Deja de ser tan dramática y dime qué ha pasado.- no sé a que venía mi cabreo, no pensaba que Fenix fuera tan importante para mi.
- Ha tenido que irse a un lugar mejor.- dijo Agatha, riendo.
-¿QUE EL QUÉ? ¿HA MUERTO?- mierda. Mucha mierda. DEMASIADA MIERDA.
-Cálmate y escucha. Cuando mi hermano te vio en ese estado dijo que él estaba en deuda contigo por salvar a nuestro hermano. No sabíamos de que lo habías salvado, no sabemos que mierda pasa en este pueblo y sobre todo en tu casa pero él en ese momento solo quería salvarte. Fue él quién te trajo en brazos hasta aquí, fue él quien encontró las hierbas que hacían falta a la curandera para salvarte.- Apolo me había explicado todo esto pero no me había respondido a lo que yo quería saber.
- Muy bonito pero déjate de rodeos y dime dónde esta.
-La verdad es que no lo sabemos, él simplemente desapareció.
-¿Simplemente? No tiene nada de simple, ¿habéis avisado a la policía?- estaba realmente preocupada, como si el fuese lo más importante.
-No hemos avisado a nadie cielo, el siempre desparece- resonó en mi mente. Miré a mi alrededor. Mis padres estaban sentados mirándose preocupados, Agatha estaba peinándose, su hermoso hermano mirándome, la curandera siendo curandera, Apolo con una mirada de furia y entonces estaba Eros, él había dicho eso. Nadie le oía, solo yo. ¿Estábamos conectados mentalmente o algo turbio?
-No hemos llamado, no lo vemos necesario- dijo Apolo.
-Tu hermano esta desaparecido y no ves necesario llamar a la policía, no sé porque no me sorprendo.
-Así actúan los capullos- dijo Ícaro. Apolo se levantó para dirigirse a él, me emocionaba ver la pelea pero no era momento. Mis padres estaban delante y Apolo debería comportarse si quiere seguir de huésped en mi casa.
-Ahora no. Tanto el uno como el otro, calma- dije.
-¿Por qué te importa tanto? Te mira mal, te habla mal y pasa de ti, ¿que te pasa?- En verdad tiene razón, pero era Agatha, así que no podía darle la razón.
-Tu no te metas- escupí. Los demás nos observaban cómo si ellos fueran los adolescentes y nosotros los adultos.
-Si no quieres que me meta hablad esto fuera de mi casa.- No la soportaba. Maldita niñata. Tenía que irme de ahí y solo tuve que mirar a mis padres para que entendieran.
-De golpe- dijo Eros levantándose- me encuentro mejor. Creo que deberíamos ir a casa.- Mis padres se disculparon con la familia fundadora. Apolo me ayudó a llevar a Eros, sentía que esos dos eran parte de mi y eso que no los conocía lo suficiente. Estábamos por cruzar la puerta cuando algo golpeo la ventana.
-¿Qué ha sido eso?- dijo Ícaro. Los padres de Ícaro se asomaron y mis padres me miraron como si yo tuviera algo que ver.
-En vez de perder el tiempo preguntando ve a mirar- dijo Apolo.
-Y tú en vez de perder el tiempo respondiendo ve a mirar.- Mientras estos dos discutían, Eros se dirigía hacia lo que fuera que haya golpeado la ventana.
-No es mi casa, no es asunto mío. - dijo Apolo. De golpe Ícaro se mostró cabreado, incluso llegué a ver llamas alrededor de sus ojos.
-Tal vez si sea asunto tuyo, hermano. - dijo Eros con una piedra en la mano y en la otra una hoja manchada de sangre y escrita con boli de tinta.
"FENIX SANGRA MUCHO Y ESTÁ MANCHANDO MI HOGAR. SI QUERÉIS VUESTRA BASURA VENID A BUSCARLA, MAÑANA AL ATARDECER EN EL LUGAR DÓNDE EL SOL CASI SE VE"
ESTÁS LEYENDO
Dafne
Ficțiune științifico-fantasticăTodo empezó como todo empieza, con un principio. En la vida he cometido mil errores pero solo hay uno del cual me arrepiento y es el haber nacido. Sí, lo sé. No es que sea una cosa que pudiese escoger pero joder, menuda cagada. Mi nombre es Dafne...
