Capítulo 34 - Demonio Marino (Parte 2)

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Un gigantesco tentáculo cayó con violencia desde lo alto, como un látigo grotesco cubierto de escamas oscuras y venas púrpura. El impacto fue tan feroz que levantó una muralla de agua al estrellarse contra la superficie del océano, justo donde estaban los protagonistas.

Todos lograron esquivarlo apenas a tiempo.

Mizuki, Luka y Stunk se lanzaron hacia la izquierda, sumergiéndose en las aguas embravecidas. Maih y Miku giraron en la dirección contraria, chocando contra la espuma mientras caían de espaldas.

Luka: ¡Bien! ¡Aquí vamos!

Pero apenas lograron reaccionar, otro tentáculo —aún más ancho, con púas al final— surgió del abismo con un rugido infernal del demonio.

Stunk nadó con habilidad, esquivando la amenaza por centímetros. Mizuki rodeó a Luka con uno de sus brazos y, con un fuerte impulso, ambas lograron girar justo antes de ser aplastadas por la masa monstruosa.

Desde las profundidades, se escuchó otro rugido gutural que estremeció incluso el agua.

Stunk: ¡Desde aquí abajo no podremos hacerle nada!

Luka: ¿Entonces qué sugieres, genio?

Stunk: ¡Subirnos a él!

Luka: Eso suena muy estúpido.

El demonio lanzó otro bramido, más salvaje que los anteriores. La superficie del mar se agitó, y la bestia alzó aún más tentáculos, como árboles retorcidos buscando aplastar vida.

Stunk: ¡Andando!

Sin perder el tiempo, Stunk se sumergió. Durante unos segundos se perdió entre la oscuridad marina. Entonces, como un misil, emergió disparado hacia arriba, rompiendo el agua con una explosión de espuma. Su espada brilló cuando la alzó y se clavó en el lomo del demonio, usándola para impulsarse y trepar por su piel viscosa.

Stunk: (subiendo rápidamente) ¡Bien, te toca, peli rosa!

Luka: (traga saliva con tensión) De acuerdo... (mira a Mizuki) ¿Puedes lanzarme hasta allá?

Mizuki: Sí... creo que puedo. (le extiende el brazo) ¡Sujétate!

Luka se agarró con fuerza del brazo de Mizuki, mientras esta comenzaba a girar bajo el agua a una velocidad alarmante, creando un remolino a su alrededor. Las corrientes arrastraban incluso las olas, haciendo que el mar se agitara como si algo más despertara desde el fondo.

Mizuki: ¡Prepárate!

Con un último giro veloz, Mizuki lanzó a Luka hacia el demonio con una fuerza brutal. El aire silbó alrededor del cuerpo de la peli rosa mientras era lanzada como proyectil.

Luka: ¡Tsk...!

Chocó contra la piel del demonio y logró aferrarse, pero resbalaba, la superficie era blanda, gelatinosa, con una sustancia viscosa que le dificultaba escalar.

Luka: ¡No creo que pueda...!

Estaba a punto de soltarse y caer de nuevo al mar, cuando una mano fuerte la sujetó del brazo. El capitán la subió rápidamente y ambos quedaron sobre la enorme criatura, que temblaba bajo sus pies, sacudiéndose con furia.

Stunk: Tenemos que atacarlo con todo mientras preparan el tsunami. (señala hacia el cielo) ¡Y cuida esos malditos tentáculos!

Luka: Lo tengo.

Stunk: ¡Vamos!

Stunk corrió hacia otro punto del cuerpo del demonio, saltando entre venas pulsantes y placas óseas. Mientras tanto, Luka tambaleaba, luchando por mantenerse firme sobre la carne vibrante de la criatura. Las olas rompían abajo con violencia. El demonio estaba furioso, y eso solo hacía temblar más la superficie donde estaba parada.

Amor Elemental (Miku x Luka)Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora