Capítulo 46 - Nueva sorpresa

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La ciudad del reino Elemental se sumía en el silencio propio del anochecer. Las luces de cristal que flotaban en el aire comenzaban a apagarse lentamente, dejando que la oscuridad reclamara las calles una vez más. Desde la habitación en una posada sencilla pero cómoda, la chica de peli rosa contemplaba el cielo estrellado a través de la ventana abierta. Una brisa nocturna entraba, fresca, casi húmeda, arrastrando consigo el aroma del campo lejano.

El resto de su equipo ya estaba acostado. Haru había dejado sus cosas ordenadas junto a su cama y dormía plácidamente, y Jill... bueno, Jill se había quedado profundamente dormida apenas su cabeza tocó la almohada, después de tanto entrenamiento.

Luka: (pensativa) Otra noche sin ella...

Sabía que iba a ser difícil, pero no tanto. Miku. El simple hecho de pensar en su nombre le provocaba un cosquilleo en el pecho. Una mezcla de calidez, ternura... y frustración. No por ella, sino por la distancia. Por la incertidumbre.

Luka: (mirando hacia la luna) ¿Dónde estarás ahora...?

Se imaginaba a la chica de pelo celeste caminando por un bosque desconocido, o quizás encerrada en alguna habitación de entrenamiento, bajo la exigencia absurda de ese tal Stunk. La sola idea la irritaba.

Luka: Si ese idiota la sobreexige... juro que le parto la cara.

Apretó los puños. Sabía que Miku era fuerte, decidida, pero también era dulce, y a veces un poco insegura. Luka no quería que la obligaran a más de lo que podía dar, y al mismo tiempo, sentía una punzada de celos... de impotencia.

Luka: (murmura) Esto ya lo viví hace unos días... cuando se fue con Maih. Y ahora otra vez.

Suspiró, recordando esa sensación constante de vacío cada vez que Miku se alejaba por sus entrenamientos. Y lo más curioso era que, al pensar fríamente, se daba cuenta de que su novia entrenaba mucho más que ella. Mientras que Luka se conformaba con mejorar lo suficiente para proteger a su equipo y a Miku, la peli celeste parecía estar dispuesta a superar cualquier límite.

Luka: (medio riendo) Ella sí que se lo toma en serio. Siempre metida en entrenamientos especiales, como si su vida dependiera de eso.

Se recostó finalmente, apoyando su cabeza sobre el cojín, pero sus ojos seguían fijos en el techo. Recordó su entrenamiento con Maih de esa misma tarde. La de cabello azul había sido dura, como siempre, pero justa. Y durante una pausa, Maih le recordó lo que Katsuki le había dicho en el castillo: que la técnica del Power Up era algo reservado casi exclusivamente a los usuarios del poder de fuego, debido a lo difícil que era de controlar.

El recuerdo la hizo sonreír con cierto orgullo. Había sorprendido a todos con su dominio de la técnica.

Luka: (cerrando los ojos un momento) Sí... soy la más fuerte del grupo, ¿pero de qué sirve si no puedo compartir esa fuerza?

Era una sensación agridulce. Porque aunque esa habilidad podía inclinar la balanza en una batalla, también significaba cargar con la responsabilidad de proteger a todos. Se sentía como si estuviera sola en la cima, y eso la incomodaba. Deseaba que los demás pudieran alcanzar ese mismo nivel... que pelearan todos juntos, como iguales.

Luka: (frunciendo el ceño) Si todos pudieran usar esa técnica... sería una gran ventaja contra los demonios. No digo que sería fácil... pero al menos no tan desigual.

Giró sobre el colchón y miró la cama vacía junto a la suya. La que Miku solía ocupar.

Luka: (más suave) ¿Y tú? ¿Qué tipo de entrenamiento estarás haciendo ahora...?

Amor Elemental (Miku x Luka)Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora