Clyde Donovan PoV
Y bien, ahí estaba otravez, preparándome para ver denuevo al que pensé no volvería a hablarle en el resto de mi vida. Era mi amigo, cierto, y para que Kenny me pidiera ese favor sin más era extraño y preocupante, pero honestidad primero, no quería verlo denuevo.
Habían cambiado cosas en el tiempo que dejamos de vernos. No volvimos a cruzar palabras, no volvimos a vernos, ni siquiera nos seguiamos en redes sociales. Prácticamente habíamos cortado cualquier vínculo. Y ahora me tocaba esto, ir sin razón aparente a su casa, a protegerlo. Ni siquiera sabía de qué protegerlo, algo no pintaba bien.
Eran las 11 de la noche, Tweek incluso estaría dormido, o haciendo tareas, y sus padres posiblemente dormían. No tenía seguridad de que me dejaran entrar a su casa, y menos bajo la excusa de proteger a Tweek, ¿que mejor protección que sus padres?
De todas formas tenía que cumplir, ya había aceptado hacer eso.
Me coloqué una gabardina café sobre mi ropa de siempre, peiné un poco mi cabello, me motivé frente al espejo y tomé un gran respiro, esto sería difícil.
Salí de casa, y tan rápido como pude corrí a donde estaba su casa. El ambiente en ese barrio era extraño. Todas las luces estaban apagadas, había un silencio como jamás había experimentado, y el cielo estaba teñido de un extraño color rojo. No me sentía bien allí, corrí más rápido aún a su casa.
Al llegar vi que todas las luces estaban encendidas, quizás sus padres seguían abajo, sería difícil entrar sin una razón convincente.
Golpeé dos veces la puerta de madera. No escuché ninguna voz, lo que sí oí fue el caminar de alguien hacia la puerta. Quien estaba allí quitó los seguros y abrió sin preguntar. A traves del espacio que abrió me di cuenta que se trataba de Tweek, mi corazón se aceleró de inmediato.
–¿Clyde? —Preguntó él al verme— Creí q-que eran mis p-padres. ¿Que q-quieres?
–¿Puedo pasar? Quería hablar contigo...
–C-clyde... C-creí que ya todo se había a-acabado. N-no se que quieras hablar.
–Esto no es acerca de nosotros. Mira, me pidieron un favor, tengo que cuidarte hoy.
–¿Q-que? ¿Como? N-no entiendo.
–Dejame pasar y te explico.
–N-no, explicame antes. D-dejaste de hablarme d-dos meses, DOS MESES, y ahora q-quieres entrar como si nada.
–Tú sabes porqué no te hablaba. Tweek, dejame entrar, allá afuera algo no está bien.
–E-está bien, pasa.
Entré a su casa y cerré su puerta con prisa. Él notó mi cara de estrés, de inmediato me invitó a pasar a la sala mientras ponía nuevamente el seguro a la puerta. Miré de reojo el comedor y la sala, ambos estaban vacíos. Tampoco escuchaba nada viniendo del segundo piso.
–¿Y tus padres? —Pregunté mientras miraba a mi alrededor— ¿Estás sólo?
–S-si. Dijeron q-que saldrian a resolver un problema hace unas horas, pero aún no regresan. —Respondió desde el recibidor— T-tengo unas cosas de comer en la n-nevera, saca algo.
–Umm, no tengo hambre realmente —Dije en un tono algo mentiroso.
–Te conozco, a-anda, come algo —Afirmó él en tono bromista— Sientate en la mesa.
A pesar de tanto tiempo y todo lo que había sucedido, Tweek seguía siendo una persona que se preocupaba por mí. Recordaba que todo el tiempo tenía hambre. Era una estupidez, pero para mí era importante. Abrí su refri y saqué dos vasos de avena, luego extendí mi mano a su despensa y tomé dos empaques de galletas. Por supuesto eran para compartir, no me comería todo eso solo. Coloqué la comida sobre la mesa, y el con calma caminó hacia mí y se sentó frente a donde me coloqué.
–¿Que necesitabas? —Preguntó, extendiendo su mano a uno de los vasos de avena.
–Nada, tenía que venir a verte, me lo pidió Kenny —Respondí, tomando una galleta y remojandola en la avena— Me llamó hace un rató y me lo pidió casi de rodillas.
–N-no lo entiendo... —Soltó, tomando un sorbo de su bebida— Casi no me t-trato mucho con él. Si querías v-venir a verme sólo dilo.
–¡N-no es eso! Bueno, si quería verte, pero este no era el caso —Respondí con un gran sonrojo en mi rostro.
–O-olvidalo —Dijo, mirandome de reojo sobre su vaso— ¿Te cortaste el cabello?
–¡Ah, lo notaste! —Exclamé eufórico— Creí que nadie se daría cuenta. Quería cambiar un poco de estilo, me quité todo por los bordes y lo dejé largo arriba. ¿Te gusta?
–T-te ves extraño —Puntualizó, fusilándome al instante— Pero s-se te vé bien
–E-ehmmm, G-gracias Tweek, n-nadie me lo había dicho —Dije en voz baja.
–¿Dime, hasta q-que hora te quedas? —Preguntó con una mirada algo penetrante.
–Kenny no me lo dijo... Pero si te incomo me puedo ir —Respondí de manera sumisa.
–No hace falta, q-quedate si quieres —Dijo, alegrandome un poco.
Estuvimos unos minutos comiendo en silencio, apenas cruzamos miradas un par de veces, no sabíamos de que hablar en ese momento. No me disgustaba, estaba frente a Tweek denuevo, era feliz, pero quería saber todo lo que había pasado. En especial, ese rumor con Craig.
–Entonces... ¿tienes algo con Craig? —Pregunté con nerviosismo, agarando mis rodillas bajo la mesa.
–¿Umm, a qué viene e-eso? —Replicó.
–Curiosidad, a-además los ví algunas veces, y creo que él podría ser quien buscas y eso, considero que lo haría mejor que Kyle... ¡No, no me refiero a eso! es sólo que... Mierda. ¿Ya la cagué?
–N-no, no —Soltó una carcajada y me miró con una sonrisa— No tengo nada con él aún. Pero, me hace feliz, no puedo negarte eso.
Agaché la cabeza por un momento. Fue inevitable soltar una lagrima.
–¿Sabes? Me alegra. Al final sí llegó el que te haría sentir vivo denuevo —Solté con entusiasmo, pero con la voz entrecortada.
–Clyde... N-no sé que decirte
–Sé feliz, con eso me vas a mantener alegre, después de todo tú eres mi sol.
Por primer vez en tanto tiempo fui honesto, esta vez con Tweek. Si bien me dolía no poder ser yo quien lo hiciera feliz, sabía que Craig había hecho todo bien, bastaba con ver su sonrisa y su actitud, era él denuevo. Era una frase de cajón que muchos desprestigian, pero yo si era feliz si Tweek era feliz, incluso si era con alguien más.
–Tweek ¿podemos volver a ser amigos como antes? —Pregunté finalmente.
–N-nunca te cerraría las puertas Clyde, eres mi mejor amigo, él unico incondicional.
Sus palabras me hicieron feliz, necesitaba oir algo así.
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Azabache de ojos azules
ParanormalEl amor puede cambiar a cualquiera, pero lo podrá con aquel que ha equivocado su camino en la ambición. Un secreto, un deseo y un amor en medio. Tweek tendrá que darlo todo si desea quedarse con el último Azabache de ojos azules.
