~CAP 25~EL PASO DEL TIEMPO.

186 8 2
                                        

POV HIPO

¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.

POV HIPO

Han pasado cinco años desde que Astrid se fue de Mema. Ahora tenemos veinticuatro años y... sí. Sigo aquí. Como dije, sería fuerte. No podía permitirme morir sin volver a verla, sin decirla por fin lo que es para mí, lo que siento por ella.

Estos últimos cinco años no han sido fáciles. Desde que la gente de la aldea se enteró de que "me había drogado" se han estado comportando diferente conmigo. Algunos me tienen miedo, otros me tienen asco, otros sólo evitan cruzarse conmigo y me ignoran... Me sentía como me sentía antes de conocer a Desdentao. Pero a pesar de todo me esforcé en seguir adelante. Con la poca ayuda que mis amigos y mi padre me podían dar, ya que desde entonces tampoco se comportaban igual conmigo. Me trataban como si estuviese loco, y no lo estoy. Estoy deprimido, pero no loco.

− ¡Hipo! ¡Baja a cenar! –me sacó mi padre de mis pensamientos. Bajé sin rechistar y me senté delante de mi padre con la cena. Los dos empezamos a comer en silencio. Notaba la mirada de mi padre pegada a mí− ¿Qué tal te ha ido el día?

−Bien. –respondí sin dejar de mirar el plato.

− ¿Seguro? –insistió preocupado. Me he olvidado decir que ahora mi padre está AÚN MÁS pesado que antes y no para de preguntármelo todo.

−Sí, papá. –respondí con hartazgo y sonreí exageradamente− ¿Ves?

Me terminé el plato lo antes que pude y subí a mi habitación para irme a dormir.

Cuando me tumbé en la cama y me arropé, cogí de encima de la mesita que tenía al lado de mi cama la carta que me escribió Astrid antes de irse y no volver. No hemos podido comunicarnos. Ni cartas, ni mensajes. Nada.

Abrí el sobre y volví a leer la carta. Al terminar de leerla, la dejé en la mesita y cerré los ojos para dormir. He tenido que vivir con el pensamiento de que ella cree que no quería ir a despedirme, cree que yo pude haberme... me dormí.

Y así han sido todas las noches desde hace cinco años.

POV ASTRID

Cinco años sin ver a Hipo, sin saber nada de él. Nunca me he acostumbrado a eso. Nunca me acostumbré a despertarme por las mañanas y no tener ni una razón para levantarme, a salir fuera y que Hipo no me cuente alguna de las tonterías y locuras que se le pasaban por la cabeza, a que Mocoso no me diga algunas de sus frases para ligar conmigo, a que los gemelos no estén explotando algo en cada minuto, a que Patapez no esté emocionado con los nuevos datos sobre dragones que recopilaba, a que Heather no me de esos suaves codazos cada ver que me quedo observando embobada a Hipo. No me he acostumbrado y no me acostumbraré jamás.

A los pocos meses de instalarme en Ahozaven me casé...perdón... me casaron con Dylan. No me importaría tanto, ya que yo la mayoría del tiempo estaba fuera dando un paseo con Tormenta o pasando el rato con mi tío y con mi hermano, pero Dylan tiene un cierto desprecio hacia las... mujeres. Y lo peor de todo no es eso. No es por fardar, pero yo podría defenderme sin problemas dándole una paliza. El caso es que no puedo. Dylan me amenazó a las pocas semanas de estar casados de que si me quejaba de él o decía algo fuera de sitio sobre él, mandarían a buscar a Hipo y... bueno, lo siguiente es imaginable. No quiero ni pensarlo.

Un Mundo Sin Ti [CASTELLANO]Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora