Tweek Tweak PoV
Este era mi fin, no podía resistir más, no soportaba más dolor del que estaba sintiendo. Sentí mis huesos rotos, sentí la sangre brotar de mis heridas, sentí...
¿Con que así iba a terminar todo? ¿golpeado hasta la muerte por este demonio?
Pasaban los segundos, los golpes cada vez dolían menos. Pasaban los segundos, mis ojos se cerraban poco a poco. Pasaron los segundos, perdí la conciencia, no sin antes oir su voz, no sin antes sentirlo a mi lado.
De repente me ví en un salón vacio. Sus paredes eran blancas, no podía ver más que algo sobre mí, era yo.
Cada vez estaba más distante, me veía dormido, con los ojos cerrados, aparentemente en paz. ¿había muerto?
Quería acercarme... Pero, me fue imposible.
Craig Tucker PoV
Podía recordar su maldita mirada de psicopata, su sonrisa perturbadora, sus manos manchadas de sangre de Tweek. Él le dió un golpe más, hasta ahí recordaba lo que había pasado, despues todo fue muy confuso, sólo oia voces en mi cabeza, sentí dolor en mi cuerpo, y perdí el conociemiento.
Despues de eso desperté en la cama de un hospital. Tenía enyesada mi pierna derecha. Mis brazos estaban vendados, y tenía un cuello ortopedico, no podía casi moverme. Con un gran efuerzo moví un poco mi cabeza a mis lados. Estaba en un hospital.
A mi derecha estaba Kenny, leyendo una revista. ¿Que había pasado?
–Entonces, alfin despiertas —Dijo él, sin desviar la mirada de su revista.
–¿Q-que pasó? —Pregunté con un poco de dificultad.
–Perdiste el control, igual que Damien. Por suerte Pip hizo algo bien por primer vez —Respondió con un notorio desanimo— Gracias a él sigues vivo, sólo con unas heridas.
–Ya veo... Oh Dios, ¡Tweek!
–Quisiera decir que tuvo la misma suerte que tú —Dijo, seguido de un silencio absoluto.
–Entonces Damien... ¿lo mató? —Pregunté nuevamente, con un mal presentimiento.
–No... Sin embargo quedó en un estado muy delicado, sufrió demasiados traumas, finalmente cayó en coma.
Me quedé sin respiración, sentí como si mi corazón se hubiera detenido. El silencio se apoderó de la sala al instante, fue la peor noticia que pude recibir. Primero me entero que sus padres habían muerto, y ahora él había caido en un coma.
Todo esto, la muerte de sus padres, el desastre que causamos, el coma de Tweek. Nada de eso hubiera pasado si no hubiese accedido a ayudar a Damien en primer lugar. Fui egoista, pensé sólo en mi beneficio, y por culpa de ese egoismo terminé llevandome conmigo a personas que nada tenían que ver en esto, terminé lastimando a Tweek, a mi verdadero amor.
–Por ahora preocupate por recuperarte bien, tus padres vendrán a verte en la noche —finalizó Kenny antes de abandonar la habitación— Adios Craig.
–N-no te vayas aún —Dije con unas pocas fuerzas— Clyde y Pip, ¿q-qué pasó con ellos?
–Ambos murieron, si es lo que quieres saber —Respondió él con algo de impotencia— Yo me voy a encargar de Tweek. Tú regresa a Denver.
Kenny dejó la revista en el asiento, salió de la habitación y cerró la puerta con suavidad al irse. Ahí estaba, tal como empecé, sólo.
Cuando llegué a South Park no tenía altas espectativas, sólo quería venir, ser independiente, terminar mis estudios y conseguir un trabajo para despues ir a la universidad a depender sólo de mí. Ni siquiera eso pude hacer bien. Terminé dependiendo de un maldito demonio, de un mocoso de 12 años... y también de un pequeño rubio que facilmente podría ser un ángel.
Vine a ver por mí, sólo por mí. Terminé involucrado en un gran conflicto, arruiné la vida del chico que pensé amar, acabé con la vida de sus padres y su mejor amigo. Y Pip, el ultimo angel con vida, al final terminé también con él.
De entre todos los que cayeron, ninguno merecía ese destino, pues el unico que tenía que morir en este conflicto era yo, almenos para proteger a Tweek.
Sólo me quedaba algo por hacer, y era lo ultimo que podía arruinar. Tenía que quedarme junto a Tweek, tenía que cuidar de él, velar por él, ver su evolución y finalmente estar en el momento en que él despertara. Tweek sería lo más importante de mi vida en ese momento.
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Azabache de ojos azules
ParanormalneEl amor puede cambiar a cualquiera, pero lo podrá con aquel que ha equivocado su camino en la ambición. Un secreto, un deseo y un amor en medio. Tweek tendrá que darlo todo si desea quedarse con el último Azabache de ojos azules.
