bien?- preguntó Rhodey.
-Pasa- dijo Tony aunque Rhodey sabía que eso significaba que le gustaba pero no quería emocionarlo con halagos.
-Muy buena- dijo Banner asintiendo.
-Bien- dijo Happy comiendo más y subiendo el pulgar en señal de aprobación.
Rhodey sonrió.
-¿Te gustó Harley?- preguntó al niño.
Éste pasó su bocado y luego asintió.
-Sí señor- respondió dando una pequeña sonrisa.
-Bueno, bon a petit- dijo Rhodey.
Entonces sí todos comenzaron a comer.
-¿Y qué les pareció el desfile?- preguntó Rhodey después.
-No lo vi claramente, me quedé en la camioneta- respondió Tony.
Rhodey lo miró con los ojos medio cerrados, siendo la idea de que estuviera entre gente y al aire libre.
-Me gustó, es más grande que el que hacen en mi pueblo- dijo Harley con voz baja pero perfectamente audible, sorprendiendo un poco a los presentes.
-¿Ah, sí?- preguntó Rhodey volviendo su atención al niño de inmediato- ¿cómo se llama tu pueblo?- preguntó.
-Samallville- respondió Harley.
-Ah, oye, creo que hice una misión cerca de ahí hace tiempo...- comenzó a decir Rhodey.
-No fue rescatarme- murmuró Tony recordando su noche perdido ahí.
-El pueblo de al lado, Filbich, en la entrada, debía salvar a seis rehenes- continuó Rhodey ignorándolo.
-¿Son a los que secuestraron cuatro hombres y pedían millones para salvarlas? Creo que eran hijas y sobrinas de un alcalde- dijo Harley, recordando haber leído al respecto.
-Sí, sí, se trata de ellas, las Penhols- dijo Rhodey.
-Lo leí en el periódico, se produjo una gran explosión pero no se supo cómo pudieron salir todos con vida- dijo Harley.
-Ah, entonces es tu día de suerte, mira, cuando estaba en el cuartel de los militares recibimos una llamada y...- comenzó a relatar Rhodey, contando todo el día que había llevado en esa misión.
Harley no se sentía en total confianza para hacer muchos comentarios o interrumpir, pero al menos según pasaba la historia y emocionado por tener respuestas, porque sabía de la historia referente y de que se la contara el mismo Máquina de Guerra pronto pudo permitirse sonreír y poner expresiones de impresión y sorpresa, así como emitir algunos "wow" y "vaya" de vez en cuando.
Los demás escucharon a Rhodey, más que nada Banner quien tampoco había oído de eso, aunque Happy y Tony ya la sabían así que sólo comieron y en momentos Happy le enseñaba a Tony los pronósticos de los partidos de baseball por el celular y hacían su propia platica a parte al respecto.
-Entonces lo que hicimos fue crear esa bomba falsa, y los secuestradores se rindieron y pudimos sacar a los rehenes, pero uno seguía adentro cuando el más loco de los criminales hizo estallar una bomba de verdad, y con los cinco segundos dados fui hacia la chica y la cubrí, al tener mi armadura yo estaba protegido y por suerte mis compañeros ya estaban alejados así que nadie resultó herido, aunque a los bomberos no les hizo mucha gracia- finalizó Rhodey.
Harley lo miraba maravillado.
-Wow, entonces su armadura es más resistente que la de Tony, cuando él tuvo la explosión de su casa la suya terminó fallando- exclamó con un tono de voz más normal.
-¿Disculpa?- preguntó Tony al momento ofendido.
Rhodey y Banner dieron un pequeño atisbo de risa.
-Es cierto- respondió Harley inocentemente.
-Ah, sí, y ¿quién crees que construyó la armadura donde este vuela? Además falló la armadura de ese momento, la actual está más actualizada- replicó Tony con orgullo dando un sorbo a su cerveza.
En ese momento un tic tic se escuchó y él dejó la botella parándose.
-Ya vuelvo- dijo antes de irse a la sala.
Los demás no entendieron qué pasaba a excepción de Harley que sabía tenía esa alarma en el reloj para darle la medicina.
Se quedó quieto un momento pero luego pensó que probablemente Tony iría a llevarle la medicina hasta ahí, entonces le causó un poco de pena pensar que se la daría en la boca delante de todos.
Sin previo aviso se levantó de pronto y lo siguió, a lo que los demás asumieron que simplemente estaba yendo porque no quería separarse de Tony.
-Creo que se ve más relajado- comentó Rhodey.
-Te comunicaste con él mejor que yo- dijo Banner, proseguiendo a contar la plática que mantuvieron hace rato.
Mientras tanto Harley entró cuando Tony estaba apunto de salir, efectivamente llevando ya la jeringa llena.
-Te toca- le dijo al niño en cuanto lo vio.
Para su sorpresa Harley asintió y fue hacia él abriendo la boca sin cara de disgusto alguna.
Habría podido ser cuestión de decirle a Tony que él se la tomaría por sí mismo, pero la verdad que nunca admitiría en voz alta es que disfrutaba la atención que le había estado dando el hombre en ese aspecto, lo hacía sentirse cuidado como no pensó volver a sentirlo desde la muerte de su madre, aunque no era que quisiera que los demás lo presenciaran.
Tony como siempre depositó el líquido en su boca y retiró la jeringa después dejándola en la bolsa negra de nuevo.
-Vámonos- dijo Tony saliendo de regreso a la terraza con Harley yendo a su lado.
Volvieron a la mesa a recuperar sus asientos y siguieron comiendo.
-¿Todo bien?- preguntó Rhodey.
-Sí, sí- respondió Tony.
Rhodey asintió.
-¿Y qué te gusta hacer Harley? ¿Cuáles son tus hobbies?- preguntó a Harley.
Este sintiéndose más relajado contestó con más confianza.
-Me gustan las ciencias, hacer experimentos, construir o arreglar cosas, y aprender de nuevas tecnologías, también diseñar mis propios inventos- respondió.
-Ah, que interesante, igual que Tony y Banner, viene bien tener otra opinión científica- dijo Rhodey.
-No le des alas- murmuró Tony tomándole a la cerveza.
-Mmm, Tony, voy a necesitar que mañana vayas a la oficina- dijo Happy en ese momento viendo su celular.
-¿Por?- preguntó Tony frunciendo el ceño.
-Horarios de algunas juntas con extranjeros que tienes que tomar- informó Happy.
Tony rodó la cabeza.
-¿No puedo hacerlo desde la casa?- preguntó.
-El ET quiere verte, convéncelos a ellos de que sea virtual pero no creo que acepten, has estado casi dos semanas fuera- dijo Happy.
-Sí, bueno, pídeles perdón porque tuve que ir a parar una amenaza para la ciudad- replicó Tony enojado- está bien, llego mañana y pongo horarios, pero no quiero estar más de dos horas hasta que te deshagas de ellos- dijo.
-Está bien- estuvo de acuerdo Happy, quien no queriendo hablar más del trabajo dejó el tema ahí.
Siguieron comiendo.
-E ¿ibas en una escuela especial Harley? Ya sabes, por tu inteligencia- preguntó Rhodey.
Harley negó con la cabeza.
-No señor, mi pueblo era pequeño y sólo había una escuela de cada categoría, menos universidad- contestó.
-Ah, claro. Aunque supongo que ahora será diferente, tendrá que ir a una de su nivel, ¿No Tony?- preguntó Rhodey volviéndose al otro, quien abrió los ojos un poco pareciendo siendo tomado en curva con la pregunta.
-Ah, pues tendrá que ir a la que mejor se adapte a sus necesidades, diría yo, pero ya resolveré eso, aún queda tiempo- respondió Tony recuperándose y tomando de su cerveza al final, esperando que no siguieran con el tema.
-¿Y siempre viviste en Smallville?- siguió preguntando Rhodey.
-Mmm, sí, en cierta forma, desde los cuatro años cuando tuve que entrar en la escuela, los años atrás sé que andábamos por diferentes lugares pero yo no lo recuerdo- contestó Harley.
Rhodey asintió.
-¿Y qué te gustaría ser de mayor?- preguntó después.
-Mmm...
-¿En serio esperas que sepa eso?- interrumpió Tony casualmente.
-Bueno, sé que no es necesariamente la respuesta definitiva pero desde niños tenemos alguna idea- contestó Rhodey.
-Ah... yo no sabía, siempre me dio igual- contestó Tony.
-Porque parece que tu mente debe limitarse a ciertas cosas para mantener la inteligencia- respondió Rhodey, sacando una pequeña sonrisa de gracia a Harley- ya, deja que el niño responda.
