Craig Tucker PoV
Token estuvo extrañamente preocupado por mí. Todo el tiempo estaba atento, me preguntaba si necesitaba algo o si quería algo. Era de por si algo que no encajaba en lo cotidiano. Sin embargo no tuvo mucha recepción en mí, agradecía eso, pero no tenía cabeza para más cosas, tenía que pensar solamente en Tweek.
Pasaron las horas, y las clases avanzaban con lentitud, incluso dormí en algunas para pasar el tiempo más rápido. Esperaba con ansias la hora de la última campanada, la que anunciaba la hora de salida, ya quería irme de ahí con destino al hospital.
Llegó ese bello momento, fui el primero en salir del salón. Dejé la escuela con prisa, y montando mi patineta fui a mi casa a dejar unas cuantas cosas, cambiarme de ropa y volver a salir. No comí nada, no tenía hambre ni ganas de perder el tiempo. Eso sí, empaqué los cuadernos de la próxima clase, unos confites y finalmente mi teléfono. Hecho esto salí de casa.
Como era habitual salí de mi habitación y puse el seguro. Vivía sólo, pero prefería evitar problemas. Mientras salía me quedé mirando un momento a la entrada del ático, era como si algo me llamara. Sabía de la prisa que tenía en ese instante, pero tuve una sugerencia mental, ir al ático.
Abrí esa pequeña puerta y bajé la escalera. ¿Que iba a buscar? no lo sabía, pero tenía algo que hacer allí.
Estaba oscuro y frio, con un gran olor a humedad. Habían bastantes telarañas, algo normal, nadie entraba allí hacía años. Apoyado en la linterna de mi teléfono empecé a iluminar.
Unas cajas, unas bolsas de basura, un espejo y unos pequeños estantes. ¿Como habían entrado? ni idea, pero no era lo que buscaba. De repente apunté con la luz a mis espaldas, y creí haber encontrado lo que buscaba.
A mis 10 años, quizás, practicaba Violín. Tenía cierta destreza, tomé varias clases, y sabía tocar algunas canciones. El viejo violín estaba allí, sentí de inmediato que eso era lo que buscaba. No dudé mucho, me acerqué y tomé ese estuche. Con él en mis manos bajé del ático.
Ya en el pasillo abrí el estuche, y allí estaba, mi viejo violín. Intacto, casi como nuevo, no lo había visto en tantos años pero seguía siendo el mismo de hacía 7 años. Cerré la cremallera del estuche, y lo coloqué a mis espaldas.
Ya con calma, y con la idea de que tenía todo, tomé el camino directo al hospital.
Fui con la mayor prisa posible, quería ya estar con mi novio, velar por él, y ayudarlo a salir de ese maldito coma.
Llegué allí en unos 30 minutos, tomé unos atajos y salté unas cuantas verjas. Entré, y ya sin la necesidad de anunciarme —pues la recepcionista conocía a que iba— subí a la habitación de Tweek.
No esperé al ascensor, subí las escaleras casi que corriendo, y finalmente llegué a donde más deseaba estar.
La imagen al abrir la puerta #17 era la de siempre. Su bello rostro durmiente, tan puro e inocente, cubierto de unos cables y una bata.
–Tweek, ya llegué. Discúlpame, no quería demorarme hoy, pero tuve una corazonada. ¿Te gusta la música?... No sé si deba tocar esto —Me quité el estuche del violín, y lo coloque sobre el sofá— han pasado tantos años, quizás haya perdido la técnica...
Puse la barbada bajo mi mentón, tomé el arco con mi mano izquierda y respiré con bastantes nervios.
–Bien... Recuerdo cómo tocar algunas notas, y sabía armonizar... A ver, esto tiene que salir bien —Me dije a mí mismo— Tweek —Dije, mirándolo fijamente— esta es la canción que he estado escuchando estos días, desde que estás así. Ojalá te guste.
Sentí un gran escalofrío recorrer mi espalda. Si esto empezaba mal lo detendría de inmediato.
Moví mis dedos un poco, sólo para estar listo, toqué sobre las cuerdas las notas que necesitaba, tomé aire y le di inicio a ese intento de musica.
–No se cantar muy bien, pero quizás la melodía te ayude más. Aquí vamos.
Me daba igual si alguien entraba o si oía, esto era entre Tweek, mi novio, el amor de mi vida, y yo.
–Esta es, Shattered...
"And I've lost, who i am
and i can't understand
why my heart is so broken,
rejecting your love
without love gone wrong
lifeless words, carry on
But i know, all i know
it's that the ends beggining"
Me sorprendí. No sabía que tan mal estaba cantando, pero la melodía estaba saliendo a la perfección, era como si la hubiera practicado por años.
–"Who i am, from the start
take me home, to my heart
Let me go, and i will run
i will not be silent
All this time, spent in vain
wasted years, wastes gain
All is lost, hope remains
and this war's not over
There's a light, there's the sun
taking all the shattered ones
to the place we belong
and his love will conquer all"
Unas lágrimas empezaron a caer de mis ojos. No me quise detener, seguí tocando esa canción, con los ojos cerrados, y estando a nada de caer en el llanto.
–"And I've lost, who I am, and I can't understand
why my heart, is so broken
rejecting your love
without love gone wrong
lifeless words, carry on
and i know, all i know is that the ends beggining"
Alguien entró a la habitación, no supe quien era. Estaba concentrado en mi violín, con los ojos cerrados, cantando para Tweek. Quien entró no dijo nada, sólo se quedó de pié tras de mí.
–"Who i am, from the start
take me home, to my heart
let me go and i will run,
i will not be silent.
All this time, spent in vain
wasted years, wasted gain
All is lost, hopes remains
and this war's not over
There's a light, there's the sun
taking home, the shattered ones
to the place, we belong, and his love will conquer all"
Dejé de cantar. Seguí tocando sólo la instrumental en el violín. Nuevamente estaba llorando, no podía parar.
Toqué con mi alma, con empeño. Aunque no veía nada sabía donde colocar mis dedos y como mover el arco. Me sentía haciendo algo que sabía a la perfección, aunque no lo había practicado.
De repente creé una estrofa, una que salió de mi corazón, y quería decírsela a Tweek.
–"Y perdí, lo que amé
y no puedo entender,
porque mi corazón, soporta tanto dolor
Sin tu amor, me fue mal
no tenía un final
pero sé, y creo en que
lograrás despertar
¿Quien soy yo? No lo sé
quiero ya descansar
compartir un final
donde te pueda amar
Los días, pasarán
mucho quedará atrás
algo se perderá
pero no mi esperanza
Veo en tí, una luz
que me trae la paz
y me lleva a un lugar
donde te puedo amar"
Finalmente dejé el arco quieto. El violín paró de producir esa melodía. Mi voz igualmente se apagó, dejando sólo el sonido de mi llanto. Con un gran esfuerzo finalicé diciendo.
–Ojalá te haya gustado, cariño.
Una mano se posó sobre mi hombro, dándome apoyo en ese momento tan difícil.
Tweek... Despierta, por favor.
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Azabache de ojos azules
ParanormaleEl amor puede cambiar a cualquiera, pero lo podrá con aquel que ha equivocado su camino en la ambición. Un secreto, un deseo y un amor en medio. Tweek tendrá que darlo todo si desea quedarse con el último Azabache de ojos azules.
