Hinata miraba el cielo a través de la ventana de su habitación en el hospital de Konoha, Naruko, su querida amiga había venido a verla, así mismo casi todos sus amigos también lo habían hecho durante los días anteriores, claro que Gohan también había ido y como siempre, le alentó a no desistir, deseándole una pronta recuperación que pronto esperaba verla bien. Estaba feliz la oji perla, ver el rostro calmado y sonriente del joven Son le había llenado de motivos para recuperarse.
-"¡Sigue fuerte, Hinata-chan!"-
Resonó en su mente aquel grito por parte del chico al cual quería, pues esa era la verdad, ya era hora de que reconociera que se había enamorado de Gohan, aun y a pesar de saber que también Naruko e Ino sentían algo por él, eso la desmotivaba pero, también sabia el cuanto el se preocupaba por ella, así que tal vez, solo tal vez tenía un poquito de esperanza para estar con el chico que quería.
-Nunca me rendiré, por ustedes…- musitaba entre las sabanas la chica, teniendo muy presentes en su mente los rostros de su casi hermana y el semi-Saiyajin.
Recordaba como se había comenzado a sentir atraída por Gohan, pues desde el principio le había atraído bastante, claro, solo como amigos aun que a hora que realmente hacia la labor de pensar esa "etapa" había sido solo eso, una etapa que terminaba para desvelar sus verdaderos sentimientos. Desde el principio en que cruzaron palabra fue para ser ayudada por el chico de mirada oscura, estaban un día en la academia, Iruka presentaba un nuevo estudiante revelando que ese nuevo estudiante era el chico recién llegado y al cual ya había visto días pasados en el parque cercano a la academia, así como que también supo que había salvado a Naruko de un ladrón, no conocía los detalles ya que su amiga rubia no le quiso decir nada por vergüenza, ella era así y lo respetaba.
La chica se atoro en unos problemas matemáticos sobre lanzamiento de shurikens y ángulos de trayectoria, no era mala en la materia, era solo que esos problemas en particular le habían hecho perder más tiempo del que deberían, pues con los asuntos de su clan y demás cosas, casi no había tenido tiempo de estudiar por aquel entonces, pero en eso, Gohan que curiosamente estaba en su pupitre adyacente se acerco y con cuidado le explico las formulas para solucionar los problemas, ella estaba muy agradecida, pues mientras él le explicaba esa sonrisa cálida y llena de amistad nunca dejo de estar presente, así como pequeñas risitas nerviosas por parte del chico, cosa que sorprendentemente hacia que la chica venciera su timidez por instantes, instantes que paso al lado del chico azabache. Recordaba en especial una ocasión en la calle, ella venia de regreso de la academia, pero en una esquina se topo con los niños que siempre la molestaban, quiso pasarlos de largo pero estos importándoles poco no la dejaban pasar, regularmente Naruko siempre la acompañaba la cual la defendía de esos brabucones pero lamentablemente al no estar su madre en casa, la pequeña Uzumaki debía irse directamente a esta para hacer el quehacer, cosa que dejaba sola a su amiga de mirada clara, el apareció, pues el chico también regresaba de la academia y daba la casualidad de que su camino quedaba justo por donde se iba al terreno de los Hyuga, después de varios insultos de los chicos, estos corrieron al ver como Gohan piso el suelo con fuerza y lo fracturo de inmediato, fue suficiente para que esos chicos dejaran de molestarla, al menos por ese día, le agradeció la ayuda pero el solo se limito a sonreír de nuevo y decirle, que siempre le apoyaría rascando su nuca en pena.
-Gohan-kun…- con voz suave y temblorosa le nombraba, recordando como la protegió en el remolino, como se expuso aquella cosa para salvarla, era algo que nunca se cansaría de agradecerle, pues en ese instante sus sentimientos comenzaron a nacer por él, siempre apoyándola, alentándola, haciéndola más fuerte con cada nueva palabra llena de cariño que este le decía, sin duda ese chico tenía un gran corazón, tanto así que sin darse cuenta había enamorado a mas de una chica sin saber que lo había hecho, un efecto extraño pero curiosamente atrayente, en exceso atrayente. -"Te quiero…"-pensó por última vez la chica antes de recostarse de nuevo y de forma completa sobre la gran cama blanca, soñaba con decirle que le quería, pero, era tan difícil hablar, tan complicado decirle lo que sentía, ni si quiera Naruko siendo tan directa como era le había dicho algo, a hora ella siendo tan tímida como lo era menos lo haría, no obstante, ese sentimiento estaba ahí, dispuesto a ser expresado, como una pequeña flor que florece ante el roció de la mañana, esperando ansiosa los rayos del Sol, que en este caso, sería el corazón del joven Saiyajin.
ESTÁS LEYENDO
El Nuevo Clan Son
FanfictionGoku y Gohan llegan a un nuevo destino en un mundo lleno de guerras y técnicas nunca vistas por ellos tratando de iniciar una nueva vida en una tierra diferente, sin darse cuenta que los problemas de su viejo hogar los perseguirán poniendo en apriet...