-Puesss, de hecho me gustaría ser un mecánico- respondió Harley lentamente.
-¿Ah, sí? ¿Por qué? ¿Desde cuándo te gusta eso?- preguntó Rhodey interesado.
-Mmm, pues porque como dije me gusta reparar y construir cosas, y desde muy pequeño me ha gustado, y...- explicó Harley pero se detuvo, sabiendo que la respuesta completa al porqué ese título en específico y la segunda pregunta tenía que ver con Tony y la noche en que lo conoció- y...
Para ese momento ya había obtenido la atención de Tony también, quien ya había notado un leve sonrojo y que lo miró de reojo así que pudo deducir un poco las cosas, recordando el título que se otorgó el día que se presentó con él.
-Y hace meses me enteré que era una profesión que me permitía hacer todo eso, así que creo que es la mejor opción- terminó respondiendo Harley.
Tony únicamente volvió a concentrarse en terminar lo que quedaba de su comida sin comentar nada, y Banner y Rhodey dedujeron un poco que había algo detrás de sus miradas y trabas del niño pero al no saber qué no querían ocasionar momentos incómodos así que no comentaron nada.
-Está muy bien, estoy seguro de que serás uno bueno- le dijo Rhodey.
-¿Y ya has diseñado algo en especial?- preguntó Banner, creyendo saber ya qué clase de cosas podía hablar con Harley, por cierto parecían tener en común el tema de la ciencia.
-He hecho planos de televisiones y de armaduras- respondió Harley- pero más propios hice por ejemplo un perro robot o un mini robot que serviría para limpiar el piso.
-Ah, ¿y cuáles serían los componentes básicos?- preguntó Banner, quien no era que supiera mucho de la construcción de robots comparado a Tony pero entendería bien.
Entonces Harley comenzó a relatar la forma en la que se había basado para realizar ambos diseños y cómo pensaba que los haría funcionar, cometiendo dos o tres errores que Tony notó pero decidió no decirle nada, ciertamente no era como que estuviera a punto de hacerlos y mientras más lejos siquiera de los aparatos por el momento mejor.
La explicación de Harley que sólo Tony y Banner entendieron bien les dio tiempo a todos para terminar de comer.
-Vaya, veo que tienes bastante ingenio- le dijo Rhodey cuando finalizó.
Tony dio un atisbo de risa.
-¿Entendiste algo?- preguntó.
-No del todo, por eso lo digo, fue como escucharte hablar a ti- contestó Rhodey, manteniéndose en la impresión en lugar de querer responder realmente la burla.
Tony levantó una ceja y terminó de beber la cerveza que tenía, siendo la última porque tenía que manejar más al rato.
-Pues yo entendí, estoy de acuerdo con Rhodey- defendió Banner.
-Mmm, tampoco es que lo niegue- respondió Tony encogiéndose de hombros.
Harley lo miró, sabiendo el porqué su indiferencia con el tema.
-¿Alguien va a querer postre?- preguntó entonces Happy, jalando el pastel.
-Estoy bien- respondió Tony.
-Yo quiero- dijo Rhodey.
-Yo sólo un poco- respondió Banner.
Happy asintió y comenzó a partir el pastel en los platos que tenía al lado.
-¿Tú quieres niño?- preguntó a Harley, dirigiéndose por primera vez a él desde que había llegado y por ello tomándolo por sorpresa.
-Mmm, sí, por favor- respondió Harley volviendo al tono tímido que ya había desaparecido casi del todo con Banner y Rhodey.
Happy lo partió pero entonces reparó en lo que tenía el glaseado.
-Mmm, Tony, la alergia, ¿esto es...
-Son almendras cortadas, libre de nueces- dijo Tony, ya que se había asegurado personalmente de eso.
Happy asintió y siguió sirviendo.
-¿Eres alérgico a las nueces?- preguntó Rhodey a Harley.
-Sí- contestó el niño.
Entonces Happy comenzó a pasar los platos a los tres que habían pedido, ya acompañados con un tenedor.
-Yo también estoy lleno- dijo cerrando el pastel y poniéndolo a un lado, después rebuscó en el bolsillo de su saco y sacó una cajetilla de cigarros.
-¿Quieres uno?- le preguntó a Tony, que era el único que fumaba y que tampoco tenía pastel.
-Claro- respondió Tony, entonces cada uno tomó uno.
La mirada de reclamo de Rhodey no se hizo esperar.
-¿En serio? ¿Con un niño presente?- preguntó mientras lo prendían con el encendedor que llevaba Happy.
Happy miró algo culpable, pero Tony rodó los ojos.
-No se lo estoy ofreciendo Rhodes, además no les voy a echar el humo, me voy a la orilla, ¿vienes Happ?- dijo parándose.
-Mmm, sí- contestó Happy.
-Muchos problemas con el cigarro comienzan con el ejemplo de...- comenzó a decir Rhodey.
-Ay- lo cortó Tony- Harley, no repitas lo que ves, no se te ocurra fumar al menos hasta la mayoría de edad, no toques un cigarro, ¿entendido?- dijo dirigiéndose al niño para ver si su amigo se tranquilizaba.
-Ni de mayor de edad, eso daña los pulmones y huele feo- respondió Harley haciendo cara de disgusto, más que nada recordando el mal olor que siempre tenía uno de los novios de su madre.
Rhodey miró con cara de suficiencia.
-Bien dicho Harley, al menos alguien consciente- dijo mirando primero al niño y luego a los dos adultos parados.
-Tampoco es que fume mucho, sólo es uno de vez en cuando, lo sabes- dijo Tony y sin más que decir comenzó a caminar hacia la orilla del balcón seguido de Happy.
Harley volteó a verlo, consciente de que se quedaba sólo en la mesa con Banner y Rhodey aunque no sentía el mismo nerviosismo de antes, y principalmente no es que quisiera seguir a Tony donde la altura era evidente.
-Oye Banner, ¿recuerdas la primera misión que hicimos juntos?- preguntó entonces Rhodey.
-Mmm, sí, claro- respondió el científico.
-Tal vez Harley quiera escuchar la historia, ¿te gustaría Harley?- contestó Rhodey, sabiendo que cuando contó la primera es cuando el niño pareció relajarse más, y ciertamente acertó porque Harley volvió a sentarse bien y estando interesado.
-Claro- respondió con cierta ilusión en la voz.
Banner y Rhodey sonrieron.
-Bueno, entonces, para mí empezó cuando...- comenzó a contar Rhodey.
Mientras tanto Tony y Happy llegaron a la orilla del balcón lejos de los demás de forma que no podían escucharse al menos que gritaran y se recargaron ahí, ya con el cigarro prendido.
-Creo que está resultando bien a fin de cuentas- comenzó diciendo Happy, claramente refiriéndose a la visita.
-Debo admitir que sí, se ve tranquilo, no como es siempre pero está relajado y lo más importante es que Rhodey se comporta- dijo Tony tranquilamente.
Luego se mantuvieron en silencio viendo el paisaje, que en sí consistía con la alberca y al otro lado la otra parte del edificio.
Tony pensó en comentar lo siguiente, tal vez lo mejor era no hacerlo pero sabía que si había alguien con quien comentarlo era con Happy, y él sentía que debía hacerlo más un hecho al hablarlo con alguien.
-Lo voy a entregar a una familia- soltó así de pronto, serio y mirando hacia en frente.
Happy volteó a verlo con el ceño fruncido.
-¿Qué?- preguntó.
-Eso, creo que es lo mejor- explicó Tony sin voltear a verlo.
Happy abrió un poco la boca y parpadeó dos veces.
-¿Qué familia?- preguntó.
-Aún no lo sé, pero me pondré en contacto con el trabajador social que me avisó de él esta semana o a más tardar la que sigue, supe que estaba de viaje pero ya debe de haber regresado, le hablaré y le diré que comience a buscar una confiable, mientras tanto seguirá quedándose conmigo porque no creo que un orfanato sea buena idea pero en cuanto Thomas encuentre una dejaré que se vaya con ellos y únicamente voy a mantenerlo- explicó Tony.
Happy se sentía con mucha sorpresa, no es que fuera a ponerse enojado o defensor como haría Rhodey pero hasta el momento había creído que Tony estaba sabiendo cómo manejar las cosas.
-¿Por qué?- preguntó con el ceño fruncido.
-Tú sabes por qué- contestó Tony viéndolo por primera vez.
-De hecho no, digo, sé cómo dices que te sientes pero, parecías estarlo manejando bien, creí que te estabas acostumbrando- dijo Happy.
Tony se quedó callado un momento.
