Decidí no ir a comer para no exponerme a alguna estupidez mientras compro en la cantina o en el comedor. Preferí mantenerme sentada en una banca frente al campo de fútbol escuchando música y masticando chicle, una tableta tras otra.
Debía resolver el asunto de la nómina... Ese no era mi nombre y pronto se darían cuenta.
Creerían que soy estúpida. Miro la hora y deduzco que en diez minutos pensándolo bien a fondo podría resolver todo aquello... Diría que es un sobrenombre que suelen utilizar mucho en casa y por eso lo puse; o tal vez explicaría que parte de mi familia es asiática y sea esa su traducción al japonés. Respiré profundo y aparté las cutículas de mis uñas hacia atrás con los otros dedos. Quedaban cinco minutos y no había decidido nada, opté por la espontaneidad.
Alguien me habló.
Niña con ojos grandes y lazo rojo:
"¡Hola! Soy Karen, y ellas son Ale, Mina y Susana." Asentí y sonreí porque la bola de chicle que tenía en la boca era lo suficientemente grande como para no dejarme hablar. "¿Cómo te llamas? ¿De dónde eres? ¿Por qué estudias aquí? ¿Tienes novio? ¿Conoces a Léo?"
Pestañeé rápido y organicé una respuesta mental. Tenía un rostro bastante extraño pero agradable. Era alta, de piernas como una mantis religiosa. Tenía un barniz de uñas que intenté comprar hace unos días. Las otras cuatro eran parecidas, para mí, todas querían llevar el cabello lacio, con ese estúpido lazo de color en la cabeza, maquillaje innecesario y un flequillo de lado parecido al mío pero mucho más corto.
Yo:
"Mi nombre... Yo..." Entré en pánico. Ellas hicieron un gesto entre una broma y un indicio de desprecio.
Mina:
"Tenzyn, su nombre es Tenzyn, Susana lo vio en la nómina" Yo sonreí, algo aturdida por la proximidad de sus rostros con el mío.
Yo:
"Así mismo se pronuncia... Tenzyn Fedor. Soy de aquí mismo pero estudiaba en el Santa Catalina, y no sé quién es Léo." Ellas rieron. "¿Qué pasa?"
Karen:
"Todos conocen a Léo... pensé que como venías de el Santa Catalina sabías quién es" Yo negué con la cabeza, pero me sentía aún más incómoda. ¿Cómo sabían que venía de ese colegio antes de decírselo? Tomé una nota mental. "¿Por qué te transfirieron? O sea, ¿tuviste un problema o algo así? Sé que ahí estudia una gentecita nada normal..."
Yo:
Susana:
"Seguro fue un chico, dinos, ¿fue un chamo?"
No estaba segura de qué responder, pero sabía que todo esto comenzaría a ser importante si quería tener amigas. La cosa era que no sabía si las quería o no.
Mina:
"Ya déjala, seguro no quiere hablar de ese perro." Yo sonreí con los labios apretados.
Yo:
"Me transfirieron por un problema con las notas... quisieron probar otro liceo a ver qué tal me iba" Mentí, pero ellas no parecieron notarlo.
Susana:
"¿En dónde vives?"
Aunque trataran de ser amigables me fastidiaban sus lindas y claras voces que hacían preguntas de lo que no les importaba. Nunca las invitaría a mi casa, no me importaba si creían que tenía novio o no. La vaina era que todos los malditos habitantes de este pueblo se conocían y de una manera u otra sabrían más de mí... Decidí llevarla con calma absoluta.
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No.
RomanceUn evento terrible. Sangre, dolor, lágrimas. Tenzyn camina sobre vidrios rotos. Quiere olvidar y olvidarse. Hundida en las consecuencias de aquel incidente, la salida parece más distante e imposible cada día. ¿Volverá a ser normal? Convencida de que...
