Craig Tucker PoV
Al llegar al restaurante lo primero que hice fue preguntar por un teléfono, tenía que ponerme en contacto con Tweek como fuera necesario.
Me indicaron uno junto a la entrada de los baños, con mi prisa y miedo fui de inmediato y marqué el número de su casa. La primer llamada no fue contestada, la segunda tampoco, mucho menos la tercera. Quizás estaba dormido. Marqué una cuarta vez, esperé hasta el último momento. Esta fue contestada, pero no por Tweek.
–Hola, ¿Tweek?
–Hablas con Clyde. ¿Quien es?
–Soy Craig. ¿Tweek está allí? ¿está dormido?
–Si, Tweek está conmigo, pero creo que deberías venir a verlo.
–¿Porqué? ¿pasó algo, él está bien?
–Lo tengo por aquí, pero no creo que tenga ánimos de hablar. Viejo, hace un rato llamaron, sus padres murieron.
–¡¿Qué?! N-no, no puede ser... Maldición, Tweek debe estar arruinado. Olvídalo, voy para allá.
–Ojalá vengas pronto, necesita de tí. ¡VOY! —En el fondo sonó como alguien golpeaba en la puerta con mucha fuerza— ¡UN MOMENTO!. Craig, hablaremos después.
–Dile a Tweek que voy en camino.
La llamada se cortó, pensé que Clyde había cortado el teléfono para atender a quien estaba en la puerta. Más allá de eso, tenía una preocupación gigante, Tweek. Sus padres murieron, el cómo no era de mi incumbencia en ese momento, sólo tenía algo en mente, y era el rubio y su bienestar. Tenía que ir a ayudarlo, me necesitaba en ese momento.
–¡Pip, Kenny, cambio de planes. Regresamos a South Park ahora mismo!
–¡¿Qué?! Olvidalo, tenemos que terminar esto bien —Gritó Pip con enojo, levantándose de la mesa y encarandome— Tenemos un deber y hay que cumplirlo.
–Olvidalo. Tengo algo más importante que hacer, Tweek me necesita.
–¿Acaso un problema de tu amiguito es más importante que esto? ¡Abre los ojos Craig, esto es serio!
–Repitelo una vez más, y no pienso responder.
–¿Qué, lo que dije? Por Dios Craig, esto es algo enserio, no puedes fallar a última hora por una cosa de tu amiguito.
–Bien... Te lo advertí.
Apreté mi puño derecho, me estaba dejando llevar de la ira del momento. Ese estúpido de Pip estaba menospreciando a Tweek, a lo que él estaba viviendo, y eso no lo iba a permitir. Con rapidez lancé mi puño hacia su cara, pero este jamás encontró su destino, una mano se atravesó para golpear el derechazo.
–Craig... Sube a la camioneta, vamos de regreso —Dijo mientras miraba con frialdad a Pip.
–No lo puedo creer, ¿tú también? —Respondió el rubio menor con una molestia notoria.
–Te recomiendo dejar tu arrogancia Pip Pirrup, yo te advertí que las cosas no funcionarían así —Finalizó Kenny, ocultando sus manos en los bolsillos de su gabardina— está decidido, volvemos a South Park.
No dije ni una palabra más, solo le di una mirada de agradecimiento a Kenny, él si me entendió. Subí a la camioneta con bastante prisa, esos dos tomaron un poco más de tiempo, pero al final terminaron subiendo también.
ESTÁS LEYENDO
Azabache de ojos azules
ParanormalEl amor puede cambiar a cualquiera, pero lo podrá con aquel que ha equivocado su camino en la ambición. Un secreto, un deseo y un amor en medio. Tweek tendrá que darlo todo si desea quedarse con el último Azabache de ojos azules.