-Lo estuve pensando desde que pasó lo de la alergia, entonces creí que no era tan grave al final pero después pasó lo del monstruo, el casi secuestro en mi casa, todo el asunto después, él sometiéndose a la donación de sangre, luego se resfrió por mi culpa- dijo contándole rápidamente a Happy lo que pasó ese día con Harley y los de la fiesta- y otra vez tuve que apegarme a cuidarlo y, ayer me hizo una travesura, yo reaccioné mal, no le grité pero le regresé la misma travesura como si fuera de su edad y, bueno, ¿qué más historial quieres Happy? No sirvo para esto, estar conmigo lo puso en peligro, lo ayudé explicándole lo de las armaduras, y lo de la alergia ahora que lo pienso yo debí preguntarle qué le podía hacer daño, aunque me viera interrogatorio como Rhodey, y para cuidarlo no me acostumbro, siento que me desespero mucho y termino echándoselo en cara, y, cuando lo hice llorar después de que estaba enfurecido por lo que pasó con las máquinas, no supe cómo hacer que parara, sólo lo mandé a su habitación, y... llora, no sé qué hacer, se mete en problemas y en varias ocasiones ha sido por mi culpa, se asusta y tampoco sé cómo calmarlo, sólo termino ordenándole que se calle, lo confinaron a mí porque... sabemos por qué, pero creo que estaría mejor con alguien más, una familia con experiencia en niños, que le pongan la atención que necesita y a la que pueda acudir sin tener que evitar ciertos temas como con nuestra situación, si me entiendes, y pues, eso no lo tiene conmigo, y no creo que pueda tenerlo- terminó de explicar Tony, desahogando lo que había estado pensando ese corto tiempo.
Happy escuchó atentamente y guardó silencio un poco para asegurarse de que Tony no fuera a continuar.
-¿Él lo sabe?- preguntó entonces.
-No, no, nadie, sólo te lo estoy diciendo a ti- contestó Tony.
-¿Y crees que lo tomará bien?- preguntó Happy.
Tony alzó los hombros.
-No lo sé Happy, estará algo asustado supongo, es obvio, al menos a mí me conoce un poco y de pronto irá a vivir con gente extraña pero, se acostumbrará, lo hizo conmigo- explicó Tony.
Happy buscó bien las siguientes palabras, no queriendo que pareciera que estaba llevándole la contraria a su amigo, sólo poniéndolo a pensar bien en lo que hacía, dándole otro punto de vista aunque al final lo apoyaría en lo que decidiera.
-¿Sabes? Se ve algo apegado a ti- dijo.
Tony lo miró.
-Es normal, sólo vive conmigo- contestó Tony.
-Hoy se rodeó de más personas, a Banner ya lo conocía, y aún así no ha querido separarse de ti- lo hizo notar.
-¿Y qué más da Happy? No significa que esté muy apegado, simplemente se sentía incómodo por lo que pasó el día de su escape en la noche- contestó Tony malhumorado.
-Sí, es lo más lógico aunque... en lo que a mí respecta todos hemos sido amables con él, en especial Banner y Rhodey, éste último estando empeñado en acercarse a él, tú eres el único de los cuatro que se molestó, le gritó y lo hizo llorar por lo que pasó, sin embargo se la ha pasado a tu lado y cuando le han pedido que haga algo lo primero que ha hecho es voltear a verte a ti hasta que le des tu consentimiento de alguna manera- finalizó Happy, habiendo notado esos detalles aunque era el que más distraído se veía porque, era jefe de seguridad después de todo, y en el tiempo que Tony aún no tenía habilidades de defenderse solo él había sido su guardaespaldas, siempre atento.
Tony volteó a verlo con seriedad.
-No le vayas a decir nada a Rhodey o Banner, intentarán persuadirme y prefiero ahorrármelo, se enterarán hasta que me pregunten por él cuando ya no esté y ya sea legal su estancia con la nueva familia- le dijo a Happy.
Éste le regresó la mirada y asintió.
-Como digas jefe- respondió.
Después un ruido llamó la atención y descubrieron que Rhodey y Banner le habían contado algo a Harley que lo hizo reír a carcajadas.
Entonces Tony escuchó nuevamente aunque por más tiempo la pequeña risa que le había escuchado el día anterior cuando le hizo cosquillas por accidente, inocente y alegre.
-¿Sabes? Si fuera hijo de Rhodey o Banner y sólo bromeara con él de vez en cuando funcionaría bien- le dijo a Happy.
Después volvieron su atención al paisaje y se terminaron el cigarro en silencio, tirándolo en el bote de basura que Happy tenía de ese lado.
Entonces volvieron con los demás, que al parecer ya habían terminado la historia porque se mantenían callados pero el ambiente alegre se notaba entre los tres.
-¿Terminaron la charla?- preguntó Tony sentándose.
-Ajá, una del mejor dúo dinámico- dijo Rhodey con orgullo.
-¿Estuvieron hablando de mí? ¿Con quién hice equipo?- preguntó Tony.
-Ja ja, el mejor equipo de dos es donde Iron Man no está, sólo duele gastarte bromas- dijo Rhodey.
Tony iba a contestar pero Harley lo interrumpió.
-Tony- lo llamó, según notaba con su tono de voz normal, aunque sonando un poco quejumbroso.
-¿Eh?- le dijo volviéndose a él.
-Creo que este pastel sí tiene nueces- le dijo, levantando un poco el plato en sus manos, teniendo cara de disgusto.
Al momento Tony abrió los ojos en grande y se asustó. Tonto, ni siquiera había llevado la jeringa para inyectarlo en caso de emergencias.
-No, yo verifiqué que no tuviera- contestó rápidamente.
-Pero ahí se ve diferente, mira- insistió Harley con cierto tono desesperado, y Tony al instante sintió miedo de que se pusiera así porque ya sentía que se había comido algo.
Rápidamente se inclinó más hacia el pastel para revisarlo bien rogando porque el niño se estuviera equivocando nervioso porque Happy hizo la mención en un principio, pero antes de que pudiera observar bien sintió cómo el pedazo de pastel se estrellaba contra su cara, quedando prácticamente sólo el betún.
Al instante escuchó las risas del niño, Banner y Rhodey, siendo al final la de Happy ya que se enteró al final de lo que había pasado porque no le estaba viendo la cara.
Harley soltó el plato comprobando que éste se quedaba pegado en Tony.
Todo había sido una idea de Rhodey, que le pareció buena así que no pudo negarse.
Se había mantenido escuchando la historia, mostrando asombro y risas nuevamente, sintiéndose más cómodo con los dos hombres que se turnaban para relatar cada quien su versión, entonces cuando acabaron, creía que fue porque se movió un poco el pelo con la mano, Rhodey se le quedó viendo y notó un pequeño mechón rosa que al parecer había quedado desapercibido entre el resto del cabello.
-Oye Harley, ¿alguna vez te pintaste el pelo de rosa?- le preguntó Rhodey con el ceño fruncido.
Harley se confundió un momento pero aún no especificó nada.
-¿Por qué?- preguntó simplemente.
-Tienes un mechón en la parte de arriba de tu pelo- contestó Rhodey diciéndole dónde con su propia cabeza.
Harley al instante confirmó lo anterior.
-Ah, eso, no... bueno, no exactamente- contestó sin saber qué decir, pero ambos hombres se quedaron mirándolo como esperando más información, y ciertamente él se sentía mejor con ellos después de lo que le contaron y como otras veces su curiosidad lo ayudó a relajarse, y eso no era algo realmente incómodo, no en el sentido de la situación, así que- fue Tony- comenzó diciendo, ganando aún más la atención de los otros dos al instante- es que, ayer íbamos, bueno, él iba a pintar una armadura mientras a mí me iba a poner a hacer otra cosa mientras tanto pero entonces su celular sonó y yo me adelanté a la cochera, y por accidente prendí una botella de pintura y terminé pintándolo a él cuando iba entrando- dijo sin querer dar detalles de los otros desastres- y él se enojó un momento y tomó otro bote de pintura y me roció y creo que no se me quitó del todo- finalizó.
Rhodey abrió un poco la boca con lo escuchado, mientras Banner subió las cejas, pareciendo un poco divertido con el relato.
-¿Es en serio?- preguntó Rhodey.
Harley asintió.
¿Cómo su amigo respondía un accidente con un ataque del mismo tamaño, siendo él el adulto?
-Parece que ni con los niños puede controlarse- recriminó con voz alta.
Banner no pudo evitar soltar una pequeña carcajada.
-Bueno, ya sabes cómo es, fue una simple guerra de pinturas, a mí me interesa más saber de qué color quedó él- comentó Banner.
-Azul verde- contestó Harley.
Banner rió nuevamente y al final hasta Rhodey tuvo que dar una pequeña sonrisa.
-Bien, sí, es divertido pero se pasó, al menos con los niños debería llevarse menos- dijo Rhodey, hablando en plural para que no se sintiera tanto el reproche de Tony cuidando a Harley específicamente, luego se le ocurrió una idea. Ok, estaba criticando la broma pero, lo que él estaba pensando la haría un niño, y lo mandaba a hacérsela a un amigo de su edad, y aunque podía estar influyendo en la forma de Harley de tratar a su padre, a fin de cuentas más que una falta de respeto lo consideraba una broma inocente, una perfecta venganza, y sobretodo algo que Tony merecía y al final aguantaría, y sólo sucedería si Harley estaba de acuerdo- oye, ¿quieres que te diga cómo vengarte?- le preguntó.
Harley lo miró interesado y dudoso pero no dijo nada.
-Mira, no te acabes el betún del pastel, cuando venga dile que tiene algo encima, cualquier cosa, el punto es que hagas que se acerque a verlo y entonces lo estrellas contra su cara- explicó.
Harley al instante abrió los ojos con diversión y en general puso una expresión traviesa, la réplica de Tony cuando pensaba hacer una maldad
-Rhodey, no creo que la mejor idea sea ser una mala influencia- dijo Banner aunque nada serio.
-No es mala influencia, es una pequeña broma, dime que no se la merece después de todas las que nos ha hecho, esta es una oportunidad y es algo inocente- dijo Rhodey.
-Me apunto- exclamó de inmediato Harley sonriendo.
Perfecto, ya estaba en confianza.
-Conste que si se enoja yo no tuve nada que ver- dijo Banner mirándolos a los dos, aunque a él también le parecía divertida la idea.
Harley no creía que lo hiciera, después de todo ya otras veces lo había llenado de algo y en esa ocasión era una broma, así se llevaban, y la major parte es que contaba con el apoyo del señor Rhodey.
No pasaron muchos minutos hasta que Tony regresó, entonces comenzó a decirle lo de las nueces tomando es pastel desde un principio y acercándoselo para que los otros supieran que se trataba de la broma y lo hizo.
Cuando el plato quedó pegado en la cara de Tony pasaron pocos segundos antes de que cayera, entonces él se mantuvo quieto como sin poder creer lo que pasó. Había quedado lleno de la barbilla y la boca, de la nariz, en medio de la frente y un ojo, con mermelada arriba del otro tapándole la ceja.
Todos seguían riendo cuando detuvo su mirada en Harley, viéndose serio.
-Ahora sí vas a ver- dijo lentamente y con reflejos rápidos se acercó a Harley para agarrarlo pero éste reaccionó y se paró rápidamente corriendo un poco para alejarse, pero Tony no se detuvo y se paró también corriendo para acercarse- ¡Cuando te ponga las manos encima...!- gritó un poco comenzando una persecución del niño al rededor de la terraza.
No sabía qué le haría exactamente cuando lo atrapara pero al menos esas amenazas tenía que dar, ese había sido un golpe bajo, no sólo por el pastelazo y las risas de todo sino por usar lo de su alergia en el proceso, pero la verdad no estaba enojado realmente.
Dieron dos vueltas al rededor en las que Harley logró escapar sólo porque Tony tuvo cuidado de no correr del todo por sus heridas pero a la tercera aumentó el paso dispuesto a atraparlo ya cuando Harley giró y terminó poniéndose al lado de Rhodey, quien por cierto, al igual que los otros dos, no habían parado de reír por ver al gran Tony Stark lleno de pastel persiguiendo a un niño de diez años por una travesura que le hizo.
-Bueno, bueno, ya, no es para tanto- dijo al instante Rhodey poniéndose de pie antes de que Tony cruzara para llegar a Harley.
Había sido su idea, entonces él daría la cara por el niño, después de todo había sido una justa venganza y no Tony no tenía derecho a vengarse de vuelta.
-Sí, claro, a ti no te dio un pastelazo- le recriminó Tony, haciéndolo reír.
-Bueno, ah, ¡vamos!, te lo mereces, tómalo como una venganza por lo qué pasó ayer, el chico aún tiene un mechón de color rosa- explicó.
Tony no necesitó más detalles para saber lo que había pasado, ¿cómo el niño tuvo la confianza suficiente para llegar a la plática? No lo sabía, pero había llegado a ella y claro Rhodey no tardó en reclamar, aunque no era tan malo como lo había creído, no parecía estarlo criticando en serio sino que sólo terminó creando un juego... claro, un juego donde es muy divertido llenarlo de pastel de chocolate en la cara.
-Primero, fue justo lo de ayer, segundo, ¿te vas a poner de su lado? Tu amigo soy yo- recriminó.
-Sí, pero fue mi idea y él logró hacer que cayeras, así que... sí- contestó Rhodey risueño volteándose después para chocarlas con Harley, quien no se había movido de su "escondite" y miraba aguantando la risa a Tony.
Éste entrecerró los ojos a ambos mientras aún escuchaba las risas, entonces decidió que lo mejor sería limpiarse la cara antes de seguir reclamando.
-Esto no quedará así, el rey de las bromas soy yo, mi venganza será épica- amenazó alejándose y tomando una servilleta para comenzar a lavarse.
-No, yo creo que entre Harley y yo te quitamos el puesto, ¿verdad Harley?- preguntó Rhodey, pasándole un brazo por los hombros aunque sin recargarse mucho porque no sabía cómo reaccionaría el niño ante el tacto.
-Sí, me apunto- respondió éste sonriendo y sin inmutarse.
Tony les sacó la lengua a ambos y entonces sí se retiró a la sala donde fue a la cocina para lavarse, por suerte su ropa no se había manchado porque el plato había caído sobre la mesa.
Viéndolo por un lado positivo el chico estaba mejor y no tan cohibido.
Cuando regresó seguía parado al lado de Rhodey que se había vuelto a sentar, y estaban riendo, pues Rhodey parecía estar contando la historia de cómo casi le aventaba a Tony un misil cuando salió por primera vez como Iron Man.
Cuando se acercó ambos se le quedaron viendo con cautela, y él llegó a su asiento sin decir nada, volviendo a su lado con dignidad.
Rhodey sin importarle continuó con la pequeña historia y al terminar Harley volvió a sentarse, aunque al lado de Banner, y no volviendo al suyo, y todos se callaron, con Tony "molesto", Happy bebiendo otra cerveza y los otros tres teniendo una mirada de satisfacción por el éxito de la última broma, Harley mirando sus muñecas y manteniendo una pequeña sonrisa.
-¿Sabes que vas a tener que regresar conmigo a la casa en un rato y no vas a tener a este para protegerte, no?- le preguntó entonces Tony mirándolo con los ojos entrecerrados.
Harley levantó la vista pero no se asustó reconociendo el tono de enfado de Tony como falso y de juego.
-Entonces dile a J.A.R.V.I.S. que me llame y yo interferiré enseguida Harley, no te preocupes- salió en su defensa Rhodey.
Sí, no tenía duda, ese hombre le agradaba.
-Eres una mala influencia Rhodes, de por sí tiene gran imaginación para meterse en problemas- recriminó Tony.
-No, tú eres mala influencia, le regresaste un ataque cuando fue un accidente, yo sólo soy divertido y le muestro cómo defenderse- se defendió Rhodey.
-Sí, claro, entonces a la próxima que hagas te llamo y lidias con él tú- dijo Tony recargándose contra la silla y viéndolos a ambos antes de decir dejar el tema... por ese día porque se vengaría.
Harley miró a Rhodey y éste le guiñó el ojo en señal de "ganamos", haciéndolo sacar una sonrisa.
-Oigan, miren- dijo Happy mostrando su celular donde otro juego de baseball se desarrollaba.
Ese día había varios por conmemoración del Día de la Independencia para que las personas tuvieran qué ver mientras se reunían.
Entonces su atención comenzó a centrarse en el juego y a hacer comentarios al respecto.
En cierto momento Harley quiso tomar su refresco pero no podía así que Tony al notarlo se lo pasó rápidamente y siguió con su atención en el juego.
Harley no habló sabiendo poco del tema pero ya no se sentía incómodo, se la estaba pasando bien de hecho, y al fin el pensamiento de que estaba con Hulk y Máquina de Guerra le causó especial emoción.
Pasó un poco más de media hora cuando sintió que se estaba quedando dormido, más que nada por la influencia de las pastillas que seguía tomando.
Se recargó en la mesa y Tony lo notó, e iba a dejarlo ahí sin importarle por lo que le hizo pero se dio cuenta que si bien no hacía frío sí hacia un poco de aire y él acababa de salir de un resfriado así que lo mejor sería que durmiera adentro.
Se pasó al otro asiento para quedar delante de él.
-Si quieres vete a la sala y duérmete en un sillón- le dijo en voz algo baja para no interrumpir la concentración del juego, aunque aún así los demás lograron oírlo.
Harley al instante se negó.
-No, aguanto- dijo.
-Hace aire y no quiero que recaigas, ve- insistió Tony, ya no tanto como una pregunta pero sin llegar a la orden.
Harley lo miró aún con algo de duda pero le hizo un movimiento con la cabeza señalándole la puerta.
-¿O quieres irte ya?- preguntó Tony, aunque esperaba que no, el ambiente también se había relajado para él y no quería dejar a sus amigos aún.
Harley estaba en la misma situación así que negó con la cabeza y lentamente se paró yéndose hacia la sala donde se acostó en el sillón grande.
No se habría dormido si los demás pudieran verlo pero estaban afuera, y entre el sueño dejaba de ser consciente de varias cosas, según él sólo Tony sabía a qué había entrado.
-¿De qué podría recaer?- preguntó Rhodey entonces.
Tony regresó a su asiento y respondió tranquilo, esperando que Rhodey no cayera en un interrogatorio.
-Ha estado resfriado esta semana, le estoy dando medicina y apenas termina el tratamiento mañana- respondió.
Para su sorpresa Rhodey simplemente dijo "ah" y asintió. La verdad es que habría creído que le preguntaría sobre todo para cerciorarse de que no había cometido muchos errores en los cuidados del niño, pero en cambio sólo sonrió con algo de burla.
-¿Quién lo diría? Sí eres capaz de cuidar a otra persona- dijo.
Tony le lanzó la servilleta que tenía lado teniendo buena puntería aunque Rhodey no dejó de sonreír por eso.
La verdad que habiendo pasado la sorpresa inicial de que Tony tenía un hijo y después de haber analizado las pláticas se había propuesto no llenar a Tony de críticas, sino intentar más bien mostrarle las cosas por lado positivo cuando creyera que lo necesitara.
Claro, siendo Tony algunas cosas deberían de salir en forma de regaño, como que lo estaba negando, pero en ese momento todos estaban bien, así que prefirió no manchar el momento poniendo a su amigo de mal humor, ya habría tiempo para eso, e incluso tal vez el mismo tiempo hiciera que Tony no necesitara de platica alguna sino que se diera cuenta de las cosas por sí mismo.
Los partidos terminaron por fin a las 08:45 p.m., con el equipo de Happy perdiendo y Banner ganando 20 dólares por la apuesta.
Entonces comenzaron a platicar de varias cosas, Happy y Tony se quejaron del trabajo, más que nada de la junta directiva, Banner contó de sus últimos días en el consultorio y Rhodey sobre la platica que tendría que dar en tres días a unos jóvenes militares para motivarlos.
Contaron todo entre bromas y risas, teniendo un buen momento bien merecido y necesitado por todos.
Entonces sonó la alarma de Tony que indicaba que tenía que ir a machacar las pastillas para la medicina de Harley.
-Hora de preparar las pastillas- dijo levantándose.
-¿No compraste después la medicina para niños?- preguntó Banner.
-Nos acomodamos bien con esas, no quise estarle cambiando los medicamentos y el ritmo de tomarlos- respondió Tony, sin querer admitir que era su venganza porque el niño no le había contado lo que había pasado en la fiesta y que provocó su resfrío- y creo que después nos vamos ya, ¿o van a seguir mucho rato aquí? Ya sé cómo son de quejumbrosos con dormir temprano y levantarse temprano- añadió.
-Simplemente no todo el mundo es nocturno Stark- contestó Rhodey- pero ciertamente creo que deberé irme, tengo que hacer asesoramiento en una prueba mañana.
-Yo debo volver al consultorio, ya tengo varias citas, ¿alguno puede llevarme?- preguntó Banner.
-Yo puedo- contestó Rhodey.
-Y yo debo ver mi serie y mentalizarme para mañana- respondió Happy.
-Hay que recoger entonces- dijo Rhodey.
Después todos, con quejas de Tony, ayudaron a cargar la hielera, los trastes y la comida.
-¿Alguien quiere el pastel?- preguntó Happy.
-Yo- contestó al momento Tony.
-No puedes llevártelo, ya sé qué harás- dijo Rhodey.
-¡Oye!- exclamó Tony- que bien me conoces.
Entonces todos fueron adentro llevando las cosas de un solo viaje, Happy prendió la luz y vieron cómo Harley dormía en el sillón manteniendo los pies fuera del sillón para no ensuciarlo, cosa que Happy agradeció.
Dejaron todo en la cocina con cuidado de no hacer ruido a excepción de Tony que de todas maneras iba a despertarlo y entonces sí pudo concentrarse en alistar las pastillas y meterlas en las dos jeringas.
Esperó a que diera la hora mientras Happy prendía ya su televisión en el canal de su programa y Rhodey y Banner se sentaban en los sillones pequeños.
-Oigan, hay que irnos después de los fuegos artificiales, se verán justo a las 09:30- dijo Rhodey entonces viendo su celular.
-Por mí bien- dijo Banner.
Tony no dijo nada pero estuvo de acuerdo y cuando dieron las 09:30 p.m. se acercó a Harley poniéndose en cuclillas en el sillón.
-Harley, despierta- comenzó a llamarlo, esperando que no fuera de los casos donde le costaba mucho despertar.
Al parecer era una posibilidad porque ni siquiera se movió.
-Hey, niño, la medicina, ya- insistió Tony agarrándolo del hombro y sacudiéndolo algo fuerte.
Harley se despertó de golpe mirando al rededor aunque no alcanzó a entrar en confusión en preguntarse dónde estaba porque vio a Tony a su lado.
-¿Eh?- preguntó.
-Le medicina niño, es hora, enderézate- pidió Tony.
Harley lo hizo un poco somnoliento y enseguida, antes de que comenzara a hacer caras o quejarse, le puso la primera jeringa en la boca y se la dio.
Harley la pasó cerrando los ojos y curveando los labios.
-La otra- dijo Tony acercando la otra jeringa.
-A esta hora es una- replicó Harley, creyendo en serio que así era.
-No es cierto, te tocan dos- defendió Tony.
-No, me diste dos hace rato- dijo Harley.
-Te di dos en el desfile, luego te di una aquí mientras comíamos, es una y una, ahora te tocan dos- explicó Tony.
-¿Estás seguro?- preguntó Harley confundido.
-Sí niño, no llevó dándote esto cuatro días como para olvidarlo ahora- contestó Tony.
Harley pujó. Ni siquiera se había dado cuenta de que los demás estaban ahí porque acaba de despertar y Tony estaba justo frente a él.
-Abre la boca- le dijo Tony comenzando a ponerse más serio creyendo que todo era otro intento de no tomarlas.
Harley lo hizo entonces y él pudo darle la medicina.
Rhodey y Banner veían con una pequeña sonrisa el acto, viendo cómo se comportaba el niño con él y notando que ciertamente Tony estaba más puesto de lo que había demostrado el día que se enteraron de la verdad.
Banner fue testigo de cómo Harley no tomó sus medicinas la primera vez que le recetó unas, sin embargo ahora Tony se veía muy al pendiente del horario al punto de dárselas él mismo.
-Ya sólo las de mañana en el día, yo creo que en la noche no, te veo bien, o ¿Banner? ¿Qué dices tú?- preguntó volviéndose hacia su amigo y parándose para guardar las jeringas, haciendo al momento sonrojar y despertar del todo a Harley cuando se percató de la presencia de los otros tres hombres y supo que vieron todo el momento en que le daban la medicina en la boca.
-Sólo en el día está bien Tony, no lo vi toser o estornudar, pero completa el día de mañana para estar completamente seguros- respondió Banner.
-Ok- dijo Tony.
-Oigan, ya empezaron- dijo Rhodey mirando a lo lejos los fuegos artificiales.
Entonces se adelantó seguido de Banner y Happy para verlos mejor desde el balcón.
Harley miró confundido.
-Son los fuegos artificiales, ¿quieres verlos?- le dijo Tony.
Él se encogió de hombros y asintió.
Se paró pero vio que Tony se había quedado ahí parado.
