Finalmente, una hermosa mañana comenzaba a desplegarse sobre la ciudad del agua. Los cálidos rayos del sol se filtraban a través de los ventanales cubiertos por finas cortinas blancas, acariciando suavemente el interior de la habitación. La luz dorada danzaba sobre las paredes húmedas y frescas del lugar, como si el mismo día quisiera despertar con delicadeza a quienes dormían en su interior.
En una de las camas, dos figuras femeninas descansaban entrelazadas bajo las sábanas. El cuerpo cálido de Miku se encontraba abrazado al de Luka, su respiración tranquila, casi imperceptible, contrastando con la creciente tensión que comenzaba a despertar en la peli rosa.
Luka: (despertando lentamente) Hmmm... (mira hacia abajo y ve a Miku aferrada a su pecho)
La chica de cabello rosado sonrió de forma tenue al ver la expresión tan inocente de su compañera. Suavemente, deslizó los dedos por la mejilla de Miku, apartando un mechón celeste que cubría parte de su rostro.
Luka: (pensando) Eres tan hermosa cuando duermes... maldita sea... si no fuera por esta estúpida habitación compartida...
Su expresión cambió apenas un poco, frustración mezclada con deseo. Bajó la mirada con una sonrisa resignada, la misma que había tenido que reprimir toda la maldita noche mientras Miku dormía abrazada a ella sin saber el incendio que estaba provocando en su cuerpo.
Luka: (pensando) Solo una habitación más... solo una... y te habría hecho mía hasta que el sol se escondiera de nuevo...
Con un suspiro pesado, se obligó a mover el cuerpo sin despertarla. Se soltó lentamente del agarre de la peli celeste, acomodó la manta sobre ella con cuidado, y se sentó al borde de la cama, estirando los brazos mientras el frío leve de la mañana le acariciaba la piel.
El resto de la habitación permanecía en silencio. Algunas respiraciones suaves se oían en otras camas, pero ninguna señal de movimiento. Luka miró alrededor, un tanto sorprendida.
Luka: (pensando) Vaya... ¿en serio soy la primera? Qué raro... pensé que Haru o Maih al menos se levantarían antes que yo. ¿Seré la única con buenos hábitos por aquí?
Sacudió la cabeza con una sonrisa burlona y se levantó. Caminó hacia su maleta y se vistió con rapidez. Ajustó su chaqueta, se peinó lo justo con los dedos, y antes de irse, se acercó de nuevo a Miku. Se inclinó sobre ella y le plantó un beso suave en la frente.
Luka: (en voz baja) Quédate dormida un poco más... yo vuelvo luego, princesa.
Sin hacer ruido, caminó hasta la cama donde dormía otra figura envuelta en mantas. La peli azul parecía más una masa amorfa de cobijas que una persona, pero Luka sabía bien de quién se trataba.
Luka: (bajando la voz) Oye, Maih...
Maih: (adormilada, apenas levantando la cabeza) Qué quieres......?
Luka: Voy a salir temprano otra vez. No se te olvide avisarle a Miku cuando despierte, ¿sí?
Maih: (perezosa, girando en la cama) Claro... claro... no es como si me importara... (se tapa de nuevo con la manta)
Luka: (en tono irónico) Qué entusiasta respuesta...
La peli rosa rodó los ojos y suspiró una vez más antes de caminar hacia la salida. Cerró la puerta con el mayor sigilo posible, y al salir del edificio, fue recibida por el fresco aroma a sal y brisa marina que caracterizaba la ciudad del agua.
El contraste con la temperatura tibia de la habitación la hizo estremecerse ligeramente, pero no de frío. Era más bien una sensación de renovación, como si cada mañana en ese lugar tuviera algo especial.
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Amor Elemental (Miku x Luka)
PrzygodoweMiku y Luka, después de pasar una larga travesía por convertirse en novias, no se esperaban ser llevadas a un mundo mágico. No irónicamente ambas consiguen poderes elementales, agua y fuego. Ahora las dos tienen que aprender a convivir con todo el...
