La pesadilla comenzó como un susurro en la oscuridad. Luka se encontraba en un abismo negro, un lugar tan opresivamente oscuro que parecía devorar incluso el recuerdo de la luz. El aire estaba cargado de humedad, pesado como una niebla invisible que se colaba por sus pulmones, dificultando la respiración. Un escalofrío recorrió su cuerpo mientras daba un paso hacia adelante, sintiendo el suelo bajo sus pies como si estuviera cubierto de agua helada.
Luka: ¿Hola? ¿Hay alguien ahí? —su voz se perdió en el vacío, como si las palabras fueran absorbidas por la nada.
Empezó a caminar, sus pasos resonando de forma extraña en el silencio absoluto. No había dirección, no había punto de referencia. Solo el impulso de avanzar, de encontrar algo, cualquier cosa, que rompiera la soledad sofocante. Cada paso aumentaba la sensación de desesperación, como si el propio lugar la observara, esperando el momento justo para devorarla.
Entonces, en la distancia, un destello. Una figura se recortaba contra la oscuridad, apenas visible entre la penumbra. Era una chica de cabello largo, celeste, que caía en suaves ondas sobre sus hombros. Estaba de espaldas, inmóvil, como si también fuera parte del paisaje.
Luka: ¿Quién está ahí? —preguntó, avanzando lentamente hacia la figura. Algo en su pecho se tensó, una mezcla de esperanza y miedo que le helaba la sangre.
A medida que se acercaba, el mundo parecía detenerse. Sus pasos dejaron de sonar, como si el suelo se hubiera convertido en un vacío insondable. Cuando estuvo a pocos metros, la figura comenzó a moverse. Lentamente, demasiado lentamente, giró la cabeza hacia ella. Luka sintió un nudo en el estómago al ver el perfil del rostro.
Luka: ¡Miku! —exclamó, reconociendo a su amiga.
El alivio fue efímero. Miku estaba extraña, irreconocible. Su cabello celeste caía desordenado, ocultando parcialmente su rostro. Sus ropas estaban desgarradas, manchadas de algo oscuro. Pero lo peor eran sus ojos: vacíos, carentes de la chispa de vida que Luka conocía tan bien.
Luka: ¿Miku? ¿Estás bien? ¿Qué está pasando? —preguntó, acercándose con cautela.
Miku no respondió. Permaneció inmóvil, con la cabeza ligeramente inclinada hacia un lado, como si no pudiera reconocerla. Entonces, una sonrisa retorcida comenzó a formarse en sus labios.
Miku: Hola, Luka...
El tono de su voz era helado, casi burlón, una sombra siniestra de la Miku que conocía. Luka retrocedió un paso instintivamente, su corazón latiendo con fuerza.
Luka: ¿Qué te pasa? ¡Miku, soy yo! Por favor, dime qué está pasando.
La sonrisa de Miku se ensanchó, y antes de que Luka pudiera reaccionar, sintió un golpe brutal en el estómago. El dolor la dejó sin aliento, y cayó de rodillas al suelo invisible.
Luka: ¡Miku! ¿Por qué? ¡¿Qué estás haciendo?!
Miku la miró desde arriba, su sonrisa transformándose en una mueca cruel. Levantó una mano, y una esfera de agua comenzó a formarse entre sus dedos, pulsando con energía destructiva.
Miku: La Miku que conociste ya no existe. Está muerta. Y tú deberías haberlo sabido desde el principio.
Luka: ¡No, no puede ser! ¡Eres tú! ¡Yo te conozco! ¡Aún estás ahí, Miku! Por favor, escúchame...
Las lágrimas rodaban por el rostro de Luka, pero Miku no mostró piedad. Con un movimiento decidido, lanzó la esfera de agua directamente hacia ella. El tiempo pareció ralentizarse. Luka vio el ataque acercarse, sintió el frío que emanaba, pero no hizo nada por esquivarlo. Cerró los ojos, dejando que las lágrimas cayeran una última vez mientras la oscuridad la envolvía por completo.
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Amor Elemental (Miku x Luka)
AdventureMiku y Luka, después de pasar una larga travesía por convertirse en novias, no se esperaban ser llevadas a un mundo mágico. No irónicamente ambas consiguen poderes elementales, agua y fuego. Ahora las dos tienen que aprender a convivir con todo el...