La verdad es que se quedaba por Harley, la última vez que hubo fuegos artificiales creyó que Pepper se quedaría con él al fin, se sentía satisfecho de que no la había perdido, sin embargo ese abrazo y el "es suficiente" mientras sus armaduras se destruían, terminó siendo falso.
Y en años nuevo una pelea surgía mientras se escuchan otros fuegos artificiales.
-¿Tú no vienes?- le preguntó Harley.
-No, ve tú, después nos vamos, a mí no me gustan- le dijo Tony.
-¿Por qué?- preguntó Harley acercándose.
-Porque no, y no empieces de curioso, ve tú solo, allá está tu defensor además- le dijo Tony señalando a Rhodey con la cabeza.
-¿Te enojaste en serio?- le preguntó Harley, de pronto preocupado porque se veía de mal humor, aunque no era por él sino por el recuerdo de Pepper y los fuegos.
-No Harley, todo está bien- respondió pacientemente.
-Pero te ves enojado- insistió Harley.
-No es por ti, sólo... no me gustan los fuegos artificiales, me molestan un poco- admitió.
-¿Por qué?- preguntó Harley, haciendo que Tony ya no quisiera su lado curioso.
-Creo que no es tu asunto- respondió.
-¿Te dan miedo?- preguntó Harley de inmediato.
-¿Qué? ¡No! ¿Por que me darían miedo?- preguntó Tony.
-No lo sé, sólo se me ocurrió eso, a todo mundo le gustan los fuegos artificiales.
-Pues a mí no, me traen malos recuerdos- terminó admitiendo por error, y se preparó con mal humor para esperar un "¿por qué" de Harley, aunque éste sólo se le quedó viendo notando que estaba de mal humor en serio.
-Bueno... tus amigos están ahí, y parecen pasarla bien- dijo lentamente señalando la silueta de los tres hombres, con Rhodey en medio recargando cada brazo en el hombre de Banner y Happy- tal vez es tiempo de que te traigan buenos recuerdos, si tú quieres- terminó de decir aún con voz lenta.
Tony lo miró atentamente.
Luego Harley sonrió y se puso a su lado.
-Igual me quedaré contigo sino quieres verlos- le dijo inocentemente con una sonrisa.
-¡Oye Tony! ¡Harley! ¡Vengan! ¡Estoy seguro de que querrán ver lo que sigue!- gritó entonces Rhodey.
Harley lo miró con cara de cachorro entonces, no llegaba a hacer puchero pero era la cara que le había llegado a hacer a Tony cuando quería algo.
Tony lo miró un momento y terminó soltando aire y rodando los ojos a la vez que Rhodey volvía a llamarlos.
-Vamos pues, ya casi deben de acabarse- terminó diciendo malhumorado.
-¡Yuju!- dijo Harley y comenzó a caminar hacia la terraza seguido de Tony.
Se pusieron al lado de Banner con Harley quedando en medio y vieron los fuegos, para suerte de Harley no tenían que estar muy cerca de la orilla.
Vieron a los típicos de colores unos momentos, entonces pasaron a los que supuso Rhodey se refería.
Primero salió el escudo de Capitán América, después el martillo de Thor, luego el puño de Hulk, siguieron con una viuda negra araña, una flecha, la cara de una armadura pero siendo la de Máquina de Guerra y después la de Iron Man, siendo la más sorpresiva la que le siguió de Iron Kid.
-¡WOW!- gritó al momento Harley.
Tony miró extrañado a Rhodey.
-Les dije que lo añadieran, la gente lo conocía por la Expo y es como una prueba tipo "los héroes inspiran a los niños a convertirse en héroes también"- explicó.
Él asintió y volteó a ver a Harley, quien miraba lleno de ilusión.
Al final desapareció la cara como cualquier fuego artificial y el espectáculo finalizó con la forma de la bandera de Estados Unidos.
-¡Muy bien!- dijo Rhodey comenzando a aplaudir orgulloso de la presentación que ayudó a realizar.
-¿Ves? No fue tan malo- escuchó Tony decir a Harley.
-Tú te impresionad fácil, yo ya he aparecido en otras festividades, Iron Kid- le dijo Tony con tono orgulloso.
Harley sólo rodó los ojos sonriendo.
-Bueno, ahora sí hay que irnos, la casa de Happy queda retirada de las nuestras- dijo Rhodey.
-Zona tranquila y segura- dijo Happy como quien hace un comercial.
-Rhodey, ¿sí puedes llevarme?- preguntó Banner ya que había llegado con Happy.
-Sí, claro, sólo deja entro en el traje y te sujeto- dijo Rhodey caminando hacia la armadura.
Banner puso cara de incredulidad, mientras los demás volteaban a verlos.
-¿Cómo?- preguntó.
-Ah, es que, olvidé que no había llegado en mi auto cuando me ofrecí a llevarte, Happy me recogió y me llevó con Tony para recoger la armadura, entonces estuve viajando en ella y pues viste que así llegué, pero sí te llevo, sólo te tomo de los hombros y listo- explicó Rhodey.
Tony y Harley comenzaron a reír entonces, Harley una pequeña risa y Tony más sonoramente, principalmente por la cara de Banner con la boca abierta y las cejas fruncidas.
-Es seguro, ya he llevado a las personas- comenzó a decir Rhodey.
-¿Colgando?- preguntó Banner- mmm, yo creo que mejor, ¿Tony?- dijo volteando hacia el otro hombre.
Tony se serenó y lo miró.
-Haber, ¿eras consciente de la broma de estos dos hace rato?- preguntó.
-¿Qué? No- respondió Banner.
-Estabas ahí- dijo Tony con los ojos medio cerrados.
-Bueno, sí, escuché pero no participé, ellos solos...
-Entonces disfruta del viaje en armadura y no abras la boca, nunca se sabe que puede entrar volando en medio del aire- dijo Tony poniéndose los lentes que había mantenido en el bolsillo del pantalón desde que tomó las pastillas hace unos minutos.
Banner lo miró con lamentó.
-Eso no es justo- dijo.
-Les dije que me vengaría- dijo Tony.
-¿Y empiezas por mí? Ni siquiera estuve de acuerdo o comenté algo- replicó Banner.
-Ya Bruce, llegaremos incluso más rápido así- dijo Rhodey ya habiendo entrando en la armadura.
Tony se encogió de hombros.
Banner suspiró resignado.
-Bueno amigos, ya nos veremos, y Harley, ya sabes, comunícate conmigo por medio de J.A.R.V.I.S. para cualquier cosa- dijo Rhodey.
-Muy bien señor Rhodey- contestó Harley sonriendo.
-Hasta pronto- se despidió Banner de todos con tono afligido.
Harley le dijo adiós con la mano y los demás sólo lo miraron divertidos.
Entonces Rhodey se alzó y lo tomó por los hombros levantándolo.
-Ok, aquí vamos- dijo antes de despegar.
-La gente me va a ver- escucharon decir a Banner.
-Volaré alto hasta llegar a tu casa... no debería pasar pero si cayeras, Hulk te salvará, ¿cierto?- escucharon decir a Rhodey antes de que se alejaran.
Harley entonces volteó a ver a Tony y lo vio grabando o tomando una foto.
-Esto lo verán los demás- dijo con tono cantarino- bueno niño, vámonos también- anunció guardando el celular después.
Harley asintió y Happy los acompañó a la puerta donde Tony se puso su gorra por si acaso llegaba haber alguien y tomó la bolsa de las medicinas.
-Bueno Happy, nos vemos mañana, llegaré entre 09:00 y 10:00 posiblemente, yo te mando mensaje antes- se despidió.
-Sí, de acuerdo- contestó Happy.
Entonces Tony abrió la puerta y salió seguido de Harley pero en última instancia éste se volteó nervioso hacia Happy.
-Señor- lo llamó, para gran sorpresa del hombre.
-Mmm, ¿sí?- preguntó dudoso.
-Yo, eh... discúlpeme por haber huido con las armaduras cuando estaba con usted, y haberlo ignorado antes de despegar- dijo Harley frotándose un poco las manos con nerviosismo.
Happy se puso igual o más nervioso que él, sin esperar eso.
Miró a Tony pero él se mantuvo imperturbable desde donde estaba con las manos en los bolsillos esperando a Harley.
Entonces se dio cuenta de que debería contestar él.
-Ah, ok, mmm, gracias, ya no importa- respondió algo torpemente.
-Es su manera de decirte que lo olvides y que todo está bien niño, pero es que no es muy expresivo para estos casos, ya vámonos- lo auxilió Tony, más que por Happy porque esa respuesta sonaba un poco a "no importa, ya lo hiciste y la disculpa no sirve de nada", y si bien admitía haber actuado un poco así tenía sus motivos y se había asegurado de aclararle que ya todo estaba bien.
Mmm, de tal vez poniéndose al lado de Happy resultaba que no era tan malo en eso.
-Mmm, adiós- respondió Harley a Happy tímido, inclinó un poco la cabeza y fue al lado de Tony.
Éste le dio una pequeña sonrisa para desaparecer los nervios que pudieran quedar y supiera que era cierto lo que le había dicho.
-A-adiós- respondió Happy algo avergonzado por la elección de palabras de Tony al decir que no era bueno con ese tipo de cosas.
Sin decir más Tony fue hacia el ascensor con Harley siguiéndolo y emprendieron el camino hacia la camioneta en silencio.
Ya ahí cada quien fue a su asiento y Tony se quitó los lentes y la gorra.
Prendió la camioneta y arrancó.
-En cuanto lleguemos si quieres cenar cenas y después te recomiendo dormirte, mañana vas a ir conmigo a la empresa- le dijo a Harley.
Harley se sorprendió un poco pero luego recordó que le dijo que ya no pensaba dejarlo solo, aunque aún así le impresionaba un poco ver que no iba a hacer excepciones ni cuando fuera a trabajar.
Antes Tony lo habría pensado, pero al final algo positivo había salido de que Harley corriera asustado a él la última vez que lo había llevado al trabajo, y es que ahora el tío Happy podía llevar a su sobrino a trabajar y era sabido que se llevaba bien con él, así que podría ahorrarse explicaciones, simplemente le avisaría a Happy que no olvidara esa pequeña actuación que Harley ya había aceptado también, así podría mantener al niño vigilado y a fin de cuentas sería poco tiempo, cuando Thomas le consiguiera un hogar tendría una mejor vigilancia y estaría mejor, entonces su vida volvería a la normalidad.
-Está bien- le respondió Harley sobre la información, luego añadió- me divertí hoy.
-Sí, con tu bromita cómo no- replicó Tony.
Harley sonrió un poco.
-Me agradan tus amigos, incluso Happy, es más reservado, al menos conmigo, pero me cae bien y el doctor Banner y el señor Rhodey son muy divertidos con sus historias- siguió contando.
-Sí, ya lo creo, les pasa cada cosa- contestó Tony enfocado en el camino, aunque la verdad era que si lo pensaba bien a todos les había tocado al menos un momento ridículo como héroes, pero ya serían historias para otro momento, tal vez.
Harley se enderezó un poco entonces, acercándose más a en medio de los asientos, entonces Tony notó un pequeño detalle.
-¡¿No te pusiste el cinturón?!- preguntó un poco golpeadamente, podía parecer exagerado siendo simple cuestión de ponerlo y ya, pero como ya había reflexionado antes no sabía en qué momento pasaba por una explosión o lo perseguían.
Harley a pesar de ser muy cuidadoso con eso por obvios motivos había salido pensando tanto en las experiencias de ese día que lo había olvidado hasta que Tony lo mencionó.
-Ay, no me di cuenta- dijo de inmediato y por su propio miedo se sentó bien y se lo puso.
-Por favor, no olvides ese tipo de detalles, y no te estés haciendo tan adelante mientras conduzco- dijo Tony.
-Sí Tony, disculpa- contestó Harley.
Entonces Tony se dio cuenta de que había sonado un poco mandón, y lo era pero normalmente no por ese tipo de detalles como "siéntate bien, se cuidadoso", era más como "los archivos para mañana, el reporte para hoy, ¡tú golpea los de la derecha y yo los de la izquierda!".
-Oye, y, ya que ya me vieron en tu empresa el otro día, ¿puedo salir a verla mañana?- preguntó entonces Harley.
Tony lo pensó unos segundos.
-Ya veremos- contestó.
Harley al momento se vio emocionado.
-¡Yuju!- dijo.
-Veremos, dije, no te hagas muchas ilusiones, tampoco es necesario molestar a los trabajadores, y por cierto, yo tengo algunas reuniones, no vas a poder entrar conmigo, en ese caso te quedarás en mi oficina y quiero que te estés tranquilo, por favor, llévate algo para entretenerte- le dijo Tony.
-Sí señor- respondió Harley muy seguro para que Tony no insistiera en el tema- por cierto, ¡la imagen de Iron Kid estuvo genial!- exclamó.
-Sí, de hecho sí- estuvo de acuerdo Tony. No es que le pareciera a tanto nivel pero lo dijo por darle gusto al niño.
-Oye y... ¿podré recuperarla en algún momento?- preguntó Harley después tímidamente.
Tony pensó eso con más detenimiento, cuando el niño se fuera no creía la mejor idea dejar que se la llevara, si él sabiéndole y teniendo muchas mejores, no había podido evitar que hiciera estragos con ella, ¿qué iba a saber otra familia al respecto? Y mientras siguiera con él, porque debía ser consciente de que no sería un proceso de la noche a la mañana necesariamente, pues, debería de pensarlo, no le agradaba la idea de devolvérsela mañana mismo pero tal vez cuando estuviera en la casa pudiera dejarlo usarla siempre y cuando lo estuviera vigilando, además, dados los peligros que podía haber, ahora que los dos estaban recuperados de todo, planeaba volver con las clases de pelea con Harley, necesitaba saber defenderse y hacerlo dentro de la armadura también era necesario.
-Te dejaré usarla de vez en cuando pero cuando yo te esté vigilando, no sé qué día y no quiero que me presiones, por el momento mañana iremos a la empresa y no sé cuánto trabajo me surja después, hace días que no voy- explicó.
Harley pensó que la respuesta era mejor de lo que pensó y asintió gustoso.
El resto del viaje fue en silencio, con Harley comenzando a tener algo de sueño nuevamente pero se concentró en aguantar porque no quería sufrir con que lo despertaban nuevamente cuando llegaran a la mansión.
Entonces sintió alivio cuando al fin Tony se estacionó en el garaje y ambos salieron, con Tony dejando su "disfraz" dentro de la camioneta.
Entraron a la casa y Tony fue a la cocina por una botella de agua, con Harley siguiéndolo.
-Oye, me siento lleno por la tarde, ¿puedo no cenar?- preguntó.
Tony asintió mientras bebía el agua, siendo consciente de que los pedazos de carne estaban grandes e iban acompañados y Harley se había acabado todo.
-Bueno, entonces, buenas noches- le dijo Harley.
-Te vas a quedar conmigo- lo paró Tony antes de que saliera de la cocina.
Harley se volteó confundido.
-¿En tu cama? ¿Por qué?- preguntó al instante, siendo a lo que solía referirse su madre cuando le decía "quedarte conmigo".
-No- le dijo al instante Tony desechando la idea- me refiero en el cuarto de enfrente, no voy a estar bajando a las 03:00 de la mañana a darte la medicina- le explicó.
-Ah- dijo Harley entendiendo, luego añadió sonrojando un poco por el recuerdo de antes de los fuegos artificiales- puedo tomármela yo solo si quieres- sugirió.
-Me encantaría pero no confío en ti, y no quiero una recaída porque tú te enfermas y yo parezco doctor de tiempo completo, así que ponte la pijama y haz lo que tengas que hacer y te vas arriba- lo apuró Tony.
Harley iba a replicar pero, después de todo ya no había nadie más en la mansión.
-Ok- dijo y se fue a hacer lo que Tony le indicó.
Subió al final llevando ya su pijama y pantuflas y notó cómo las luces de abajo se iban apagando según dejaba atrás el tramo, seguramente por orden de Tony.
Sólo quedó prendida la del último pasillo donde estaba la habitación de Tony y la otra.
Donde se quedaba la luz estaba apagada y debajo de la puerta de la de Tony se veía la luz prendida, así que fue y la tocó.
-Adelante- le dijo Tony desde adentro.
Pasó y lo vio frente al tocador, ya con el pantalón de la pijama puesto, sin zapatos usando sólo los calcetines y sin camisa, dejando ver los vendajes que traía puestos, que al parecer se estaba quitando porque tenía parte de una venda hacia abajo.
-Mmm, ¿interrumpo?- preguntó tímidamente.
-No, ¿necesitas algo?- le preguntó Tony.
No supo qué decir, la verdad no había ido con el hombre por algo en especial, simplemente lo había hecho.
-Mmm, bueno, no- contestó.
-¿Entonces?- preguntó Tony distraído volviendo a su labor de quitarse los vendajes.
-Mmm, yo sólo, ah, ¿quería saber a qué hora nos vamos mañana?- contestó Harley ocurriéndosele eso de pronto.
-Aún no lo decido, yo creo que entre 09:00 y 10:00, sino es que más tarde, de cualquier forma tengo que despertarte a las 09:30 para tu medicina- le dijo Tony, terminando de quitarse la venda, dejando ver sus heridas que provocaron que Harley hiciera una pequeña mueca imaginando el dolor.
-Está bien, ammm, ¿te duelen?- preguntó entrando un poquito al cuarto.
-No, ya no, comprobé que pude correr hoy en la tarde cuando te perseguí, usaron buena tecnología y Banner es un buen doctor, sabe lo que hace, así que ya sólo las usaré el resto de esta semana- dijo Tony refiriéndose a las vendas señalando las nuevas que tenía en el tocador.
-Mmm- asintió Harley, luego recordó algo- por cierto, creo que el rosa no desapareció del todo de mi pelo- dijo.
Tony se volteó a verlo.
-¿Por eso se enteraron de lo que pasó?- preguntó.
-Mmm, sí, el señor Rhodey me vio un mechón, entonces le dije- contestó, preguntándose si se enojaría por haberles dicho.
-Ven- lo llamó Tony, sin detenerse en ese detalle, pues no había generado problemas y tampoco es que hubiera sido realmente culpa de Harley si le hubieran reclamado algo en serio, sabía que tenían razón.
Harley se acercó a él y entonces Tony llevó las manos a su pelo, moviéndolo un poco hasta que encontró el mechón.
-Ah, ya, no es mucho, se nota si miro bien pero se confunde con el resto del pelo, y se ve un tono bajo, terminará quitándose conforme te bañes, si lo intento ahora te acostarás con el pelo mojado y no quiero otro resfrío- le dijo soltándolo, luego añadió viéndolo- oye, ¿es mi imaginación o el pelo te ha crecido bastante desde que llegaste?- preguntó Tony.
No era que lo tuviera caído hacia los hombros sino que se veía con más volumen en la parte de adelante y Tony estaba seguro que si le pasaba un peine le llegaría a la mitad del cuello, tal vez incluso sí al hombro pero sólo bien peinado.
-Sí creció- respondió Harley.
-¿Y te gusta así o sueles cortarlo?- preguntó Tony.
-Suelo cortarlo, bueno, mi mamá me decía cuándo era tiempo- contestó Harley.
Tony asintió.
-Bien, lo resuelvo en esta semana, ¿ok? Ahora...- dijo Tony pero en ese momento se escuchó un sonido un tanto explosivo y Harley tomado por sorpresa terminó acercándose mucho a Tony, sin llegar exactamente a darle un abrazo pero sí recargando su brazo derecho en el costado del hombre, con dos centímetros separando su cuerpo de tocar su estómago.
Tony le prestó atención al ruido que se repitió y se dio cuenta qué era.
-Cuetes o fuegos artificiales que deben de estar lanzando en la playa- le dijo al niño, entonces se apartó dos pasos notando el repentino toque.
Harley se sonrojó un poco y se apartó también bajando el brazo.
-Probablemente avienten más en medio de la noche, recuérdalo para que no te asustes- le dijo Tony a Harley tomando los vendajes nuevos y comenzando a ponérselos.
Harley asintió.
Se quedaron en silencio después mientras Tony se ponía eso hasta que terminó y se colocó la playera negra del pijama.
-Bueno, falta un poco más de una hora para tu medicina, ve a dormir si quieres o quédate despierto- le dijo al niño.
-¿Ya te vas a dormir?- preguntó Harley.
-No le veo caso si voy a levantarme en una hora, ya veré después- dijo Tony.
Harley se sintió culpable de ser el responsable de que Tony tuviera que estarse levantado.
-Lo siento, no he querido molestarte estos días- expresó.
Tony pensó en que Harley solía dar disculpas sin problemas, tal vez le daba un poco de timidez o vergüenza pero las daba, y siempre se veía sincero, muy contrario a él sin duda... claro que no era que estuviera haciendo comparaciones.
-No pasa nada, igual termino desvelándome con otras cosas- contestó encogiéndose de hombros.
Luego Harley lo miró con cierta duda.
-Mmm, y, si no vas a dormir aún, ¿podemos ver algo mientras es la hora de la medicina?- preguntó.
-¿Qué quieres ver?- le preguntó Tony tranquilo.
-Mmm, ¿otro programa de construcción?- sugirió Harley.
Tony hizo como que lo pensaba unos segundos.
-Está bien, pero sólo hasta las 12:30 porque no quiero estar batallando mañana cuando te tengas que levantar- contestó.
Harley se alegró al momento.
-¡Sí!- dijo corriendo al otro lado de la cama, donde había estado la noche de la fiesta- mmm, ¿puedo?- preguntó antes de sentarse.
Tony asintió, viendo con algo de ingenuidad cómo de la nada podía tener ahora un polizón en su habitación, pero bueno, el niño le agradaba y sería poco tiempo, además así se ahorraría el tener que despertarlo a las 12:30 a.m. para la medicina, o eso pensó porque para las 12:00 a.m. Harley ya estaba dormido y él sólo esperó a que se diera la hora, le dio la medicina más dormido que despierto y después lo mandó a su cuarto, teniendo que pedirle a J.A.R.V.I.S. la información de si había llegado a la cama porque se veía muy cansado, pero afortunadamente lo hizo.
Entonces él destendió su cama y se acostó apagando la televisión, y logró escuchar unos fuegos artificiales a lo lejos y, no, no habían desaparecido del todo los malos recuerdos ante los sonidos pero al menos al lado de las imágenes que mantenía una nueva se había posado en su mente, una donde estaban Happy, Rhodey, Banner, Harley y él presenciando en el cielo las figuras de su equipo, así que al final lo admitía completamente, había sido un buen Día de la Independencia.
¡Ey! ¡¿Qué tal?! Espero que estén teniendo una buena madrugada si están leyendo esto en cuanto lo publique y si no pues buen día o buena noche según la hora que lean esto.
(Y sí, estoy trayendo un capítulo de la Independencia de Estados Unidos cuando acaba de pasar Halloween y en mi país el Día de Muertos y lo próximo sería La Revolución de México y Acción de Gracias en Estados Unidos pero... qué hacía, se atravesaba la fecha y no tenía sentido ignorarla y aunque quise no pude traerlo antes para que concordara 😅🤣).
Y ya sé, no traje el capítulo en la fecha prometida chic@s, pero no me siento del todo culpable porque aún no completo la tercera semana sin publicar y si (sólo si) el tiempo me da lo compensaré este fin de semana con otro capítulo para ponerme al corriente, pero no se preocupen si me desaparezco, no abandonaré la historia y como puedo los días que no estoy publicando aún así avanzo aunque sea un poco los capítulos. 😉
Y por cierto, creo que ¡superé mi propio récord de palabras en un capítulo! 🥳 y según yo, en mi mente, este capítulo sería corto jeje 😅
Y pues al fin tuvimos la primera reunión oficial de Tony y Harley con otros héroes... ah sí, y Happy, claro 😆... y pues espero que les haya gustado, ya sé que Harley no se desenvolvió al 💯 y algunos esperaban que Tony se pusiera celoso pero esto fue sólo una introducción y ya vendrán más oportunidades para eso 🤫
Probaré hoy una nueva dinámica para decirles el título, no será así siempre pero quiero hacer el experimento. 😅
Con estos emojis les voy a dejar una pista sobre de qué trata y abajo habrán unas rayitas, cada una representa una letra y son dos palabras.
Si alguien adivina el título exacto en el próximo capítulo podré revelarles el título del capítulo que sigue, sino, se quedarán sin pista alguna para el capítulo 35. Aquí está:
🥳🎂🎁➡️
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Eso es todo por hoy, les agradezco su apoyo y que hayan esperado este capítulo, si tienen algo que decirme con gusto los leo y nos leemos en el próximo. 🤗
Posdata: Oigan, he estado intentando responder los comentarios pero Wattpad no me deja verlos, me dice que hay un error y si me deja contestar alguno no sé si en serio se esté publicando bien. ¿También están teniendo ese problema ustedes o es sólo mi cuenta?
Si no obtienen respuesta o les mando varias veces el mismo mensaje disculpen, estoy intentándolo pero sigo teniendo el problema.
Yahaira D. G.
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Iron Man. Vida como padre
FanfictionTony terminó de decir todos los sucesos ocurridos con Aldrich Killian a Banner (aunque éste no lo escuchó por quedarse dormido) y después todo volvió a la normalidad, con sus traumas siendo superados lentamente. Pero un día un llamado a su puerta ca...
