Capítulo 30 - Aniversario

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Ahora un nuevo problema se avecinaba, uno que amenazaba con arrastrar al país entero hacia una catástrofe silenciosa. El Reino Marino—también conocido como el Reino de las Sirenas—estaba siendo lentamente consumido por una magia oscura de origen desconocido. Aquella energía maldita se extendía como una enfermedad invisible, devorando la vida marina poco a poco. Peces flotaban sin vida, los arrecifes perdían su color, y el agua misma comenzaba a tornarse espesa, corrupta. Si nadie actuaba pronto, no solo ese reino sumergido estaría condenado, sino también Water City y otras ciudades costeras que dependían del mar para sobrevivir. Era un asunto de vida o muerte para toda la región.

Luka, al enterarse de la situación, no pudo ignorarlo. Una parte de ella se sentía responsable; quizás por su conexión con fuerzas mágicas que aún no comprendía del todo, o simplemente porque no soportaba quedarse de brazos cruzados ante una amenaza tan grande. Y aunque las sirenas no eran exactamente su especie favorita—demasiado orgullosas, demasiado melodramáticas para su gusto—no podía simplemente dejarlas morir.

Así que tomó una decisión. Ayudaría. No solo por el bien del Reino Marino, sino por todos los que podrían verse afectados. Por Water City. Por sus amigas. Por ella misma. Pero sabía que no sería fácil. Si la causa de la corrupción era un demonio marino o una criatura invocada por magia oscura, necesitaría estar preparada. Entrenar más. Volverse más fuerte. Aprender a luchar bajo el agua, entender los patrones de las bestias del mar, y si fuera necesario... pedir ayuda.

Pensó en Miku, pero no le agradaba la idea de ponerla en peligro de nuevo. No después de todo lo que habían vivido. Luka prefería cargar con esa responsabilidad sola, aunque en el fondo supiera que el orgullo podía ser su peor enemigo.

Pero por ahora... quería pensar en otra cosa. A pesar del caos inminente, su mente divagaba hacia algo más tierno: su aniversario con Miku. No había tenido tiempo para planear nada especial, y la culpa le pesaba como una piedra. La peli celeste se merecía mucho más de lo que ella podía ofrecerle en esos momentos, pero aun así, Luka no quería dejar pasar la ocasión.

Mientras tanto, en otro punto del mapa, un caballero del reino también se había hecho eco del desastre marino. No era cualquier guerrero: se trataba del Capitán del Escuadrón Élite, Stunk. Un hombre respetado y conocido por su habilidad para resolver problemas sin necesidad de compañía. Solitario, meticuloso pero amable, estaba convencido de que la mejor manera de salvar el reino era encargarse del asunto personalmente.

Cuando solicitó la misión con firmeza, afirmando que iría él mismo a Water City para localizar la fuente de la magia oscura. Nadie se opuso. Era uno de los pocos con la autoridad y el poder para tomar decisiones de ese calibre sin rendir cuentas. Sin embargo, incluso los más fuertes saben cuándo valdría la pena contar con una segunda perspectiva.

Por eso, decidió que necesitaba ayuda, y Haru fue su opción. Ya había investigado sobre el chico, y también sobre la batalla contra Itzuki, en donde fue la cara más visible y reconocible, por eso lo escogió a él. Le ofreció una suma considerable de monedas de oro—una paga generosa incluso para los estándares de una investigación menor—y le pidió que recolectara toda la información posible sobre aquella energía oscura que se propagaba bajo las olas.

El tiempo corría, la marea subía, y ambos caminos—el de Luka y el de Stunk—estaban a punto de cruzarse. Aunque aún no lo sabían, el destino ya había comenzado a tejer sus hilos.

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CON HARU

Haru: (mirando a todos lados con impaciencia) ¿Dónde está...? Se supone que debía estar aquí... Dijo a las diez, y llegué puntual... Bueno... eso creo...

Amor Elemental (Miku x Luka)Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora