Ya habían pasado varios minutos desde la intensa batalla contra las aves del desierto. El carruaje se deslizaba lentamente sobre el camino arenoso, y aunque el peligro había quedado atrás, el calor del sol seguía castigando con fuerza. Las ruedas rechinaban con cada bache, y el polvo del camino se colaba por las rendijas. A lo lejos, el murmullo del mar empezaba a mezclarse con el canto de las gaviotas, provocando un leve suspiro de esperanza en todos. El océano no sólo era el destino, era el alivio prometido.
Dentro del carruaje, los ánimos estaban divididos entre la fatiga y la emoción. Todos querían llegar cuanto antes. El simple pensamiento de zambullirse en agua cristalina era suficiente para mantener el ánimo alto.
Haru: (recostado, con el rostro empapado en sudor) Aaahh... qué maldito calor...
Jill: (secándose el cuello con un pañuelo) Ni me lo digas... siento que me derrito...
Miku: (con una sonrisa tranquila, sentada con elegancia) Por suerte para mí, me siento bastante fresca.
Haru: (mirándola con envidia) Suertuda...
Jill: Es cierto, los usuarios de agua como tú tienen una ventaja injusta. Siempre parecen estar en su propio clima ideal.
Miku: (sonríe traviesa, cruzando las piernas) Jeje... ventajas de ser quien soy.
Haru: (medio desesperado) Oye, Miku... ¿podrías crear aunque sea un poco de agua? Un chorrito, no pido una cascada...
Miku: (arqueando una ceja, juguetona) Mmm... si mal no recuerdo, tú mismo dijiste hace unos días que no querías un chapuzón de mi parte. ¿O me equivoco?
Haru: (gruñendo mientras mira por la ventana) Tsk... está bien, olvídalo...
-...
En la parte trasera del carruaje, donde el toldo dejaba entrar algunas ráfagas de aire caliente, las cosas eran un poco más relajadas. Las dos chicas iban sentadas una frente a la otra, dejando que sus piernas cuelguen un poco por fuera.
Luka: (sonriendo con picardía) Je... y ahora, ¿quién es la mala? Miku parece disfrutarlo más de lo que admite.
Maih: (cruzada de brazos, mirando al frente) Yo creo que ese gallina se lo tiene bien merecido.
Luka: Jeje, cierto. Tú tampoco tienes calor, ¿verdad?
Maih: Un poco... pero estoy bien. Me siento fresca comparado con otros días. ¿Y tú?
Luka: (cierra los ojos, resignada) Yo sí... este calor es un castigo. Quisiera lanzarme de cabeza a una cascada... o al océano mismo.
Maih: (sonríe) A mí también me emociona eso. Pero si te soy sincera, lo que más espero es comer. ¡Water City es famosa por su variedad de comida marina!
Luka: Aaah, eso también... Estoy salivando solo de pensarlo.
Maih: (curiosa, levantando la ceja) A propósito... ¿hay sirenas ahí, verdad?
Luka: En Water City... sí, según lo que leí antes de salir, suelen rondar las zonas cercanas a la costa, aunque no se dejan ver tan fácilmente. ¿Por qué?
Maih: (alza la mirada al cielo, pensativa) No es que sean malvadas... pero tienen mala fama. Se dice que seducen tanto a hombres como a mujeres, con su belleza, para luego robarles parte de su energía vital.
Luka: (frunce el ceño, pensativa también) ¿En serio...? Vaya... parece sacado de una película de terror. Supongo que deberemos tener cuidado.
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Amor Elemental (Miku x Luka)
AventuraMiku y Luka, después de pasar una larga travesía por convertirse en novias, no se esperaban ser llevadas a un mundo mágico. No irónicamente ambas consiguen poderes elementales, agua y fuego. Ahora las dos tienen que aprender a convivir con todo el...
